Canción actual

Título

Artista


CABA

Página: 3


Esta fue la consigna de la movilización que hubo ayer al Polo Científico, acompañada por una jornada de lucha en los distintos institutos del país. El reclamo de las y los científicos, estudiantes y becarios que participaron fue la continuidad de las 1.600 becas del Conicet, además de la reincorporación de las personas despedidas, actualizaciones de los salario y fondos para la institución. El presidente del Conicet, Daniel Salamone, finalmente recibió a quienes estaban concentrando y realizando una radio abierta frente al Polo Científico. La reunión fue breve y la respuesta de Salamone, también: no hay presupuesto. Posteriormente, el Directorio informó que en 15 días darán a conocer quiénes son las personas que podrán acceder a solamente 300 becas de doctorado, que deberían comenzar el 1 de abril, pero que se aplazará su inicio al 1 de agosto. Podés leer toda la declaración del Directorio en https://www.conicet.gov.ar/declaracion-del-directorio-del-conicet-2/?fbclid=PAAaaEn4jffM9Y-9Vl4vbe73wEosvfUsDNp9FebaqepfGXo7qZiLLxaT6MsoI  Redacción: Pedro Ramírez OteroEdición: Valentina MaccaroneFotos: Natalia Bernades 14 de Febrero 2024 Polo Cientifco Tecnologico Capital Federal Foto Natalia Bernades

Lo dijo Ana, militante del Frente de Organizaciones en Lucha (FOL), acerca de la difícil situación que atraviesan los comedores populares porteños en la actualidad. En diálogo con el programa radial Otras Voces Otras Propuestas, contó que a estos comedores acuden muchas familias y otras se encuentran en lista de espera. Desde el año pasado no están recibiendo mercadería del Gobierno nacional y la que reciben de parte del Gobierno de la Ciudad no alcanza para abastecer a la gente. Entrevista: Luis AngióRedacción: Valentina MaccaroneEdición: Eugenia OteroFotos: Emiliano Rojas Salinas “Se pone cada día más desesperante porque cuando alguien viene a pedirte comida es difícil decirle que no hay y cada vez las situaciones se van empeorando. Criaturas con sus platos a pedirnos un poquito de comida y nosotros no podemos decirles que no. Muchas compañeras donan sus propios cupos y se quedan sin su comida. Nosotras mismas a veces nos quedamos sin nuestra comida para dar a esas criaturas. Pero llega un momento en que ya es imposible, porque demasiadas familias vienen a pedirnos”, cuenta Ana, quien pidió colaboración de los vecinos y vecinas de los barrios, que se organicen para sostener con ellas al menos una comida diaria para miles de familias cada día. La situación empeoró en los últimos meses. “Cada día se agrava más. Incluso hay gente que está en blanco, profesionales, que nos vienen a pedir comida porque no alcanza, porque no pueden pagar el alquiler. El sueldo no aumentó”, dice Ana. En medio de la angustia, también se refiere a los prejuicios: “Nosotras también tenemos un sueldo muy bajo, tenemos el Potenciar Trabajo, que no aumentó. 78 mil pesos, que se acaban en una semana. Todo el día acá trabajamos, todo el día estamos y todavía nos insultan. Nos dicen en la tele que somos vagas. Llegamos a casa muy angustiadas”.

Agustín Lecchi, secretario general del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA), realizó un análisis de la actualidad de los y las trabajadoras de prensa que cobran sueldos por debajo de la línea de pobreza. En diálogo con el programa radial La Retaguardia, hizo referencia a las últimas jornadas de represión en los alrededores del Congreso, donde la prensa fue particularmente apuntada: “El objetivo político es silenciarnos”, dijo.  Entrevista: Fernando Tebele / Pedro Ramírez OteroRedacción: Nicolás Rosales Edición: Pedro Ramírez OteroFoto: Archivo Emiliano Rojas Salinas / La Retaguardia Las paritarias para el conjunto de los trabajadores y trabajadoras, en estos primeros meses de gobierno de Javier Milei, parecen ser hasta el momento una utopía.  Acerca de las paritarias en los medios comerciales de comunicación, Agustín Lecchi, secretario general del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA), comentó: “Vienen pésimas, muy mal. A uno no lo sorprende, pero de todas maneras hay que decirlo, el nivel de insensibilidad es total de la secretaría de medios y alcanza niveles brutales. Tras dos meses de negociación salarial la propuesta del gobierno es cero. Para prensa escrita ofrecieron un voucher de 80 mil pesos para todo el mes de enero y para recién cobrar en marzo teniendo en cuenta que han pasado meses con 20, o 25 puntos de inflación”.  Lecchi planteó que la situación es muy angustiante para los trabajadores y trabajadoras que ven “depreciar su salario” todos los días. “Esto es una vergüenza, para que tengan una idea, un redactor por convenio de Clarín o Infobae cobra 200 mil pesos en mano, estamos ya en la línea de indigencia. Ya hemos hecho las denuncias, seguiremos haciendo paros y para eso tenemos un plan de lucha”, dijo.  Por otra parte, expuso algunos datos preocupantes que surgen de la última encuesta que realizó el sindicato el día del periodista: “Relevamos que más del 57% tiene dos o más trabajos, es el pluriempleo. La situación se fue agravando, particularmente en los últimos seis años. Perdimos más del 50% del poder adquisitivo, eso surgió en noviembre pasado y con la devaluación de diciembre se potenció. Creo que hay que movilizarse y estar en la calle”.  En los últimos días, se vivieron situaciones de represión en las calles alrededor del Congreso de la Nación donde se estaba tratando la Ley Ómnibus. Diversas organizaciones sociales, partidos de izquierda, y la prensa fueron víctimas del protocolo antipiquete que incluyó balas de goma, palazos, y gases sobre quienes se manifestaban.  “Creo que esto se retrotrae a un ajuste brutal que está llevando adelante Milei y que implica métodos para llevarlo adelante. Con el DNU que es institucional, con el papelón que vimos en el Congreso donde se termina cayendo la sesión por la extorsión a gobernadores, diputadas y diputados a plena luz del día, porque lo vimos todo. Y para que pasen estas políticas antidemocráticas necesitan la represión, y a la vez necesitan silenciar a la prensa. Entonces somos un blanco directo del Gobierno nacional y en particular de la ministra (de Seguridad) Patricia Bullrich. Se hace evidente. De  70 manifestantes heridos, 35 eran trabajadores de prensa. El objetivo político es silenciarnos”, dijo el secretario general del SiPreBA.  Acerca de la situación de los medios públicos, Lecchi, quien es trabajador de la TV Pública, reflexionó: “La intervención de los medios públicos es preocupante. Hemos presentado un amparo en la Justicia que se está tramitando. La intervención está basada en el DNU y es totalmente irregular. Tenemos un apoyo muy grande en el Congreso de la Nación para rechazar la privatización de los medios públicos y eso nos pone muy contentos”.  Por último, el secretario general del SiPreBA comentó que el sindicato realizó junto al CELS y ARGRA una presentación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por el ataque directo contra 35 periodistas, fotógrafos y fotógrafas durante los tres días de represión de la semana pasada en el Congreso. En su respuesta a la presentación la comisión señaló “la CIDH reitera que la protesta y manifestación pacífica es un elemento esencial en las sociedades democráticas y que el Estado debe respetar, proteger, facilitar y garantizar el derecho a la libertad de expresión y reunión pacífica. En contextos de protestas, el uso de la fuerza es un recurso último y excepcional, que debe limitarse a circunstancias en las que se acredite la legalidad, absoluta necesidad y proporcionalidad del mismo. El actuar de las fuerzas civiles y policiales para garantizar la seguridad de las personas y el orden público, debe estar orientada con estricta observación al respeto a los derechos humanos y estándares interamericanos, según protocolos existentes para tales fines”.

Mientras se debatía en el Congreso de la Nación la Ley Ómnibus, el abogado de derechos humanos Matías Aufieri estaba realizando un relevamiento sobre la brutal represión que se daba en las inmediaciones. La policía le disparó y el proyectil impactó directo en su ojo izquierdo. Aún no sabe si recuperará la visión. Redacción: Camila CataneoEdición: Fernando Tebele Fotos represión: Antú Divito Trejo / La RetaguardiaFoto Chile: archivo Natalia Bernades / La Retaguardia La tarde del 1 de febrero de 2024, Matías Aufieri estaba dentro del Congreso de la Nación mientras se desarrollaba la segunda sesión para debatir la  Ley Ómnibus. Como integrante del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH) es asesor de la bancada del Frente de Izquierda (FIT-U). Decidió salir para hacer un relevamiento del accionar de las fuerzas de seguridad en el marco de la brutal represión que se desataba en las inmediaciones. Matías observó que se estaba llevando adelante un inmenso operativo represivo. La Gendarmería, la Policía Federal, la Policía de la Ciudad y Prefectura Naval habían tomado las calles. Los carros hidrantes y diferentes grupos de policías motorizados recorrían la zona. Allí estaban las y los manifestantes que desde el primer momento se movilizaban de manera pacífica. Seguramente no imaginaba que fuera a convertirse en el herido de mayor gravedad de los tres días de represión.  Luego de superar la primera de las varias operaciones que le esperan para tratar de recuperar la visión de su ojo, Aufieri se presentó como querellante en la causa que ya se había abierto por otra denuncia ante el Juez Federal Julián Ercolini. Allí relató que la primera represión que vio fue de parte “de un grupo de efectivos contra militantes de la juventud radical que se encontraban charlando detrás de un auto”. Allí, según su relato, observó banderas de Asambleas populares y partidos de izquierda. Aseguró que los manifestantes estaban sobre la vereda pero “a pesar de esto, efectivos de la infantería de la Gendarmería Nacional comienza a golpearnos empujándonos con los escudos hacia la calle”. Por su oficio, registró que eran las 20:50 cuando “30 policías de la Policía Federal Argentina, a bordo de unas 15 motocicletas” dieron arranque al peor momento. “Aceleraban los motores a efectos de producir un sonido intimidante o para provocar la reacción de los manifestantes que se encontraban allí pacíficamente”. Aufieri asegura que no consiguieron su objetivo, entonces “algunos policías que ocupaban el asiento de atrás de las motos comenzaron a arrojar gases” que provocaban dolores en el cuerpo y afecta a la respiración. Con las escopetas apuntaron directamente a la altura de la cara. “Disparaban a muy pocos metros de distancia, directamente a los rostros de los manifestantes. Es así que un disparo de bala de goma impacta en mi ojo ocular izquierdo produciéndome el estallido de mi globo ocular y la pérdida de visión del mismo”. En su denuncia, Aufieri dice que se percató “inmediatamente de la gravedad de la herida. Sentía un dolor intolerable en mi ojo y del mismo comenzó a brotar un hilo de sangre”. Matías le pidió a una mujer que no conocía que lo ayude a salir de esa zona. Luego se encontró con el Guillermo Ermili, secretario parlamentario de la bancada de diputados del PTS–FIT, quien lo llevó a un lugar para que lo asistieran urgentemente. La policía continuaba tirando gases y balas de goma a quemarropa. Hasta poder resguardarse fueron nuevamente heridos por balas y gases. Ermili recibió un impacto de bala en la espalda. En Rivadavia se cruzaron con Alejandrina Barry, legisladora de CABA, y con el abogado Carlos Platkowski, quienes lo llevaron al Hospital Santa Lucía para que le curen la herida. Luego se dirigió a la Clínica Bazterrica pero no tenían guardia oftalmológica y fue derivado al Instituto de la Visión. Según los médicos, la lesión era grave. Tiene dañada la córnea, el iris y, una hemorragia que se denomina 360° más una catarata contusa. Allí fue intervenido de urgencia. Tras la operación, Aufieri realizó la denuncia en la Justicia y pudo recolectar los diferentes registros fotográficos y audiovisuales de medios de comunicación y fotoperiodistas que cubrieron aquella jornada. Días más tarde, el juez federal Sebastián Casanello dictó una cautelar para frenar el protocolo represivo de la Ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich. De esta manera, el Gobierno tendrá que “adecuar” el accionar de las fuerzas de seguridad a los estándares internacionales de derechos humanos. La historia de Matías Aufieri hace recordar lo que sucedió entre octubre del 2019 hasta marzo del 2020 cuando se produjo el estallido social en Chile. En ese entonces, las fuerzas de seguridad reprimieron brutalmente a quienes se manifestaban en las calles con gases lacrimógenos, balas de goma y plomo. Tenían la orden de disparar hacia los ojos. Se registraron más de 8.000 víctimas de violencia estatal y más de 400 casos de trauma ocular. El mismo modus operandi se replicó en diferentes países de Latinoamérica como Colombia, Ecuador y Perú. Incluso pasó en nuestro país en 2019 luego de la aprobación de la reforma constitucional de Jujuy. Aufieri está tranquilo más allá de la preocupación. “Estoy esperando a que puedan avanzar en más operaciones para ver si se logra recuperar algo de la vista”, le aseguró a La Retaguardia. “Estoy bien de ánimo, muy acompañado, y mucho cariño que me llega de todos lados”, señaló.  Más allá de su entereza su caso preocupa, no solo por el hecho de si recuperará su visión, sino también por la sensación de que, lejos de un caso aislado, pueda revelarse como el primero de otros que puedan pasar por la misma situación. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de Coord Víctimas Trauma Ocular (@victimastraumaocular)

En el año del 20 aniversario de la Masacre de Cromañón, se estrenó la obra Mugre Superstar, sobre Emir Omar Chabán, gerente del boliche. Narra su vida desde la creación de Café Einstein hasta su muerte en 2014. Martina Ansardi, actriz de la obra, conversó con La Retaguardia acerca del trabajo de investigación del equipo para plasmar en escena esta serie de hechos históricos, con el respeto y la importancia que conllevan para familiares y sobrevivientes. Además, la actriz resaltó que la obra cuenta con el apoyo del movimiento que reinvindica a Cromañón como un espacio de memoria. Mugre Superstar, escrita por Natalia Buyatti y Santiago San Paulo, se puede ver los viernes de febrero y marzo en Espacio Callejón (Humahuaca 3759, CABA). Escuchá la entrevista completa 

Así se celebró en las afueras del Congreso la caída de la Ley Ómnibus. Ahora deberá volver a comisiones, aunque todavía no está claro qué hará el Gobierno nacional ante el nuevo escenario. Javier Milei se encargó de, desde Twitter, insultar y tratar de traidores a diputados/as y gobernadores que parecían ser sus aliados.  Fotos: Antú Divito Trejo / La Retaguardia

Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora, contó cómo fue el comienzo de la última dictadura cívico-militar-eclesiástica y recordó el nacimiento de Madres de Plaza de Mayo. Además explicó por qué eligieron el día jueves para hacer la Ronda. En las próximas semanas, Nora seguirá compartiendo sus reflexiones los lunes a las 21 en el programa Sueños Posibles de Radio La Retaguardia.  Entrevista: Irene Antinori / Alfredo GrandeRedacción: Julián Bouvier Edición: Pedro Ramírez OteroFoto: Archivo Natalia Bernades / La Retaguardia   “El Terrorismo de Estado comenzó el 24 de marzo de 1976 y ahí empezó una metodología salvaje contra los militantes, que fue la desaparición forzada de personas, que es el crimen de crímenes”, comenzó a contar Nora Cortiñas, referenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, y explicó que la desaparición forzada fue el mecanismo represivo que usaron “como la solución para cumplir el deseo de los militares: hacer desaparecer una generación de jóvenes militantes”. La Madre de Plaza de Mayo comentó cómo era el método para la desaparición de personas y se refirió al día que secuestraron y desaparecieron a su hijo Gustavo: “Las desapariciones como metodología empezaron desde fines de 1975, donde a los jóvenes los iban a buscar a su casa, al colegio, a la fábrica y de ahí se los llevaban y nadie podía encontrarlos. En Argentina, en esos años, hubieron más de 500 campos de concentración, al método nazi, como hacía (Adolf) Hitler, como hacían en Europa. Y ahí, en la búsqueda, perdíamos el rumbo para encontrarlos. Mi hijo fue secuestrado y desaparecido el 15 de abril de 1977, un año después de que había comenzado el Terrorismo de Estado”.  Norita contó además cómo nació el colectivo de Madres de Plaza de Mayo y cuándo comenzaron a rondar, cada jueves, alrededor de la Pirámide de Mayo: “Las Madres nos empezamos a juntar e íbamos primero a la Casa de Gobierno. Hacíamos la cola y llenábamos formularios preguntando por nuestros hijos. Como no había respuesta, una de las Madres, Azucena Villaflor de De Vincenti, fue la que dio la idea de ir a la Plaza de Mayo. Primero empezamos a ir los viernes, pero una madre dijo que ‘viernes’ es un día con ‘R’ y eso trae mala suerte. Y ya con nuestros hijos desaparecidos era bastante la mala suerte. Por eso empezamos a ir los jueves”. Cortiñas recordó que, en ese momento, recorrieron todos los organismos que había en defensa de los Derechos Humanos y que, el 30 de abril de 1977 fue el día que empezaron a ir oficialmente a la Plaza de Mayo. “Ya había persecución y represión. Nosotras íbamos a la Plaza y desde ese momento vamos todos los jueves, a las 15.30 horas. Nos juntábamos con otras Madres que venían del interior y se sumaban a esa caminata alrededor de esa pirámide. Y ahí empezamos oficialmente, ese 30 de abril de 1977”, dijo.  

Después de 3 días de detenciones arbitrarias en las inmediaciones del Congreso, todavía hay una persona que no recuperó su libertad. Su nombre es Maximiliano Sosa y tiene padecimiento mental además de estar en situación de calle. Lejos de haber sido el primero en recuperar su libertad, aún está detenido y hay preocupación por su estado actual.  Redacción: Fernando TebeleFoto: Antú Divito Trejo / La Retaguardia  La Asociación Civil Proyecto 7, que trabaja con personas en situación de calle, tomó su caso apenas conocieron sus particularidades. A la espera del resultado de la pericia del equipo médico del Hospital Borda, el abogado Emiliano Villar comentó a La Retaguardia que “desde Proyecto 7 tambien nos comprometemos a brindarle alojamiento inmediato para que la cuestión de estar en situacion de calle,no sea un impedimento para lograr su pronta libertad”. ACTUALIZACIÓN 14:30 HORAS: después de la intervención del Servicio de Paz y Justicia (SERPAJ), el juez determinó la inmediata liberación de Sosa. El organismo de derechos humanos presentó un hábeas corpus que fue inmediatamente aceptado por la Justicia. La acción coordinada entre Proyecto 7, el SERPAJ y la defensora oficial Raquel Hanono permitió no estirar más la detención.

Patricia Bullrich dice que quiere cuidarnos a quienes registramos situaciones como las de estos dos días. No le creemos. Es más, creemos todo lo contrario: no solo no quiere cuidarnos, pretende que no registremos lo que sucede. Más de 30 personas que trabajan en medios de prensa sufrieron heridas ayer. Uno de ellos, Antú Divito Trejo, es integrante de La Retaguardia. En esta publicación puede verse cómo quedó tras recibir el gas. Y también se ve por qué lo atacaron, ya que están algunas de sus fotos anteriores al hecho. Antú cumplirá 24 años en los próximos días. Es parte de la juventud que pelea por su futuro. Eligió como herramienta una cámara de fotos y ser parte de un medio comunitario. No solo no vemos delito en ello. Vemos, antes que nada, un derecho, no solo suyo, sino de la población, que es el derecho a la información.Compartimos su trabajo brillante y el relato de la agresión.  Fotos: Antú Divito Trejo / La Retaguardia   “La situación era en la medialuna del Congreso en la zona donde paran los colectivos sobre Entre Ríos. La policía motorizada empezó a disparar balas de goma. Yo le estoy sacando fotos a un muchacho que está gritando y veo cómo vienen los efectivos y se los llevan puesto. Lo apresan contra el piso entre tres y había otro atrás. Yo creo que era una mujer la que me tiró el gas en la cara, no lo puedo asegurar, pero tengo esa imagen como recuerdo. Estoy sacando fotos. Cuando bajo la cámara de la cara me tiran gas directo a los ojos, directo a toda la cara. Cuando me pasa esto yo cierro los ojos, me doy vuelta y salgo corriendo para las columnas de las agrupaciones de izquierda y es ahí que me refugio con con ellos. Me limpian la cara con leche, me ayudan a sacarme un poco todo lo que es el gas y es ahí cuando se graba el video y se me ve en el estado que estaba, que ya está bastante afectado”.

Ayer, durante el debate de la Ley Ómnibus en la Cámara de Diputados y Diputadas, la Policía Federal, Prefectura, y Gendarmería reprimieron a quienes se manifestaban afuera del Congreso. El periodista Ernesto Torres estuvo en las calles y fue alcanzado por el gas pimienta. En diálogo con La Retaguardia, Torres dijo que le generó un ardor mayor que en otras represiones, y se suma a las denuncias de otras personas que sufrieron quemaduras por el gas.  Entrevista: Fernando Tebele Redacción: Julián BouvierEdición: Pedro Ramírez OteroFotos: Emiliano Rojas Salinas / La Retaguardia Anoche, luego de 11 horas y media de debate en la Cámara de Diputados y Diputadas, llamaron a un cuarto intermedio. Se estima que esta tarde se votaría la ley. Mientras tanto, en las afueras del Congreso, las diferentes fuerzas de seguridad reprimieron a quienes se manifestaban.   El periodista Ernesto Torres estaba cubriendo la manifestación y fue reprimido con gas pimienta. Contó que durante la tarde del miércoles comenzaron las provocaciones y el avance de las fuerzas de seguridad. “Los policías fueron corriendo a los compañeros y compañeras de la asamblea hacia atrás por Rivadavia, para separarlos del grupo que nunca dejó de estar frente al Congreso de la Nación. Ahí fueron las agresiones más importantes de las fuerzas de seguridad, que avanzaron las tres juntas: Policía Federal, Gendarmería y Prefectura Naval. Nos agredieron y gasearon. De hecho, tengo los brazos ardidos completamente porque me han gaseado una parte importante del cuerpo”, dijo. En el mismo sentido, Franco Capone, médico residente del Hospital Penna que participó de las postas sanitarias grabó un video en el que explica cómo evitar el dolor. La única manera sería quitar el gas de la piel, y para eso recomienda utilzar leche. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de Pañuelos en Rebeldia (@panuelosenrebeldia) Torres dijo que ya había sido reprimido en otras ocasiones pero remarcó que, esta vez, el gas pimienta tenía un color mostaza y le generó mayor ardor. “El color mostaza me quedó impregnado en la gorra del SiPreBa (Sindicato de Prensa de Buenos Aires), que es blanca y negra. Toda la parte blanca quedó color mostaza. Como en aquellas represiones al pueblo chileno por parte de los Carabineros a la revuelta popular, que habían hecho una sopa química. Es la inventiva de estos sádicos”, contó. El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) realizó un pedido de información al Ministerio de Seguridad por el operativo y por el gas pimienta que utilizaron para la represión.