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Los siete policías condenados a 25 años de cárcel por la Masacre de Wilde continúan en libertad. Uno de ellos, el cabo Marcos Rodríguez, fue autorizado a afincarse en Córdoba, donde ya estuvo prófugo durante 20 años. “El Poder Judicial nos revictimiza”, denunció una vez más Raquel Gazzanego, viuda de Edgardo Cicutín, uno de los asesinados por la banda policial.   Redacción: Carlos RodríguezEdición: Valentina Maccarone / Pedro Ramírez Otero Raquel Gazzanego, Natalia Cicutín, Gonzalo Cicutín, Patricia Corbo, y los abogados Ciro Annicchiarico, Gustavo Romano Duffau y Fernando Sicilia.  El 10 de enero se cumplen 30 años de la Masacre de Wilde. Los siete policías condenados a 25 años de prisión en diciembre de 2022 por el asesinato de cuatro personas y el intento de homicidio de una quinta, siguen en libertad porque la sentencia no está firme. El Poder Judicial es lento para escuchar a las víctimas, pero actúa con rapidez para beneficiar a los victimarios. Uno de los condenados, el cabo Marcos Ariel Rodríguez, fue favorecido por una decisión judicial que le permite volver, en libertad, a la provincia de Córdoba, donde estuvo 20 años prófugo, con la ayuda de otros jueces y de sus colegas de uniforme. Para cambiar de domicilio, de La Plata a Córdoba, Rodríguez argumentó “razones de salud y de dificultad económica para renovar su contrato de alquiler en la Provincia de Buenos Aires”. El fallo condenatorio había ordenado que los siete policías debían fijar domicilio en territorio bonaerense y cumplir una serie de condiciones para evitar cualquier intento de fuga. Además del cabo Rodríguez, fueron condenados a 25 años de cárcel los policías Marcelo Daniel Valenga, Hugo César Gatto, Pablo Francisco Dudek, Eduardo Gómez, Roberto Oscar Mantel y Osvaldo Américo Lorenzón. Todos siguen libres.   Los y las familiares de las víctimas de la Masacre de Wilde denunciaron una situación que vuelve a demostrar que la Justicia es arbitraria y cómplice de quienes llevan uniforme. “Cualquier otro condenado puede tener las mismas dificultades” que alegó Rodríguez, “pero jamás sucede, o es impensable, que un privilegio igual se le conceda a otros bajo esas excusas”, le dijo a La Retaguardia Raquel Gazzanego, la viuda de Edgardo Cicutín, uno de los asesinados por el pelotón policial. Además, señaló que el fallo que favoreció al policía “fue confirmado por la Cámara con argumentos meramente dogmáticos e inconsistentes”.  Gazzanego afirmó: “A la mayoría (de los condenados) jamás les dan ese tipo de privilegios, pero a algunos, sí. ¿Por qué esa diferencia de trato? ¿Por qué esa doble vara? Sencillo: porque algunos tienen poder o son amparados por el poder (político y judicial)”.A diferencia de lo que dicen muchas y muchos políticos y periodistas, recordó que son los policías, y no la gente común, los que “verdaderamente entran por una puerta y salen por la otra”. Además, la viuda de Cicutín dijo que este “nuevo hecho desconcertante” fue “confirmado por la Cámara sin expresión de fundamentos, es decir, violando el artículo 1 de la Constitución Nacional”. Todo eso conduce a “dudar de la razonabilidad de nuestra administración de la justicia, y a preguntarnos para quiénes ejercen sus cargos y en qué piensan cuando resuelven”. Otra de las dudas es si los jueces “tienen en cuenta el dolor de las víctimas, o solo deciden según el poder de alguna de las partes”.  En diciembre del año pasado, luego de 29 años de espera, el Tribunal Oral Criminal N° 3 de Lomas de Zamora condenó a 25 años de prisión, el máximo de la pena por homicidio simple “a siete criminales que el 10 de enero de 1994 cometieron de manera vandálica una masacre espantosa, asesinando a cuatro personas y casi a una quinta”, pero “los dejaron en libertad”. Los jueces desoyeron el pedido de inmediata detención formulado por la Fiscalía y la querella, y los dejaron libres, a la espera de la confirmación de la pena.  Gazzanego puntualizó que fue “un cuádruple asesinato atroz”, y que aún así  “los dejaron en libertad, cuando en casos similares se ordena inmediatamente la detención y alojamiento carcelario, aunque el fallo todavía no esté firme”. Son medidas que los jueces toman “en perjuicio de los más necesitados, en perjuicio de las víctimas y a favor de los que tienen poder y privilegios”. El Poder Judicial protege “a quienes actúan detrás de la impunidad del poder”. Un Poder Judicial que “evidencia haber dejado de lado su obligación de independencia y equidad, para mostrar de una manera clara que su único norte es hacer concesiones a los intereses de los poderosos, asegurándose así la tranquilidad de permanencia en una corporación que les asegura privilegios y la exime de rendir cuentas ante la sociedad”. Raquel sostuvo que esta es “una realidad rayana con lo monárquico, no con la República”. Las víctimas de la Masacre de Wilde fueron Edgardo Cicutín, un trabajador vendedor de libros; Norberto Corbo, remisero; y los pasajeros Héctor Enrique Bielsa y Gustavo Mendoza. La quinta víctima fue Claudio Díaz, compañero de trabajo de Cicutín, quien salvó su vida de milagro.  Las otras víctimas son Raquel Gazzanego y sus dos hijos con Cicutín, Natalia y Gonzalo; Patricia, la esposa de Corbo; y el sobreviviente Claudio Díaz. La viuda de Cicutín agregó que “también hay que decir que la sociedad entera es otra víctima, maltratada y engañada por un sistema que se supone se establece en  la Constitución para protección de los ciudadanos, no para dañarlos”.  Las y los familiares y  la querella sostuvieron: “Lo que se escribió en el fallo condenatorio, que fue realmente contundente, hasta hoy no es más que una mera representación escenográfica, un montón de palabras y de ficciones, solo para que parezca que se hizo justicia”.  Gazzanego concluyó: “En definitiva es un agravio más a la buena fe de quienes aún seguimos creyendo en la verdadera justicia, a las familias de las víctimas y sobre todo, un agravio más a los masacrados por esa banda policial. Y a todos quienes, de esta manera, este poder judicial sigue revictimizando, produciéndoles dolor sobre

Desde Asamblea Desobediente repudiamos la designación de Carlos Alberto Presti como jefe del estado mayor del ejército, e interpelamos al Congreso para que urgentemente impugne dicha designación. Ilustración: Chechu Rodríguez Este nuevo jefe del ejército es hijo del genocida Carlos Roque Presti, muerto impune pero imputado por estar a cargo del Regimiento 7 de La Plata (centros clandestinos La Cacha, Arana y Comisaría 5ta), por lo que fue parte de la dirección del ataque en la calle 30 entre 55 y 56 el 24/11/76, donde entre tantas atrocidades fue secuestrada Clara Anahí Mariani-Teruggi a sus 3 meses de edad.Son 44 sus víctimas por los crímenes de lesa humanidad por las que estaba acusado este coronel de la dictadura genocida llamado Carlos Roque Presti. Los familiares de genocidas no somos responsables por los crímenes de lesa humanidad cometidos por ellos, pero no podemos dejar de señalar que todo el personal de las fuerzas armadas o de seguridad debe brindar garantías de su compromiso democrático, en términos concretos. Carlos Alberto PRESTI no ha manifestado ninguna oposición a los crímenes de la dictadura genocida ni a los cometidos por su padre antes de asumir este altísimo cargo. Es que cualquier militar o policía que teniendo un padre genocida no tome partido en cuanto a que ninguna diferencia política puede dirimirse mediante un exterminio, presenta muy serias dudas y ninguna garantía de compromiso democrático. Significa un deber ineludible de respeto de la Constitución Nacional y del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, que de no expresarse en términos inequívocos y concretos, implica desconocer la garantía de no repetición, o en otras palabras, desconocer que el pueblo argentino hace ya casi 40 años dijo NUNCA MÁS.Muy por el contrario, el silencio de Carlos Alberto PRESTI y su designación por parte de Milei y el ministro Petri, sin lugar a dudas es una reivindicación de los crímenes de lesa humanidad cometidos en nuestro país. ¿Por qué? Porque la última etapa del genocidio es su ocultamiento y su negación. Además, la designación de Carlos Alberto PRESTI como jefe del estado mayor del ejército, claramente es un esbozo de reforzamiento simbólico en la dirección de intentar consolidar un gobierno que no respeta la Constitución Nacional. Ya desde el comienzo este gobierno lo ha demostrado, intentando avasallar deliberadamente la división de poderes en violación del art. 99 inc. 3 de nuestra Constitución mediante el dictado de un DNU de tinte bonapartista, que como la misma Carta Magna lo indica, es de nulidad absoluta e insanable. Nuestro pueblo ya dijo NUNCA MÁS.Memoria, Verdad y Justicia.¡¡¡30.000 compañerxs detenidxs desaparecidxs, SIEMPRE PRESENTES!!!

El TOF N°3 de San Martín condenó a Hermes Vicente Acuña a prisión perpetua. Samuel Bunge Diamante recibió 3 años de prisión en suspenso, por encubrimiento. Ambos policías bonaerenses participaron de diferente manera de los fusilamientos de 5 integrantes de la organización Montoneros en Zárate, en abril de 1975, un año antes del golpe de Estado. Cobertura del juicio: Fernando Tebele / Julián Bouvier / Pedro Ramirez Otero / Eugenia Otero Redacción: Camila Cataneo / Fernando TebeleGráfica: Eugenia Otero El 12 de abril de 1975 7 militantes de Montoneros habían organizado un operativo en la intersección de la Ruta 4 y Ruta 9 para desviar un camión que trasladaba alimentos. Tenían como objetivo repartirlos en barrios populares de Zárate, Campana y Escobar.  Mientras cambiaban la patente del camión fueron sorprendidos por los efectivos de la Policía Boanerense. Carlos Tuda, Luis Bocco, Carlos Lagrutta, Carlos Molinas y Guillermo Rodríguez fueron fusilados; Alberto Badino y Antonio Fernández lograron escapar.  Este hecho se conoce como la Masacre de Río Luján y luego de 48 años se logró sentar en el banquillo a los dos acusados. El testimonio de hijos e hijas fue fundamental en este juicio. Las familias pudieron ir reconstruyendo la historia con el paso de los años. Los jueces Esteban Rodríguez Eggers y Walter Venditti y la jueza Nada Flores Vega, consideraron que los delitos fueron crímenes de lesa humanidad, aun cuando ocurrieron durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón, un año antes del comienzo de la última dictadura cívico-militar-eclesiástica. Si bien no se conocen los fundamentos, se sobreentiende que consideraron que Acuña participó del operativo. En el caso de Bunge Diamante, habrá que esperar los fundamentos para entender por qué la pena fue baja y por lo tanto excarcelable. La fiscala Gabriela Sosti y las querellas habían pedido el máximo posible para el delito por el que llegó acusado, que era de 6 años de prisión. Bunge Diamante fue quien elaboró el sumario policial que se convirtió durante mucho tiempo en la historia oficial que este juicio ha terminado de derribar.  Momentos destacados del juicio Caso Luis Bocco Alicia Werberg Karlton, esposa de Luis Bocco, contó sobre las reuniones que se hacían en su casa y quienes participaban. Cecilia Todesca – Bocco, hija de Luis Bocco, habló sobre cómo afectó la vida de su familia luego de la masacre. Fernando Todesca- Bocco, hijo de Luis Bocco, contó cómo era vivir en la época de la Dictadura Cívica, Militar y Eclesiástica. Gerardo Bocco, hermano de Luis, se refirió a cómo era militar en aquella época.   Caso de Alberto Badino  María Sofía Badino Pérez, hija de Alberto, contó cómo fue el día de la masacre.  María Victoria Badino Pérez, hijo de Alberto, sobre el amedrentamiento que sufrieron  cuando su padre declaró en contra de los militares.  Caso Lagrutta Raúl Lagrutta, hermano de Alberto, hizo referencia a la masacre Celina Lagrutta, hija de Alberto, contó que su madre no pudo ir al entierro.  Caso Rodríguez José Rodríguez, hijo de Guillermo Adelio Sobre la Masacre Miguel Ángel Fernández, habló de la persecución y la represión en la zona del Paraná que incluye al Villazo. Luis Alberto Messa, testigo, cómo se enteró de la masacre. Esteban Hugo Jaime, testigo, sobre las medidas de seguridad que tuvieron esos días. Orlando Ubiedo, testigo, contó lo que pasó con Luis Bocco Cristina Guerci conocía a Guille Rodriguez y se enteró por la radio. Lidia Girola Molina, testiga, habló sobre el pedido que le hizo la esposa de Luis tras la masacre María Josefina Labarthe, testigo, habló sobre el secuestro de su cuñado. El contexto Testimonio de Juan Manuel Aolita, integrante de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de Zárate.

Lo dijo Rocío Quintana, directora de la obra Laura, vida y pasión de Laura Carlotto. En diálogo con el programa radial Escuchame una cosita, Quintana habló acerca de este proyecto sobre la historia de la hija de Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, para el que trabajó tres años solo en la investigación histórica. También contó cómo vivieron el estreno, en el que estuvo presente Estela. Entrevista: Carla Zurrian / Sofía Acotto / Silvio Florio / Braulio DomínguezRedacción: Braulio DomínguezEdición: Valentina Maccarone / Pedro Ramírez OteroFoto: Instagram de la obra ―¿Cómo fue el comienzo de esta experiencia? ―Lo de Laura fue una locura que nace después de otra experiencia muy linda y muy fuerte, con obras sobre derechos humanos, que es a lo que me aboco ahora.  Empecé desde muy chica con la locura de querer hacer mi versión de La Noche de los Lápices, que está actualmente en cartelera. Se llama 16 de septiembre. La Noche de los Lápices. Obviamente, con todo el arrebato de una piba de esa edad. Porque hoy lo pienso dos veces, pero en ese momento dije ¿Por qué no podría pasar esto? Comenzamos con un grupo de adolescentes que hacía varios años venían trabajando conmigo. A través de esta obra, tuvimos un montón de experiencias, como conocer mucha gente vinculada con los  derechos humanos, de HIJOS, de Madres, al mismo Pablo Díaz (uno de los sobrevivientes) que finalmente vino a ver la obra. Siempre contamos con él. Le gustó mucho nuestro trabajo. ―¿Qué consecuencias trajo este proyecto?  ―Entendimos con todo el grupo que hacer teatro por los derechos humanos es algo que va mucho más allá del hecho artístico. Deja huella en quienes lo hacemos y quienes ven la obra. Tuvimos muchos chicos en el público que vieron nuestra obra antes que la película. Hoy por hoy hay muchos pibes que están en la Dirección de Juventud de Lomas de Zamora que son esos mismos pibes que vieron nuestra obra cuando iban al secundario. Entonces, ahí me di cuenta de lo que significa hacer teatro sobre los  derechos humanos, lo trascendental que era para todes. En esa obra de la Noche de los Lápices, puse a Laura Carlotto por curiosidad si se quiere. También, para contar un poco la historia de las apropiaciones durante la dictadura. Te juro que si ves la obra no queda tan loco, tiene un sentido. Pero en ese momento era una locura. Lucía Pérez, la actriz que hoy hace de Laura, hacía ese personaje en aquella obra, y se destacaba un montonazo. La escena de ella era súper fuerte. Siempre me mencionaba lo buena que estaba esa escena. Un día en chiste la gente de derechos humanos de Lomas me dice: “Tenés que hacer la obra de Laura”. Dije que sí. Una inconsciente total.  ―Algo que se critica de la película sobre la Noche de los Lápices es que no se muestra la militancia revolucionaria de la  juventud. ¿Cómo aparece esto en tu versión teatral? ―Me basé en el libro más que en la película. La peli no me había gustado tanto. Es cierto que con el correr del tiempo mucha gente me decía qué bien que está tratado el tema de la militancia. En la película se prioriza el amor o la amistad, más allá de lo que estaban haciendo los chicos. Nuestra obra de teatro se va actualizando. Modificamos una escena, que es la del secuestro. Es performática. Cuando me enteré, a partir de testimonios, de que Claudia y María Clara tenían armas, porque obviamente estaban entrenadas para defenderse por si había una secuencia de estas, lo agregué a la obra. Originalmente no aparecía en esa escena. Obviamente que tenían que defenderse, porque las estaban matando. Hay algo de eso que está bueno también ver, situarse y empatizar. Lo que más me conmueve de la militancia de esa época es la convicción ante todo. Hay una escena de la obra “Laura…”, donde Estela le dice “mirá que tenemos todo. Vos te podés ir…”. “Mamá yo me puedo ir cuando quiera pero yo no me voy a ir, yo me voy a quedar acá porque queremos vivir. Y si morimos, miles de nosotros vamos a morir y no va a ser en vano”. Esto me lo dice Estela cuando me encuentro con ella. Es tremendo. Y cómo vivían, eran pibes y pibas como nosotros y nosotras. En el caso de Laura, eso es lo que se trata de mostrar: que se enamoraba, se peleaba, tenía amigos, salía. Y al mismo tiempo, tenía una convicción tan fuerte. A mí me emociona cuando alguien tiene una convicción.  Les preguntaría a los pibes y las pibas, ¿cuáles son sus  convicciones? ¿Qué es lo que te mueve? Y nos encontramos con que los chicos muchas veces no tienen algo que los mueva. Es un tema que está lindo para charlar con los chicos. Muchos no saben qué van a hacer en el futuro y todo eso necesita una contención, que hoy a veces no están teniendo. Y si esta obra invita a algo de eso está bueno también.  ―Viendo la realidad de hoy, ¿cuál será tu próximo guión? ¿Cómo contarás lo que hoy es presente? ―Veo que faltan un montón de obras. Me dan ganas de contar un montón de cosas todo el tiempo. Tengo un montón de proyectos en mi cabeza. A veces llegás con todo, a veces no. A la vez, me gusta disfrutar de los procesos. Ahora estoy muy metida en el tema de Malvinas. En este momento, la obra sobre la vida de Laura Carlotto se encuentra de gira con el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires. Estuvimos en Carmen de Areco, San Vicente, Lomas de Zamora, Berisso y, próximamente, en La Plata. Estamos dando a conocer esta historia, que es lo que un poco pidió Estela.   ― ¿Cómo fue mostrarle la obra a Estela de Carlotto? ―¡Fue tremendo! Cuando empecé con toda esta aventura, en un momento me detengo y digo: “Pará. Tenés

Lo dijo Guillermo Fanego, abogado defensor en juicios por crímenes de lesa humanidad, durante el primer día de su alegato en el juicio por la apropiación de Victoria Donda. En su apología del Terrorismo de Estado, dijo que no era negacionista porque “no niega que hubo una guerra, un conflicto armado no internacional”, que no niega tampoco un ataque “de una dictadura comunista”, y enumeró una serie de cosas que no niega. Todas justamente con la intención de negar el Terrorismo de Estado. También dijo que: “No fueron 30 mil desaparecidos ni fueron inocentes”. Redacción: Paulo GiacobbeEdición: Fernando Tebele Foto: Transmisión de La Retaguardia Durante la primera jornada de su alegato en defensa de Adolfo Donda Tigel, el abogado defensor Guillermo Jesús Fanego realizó un vano intento por negar su negacionismo. Por ejemplo, cuando, para terminar justificando la teoría de los demonios, dijo: “Existen muchos demonios en el mismo lugar, en el mismo infierno y es lo que nos infectó a la nación en las décadas del 60, 70, 80”. Así, el abogado defensor equiparó a los crímenes de lesa humanidad cometidos por los militares en la última dictadura, con cualquier acción de resistencia llevada adelante por las personas que integraban grupos armados o partidos políticos; organizaciones sociales, estudiantiles, sindicales, barriales; o integraban cualquier otra estructura que se oponía al régimen de exterminio.     El único imputado de este juicio es Adolfo Miguel Donda Tigel, tío de Victoria, quien integró el grupo de tareas de la ESMA. Se lo acusa de la retención y sustracción de su sobrina que nació en agosto de 1977 en la maternidad montada en ese Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio. Victoria Donda recién recuperó su identidad en 2004. Su padre y su madre, José María Laureano Donda y María Hilda Pérez, permanecen desaparecidos. Por la apropiación de Victoria ya fue condenado a perpetua su apropiador, Juan Azic, también integrante del grupo de tareas de la ESMA y subordinado de Donda Tigel. Según el testimonio de los y las secuestradas, Adolfo Donda TIgel, habló con su cuñada durante el cautiverio en la ESMA. También aseguraron que después del parto y la sustracción de Victoria su carrera fue en ascenso hasta convertirse en jefe de Operaciones.  “El tema de la apropiación de menores, un hecho injustificable, bajo todo aspecto. Pero injustificable hoy, en la Argentina y el mundo del año 2023 casi 2024, porque en la época en que se sucedieron estos hechos, era tan común que alguien se apropiara o comprara un chico, como quien va a a la veterinaria y compra un cachorro”, afirmó el abogado defensor Guillermo Fanego en el juicio por la apropiación de Victoria Donda y no quedó claro si se trataba de una nueva provocación o si realmente cree que estaba bien robar o vender bebes hace 47 años.    Fanego también se refirió al secuestro y desaparición de Norma Arrostito, de quien dijo que no fue asesinada. Y descalificó a la sobreviviente Miriam Lewin, a quien calificó de “persona nefasta”, al tiempo que agregó: “Espero que lo esté viendo y si no que le avisen los del programa que transmite”. El juicio es televisado por el canal de YouTube de La Retaguardia (el programa que transmite) y continuará el próximo miércoles desde las 14 horas.

Un importante acto se llevó adelante el sábado afuera del predio de Campo de Mayo y frente a las obras ahora paralizadas del Espacio para la Memoria que se comenzó a construir este año. Las voces de Nora Cortiñas, Iris Pereyra de Avellaneda, Victoria Montenegro y Lorena Battistiol. Redacción: Julieta GaleraEdición: Fernando TebeleFoto de portada: Julieta Galera El 9 de diciembre, durante el último día de gestión del gobierno de Alberto Fernández, la Asociación de Sobrevivientes, Familiares y Compañeros/as de Campo de Mayo, organismos de Derechos Humanos y organizaciones sociales, políticas y sindicales realizaron un encuentro por la Memoria y los Derechos Humanos como acto simbólico de unidad a 47 años del golpe cívico-militar-eclesiástico y a 40 años de democracia, para pedir que se cumpla con la finalización del Espacio de la Memoria que se está construyendo en Campo de Mayo.  Entre 1975 y 1982 en Campo de Mayo funcionó uno de los mayores campos de concentración de la Argentina. Se estima que por allí pasaron entre 5 mil y 7 mil personas detenidas-desaparecidas y se estima que al menos 30 niños y niñas nacieron en cautiverio en una maternidad clandestina que existió en lo que todavía hoy es el Hospital militar que funciona dentro del megapredio del Ejército. En diciembre de 2021 el expresidente Alberto Fernández firmó el decreto que dejó sin efecto la disposición firmada por el expresidente Mauricio Macri, que ordenaba la creación de una reserva natural en el lugar, y dispuso la cesión de dos fracciones de la guarnición militar para la creación del Espacio de Memoria Campo de Mayo. Las obras, que debían iniciarse en octubre de 2022 y estaba previsto que se inauguraran en el mes de marzo de 2023, se demoraron por cuestiones inherentes a las licitaciones y aún están en su etapa inicial de construcción. El acto se llevó a cabo en Campo de Mayo, en la intersección avenida Juan Gregorio Lemos (ex Ruta 202) y la Avenida Juan D. Perón, en el partido de Malvinas Argentinas,  donde se está construyendo un memorial que llevará los nombres de las víctimas que pasaron por los centros clandestinos de detención que funcionaron en el predio, conocidos como El Campito, Las Casitas, la Prisión de Encausados y el Hospital Militar. También se prevé un espacio para la exhibición de tres aviones fueron utilizados en los Vuelos de la Muerte, que fueron recuperados por el Estado nacional después de la visita ocular en el marco del juicio que juzgó por primera vez esta mecánica perversa de asesinato y desaparición de los cuerpos, que consistía en arrojar a las personas con vida, adormecidas, desde aviones al mar o al río. Los aviones iba a ser subastados para desguace, y las fotos de Gustavo Molfino para la cobertura de La Retaguardia redundaron en un pedido de la fiscalía que frenó la entrega de esos aviones que ahora deberían ser parte del proyectado Espacio para la Memoria. La jornada por la  Memoria y los Derechos Humanos, que contó con un amplio acompañamiento popular, se desarrolló con la modalidad radio abierta. Tomaron la palabra una veintena de oradores de diferentes organizaciones sociales, políticas y sindicales, organismos de Derechos Humanos, sobrevivientes y familiares de víctimas del Terrorismo de Estado de Campo de Mayo.  Iris Pereyra de Avellaneda es la mamá de Floreal “El Negrito” Avellaneda. Además es  sobreviviente del exCCDTyE “El Campito” y presidenta de la Asociación de Sobrevivientes, Familiares y Compañeros de Campo de Mayo. Ante la inminente asunción del gobierno de Javier Milei, advirtió: “Tenemos que exigir que este sitio de memoria sea para nosotros, los sobrevivientes. No podemos bajar los brazos en este momento en que va a asumir una persona enferma, que no tiene capacidad de gobernar un país. Tenemos que estar pendientes de lo que va a decir y de lo que va a suceder. Nosotros, los sobrevivientes y todas las organizaciones presentes, tenemos que estar organizados más que nunca, unidos y comunicados, porque el pueblo unido jamás será vencido. Estaremos en la calle porque es la única herramienta que tenemos para defender los derechos humanos”.  Y pidió: “Basta de negar lo ocurrido. Permanecer más vivos que nunca. Este lugar es nuestro. Defendámoslo”. Por su parte, Nora Cortiñas, referenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, dijo que ante cualquier pérdida de derechos debemos salir todos y todas a la calle a pelear unidos sin banderías políticas y, en referencia a las Madres, advirtió: “Estaremos en la calle todo lo que sea necesario. No habrá gobierno que nos haga cesar en la lucha por que se abran los archivos, que sigan los juicios y que no quede ningún genocida suelto. Estaremos en la calle todo lo que sea necesario. No pedimos cosas imposibles, pedimos cosas factibles: que no quede libre ningún genocida desaparecedor, torturador, y le pedimos a los jueces que abran los archivos para que no quede ningún joven sin conocer su verdadera identidad. Vamos a seguir en la lucha, va a ser dura. No pensemos que esto va a ser una tarea fácil. No fue fácil en estos 47 años que estamos en la lucha, pero seguiremos igual”.  De cara a la nueva administración y al escenario adverso que se vaticina, Lorena Battistiol, exdirectora nacional de Sitios y Espacios de Memoria, dijo que como militante de organismos de derechos humanos está preparándose para defender cada uno de los espacios de memoria en el plano nacional e internacional por la vía jurídica. Además, se comprometió con Iris Avellaneda a que “el 24 de marzo estaremos acá” para presionar para que cumplan con la culminación de la obra. “Este lugar va a tener un Espacio donde se va a conmemorar a cada una de las víctimas que son nuestro móvil vital, que son los que nos mantienen en pie y en lucha. Necesitamos que estemos más unidos que nunca para poder conmemorarlos”, dijo. Por su parte, Victoria Montenegro, nieta recuperada, hija de desaparecidos y legisladora porteña de Unión por la Patria, contó: “Después de la elección, cuando volví a

El ex oficial de Inteligencia de la Gendarmería Nacional, Eduardo Britos, fue condenado este lunes por haber cometido delitos de lesa humanidad en el marco del Terrorismo de Estado. Entre los casos por los que recibió la pena está el crimen de Wenceslao Pedernera, un laico de la pastoral social del obispo Angelelli. Cobertura en juicio: Pedro Ramírez Otero / Julián BouvierRedacción: Camila Cataneo / Fernando TebeleEdición: Fernando Tebele Este lunes, el Tribunal de La Rioja presidido por José Camilo Quiroga condenó a cadena perpetua a Eduardo Abelardo Britos por haber cometido crímeness de lesa humanidad contra 36 personas durante la última dictadura cívico-militar-eclesiástica. Britos fue un oficial de Inteligencia de la Gendarmería Nacional. En aquella época integró el Escuadrón 24 Chilecito, en La Rioja, y fue jefe del Instituto de Rehabilitación Social (IRS), una cárcel que funcionó como Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio. Allí se torturó, violó y asesinó a personas secuestradas. El imputado ya había sido condenado en causas anteriores. Caso Wenceslao Pedernera Wenceslao Pedernera fue un laico que se apasionó con la orden pastoral social del Obispo Enrique Angelelli, aquel de la frase “con un oído en el Pueblo y otro en el Evangelio”. Pedernera organizaba a los campesinos para la conformación de cooperativas. Hoy es beato de la Iglesia Católica. El 18 de julio 1976 habían matado a los curas Carlos Murias y Gabriel Longeville (también beatificados en 2019). A Pedernera lo fueron a buscar a su casa el 24 del mismo mes. Le golpearon la puerta. Su esposa, Coca, tenía miedo de abrir. Wenceslao abrió y lo balearon. Murió luego internado. Angelelli sufrió con dureza los crímenes de 3 de sus pastores más cercanos. Pero nunca pensó que a él también lo matarían. “Creía que por ser obispo no lo iban a tocar”, contó un testigo en este juicio. El 4 de agosto lo asesinaron en la ruta. Lo hicieron pasar por un accidente. Con la condena por Pedernera, queda concluida para la Justicia la secuencia de crímenes vinculadas al obispo. En juicios anteriores se había condenado por Murias y Longeville; también se confirmó que la muerte de Angelelli no fue accidental. Momentos destacados del juicio Roberto Queirolo, testigo de contexto, cuenta que el 24 de marzo de 1976 se llevaron presos a sacerdotes. María Inés Frasca, testigo, habló sobre el asesinato de Wenceslao Pedernera Mabel Martínez, testiga, hizo referencia a Britos y su vinculación con el asesinato de Pedernera. Juan Aurelio Ortiz, testigo, sobre la distribución de Tierra en la provincia y la lucha de Wenceslao Archivo testimonios que utilizaron en el Juicio Carlos Julio Guzman en Causa Estrella, sobre la última reunión que tuvo con Angelelli: Rafael Sifré en la Causa Estrella, cuando lo detuvieron: Sobrevivientes recuerdan a Britos Álvaro Illanez Azucena de la Fuente Lucila Maraga Luis Gomez Graciela Bofelli María Argentina López

En un nuevo aniversario de los secuestros de los y las “12 de la Santa Cruz”, compartimos una mirada acerca de cómo se vive en el Partido de la Costa la aparición a orillas del mar de algunos de los cuerpos de quienes fueron víctimas de los Vuelos de la Muerte. Entre la negación y la ignorancia, una herida que todavía sangra. Redacción: Víctor MenaIlustración: Chechu Rodríguez / La RetaguardiaEdición: Fernando Tebele A 40 años del retorno de la democracia, y ante el día de los Derechos Humanos con la asunción de los reividicadores del plan de exterminio de la última dictadura cívico militar y eclesiástica, la Memoria del operativo de la Santa Cruz, uno de los más significativos durante el Terrorismo de Estado, la realidad de los cuerpos “aparecidos” en nuestras playas, y el silencio durante décadas en el Partido de La Costa. En la Iglesia de la Santa Cruz -ubicada en el barrio San Cristobal de la Ciudad de Buenos Aires- se reunían familiares de personas detenidas-desaparecidas para acciones de búsqueda, de reclamos, de organización e investigación, y de acompañamiento. Entre ellas, participaban tres fundadoras Madres de Plaza de Mayo: Azucena Villaflor, Esther Ballestrino de Careaga y María Eugenia Ponce de Bianco. A través de inteligencia criminal, de una persecución silenciosa que esperó agazapada, de un infiltrado, y de grupos de tareas de la ESMA, se secuestró a integrantes del grupo de la Santa Cruz, que fueron llevados al centro clandestino de detención de la Escuela de Mecánica de la Armada, y la mayoría con destino final en los denominados “Vuelos de la muerte”. Se cumplen 46 años del operativo, de los secuestros, y de una historia que todavía sangra en el consciente colectivo. Azucena y el grupo El 30 de noviembre de 1976, el Terrorismo de Estado secuestró a Néstor. Su mamá, Azucena Villaflor de Vincenti, inició una búsqueda que no sólo cambiaría su vida, sino que partiría al medio a la historia misma de nuestro país y del mundo. Esta mujer se convirtió en una de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo, entre caminos que fue abriendo paso, interrogantes, búsquedas, algunas hojas que se fueron convirtiendo en carpetas, charlas con otras mujeres que también buscaban a sus hijos y no sabían por dónde ni cómo, palabras a los oídos y abrazos compañeros. “Cuando desaparecen a Néstor, sale a buscarlo, va a las comisarías, a los cuarteles. Y ahí se da cuenta que ir cada una por su lado no tiene sentido, que tienen que ir todas juntas”, contó hace unos años Cecilia, su hija. Esas mujeres, Madres que buscaban a sus hijos desaparecidos, se fueron encontrando. 3 de ellas, con otros familiares y compañeros, y con la idea de no correr peligro con los uniformados y civiles de servicio revoloteando por todos lados, comenzaron a reunirse en la Iglesia de la Santa Cruz, que empezó a ser un lugar de encuentro para coordinar acciones de denuncia, visibilizar lo que ocurría en el país, completar carpetas con datos e informaciones, y poder charlar e investigar sin el temor de ser perseguidas. En uno de los salones se reunían, y al refugio ante el terror de las calles que impulsaron las Madres de Plaza de Mayo, se les sumaron Ángela Aguad, Remo Berardo, Julio Fondevila, Patricia Oviedo, Horacio Elbert, Raquel Bulit y Daniel Horane. También aportaban en las reuniones las monjas francesas Léonie Duquet y Alice Domon, perseguidas por el Terrorismo de Estado y grupos de tareas. El operativo Un día llegó él. Un muchacho con “cara de ángel”, como solían decirle. Les contó que buscaba a su hermano desaparecido, y de a poco se ganó la confianza de todo el grupo. No sólo asistía a las reuniones sino que con alguna que otra excusa los veía afuera de la iglesia. Ese pibe, rubio, de sonrisa agradable y “mirada serena” era un monstruo. El genocida Alfredo Astiz, con un trabajo de inteligencia criminal, se infiltraba en el grupo. Y así fue que entre el 8 y 10 de diciembre de 1977 comenzó la cacería. El 8 un grupo de tareas de la ESMA secuestró en la Iglesia Santa Cruz a las Madres de Plaza de Mayo Esther Ballerino de Careaga y María Eugenia Ponce de Bianco, a la monja francesa Alice Domon, y a los militantes Ángela Auad, Gabriel Horane, Raquel Bulit y Patricia Oviedo. Ese mismo día secuestraron a Remo Berardo en su casa; y a Horacio Aníbal Elbert y José Julio Fondevila en un bar donde solían encontrarse integrantes del grupo. El plan finalizó el 10 de diciembre de 1977 con el secuestro de la fundadora de Madres de Plaza de Mayo Azucena Villaflor ―en la localidad de Avellaneda― y de la monja francesa Léonie Duquet ―en Ramos Mejía―. Azucena había salido ese día a comprar algo para comer y no regresó jamás. Todas las personas de la Santa Cruz fueron llevadas a la ESMA, y se estima que la mayoría fueron víctimas de los “Vuelos de la muerte” llevados adelante desde el avión repatriado este año y que puede verse en la ESMA. Aparecidos Lo que sucede en el Partido de La Costa es complejo y merece un análisis profundo. Durante décadas los mismos costeros argumentaban ―como una especie de extraño y siniestro legado sin chequear― que el Terrorismo de Estado “por la Costa, no pasó”. Sin embargo, en la localidad de Mar de Ajó, fueron secuestrados y desaparecidos Silvia Rosario Siscar de Salazar y Juan Miguel Satragno ―periodista del diario La Nación― ambos en el año 78. Hoy hay una baldosa en el sitio que los recuerda y homenajea, que en dos años fue vandalizada dos veces con simbología nazi. Pero el vínculo entre el territorio de bosques, arena y mar, con la dictadura cívico militar y eclesiástica es más profundo. El silencio es complicidad, entendimos hace muchísimos años, y eso fue lo que sucedió cerca de nuestras playas.En dos diciembres, uno del 77 y otro del 78, a raíz de

Así finalizó el quinto tramo del juicio que investiga los crímenes de lesa humanidad cometidos en el circuito represivo de los ex Centros Clandestinos de Detención, Tortura y Exterminio “Club Atlético”, “Banco” y “Olimpo”. Es el primer veredicto tras el triunfo de Javier Milei. Cobertura del juicio: Fernando Tebele / Oscar Stumpfs / Valentina Maccarone / Camila Cataneo / Alejandro Volkind / Pedro Ramirez Otero / Eugenia Otero / Naty CanouraRedacción: Camila Cataneo  Edición: Valentina MaccaroneGráfica: Eugenia Otero Este miércoles, el Tribunal Oral Federal N°2 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires condenó a 25 años de prisión a Carlos Alberto Infantino, ex oficial principal en el Departamento de Asuntos Políticos de la Superintendencia de Seguridad Federal de la Policía Federal; a Sergio Raúl Nazario, ex primer alférez de la Dirección de Inteligencia de la Gendarmería Nacional; Miguel Pablo Lugo, excabo de la Gendarmería Nacional con asiento formal en el Destacamento Movil I de Campo de Mayo y a Hugo Luis Medina, ex segundo jefe y ex jefe de la plana mayor del Destacamento Móvil I de Campo de Mayo de la Gendarmería Nacional. También absolvieron a Miguel Víctor Pepe, exsargento de la Gendarmería Nacional Argentina con destino formal en el Destacamento Móvil I de Campo de Mayo. Los jueces Jorge Gorini, Rodrigo Gimenez Uriburu y Nicolas Toselli decidieron que el veredicto no se haga de manera presencial. Aún así y a pesar de las fuertes lluvias, familiares y sobrevivientes se concentraron frente a los tribunales de Comodoro Py para esperar las últimas palabras y el veredicto. En este tramo se investigaron 382 casos de personas que fueron secuestradas y estuvieron en cautiverio en el circuito represivo conocido como ABO. Comenzó el 15 de junio de 2022 y desde entonces declararon más de 60 personas, entre ellas familiares, sobrevivientes y testigos clave que aportaron datos nuevos a la investigación. Gran cantidad de personas dieron su testimonio por primera vez y se logró reconocer a 43 personas que estuvieron en cautiverio. El juicio fue transmitido de manera virtual por el canal de Youtube de La Retaguardia y se trabajó en conjunto con Radio Presente.  Condenas  Carlos Alberto Infantino – 25 años Hugo Luis Medina – 25 años Sergio Raúl Nazario – 25 años Miguel Pablo Lugo – 25 años Miguel Víctor Pepe – Absuelto Historias del juicio Caso Victoria Vallejos En este juicio declaró Mirta Haydeé Vallejos. Su hermana fue secuestrada cuando tenía 16 años y aún permanece desaparecida.  Victoria trabajaba como “empleada doméstica o niñera con cama adentro” en la casa de Carlos Infantino, uno de los imputados, donde solo tenía franco un día a la semana. Cuando Victoria quiso renunciar, fue secuestrada. También secuestraron a su novio, Miguel Ángel Leguizamón, y a su padre, Sebastián Vallejos. Leguizamón permanece desaparecido y a su padre lo liberaron 24 horas después de haber sido torturado. Hasta que Sebastián estuvo secuestrado realizaron varios operativos en las  casas familiares de ambos. Las preguntas estaban relacionadas con Victoria para saber “si ella había contado algo”. Ninguno de los tres tenía militancia política. Nota realizada en nuestra web: https://laretaguardia.com.ar/2022/07/el-genocida-que-mando-a-secuestrar-a-la-chica-que-trabajaba-en-su-casa.html Caso Enrique Bustamante e Iris García Soler El 27 de enero de 1977 desaparecieron a Enrique Bustamante, más conocido como “El Lobo”, y el 28 de mayo de 1977 a Iris,“La Lobita”, quien en ese momento estaba embarazada. Los dos fueron llevados a El Atlético. Iris tuvo a su hijo José en la ESMA, quien es el nieto recuperado 122. Tanto Bustamante como García Soler permanecen desaparecidos. En la quinta audiencia, el hermano de Iris, Guillermo García declaró que su padre era militar y la buscó. Cuando desapareció, les preguntó a sus compañeros si sabían dónde estaba. Llegó a conversar con Albano Harguindeguy (ministro de interior de la primera etapa dictatorial) y con el Coronel Morelli, integrante de la Policía Federal, quien le dijo: “No la busqué más”. El padre de Iris estuvo en contacto luego con organismos de DDHH y presentó la denuncia. Nota realizada en nuestra web: https://laretaguardia.com.ar/2022/08/no-la-busque-mas.html Caso Ricardo Julio Clare En la madrugada del 14 y 15 de junio de 1977, una patrulla golpeó la puerta de la casa de los suegros de Ricardo Julio Clare. Allí también se encontraba su compañera, quien estaba embarazada de siete meses. La patota se identificó como miembros del Ejército argentino y entraron a la vivienda. Los maltrataron, les vendaron los ojos y les pusieron esposas. Al rato tomaron a Ricardo y se lo llevaron en un auto. En la audiencia, Ricardo contó que los secuestradores tenían carpetas con información de los desaparecidos. “Algún día espero que alguien pueda decirnos dónde están esas carpetas, porque ahí estará el destino final de muchos”, señaló. También hizo referencia a sus  secuestradores: “Recuerdo a Colores (Juan Antonio del Cerro) que fue quien  me tuvo, el Turco Julián (Julio Simón), otro Turco, Cobani (Samuel Miara), el Soldado y Kung Fu. En este último caso, no quedó claro si se trata de Juan Carlos Falcón, quien fuera sobreseído en un juicio anterior. De corrobarse que es la misma persona, podría ser imputado ya que no fue juzgado por el caso de Clare. Todos los demás murieron condenados, salvo El Soldado quien todavía no pudo ser identificado. “Esos hacían guardias de 24 horas. El Soldado usaba zapatillas muy silenciosas, porque le gustaba pasear por los pasillos para ver si alguien estaba hablando, sacarlo y molerlo a golpes”, precisó. Nota realizada en nuestra web: https://laretaguardia.com.ar/2022/08/hoy-hace-45-anos-estaba-dentro-de-el-atletico.html Caso Darío Arce El sobreviviente declaró por primera vez. Ese día dijo: “Hoy, hace 45 años estaba dentro del Atlético”. Comenzó su relato contando que aquel día que lo secuestraron estaba por entrar al recital de Joe Cocker. Estaba con Gladys Vas y le pidieron los documentos. Luego los llevaron a la comisaría 22. “Yo pedí hablar con mis padres, tenía 16 años. Me dijeron que estaba incomunicado. Ahí entraron tres veces, me ataron, me vendaron y me empezaron a interrogar. Yo no estaba en ninguna militancia”, contó. Siguió con su testimonio: “Bajé la escalera, me tomaron los datos

Lo dijo Ruben Marigo, integrante de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de Bariloche, parte querellante en este juicio. En diálogo con el programa radial La Retaguardia, Marigo remarcó que habían pedido cadena perpetua para los prefectos del grupo Albatros que asesinaron al joven mapuche y que finalmente las condenas fueron bajas. Quien efectuó el disparo recibió 5 años de prisión y los cuatro prefectos restantes fueron condenados a 4 años y seis meses. Entrevista: Fernando Tebele / Pedro Ramírez OteroRedacción: Julián BouvierEdición: Pedro Ramírez OteroFoto: Archivo Natalia Bernades/La Retaguardia El 25 de noviembre de 2017 Rafael Nahuel, integrante de la comunidad mapuche Lafken Winkul Mapu, fue asesinado de  con un disparo por la espalda en Río Negro. El disparo provino del grupo Albatros de la Prefectura Naval. Rafael tenía 22 años. Ese mismo día, velaban el cuerpo de Santiago Maldonado, el joven que había desaparecido en el marco de una manifestación en Chubut, luego de la represión de la Gendarmería contra la comunidad mapuche y que apareció muerto 78 días después. Esta semana concluyó el juicio a los 5 prefectos imputados por el asesinato de Rafael Nahuel. Sergio Cavia, quien fue identificado como el autor del disparo que acabó con la vida de Rafael, recibió una condena a 5 años de prisión como responsable de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, cometido en exceso de legítima defensa. Los otros cuatro imputados, Sergio García, Francisco Javier Pintos, Carlos Valentín Sosa y Juan Ramón Obregón, miembros del mismo grupo Albatros de Prefectura, fueron condenados a 4 años y 6 meses por ser partícipes necesarios del delito. Además, a Cavia le corresponden 8 años de inhabilitación para ejercer cargos públicos y 7 al resto de los condenados. La fiscalía había pedido que se aplique la atenuante de “exceso de legítima defensa”, por el supuesto enfrentamiento con armas de fuego, excusando que los prefectos actuaron en protección propia. Desde la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de Bariloche aseguran que Rafael Nahuel y los jóvenes con los que estaba no contaban con armas de fuego. “Más allá del fallo de la Justicia, en este juicio logramos acreditar que esto fue un asesinato por la espalda. Se demostró con las pericias, se demostró con inspección ocular, porque todas las vainas pertenecen a los prefectos y son las únicas existentes en el lugar. No hay duda de que Rafael es muerto por la espalda. En ese mismo momento se dispararon 150 proyectiles de armas 9 milímetros. Hablar de exceso en la legítima defensa con 150 proyectiles de un cuerpo represivo especial que no era para ese tipo de procedimiento, no existiendo ningún tipo de heridos del lado de los prefectos, es mentir. Como siempre, los muertos y los heridos son del lado de los mapuche. Y esto tiene mucho que ver con los pedidos del fiscal”, contó Rubén Marigo, de la APDH de Bariloche. Luego de tres meses y medio de juicio, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de General Roca, presidido por Alejandro Silva acompañado por Pablo Díaz Lacava y Simón Bracco, decidió por unanimidad este veredicto. Los condenados no irán a prisión hasta que la sentencia quede firme. Las diferentes querellas plantearon que apelarán al fallo, ya que habían pedido prisión perpetua para los imputados. “Al menos los condenaron. Asesinaron a Rafa Nahuel y no quedaron impunes. En la familia hay amargura por las bajas condenas, pero esto no se termina acá. Las tres querellas apelaremos. Tenemos diferencias interesantes con este fallo: primero, que tanto nosotros como la Fiscalía habíamos pedido la coautoría, lo cual significa que todos dispararon, todos fueron culpables y hay jurisprudencia importante en el tema sobre violencia institucional. Y el Tribunal decidió que el autor fue Cavia y que los demás eran partícipes necesarios. Esto le abre a la defensa algún tipo de vía de cuestionar quiénes habían o no disparado armas. Este tipo de sentencias leves lo que hacen es envalentonar a quienes ejercen la violencia institucional. Era un momento importante para que la Justicia no solamente condene sino que señale como un delito de violencia institucional y que pusiera una pena ejemplar como se merecían”, dijo Marigo. Este veredicto coincide con el nombramiento de Patricia Bullrich como ministra de Seguridad de la Nación, la misma función que ejercía al momento del asesinato del joven mapuche. “No voy a cometer la injusticia de tirar un gendarme por la ventana para sacarme las responsabilidades”, había dicho Bullrich luego del asesinato de Rafael Nahuel y de la desaparición seguida de muerte de Santiago Maldonado. “Como dije en la puerta del Tribunal al finalizar el veredicto, este era un juicio capicúa: comienza con Bullrich y termina con Bullrich. Ella inventó el enemigo interno de la RAM (Resistencia Ancestral Mapuche) acá en Bariloche. Como lo dijimos en el alegato, modificaron el protocolo para las manifestaciones acá en Bariloche, el 31 de julio del 2017. Pablo Noceti, exjefe de Gabinete de Seguridad de Bullrich, formó las policías provinciales y nacionales de Río Negro, Neuquén, un aparato para ‘resistir al RAM’. Y a fines de diciembre de 2017, también en Bariloche, Bullrich formó el Comando Unificado de la provincia de Río Negro, de Neuquén y de Chubut. Dentro de este contexto político se da el asesinato de Rafa Nahuel y la desaparición de Santiago Maldonado. Ahí nos encontramos con toda esta nueva etapa en nuestro país, que denigra a los pueblos originarios y es la misma que niega los 30 milcompañeros desaparecidos. Este tipo de veredictos no combate la deuda de la democracia con la violencia institucional en las fuerzas de seguridad, sino que los avala”, concluyó el integrante de la APDH de Bariloche.