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#NiUnaMenos

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Se habla de 50, 100, 200 mil personas. Ya no importa el número final de personas movilizadas en la nueva marcha bajo la consigna Ni Una Menos. El movimiento feminista está en la calles para gritar que el patriarcado se va a caer, y marcarle al Congreso que vote la Ley por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Aquí un fotoinforme en la Plaza Congreso(Por La Retaguardia)  

Ofelia Fernández es una joven estudiante de 6º año del Carlos Pellegrini, colegio público de la Ciudad de Buenos Aires. En el marco del debate por el #AbortoLegal pasó por el Congreso para hablar ante los diputados y diputadas del plenario de comisiones. Brilló con su simpleza, naturalidad y profundidad en el discurso. En el Enredando las Mañanas de este jueves nos contó quién es y por qué participó del debate. (Por RNMA) La joven que el miércoles pasado incendió el Congreso con su exposición, cuestionando el contrato maternal, es estudiante de sexto año del Carlos Pellegrini, fue presidenta del centro de estudiantes, quiere estudiar la carrera de Sociología en la Universidad de Buenos Aires y es militante de La Emergente, una organización política de izquierda popular.“Yo sabía que en ese lugar (Congreso) no tenía nada que disputar, que podían escucharme, podía removerles algo, pero el marco en el que se dan las discusiones para los diputados y diputadas es un plano en el que yo no puedo interferir”, contó Ofelia Fernández: “lo que sí sabía era que si yo me ocupaba de representar la razón por la que me llamaron, que es que soy joven y es en principio las mujeres jóvenes el sector que aborta en mayor medida, si me ocupaba de ese reclamo, encarnarlo en una buena intervención que aborde todas nuestras problemáticas, nuestras preocupaciones y, sobre todo, la demostración de que hay un movimiento en las calles y es sólido, no iba a tener impacto en la sesión pero si en la gente que iba a estar escuchando del otro lado, porque es un debate nacional y la gente está siguiendo, se podía empezar a transmitir y muchas iban a sentir su voz representada en mí, que simplemente hice de vocera y no de iluminada transmitiendo algo que los demás no sepan, solo que le di una oportunidad a este discurso de aparecer en algún lado y dio sus frutos porque ahora muchísimas y muchísimos jóvenes están hablando de eso y ese era mi objetivo principal, que sientan que en lugares como ese, tan diplomáticos y tan formales, pueden aparecer sus voces también”.Explicó que para su exposición “me arme unos ejes, obviamente no fui completamente desnuda pero siempre tengo como una tendencia a querer generar cuando hablo, en el sentido de oratoria, algo de mucha naturalidad y humanidad, no ser tan panfletaria o reivindicativa sin un relleno más bien humano o de mi sentido común, entonces me gusta más pensar quizás un par de ideas y hablar mucho desde lo que me pasa, desde las cosas que más siento, desde las cosas que me hacen más ruido como persona y después como militante”.En relación a qué sucede con el debate sobre aborto en las escuelas, Ofelia relató que “actualmente ya superamos la etapa de discusión y estamos en una etapa plenamente ejecutiva, tenemos muy claro cuál es el reclamo, lo vamos simplemente a abanderar y aparecer donde tengamos que aparecer con nuestras banderas, pero sí tuvimos una etapa de discutir y cuestionar todas estas cosas y llegar a consolidar una posición”. Luego detalló lo que sucede en el colegio en el que ella cursa: “generar en un colegio de dos mil personas semejante consenso alrededor de una problemática que, si bien hoy es muy masiva no termina de cuajar en la realidad, como que uno cuando lucha por algo es porque no lo ve cumplido, y hoy el aborto está en boca de todos tendiendo a una posición a favor, pero sin embargo hoy el aborto no es material, entonces eso habla de que el consenso no es mágico y generarlo en un colegio tan grande no pasa por arte de magia; nosotros tuvimos un conflicto muy grande que es lo que nos permitió hablar de esto que es que hace un año, año y medio, dieron una charla unas socorristas al respecto del misoprostol y el aborto, y eso de alguna manera se filtró en los medios masivos de comunicación que empezaron a decir que ‘hubo un taller de aborto en el Pellegrini’ y que ‘nos enseñaron a abortar’ y generó una repercusión que llegó a haber doce cámaras a toda hora en la puerta del colegio por el supuesto taller de aborto, y a partir de ahí se generó mucha indignación, porque se estaban metiendo en nuestros espacios, y los centros de estudiantes son autónomos, y los medios parecían querer controlarlos, y además con el contenido con el que lo hacían, y ahí tuvimos conferencias de prensa y medidas de lucha en las que tuvimos que debatir que nosotros estábamos por salir a defender ante cámaras y ante el país esa posición, entonces tenemos que darle firmeza y ahí le dimos el espacio en asambleas y demás para consolidarlo y se generó un gran sentido por el aborto y es lo que genera que hoy todas tengan su pañuelo atado a la mochila y que sea casi como algo que nos atraviesa a todas y eso tiene mucha potencia”.Sobre la Ley de Educación Sexual Integral, a la que se refirió en su exposición del Congreso, dijo que “hay una cuestión que es totalmente ilógica, que es que no reconocen los vacíos que hay dentro de los espacios educativos hoy en todas esas posiciones, pero hablan con mucha prepotencia después sobre nuestra sexualidad, no tienen voluntad alguna, en el lugar de los medios no tienen que poner en acción la ley de ESI porque no conforman ninguna comunidad educativa, pero no es nuevo el reclamo por la aplicación de la ESI en los colegios, creo que en los últimos 5 años cada vez que hubo una toma en escuela fue una de las consignas principales y jamás cubrieron ese reclamo, jamás hablaron de esa necesidad, pero al contrario se preocupan demasiado por los embarazos y abortos que se generan e impedirlos, cosa que me parece ridículo” y agregó: “lo que me parecía ridículo es que el discurso antiabortista hoy, al menos en los sectores educativos,

Lo dijo Viviana Mazur, médica generalista, especialista en medicina General y Familiar e integrante de la Asociación Metropolitana del Equipo de Federación Argentina de Medicina General, que disertó hoy en el Congreso y se pronunció a favor de la legalización del aborto. Mazur abordó el tema con un recorrido de los puntos que involucran a los profesionales de la salud, especialmente pública. (Por La Retaguardia) Foto: Pañuelazo (archivo Agustina Salinas/La Retaguardia) “Mi voz que intentará ser  nada más que la voz de miles y miles de médicos generalistas y de distintas especialidades que integran equipos de salud a lo largo de nuestro país, y que claman a quienes tienen la posibilidad de hacer de esta una sociedad más justa,  que aprueben la legalización del aborto”, expresó Mazur sobre el consenso que hay en el colectivo de profesionales para la sanción de esta ley. La médica también se refirió a las condiciones en que las mujeres abortan en los servicios de salud: “He visto gran cantidad mujeres recurrir a prácticas inseguras, nombre elegante con el que denominamos a la desesperación que lleva a muchas mujeres a someterse a abortos hechos con sustancias y elementos o en lugares que darían terror a cualquiera de nosotras. Cuando preguntábamos a las mujeres que asistíamos desde una perspectiva de reducción de riesgos y daños cuáles eran sus temores, todas invariablemente respondían: a morir o a ir presas”, resaltó Mazur.Además, la profesional explicó cómo el aborto va en aumento en los países en que está penalizado, al contrario de lo que sucede en el resto del mundo: “Mientras  en países que prohíben el aborto totalmente o que lo permiten solamente para salvar la vida de la mujer la tasa de abortos es de 37 sobre 1000 mujeres, es más baja en países que permiten el aborto sin restricciones, de 34 sobre 1000”. Con esta información, Mazur planteó: “No es prohibiéndolo como se evita o disminuye. Eso solo genera ensañamiento contra las mujeres que lo practican”.Según Mazur, entre el 64 y el 67% de los profesionales de la salud consultados por la Sociedad de Ginecología de Buenos Aires, la Asociación de Psiquiatras de Argentina y el Hospital Italiano se pronunciaron a favor de la legalización. Por otra parte, en términos institucionales, tomaron partido también a favor la Federación Argentina de Medicina General, la Sociedad de Ginecología Infantojuvenil y la Sociedad Argentina de Medicina, entre otras.Sobre el final de la intervención, Mazur reflexionó acerca de los derechos que complementarían a la legalización del aborto: “Ya enunciamos que ha hecho disminuir las tasas de aborto en gran parte de los países. Es que junto con esa medida han acompañado a las personas a tener información y acceso a métodos anticonceptivos modernos y eficaces. El proceso de atención del aborto se convierte en una oportunidad también para ello cuando puede hacerse en un marco de legalidad y de derechos. Cada uno de los que hemos defendido aquí la legalización trabajamos día a día por garantizar esos derechos, en el sistema de salud y en las aulas. Paradójicamente hemos escuchado hablar en contra de la legalización, y en un alto ejercicio de la hipocresía reclamar educación sexual y acceso a la anticoncepción a quienes obstruyen permantemente el acceso a ese derecho. Me encuentro cada semana con cientos de docentes que luchan por llevar a sus aulas la posibilidad de que las personas tengan el derecho a la sexualidad basada en el placer y el cuidado, en la autonomía en las decisiones y en la erradicación de la violencia. Y puedo dar cuenta de muchos servicios de salud que a partir de mejorar el acceso a la atención de la interrupción del embarazo en el marco jurídico actual, también mejoraron sus prácticas en anticoncepción. Porque lo que cambia es justamente el pensar desde desde un acto ético y moral, que nuestro rol es el de facilitar la autonomía en las decisiones de las personas sobre sus cuerpos y sus vidas entre las que están sus elecciones reproductivas”, explicó.Por último, Mazur se dirigió directamente a los legisladores en nombre de las mujeres de nuestro país: “En este debate, ustedes tienen la maravillosa oportunidad de devolverles parte de la dignidad que les está siendo robada a las mujeres, a la mitad de la población que hoy está sometida a las prácticas clandestinas para poder llevar adelante con autonomía las decisiones sobre sus vidas y sus cuerpos. Les pido que no dejen pasar esta oportunidad”.

Lo advirtió Diana Maffía, Directora del Observatorio de Género en la Justicia del Consejo de la Magistratura de la Ciudad de Buenos Aires, en diálogo con Alfredo Grande en el programa Sueños Posibles por La Retaguardia. La filósofa participará este sábado a las 17 en la sala teatral La Clac (Av. de Mayo 1156, CABA) de un panel junto a la sobreviviente de prostitución y militante abolicionista Sonia Sánchez y la actriz Daniela Ruiz. Subversión de género, patriarcados sustentables, sexualidad represora, feminismos de clase, prostitución y trata son algunos de los tópicos sobre los que reflexionarán. (Por La Retaguardia) ¿Quiénes pedimos por el aborto legal? “La legalización del aborto es un reclamo constante desde el feminismo y el movimiento de mujeres. Pensemos que los Encuentros Nacionales de Mujeres, que se hacen desde 1986 una vez por año, todos los años reclaman la legalización y la despenalización del aborto. Todos los años en la marcha. Desde hace ya unos diez años, con los pañuelos verdes, que fue una iniciativa de Católicas por el Derecho a Decidir cuando fue el Encuentro en Rosario (en 2003). Los llevaron como signo del reclamo y eso fue tomado luego por todo el movimiento de mujeres y hoy día incluso internacionalmente. El pañuelo verde de la Campaña por el derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito es un emblema de derechos humanos, sexuales y reproductivos. Creo que es una constante”, definió Maffía. “Lo que sí es deslumbrante es cómo de golpe florece ese reclamo y se transforma en una movilización social muchísimo más amplia. El debate legislativo es oportuno, necesario y es el lugar donde debe darse porque es el de la pluralidad política. En la Justicia o el Ejecutivo hay que tomar medidas en relación al aborto pero esas medidas no son frutos de la pluralidad de las opciones electorales que tiene la población. Pero se está debatiendo en todas partes. Donde vayas: en las universidades, en los negocios, en los café, en la calle. En todas partes. Se está discutiendo socialmente en las casas. Las familias, generaciones enteras, chicas que descubren que sus abuelas ya luchaban por el derecho al aborto. Ocurren cierto tipo de cosas que generan una genealogía, una historia de este reclamo, muy valiosa. Atraviesa todas las clases sociales, han querido demostrar que este era un reclamo de clase media y llevar personas en una utilización siniestra”, denunció sobre los argumentos contra la legalización. “Personas de una villa para que reclamen por el derecho a la vida, cuando en realidad hay muchas maneras de reclamarlo, no hay que renunciar por supuesto a ese reclamo. Es un reclamo vital y no es este el país en el que ese derecho ha sido vulnerado sistemáticamente en nombre del derecho a la propiedad, así que claro que es un derecho importante”, consideró. “El tema son los conflictos de derechos: qué vidas cuentan y hay un movimiento antiderechos que pasea un feto sin útero. Cuando hablamos de aborto estamos hablando de un feto que no tiene sobrevida fuera del útero, si no es una inducción al parto”, puntualizó. “Nos referimos al primer trimestre, es lo que se pide dentro de la ley, y se pasea un feto con un cordón umbilical que no lleva a ninguna parte, desenchufado, sin útero. Es decir, las mujeres no somos registradas como sujetos de derechos. La idea de una vida es la idea de algo que progresa solo, sin que nosotras seamos responsables de esa vida, tengamos alguna incidencia en la continuidad o no de ese embarazo o nuestras vidas se vean o no afectadas por él. Creo que hay mucha verdad en el ambiente, para quien quiera leer el mensaje de lo que está ocurriendo es muy significativo”. Maternidad y deseo “Los sectores antiderechos mantienen a la maternidad del lado de la naturaleza y no de la cultura. Hay que pensarlo como un debate que atraviesa a una enorme diversidad de mujeres. Los antiderechos son casi todos varones de la UCA y la Universidad Austral; es decir, dos usinas masculinizadas de imposición sobre el resto de la sociedad de sus condiciones dogmáticas. También las feministas hacemos patriarcados sustentables cuando nos conformamos con una cierta comodidad, un estándar mínimo que no cambia radicalmente las cosas”, advirtió. Beneficios secundarios “También ahí hay una sustentabilidad. Hay un espejismo del progreso de las mujeres que encubre el sostén de todo el sistema. Como cuando decimos: ‘hay más mujeres gerentes de empresas multinacionales’. Bueno, pero yo quiero que haya otro sistema económico, no que haya más mujeres en empresas multinacionales que concentren el capital. Hay que estar muy alertas. El patriarcado se sostiene con pequeñas donaciones a las mujeres que aceptan y se adaptan al sistema. La reina del hogar, la reina de la belleza. Las que aceptan las reglas de juego tienen chances dentro de ellas de algunos beneficios. Si fuera sólo castigo, todas reaccionaríamos”, analizó sobre los mecanismos del patriarcado al otorgar concesiones que impliquen avances pero no cambios radicales en la sociedad. Abolicionista sólo en los papeles, no es abolicionista Maffía se refirió a la legislación argentina en comparación con lo que sucede en la realidad: “Veo la impunidad de la explotación sexual, que es lo que supuestamente el abolicionismo debería combatir. El abolicionismo nos va a decir que el ejercicio de la prostitución no es un delito. Es muy importante, las personas en prostitución no deberían ser perseguidas porque no están cometiendo un delito. Ocurre todo lo contrario: las persiguen. Sobre todo se persigue la prostitución callejera y al hacerlo obligan a las personas a ejercer la prostitución en lugares donde son explotadas a cambio de una supuesta protección. No se persigue la explotación sexual porque en ella participan policías, intendentes, jueces. Eso se ve cuando se desarman las redes de explotación y también las redes de trata, que es un delito federal y diferente. La trata se ha federalizado porque las mujeres son trasladadas de una provincia a otra y no se podía investigar”, explicó. “El Consejo de la

En el Enredando las Mañanas, mientras continúa el debate en el Congreso, dialogamos con Laura Velasco de Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLá) para aclarar dudas y trampas en relación a la exigencia de aborto legal, seguro y gratuito, la gran deuda de la democracia con todas las personas con capacidad gestante. (Por La Retaguardia) Lo primero que nos interesó despejar es qué se exige y por qué no es lo mismo la despenalización que la legalización de las interrupciones de embarazos. “La despenalización solamente sirve para que no se inicie ninguna causa judicial hacia nosotras”, explicó y dijo que aunque “es algo muy deseado porque ninguna mujer que es víctima de un aborto clandestino quiere ir presa” no es suficiente y agregó que  “el Estado hoy no está garantizando ese derecho como tampoco está garantizando la educación sexual integral ni el acceso gratuito a anticonceptivos aunque ya son leyes”.“Nosotras no tenemos que ser penalizadas por esto; tenemos el caso de Belén en Tucumán que fue un caso testigo en la defensa de que no seamos penalizadas las mujeres por realizarnos un aborto”, ejemplificó y aclaró que “sin embargo, son muy pocos los casos en los que se avanza judicialmente contra las mujeres que abortan. Imagínate que en la Argentina hay más de medio millón de abortos al año se estima, hay más de 70 mil que derivan en atención hospitalaria, se calcula que 1 de cada 10; imagínate que si medio millón de personas o estas personas que llegan al hospital con un problema de salud grave, que a veces mueren en el intento o quedan con un problema en su salud sexual y reproductiva, si todas esas personas fueran penalizadas, estaríamos en otra situación”.La despenalización “sería un avance, pero muy pequeño” porque “en la mayoría de los casos, te estoy hablando de un universo enorme que implica el aborto clandestino, que es por supuesto un negocio para unos pocos, hoy no está siendo judicializado; es un logro pero tendría muy poco impacto sobre la realidad” y además “abarcaría solamente a las mujeres que pasamos el aborto clandestino y no a los profesionales que lo están llevando adelante”.“Legalizar implica poder acceder al aborto en el sistema público de salud, es que el Estado garantice en los hospitales el aborto legal, seguro y gratuito; implica la atención de un equipo interdisciplinario, implica el límite de semanas, esa atención integral de la mujer observando que realmente esté segura, e implica también que se articule con esos otros tres puntos de las políticas públicas: la primera manera de evitarlo es con educación sexual integral y por otra parte tener el acceso real a los anticonceptivos en las salitas de los barrios”, subrayó Velasco: “necesitamos también garantizar el aborto legal en los casos en que las mujeres pudiéramos haber tenido educación integral o acceso a los anticonceptivos, pero algo falló y no queremos tener un hijo porque tenemos muchos, porque no es nuestro momento, por la situación de pareja, por la situación de proyecto personal en el que estamos, queremos tener soberanía sobre nuestro propio cuerpo”.En relación a las posturas de las y los diputados que deberán decidir, la integrante de MuMaLa dijo que “se sabe que habría cerca de cien que estarían acompañando el proyecto y podrían sumarse otras voluntades”, aunque “la misma cantidad estarían en contra” y “tendríamos ahí una cifra no menor de diputadas y diputados que estarían indecisos todavía y esas posiciones son muy importantes a la hora de definir”.  También aclaró: “si pasa en diputados después pasa a senadores, que es más difícil, porque siempre en los senados juegan los poderes más conservadores de las provincias”.“Celebro que se esté dando el debate del aborto en el Congreso, pero me preocupa que en la mayor parte de los casos quienes están exponiendo argumentos en contra han tenido un nivel de intervención muy bajo con muchas agresiones, con mucho fanatismo, con cosas muy horribles que se han planteado”, cuestionó, “no tenemos que escuchar estas cosas, debería debatirse con más respeto”.“La mayoría de las diputadas y diputados que tienen que tomar una decisión deberían ir a estos encuentros que estamos teniendo en el Congreso, porque es importante que ellos escuchen los argumentos; están pasando médicos, abogados, artistas, organizaciones feministas, desde distintos aspectos se está abordando la temático; es muy rico lo que se está debatiendo, sería muy importante que las y los diputados hicieran su trabajo, fueran, escucharan y lo tomaran como un insumo para la decisión que tienen que tomar que ojalá sea en favor nuestro”.“Lo que tenemos a favor es que cada vez más la sociedad está diciendo que esto es un derecho humano de las mujeres, que es una causa de salud pública y de justicia social y crecen las encuestas a favor cada vez más”, aseguró y concluyó que “no se trata solamente de abrir la discusión, sino de poder avanzar en un derecho que es urgente para las mujeres”.Desde el Enredando Las Mañanas consideramos necesario agregar que no solo las mujeres abortan, sino todas las personas con capacidad gestante. Con esto nos referimos también a lesbianas, a varones trans y a todas aquellas identidades que habitan cuerpos gestantes. ESCUCHAR O DESCARGAR EL AUDIO

Ayer se realizó otra jornada de Pañuelazo en las puertas del Congreso, mientras continúa la discusión en comisiones por el Aborto Legal, que llevará meses hasta llegar al recinto. La llovizna, que empañó las lentes y obligó a levantar la actividad, no pudo opacar los pañuelos verdes agitandose. Aquí un fotoinforme de Agustina Salinas. (Por La Retaguardia).

La militante travesti contó lo más sobresaliente de las audiencias en diálogo con Fernando Tebele y María Eugenia Otero en el programa La Retaguardia. El acusado es Gabriel David Marino de 25 años, pero se sospecha que una persona más, aún no identificada, participó de este crimen de odio . (Por La Retaguardia) “Este juicio me viene atravesando fuertemente, la audiencia muy fuerte fue la tercera. Quienes estábamos en la sala tuvimos que ver en imágenes el crimen de Diana Sacayán, cómo fue acribillada. Algo que me dejó completamente conmovida fue ver a mi compañera amordazada de la forma en que la amordazaron. Una compañera que siempre sacaba la voz, que siempre con furia gritaba por toda la comunidad travesti y trans y por todos los derechos humanos en general. Ver esa imagen realmente fue fuertísimo para mí, conociendo a Diana, la furia con que ella ponía el cuerpo siempre en las calles, en las comisarías y en todos los lugares donde tenía que luchar”, destacó Guimaraes García. “Venimos transitando este juicio lógicamente con dolor y escuchando un montón de cosas que muchos y muchas de nosotras no sabíamos”, contó.“Hubo una declaración, que fue de las más conmovedoras, de una compañera travesti que vivía con Diana cuando fue asesinada y relató en primera persona el pánico, el miedo y el terror que tenía de salir a las calles desde que mataron a su amiga, que nunca más pudo volver a pisar la Capital, que está acá en La Matanza y no quiere salir, que no pudo volver a salir a la calle a pasear. Todo lo que se quiso infundir al matar a Diana, el disciplinamiento, el terror, el miedo”, planteó Guimaraes García. Para la militante, “esta compañera lo relató muy bien. También relató quién era Diana para nosotras. Ella lo decía en el juicio: ¿Si a Diana le hicieron eso, si la asesinaron de la manera en que la asesinaron, qué queda para las que no somos nadie? Hablaba de Diana Sacayán como referente, como figura pública a nivel nacional e internacional y lógicamente, ¿qué queda para las demás? ¿Para todas las compañeras asesinadas que quedan en el anonimato?”, interrogó. “Nosotras tenemos que rescatar y decir que estamos dentro de los tribunales algunas de nosotras acompañando la audiencia, sobre todo en mi caso abrazando, acompañando a la familia que es luchadora, que no se mueve de ahí adentro, que está soportando todo ese dolor de escuchar lo que le han hecho a tu hermana, sobrina, pariente. Es un juicio muy fuerte. Quedan unas cuantas audiencias más”.“En la cuarta audiencia declaró un señor que era una especie de padrino del travesticida, de este asesino. Un señor que le pagaba sus vicios, sus cigarrillos mentolados, los caprichos que tenía y si no se enojaba con ira y con odio”, contó. “Fue muy fuerte ver reírse a este tipo que está en el banquillo de los acusados. Hasta una jueza y el fiscal tuvieron que llamarle la atención. Si para una es fuerte, no quiero imaginar para la familia. Estamos hablando del asesinato de una familiar, de una referente, de una amiga, de una compañera y el presunto asesino se nos ríe en la cara. Es fuertísimo pero tenemos que rescatar todo lo que sucede en torno a este juicio”, advirtió y agregó: “El gran apoyo, el abrazo que sentimos de las organizaciones, movimientos populares, partidos, periodistas, gente independiente que está todas las audiencias afuera haciendo el aguante, con la radio abierta, con festival, con intervenciones artísticas, micrófono abierto y aguantando los trapos para que salgamos todos los que participamos de las audiencias para escuchar nuestras palabras, para darnos su aliento y abrazarnos”.Sobre el acusado, Guimaraes dijo: “El asesino está yendo prácticamente a todas las audiencias. La única que no soportó, que se tapó la cara y pidió ir al baño y no volvió más fue el día que tuvo que ver las fotos una por una del cuerpo acribillado de Diana Sacayán. Por el momento, se niega a declarar. No se aguantó ver todo eso de lo que él fue parte para nosotros y nosotras. Fue la primera vez que pidió levantarse. Eso también habla de su culpabilidad”, consideró. “Llegamos a él por las llamadas telefónicas entrecruzadas, también lo reconocieron al bajar del departamento en la misma madrugada que fue asesinada Diana. Hubo un vecino que tuvo que abrirles la puerta porque no se podía abrir. Hay ADN. No tiene manera de zafar, hay un montón de pruebas, cámaras. Por eso está implicado tan fuertemente y está procesado”, señaló.“Hay que rescatar este juicio histórico en el que por primera vez esta justicia machista, patriarcal, burguesa, habla de travesticidio, nombra esto que nosotras mismas construimos, que Diana Sacayán y Lohana Berkins construyeron. Nosotras tomamos esa posta y luchamos para que nuestros crímenes de odio sean caratulados como travesticidios. Dentro de ese lugar se habla de travesticidio, lo hacen los jueces, lo hace la Justicia, y esta vez las travestis estamos sentadas declarando y no en el banquillo de los acusados como casi siempre estamos las travestis”, denunció Guimaraes García. “Por eso decimos que el juicio de Diana es el de todas las travas porque en Diana hay un montón de compañeras atrás que nunca llegan a la justicia, que quedan en el anonimato, que sus crímenes quedan en el olvido. Por eso es tan importante visibilizar este juicio y lo que hay alrededor de Diana Sacayán”, consideró.“Si tuviera que guiarme por cómo actúan los jueces desde la primera audiencia hasta ahora, tendría que pensar que todo viene para nuestro lado, que están tomando muy en cuenta los crímenes de odio, la figura del travesticidio y que todo está muy bien. Sinceramente, como travesti y sabiendo cómo se maneja esta justicia no quiero depositar demasiadas esperanzas y esperar a la sentencia. Todo pareciera que va encausado hacia lo que nosotras venimos reclamando y luchando hace dos años y medio pero nunca se sabe. No quiero decir una cosa por otra porque hay que

Así definió Vanina Biasi al trabajo que desarrolla el movimiento feminista para impulsar la aprobación de la ley de aborto legal, seguro y gratuito. Sobre las jornadas de exposición y debate que habrá hasta junio en comisiones, y también sobre el tercer hallazgo de la joven Nadia Rojas, captada en varias oportunidades por una red de trata que opera en la CABA, la dirigente del Plenario de Trabajadoras dialogó con Rosaura Barletta y Graciela Carballo en el programa Otras Voces, Otras Propuestas. (Por La Retaguardia)Foto: po.org.ar Postal de época “Afuera de la primera jornada de exposiciones hubo una movilización muy importante a favor de la legalización del aborto. Tuve que subir a un despacho en un momento y las compañeras me contaban que seguían llegando chicas de colegios secundarios. Fue una linda convocatoria, se hizo el pañuelazo, por supuesto. Efectivamente hubo una movilización de los sectores antiderechos que fue bastante menguada. En el caso de las exposiciones tuvieron algunas cuestiones interesantes. Primero, en lo que fue el bloque a favor de la legalización del aborto con características muy interesantes, de un lado había una médica del Argerich que conoce mucho la temática. Había una composición de juristas que desde diferentes ángulos hicieron su aporte en relación a por qué había que definitivamente había que eliminar del Código Penal esa penalización, periodistas, actrices. Algo que muestra la popularidad que hoy tiene esta causa. Hablé en el acto que hicimos en la puerta del Congreso y dije que esa popularidad no es la de siempre, hace 30 años atrás no teníamos esta popularidad con la causa del aborto legal y el gran mérito del movimiento de mujeres fue que logramos sobreponernos a los poderes más importantes de este país: el Estado y la Iglesia católica. Hicimos popular una causa que ellos no querían. Es un rasgo lindo”, destacó.“De parte de los sectores que encabezaron la lista de las exposiciones en contra del derecho al aborto, hubieron expresiones que muestran lo que fue la composición de la marcha del 25M. Una composición muy fascista en los planteos. En algunos casos, muy profunda, refiriéndose al aborto como la desaparición forzada de personas y jugando con un tema muy delicado de la historia de nuestro país. Había defensores de milicos que defienden su actividad privada y eso le da toda una impronta al sector que es el vocero de esas posiciones. También estaba el enviado del Papa Francisco que fue el recientemente (nombrado) Obispo Gustavo Carrara. El señor se tomó el atrevimiento de hablar en nombre de todas las mujeres pobres de este país. Debatir con quien fue enviado por el Papa Francisco me parece interesante, con otros sectores más marginales y fascistas quizás es distraer el debate central nuestro”, diferenció la militante.La mano negra del Vaticano “La intromisión de la Iglesia en este debate hace que se vuelvan más difusas o se borren los límites que en general intentan mostrar que existen entre diferentes alas de la Iglesia católica o entre sectores que hoy estuvieron unidos luchando contra el aborto legal. Evidentemente hay una puja dentro de la Iglesia, la hay. Monseñor Aguer representa una línea diferente a la que representa Bergoglio, por supuesto que es así, pero a la hora de reprimir los derechos de las mujeres estas divisiones se vuelven más difusas y todos se inscriben en el mismo camino que es donde hoy los encontró. Sin lugar a dudas el Vaticano tiene muchísimos recursos para extorsionar a un Estado, porque tiene casi el poder que tiene el Estado argentino. Es un poder que le confirió el propio Estado bajo el gobierno de Cristina Kirchner cuando modificó el Código Civil y Comercial porque es una institución poderosa inmiscuida en las decisiones de todos los gobiernos de la Argentina, no sólo de este. Sin lugar a dudas tiene los recursos para extorsionar, sobre todo en lo que son las provincias. Del otro lado también tienen recursos para extorsionar a la Iglesia y, de hecho, el debate parlamentario es un recurso de extorsión a la Iglesia católica que dentro de lo que es el debate político en la Argentina está ubicada en el campo de la reconstrucción del PJ y estuvo ubicada arriba del palco que montó Moyano en la 9 de Julio”, consideró Biasi. “Esas fueron algunas de las razones que llevaron al Pro a meter primera con relación a este tema. Aprovecharon la popularidad, aprovecharon un tema que el movimiento de mujeres logró instalar y, al mismo tiempo, tienen extorsionada a la Iglesia con un recurso que para la Iglesia, tal como explicó Carrara, es políticamente muy importante. Esto es lo que está en juego en la discusión. El hombre expropió la palabra de las mujeres pobres, dijo que las mujeres pobres no quieren esto. Entonces, ¿qué debemos interpretar? ¿Que las mujeres de las villas y los barrios carenciados de la provincia de Buenos Aires lo que quieren es aborto clandestino con cócteles de vino, aspirinas, ruda macho y agujas? ¿De qué está hablando? Esto quedó bastante de relieve en las exposición”, planteó.“Si no estamos en las calles, este derecho no se arranca” “El fenómeno social que se ha producido en torno a la lucha por el aborto legal es algo muy lindo y muy interesante porque muestra cuán hondo puede calar una causa entre diferentes sectores sociales. Efectivamente hay un fenómeno de empatía cuando la gente se cruza con pañuelos verdes de acá para allá mostrando, de alguna manera, que tenemos muchas diferencias, es un movimiento muy heterogéneo, pero ahí hay un puntito por el cual hay una confluencia para arrancar un derecho muy importante. Esto condiciona. Creo que la Iglesia católica, los poderes empresariales, son grandes lobbistas dentro del Congreso de la Nación y hasta ahora han triunfado siempre. Esto ocurre porque el movimiento obrero no se dio cuenta hasta hoy porque lamentablemente está atravesado, filtrado por mecanismos para que eso no ocurra, como la burocracia sindical, las estudiantiles, las representaciones políticas engañosas”, planteó. “Pero el movimiento obrero hoy en

El debate sobre el aborto también se da en la academia. Esta vez es en la Universidad de Buenos Aires, particularmente en la carrera de Trabajo Social, donde se dictará la materia ‘Acceso a la interrupción voluntaria del embarazo en Argentina, aportes desde las ciencias sociales y el activismo feminista’, una iniciativa conjunta del Proyecto Colectivo de Trabajadorxes sociales La Roja y de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. En el programa La Retaguardia, Ofelia Musacchio, integrante de La Roja, habló acerca de esta nueva materia optativa en diálogo con Fernando Tebele y María Eugenia Otero, en la que se abordarán temas como el aborto y la autonomía sobre el propio cuerpo, derechos sexuales y reproductivos, se reflexionará sobre el aborto como problema sanitario y político y se compartirán experiencias de intervención. (Por La Retaguardia) “La agrupación a la que pertenezco es minoría en el claustro de graduados y graduadas hace muchos años. Es muy dificultoso presentar materias, que exista cierta pluralidad de cátedra. Hace unos años, con una reforma del plan de estudios se abrió la posibilidad de materias que rotan, que son las optativas. Hace tres años dimos una materia de movimientos sociales y el año pasado, que se abrió nuevamente el concurso, presentamos una iniciativa conjunta de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito y La Roja. Es de alguna manera una coincidencia cursarla cuando se empieza a debatir la ley en el Congreso”, destacó Musacchio. “Es parte de lo que madura después de tantos años de lucha. Cuando pensamos la materia, no teníamos idea de que podía suceder. Lo que ya existía es la presencia de muchas compañeras y algunos compañeros de La Roja que son parte del sistema de salud y de la Red de Profesionales por el Derecho a Decidir. El ámbito de la salud es de mucha inserción de trabajadoras y trabajadores sociales y en los distintos lugares las compañeras vienen empujando junto con otros profesionales que se cumpla mínimamente con los derechos que ya existen en el Código Penal de 1921”, contó sobre la realidad actual de los abortos no punibles. “Que se estén realizando abortos no punibles en el sistema público de salud tiene que ver con ese trabajo de las y los profesionales. Por eso existía la necesidad de brindar en la formación una mirada crítica y feminista de la cuestión de la salud y los procesos relacionados con la reproducción y la necesidad de poder instalar el debate por la despenalización y legalización. Hay un antecedente curricular en la Universidad de Rosario, en la facultad de Medicina. Tuvieron que hacer una lucha muy importante por lograr dictar la materia, nosotros hemos recibido devoluciones muy positivas. Tuvimos muchas consultas, sabemos que hay gente que no pudo anotarse. Hay más de 46 inscriptos, sabemos que hay quienes cursarán en forma libre. Estamos esperando a unas setenta personas, tenemos buena voluntad de la carrera y la facultad para poder dictar la materia normalmente”, estimó la activista. “Una de nuestras limitaciones es que las optativas no pueden presentarse en horarios centrales, y las tres de la tarde no es un horario muy popular para la cursada, así que esa situación es para rever en un futuro. Pueden cursar personas que estudian carreras en otras facultades y también graduadas y graduados. Algunas de las clases van a ser públicas para que no quede sólo adentro del aula lo que debatimos y también está la posibilidad de venir como oyentes. Somos un equipo bastante grande así conseguiremos otra aula si no entramos”, concluyó. DESCARGAR

Así describió la esposa de Mariana Gómez al episodio de violencia institucional y lesboodio que ambas sufrieron el 2 de octubre en la estación de Constitución. El policía Jonathan Rojo, con la excusa de que estaban fumando en un lugar prohibido -mientras decenas de otras personas también lo hacían-, las increpó y agredió y trató a Mariana de ‘pibe’. Finalmente, Mariana fue detenida y hoy pesa sobre ella un procesamiento por lesiones graves y desacato a la autoridad, confirmado en segunda instancia. Su pareja, Rocío Girat, viene de desarrollar una larga lucha para condenar a su progenitor Marcelo Girat, Suboficial Naval, por abuso sexual durante cuatro años de su adolescencia, por espisodios ocurridos tanto en su casa como en la Base Naval de Mar del Plata. Hoy, el Estado la vuelve a victimizar. (Por La Retaguardia) Foto: Rocío y Mariana se besan durante una protesta por la judicialización a la que están sometidas (Gala Abramovich) La escena “Mariana me había acompañado al trabajo, se largó a llover y nos quedamos en Constitución charlando y fumando. En diagonal a nosotros estaba el personal de Metrovías y el policía. Personal de Metrovías se acercó a decirnos que apagáramos los cigarrillos, mientras había cincuenta personas fumando. Estaba lloviendo, le dijimos que los terminábamos y nos íbamos. Sin embargo, llamó al policía que fue directamente a Mariana, la trató como ‘pibe’”, explicó Rocío. “Cuando ambas nos estábamos yendo, se le puso adelante y le dijo ‘Pibe, vos no te vas a ningún lado, vas a ser detenido’. Hasta el momento no había ningún conflicto. En ese momento, el policía la empujó, se armó un forcejeo y llamó a personal femenino porque Mariana se lo pidió, gritaba ‘¡Soy mujer! Si me vas a tocar o a llevarme detenida llamá a personal femenino’. La gente empezó a filmar y a ponerse alrededor de nosotras al ver el conflicto de un hombre forcejeando con Mariana, queriendo reducirla y tirarla al piso. Nosotras decimos que esa fue una situación de lesboodio, porque sí nos vieron. Nosotras los vimos mirándonos, que hablaban entre ellos. ‘Tenés un cigarrillo’ fue la excusa perfecta para acercarse. Incluso, la gente que se acercó a filmar cuando Mariana estaba esposada en el piso estaba fumando al lado de los policías. El asunto no fue un cigarrillo, el asunto fue dos mujeres juntas”, denunció. Para Rocío, “se la agarraron con la lesbiana visible de la pareja como pasa en la mayoría de las situaciones en que las lesbianas somos agredidas y discriminadas. Siempre hay una parte que yo la veo más pesada, porque si fuera una situación igualitaria, en este momento yo tendría que estar procesada igual que Mariana porque yo también estaba fumando y dije lo mismo que ella. Pero conmigo tuvieron otro trato, todo el tiempo me trataron como la amiga. No me quisieron decir a dónde se la llevaban a ella cuando soy su familiar más cercano, soy su esposa. Para decírmelo, me hicieron llenar una planilla en la que el policía me iba pidiendo nombre, apellido, dirección, cuando llegamos al estado civil le dije ‘casada’ y me pidió un comprobante para acreditar eso”, contó. “Todo eso para decirme a dónde se la iban a llevar a Mariana que estaba hacía dos horas esposada en Constitución. Le mostré la libreta de matrimonio, que la tengo en la billetera porque andamos con el papel encima y él de todas formas anotó que estoy soltera. Si eso no es lesboodio, ¿qué es? Hay muchísimas cosas que nos atraviesan como sociedad, como mujeres, que no se hace nada, y es doloroso ver cómo se ensañan con dos minas que no molestan a nadie. Porque nosotras, más que estar juntas, no estábamos haciendo nada. No atacamos a nadie, no insultamos a policías, nada, estábamos juntas”, insistió la joven.¿Qué pueden un par de tetas? “La acusación contra Mariana es por desacato a la autoridad y lesiones graves. Esas lesiones fueron provocadas por su defensa. Yo también estaba diciendo que por favor la dejaran, que no le pegaran. Mi preocupación es porque una jueza mujer, una mujer que tiene pechos, avala la idea de que una persona, Mariana, pueda atacar a alguien por ejemplo con sus tetas, a golpes de pecho. Me retumba eso en la cabeza. Si hay una Justicia que avala eso, ¿qué puedo esperar? La verdad, estoy preocupada. Es bizarro leer la imputación de Mariana y que en palabras de la jueza diga ‘no es dato menor que según Jonathan Rojo, que es el policía, su pareja dijo que Mariana se pone violenta’”, expresó con indignación y continuó: “Un policía dice que yo dije algo y la jueza no me escucha a mí. No quiere saber lo que viví yo. No puedo creer que no nos escuche, que no mire los videos en los que se ve la agresión policial. Ahora, pidió la elevación a juicio con las pruebas que hay”, aseguró al confirmar que nunca fue llamada a declarar.No están solas “Desde ese día en Constitución dimos con un montón de diversas personas que han pasado estas situaciones y que nadie se enteró. Que nunca tuvieron repercusión. Las historias de chicas trans, que para ellas es moneda corriente. Son realidades que, si una no las conoce o no las vivió, nos cuesta hacer empatía. Conocer otras situaciones a través de esto por un lado nos ayuda a ver que no estamos solas y que es necesario visibilizarlo para que no pase más. En el siglo XXI no puede pasar, teniendo una ley de matrimonio igualitario, de identidad de género, que los agentes que operan accionen así, que no estén capacitados en género”, planteó Rocío. “Que me digan ‘la amiga que se vaya’, duele. Más cuando quería saber a dónde se la llevaban. Fue un momento desesperante. No podemos creer que esto esté avanzando. Que le pongan la carátula de lesiones graves a una piba que va a denunciar que la cagaron a palos. Pérdidas de derechos constantes. Es lo que sentimos y vivimos”, expresó.La