Canción actual

Título

Artista


Pueblos Originarios

Página: 8


Si Lanata dice que los wichí de Formosa son “los invisibles” y Agustín Santillán “el preso del que nadie habla”, una conclusión sencilla y hasta egocéntrica es que no somos Nadie para Lanata, lo que podría considerarse a esta altura de su trayectoria -y también de la nuestra- casi un halago.Pero la intención de estas líneas no es reprocharle al Señor Periodista-que fundó Página 12 con dinero del PRT-ERP y se convirtió en el Empleado del mes de Clarín, todo en la misma vida- que nos ignore a pesar de las más de treinta notas publicadas sobre los wichí de Ingeniero Juárez en los últimos meses, y de la visita al terreno, sino intentar reflexionar acerca de por qué habla de Santillán recién ahora, a casi cinco meses de su detención política. (Por Fernando Tebele para La Retaguardia) En las márgenes de la grieta hay personas que intentamos no ser abducidas por esa polarización en la que toda noticia es pasible de ser utilizada según conveniencias partidarias.Para comenzar el análisis, vale decir que no somos los únicos Nadie que tomamos la noticia de Santillán desde el mismo día de su detención o poco tiempo después. Muchos medios alternativos lo han hecho, e incluso periodistas de medios tradicionales como Adriana Meyer, que no solo tomó el tema sino que, con una corrección que no abunda, ha citado siempre la fuente, sobre todo a la hora de republicar las cartas que Santillán escribió desde su ya larga estadía en las cárceles de Insfrán. Además, decenas de medios de todos los sectores nos dieron espacio cuando nos apretaron en Formosa, y tuvimos que tener mucho cuidado para no caer en posarnos en el centro de la escena, cuando en realidad el problema es cómo viven los pueblos originarios, y no cómo nos persiguen cuando vamos a intentar reflejarlo. Santillán junto a Lanata en su programa en 2014, cuando le servía parapegarle al kirchnerismo a través de su aliado Gildo Insfrán. De fondo unapublicación de La Retaguardia en el Facebook de Agustín. ¿Lanata se enteró recién ahora de la detención de Santillán? No, por supuesto que no. Es más, probablemente se haya enterado al mismo tiempo que nosotros. El Señor Periodista recibió a Agustín Santillán hace algunos años en el estudio de Canal 13 y visitó Formosa para mostrar las penurias de los Wichí y los Qom. Allí, los integrantes de la comunidad wichí de Ingeniero Juárez pudieron conocer el poder de la tele. Tras esa visita, camiones repletos de donaciones llegaron a la comunidad. Pero luego, como siempre, las luces de las cámaras se apagaron y todo volvió a la triste y penosa normalidad. De todos modos Agustín no olvidó nunca ese poder, por lo que una de las primeras cosas que le dijo a su compañera Gabriela Torres cuando ella pudo visitarlo en la Alcaidía de Las Lomitas fue: “llamá a Canal 13”. Desesperada, Gabriela llamó. No esperó cinco meses para hacerlo; pero ellos tardaron cinco meses en ir hasta el terreno.¿Qué pasó para que ahora Lanata se interese por Santillán? Una respuesta posible es que pasó Santiago Maldonado. Entonces necesitamos volver a la grieta. El Señor Periodista presentó su informe con dos visitantes de lujo en su mesa servil. A su derecha, Patricia Bullrich, la ministra que increíblemente aún continúa en su cargo; a su izquierda, Germán Garavano, el ministro que en su interna eterna con Claudio Avruj, secretario de dd.hh. que depende de él pero que tiene vuelo y poder propio, necesita no perder espacio en esa disputa. Ante la ya ineludible participación de Gendarmería Nacional en el secuestro y desaparición de Santiago, fueron ambos a la mesa central del periodismo oficialista a enarbolar la nueva teoría gubernamental: la de los 7 gendarmes zarpados; incluso hasta Eduardo Duhalde, que siempre está, comparó a los gendarmes locos con Fanchiotti y Acosta, los policías bonaerenses que mataron a Darío y Maxi: “Tal vez al gobierno le pasó lo mismo que a mí con Kosteki y Santillán”, le dijo a Perfil despegando a Macri pero, a la vez, defendiéndose de la imputación que tiene en una causa por las responsabilidades políticas de aquellos crímenes de 2002, que duerme en el escritorio del juez Ariel Lijo hasta cada vez que los familiares y un grupo de organizaciones la zamarrean para que no le cierren los ojos definitivamente.No por casualidad, luego de la no entrevista a Bullrich y Garavano, vino el informe que no solo se ocupó de Santillán sino también de Marcelino Olaire, el nieto de Félix Díaz que desapareció de un hospital en noviembre pasado.El mensaje es claro: ellos (como si fuera un grupo único), los que hoy se ocupan de los mapuches y de la desaparición de Santiago Maldonado, nunca se ocuparon de los pueblos originarios ni hicieron demasiado, por ejemplo, para que Gildo Insfrán dejara de tener más poder que He-Man y Greiscol (Sic) juntos; de hecho así lo expresó al presentar su informe de anoche: “Muchos de los que ahora levantan la bandera de los pueblos originarios y del reclamo de los Mapuches, durante años hicieron la vista gorda ante los reclamos de otras comunidades originarias”; da cosita estar de acuerdo en algo con el hombre, pero en eso tiene razón. Al mismo tiempo que ignora a los organismos y organizaciones del Encuentro Memoria Verdad y Justicia que viajaron y se entrevistaron con Agustín Santillán, su respuesta a la crítica con ojos enfocados solo en el kirchernismo es del mismo tenor, solo que del otro lado de la grieta: él se ocupó de Agustín Santillán solo cuando pudo usar la noticia para contrarrestar el huracán político que está arrasando con el gobierno nacional; no Irma, sino Santiago. Desde adentro mismo de ese huracán, Lanata le entrega a “la gente” argumentos para responder cuando alguien les consulte ¿Dónde está Santiago Maldonado?También cabe preguntarse por qué Gildo no se preocupó esta vez por apretar a Lanata, ¿será que le conviene tenerlo enfrente para que no se haga masivo el reclamo por Santillán como

Es mapuche, integra la comunidad que recuperó las tierras en Cushamen y aseguró no tener ninguna duda de haber visto cómo 3 gendarmes cargaban a Maldonado para subirlo a una camioneta blanca de esa fuerza. Durante este mes el gobierno y los medios tradicionales pedían que los mapuches declararan formalmente ante la justicia; ahora que lo hicieron, intentan desacreditarlos. Santana cree ser el único que observó primero cómo lo golpeaban y un rato después cómo lo trasladaban de un vehículo a otro. Fue en diálogo con el programa Oral y Público por Radio La Retaguardia. Santana relató con claridad todos los hechos ocurridos el 31 de julio y el 1 de agosto y la situación que viven los integrantes de la Lof. Durante la entrevista, también dialogó con Víctor Basterra, principal testigo en la megacausa ESMA con el que intercambió experiencias. (Por La Retaguardia) Lo primero, como siempre hacen los mapuches, fue la presentación en su lengua y luego la traducción: “Saludo a toda mi gente mapuche. Buenas noches para ustedes y para la audiencia. Mi nombre es Matías Santana. Pertenezco a la Pu Lof en resistencia del departamento de Cushamen y mi Lonko es Facundo Jones Huala que hoy se encuentra detenido en la Unidad 14 de Esquel”. Luego sí, la disposición para relatar con detalles, para detenerse en cada instante, para ubicarse una y otra vez en el lugar. Con firmeza, sin ninguna duda. Hecho tras hecho Antes de explicar lo que vio y vivió, Santana hizo una aclaración: “Los grandes medios de comunicación hegemónicos están distorsionando toda la información. Es algo a lo que nos tienen bastante acostumbrados a los que llevamos la lucha adelante por el levantamiento de nuestro pueblo como mapuches. Obviamente, la gente que no conoce el campo, que nunca se subió a un caballo, se le hace un poco difícil comprender la situación en la cual nosotros nos encontramos. Acá hay una campaña muy grande de parte de los medios de comunicación que responden al sistema capitalista”, aseguró.Tras la aclaración, comenzó con el relato desde el día anterior a la desaparición de Maldonado: “El día 31, tras cumplir los 30 días de detenido Facundo Jones Huala, decidimos iniciar un corte de ruta parcial informativo. Desmiento que era un corte total. Allí se acercó el compañero Santiago, que lo trajo una lamien (compañera, mujer)  que declaró también ante la Justicia. Él se acopló a la medida que estábamos llevando en ese momento y se hizo parte del reclamo. Lo había visto una o dos veces antes pero no habíamos conversado mucho. El corte se extendió todo el día 31″. En este punto, Santana desmintió a los medios tradicionales: “Hay un video dando vueltas, que es el que remarcan a Santiago con un círculo rojo. Nosotros lo reconocemos, sabemos que es él. Es de lo que se están agarrando para no validar mi declaración, ya que al otro día, cuando detienen y desaparecen al compañero Santiago, él portaba una campera celeste que yo le había pasado esa misma mañana. Durante el 1, después de una conversación con algunas lamien que fueron detenidas en la subcomisaría de Leleque, decidimos continuar el corte de ruta, ya no por Facundo Jones Huala sino también por las 9 personas que habían sido detenidas en Bariloche después de una represión de policía del Servicio Aeroportuario, Gendarmería y la Policía de Río Negro”, detalló. Balas contra piedras “Cuando ingresamos a la ruta inmediatamente empieza a descender del cruce entre la ruta 40 y la 70, ingresaron algunos por el campo. En un punto dado, sin intercambiar palabra, iniciaron una fuerte represión hacia los peñi (compañeros, varones) que estaban en la ruta y entre ellos estaba Santiago. Los efectivos ocuparon todo lo que era la ruta y parte de nuestro campo del lado de adentro, de nuestro lado también. Con escopetas, con 9 mm. Los chicos resistieron todo lo que pudieron adentro de la ruta hasta que bajó una camioneta de Gendarmería que se les tiró encima y ahí fue donde se inició el repliegue hacia adentro del campo”, continuó. En este punto, Santana relata un segundo momento del operativo: “Una vez adentro, no bastó haberlos sacado de la ruta y Gendarmería siguió disparando con intención de ingresar al territorio. Seguimos haciendo ejercicios de autodefensa con la honda de revoleo y piedras, es lo único que usamos para defendernos desde que estamos en la Lof hace dos años. Lo aclaro porque hay una campaña en nuestra contra que viene de antes del 1 de agosto”, señaló. Los golpes y la detención “Hay que remarcarlo, la culpabilidad es tanto de la Gendarmería como del que dio la orden y los medios cumplieron una buena función en esa represión. Cuando la Fuerza ingresó al territorio, nos obligó a replegarnos hacia el río. Hay un corral donde yo tenía un caballo atado y, cuando me acerqué, en medio de toda la balacera escuché la voz: ‘Alto, quedate quieto, estás detenido’. Me apresuré, me subí al caballo y subí por un camino. Ahí logré ver a tres efectivos de Gendarmería que estaban golpeando a un bulto celeste con negro y no me cabe ninguna duda de que era el compañero con mi campera”, aseguró. “Mientras veía esa situación, que fue muy rápida, la Gendarmería me seguía disparando. Cuando ya se me estaban viniendo encima, retomé el río y lo crucé. Vi a los tres gendarmes que subían al compañero golpeándolo”, dijo Santana. El río, los binoculares y ninguna duda “Crucé para el otro lado y me encontré a algunos de los peñi que habían podido cruzar y preguntaron si había algún detenido. Les dije que sí, que había visto uno y seguí viaje para un cerro un poco más alto. En caballo eso lo hacés en dos minutos. Subí al cerro, yo tenía unos binoculares de bolsillo. Más allá de que seamos pobres tenemos un acceso a unos binoculares chicos. Hace un tiempo que con los binoculares y subiendo a los cerros hacemos el control territorial”,

Diana Lenton es antropóloga y Coordinadora de la Red de Investigaciones en Genocidio. Estuvo invitada al programa Trazos y Rostros que conduce Néstor Elías en Radio La Retaguardia y allí habló sobre las comunidades originarias en Argentina; su historia, conflictos y reclamos. (Por La Retaguardia) Foto: Diana Lenton (izq.) junto a Néstor Elías, Natalia Bernades y Fernando Tebele.-Néstor Elías: ¿Cómo opera el aparato judicial y político para criminalizar a los referentes de los pueblos originarios?-Diana Lenton: Se acusa a algún dirigente que les viene molestando, la piedra en el zapato de algún Gobierno. Se lo acusa de cometer determinado delito. Después, a lo largo del proceso, se caen esas acusaciones. Cuando se demuestra que la persona no tenía que ver con lo que la estaban acusando, no importa. La acusación permanece aun contra toda evidencia porque lo importante es sacarse un dirigente de encima. -NE: ¿Qué sucede con las comunidades frente a estas detenciones de sus referentes?-DL: Quedan acorraladas. Es parte de la intimidación. Además, no nos olvidemos que estamos hablando de comunidades que ya de por sí vienen siendo perseguidas y hostigadas económica, política y jurídicamente desde hace muchos años. Además de estar trabajando y sobreviviendo en inferioridad de condiciones, tienen que sacar de sus recursos, de su tiempo y dejar de trabajar para poder dedicarse a defenderse. Los acorralan con los procesos judiciales y no hay dirigente que no tenga causas judiciales encima. Tienen que ir a firmar cada 10 o 15 días a los juzgados. Se los hostiga. Los persiguen y los paran cada vez que salen a la ruta. Hay un hostigamiento permanente. Les complican la vida. Es un desgaste que hace que se pierdan derechos. En los casos conocidos, los hijos ya no van a la escuela. Tienen miedo de lo que les pueda pasar. Ir a denunciar lo que les está pasando implica correr el riesgo de que le maten a alguien de la familia. Hay que tomar en cuenta en qué condiciones están viviendo y están llevando adelante estas protestas. -NE: ¿Cuáles fueron los cambios a lo largo del tiempo respecto al territorio que les corresponde a los mapuches y de qué manera se organizan sus comunidades?-DL: Evidentemente ahora tienen un territorio reducido. En este momento están viviendo en aquellos lugares que el Estado se los permite. Luego de la Campaña del Desierto, a algunos caciques les dijeron que se establecieran en determinados sitios. De esas reducciones, que ahora se llaman comunidades, hay más grandes y otras más pequeñas. Son espacios que el Estado definió para que ellos pudieran vivir. Tienen ciertas garantías de poder seguir viviendo en algún lugar con sus autoridades, los lonkos que ellos eligen, independientemente de que después ejercen todos los derechos ciudadanos. Son ciudadanos argentinos, con DNI, que votan para elegir presidente, gobernador e intendente, pero tienen también sus propias autoridades. Antiguamente tenían un territorio mucho más extenso, a un lado y otro de la Cordillera de los Andes, de Océano a Océano. En alguna parte de ese territorio se mezclaban con los tehuelches. No había un sentido de frontera. No había fronteras delimitadas como las fronteras occidentales. Había una organización para que cada familia pudiera explotar el territorio en determinado lugar. Son acuerdos, como sigue siendo ahora. Dentro de las comunidades cada familia tiene su espacio asignado. Si una casa queda vacía se le puede asignar a otro. Redistribuyen porque la propietaria es la comunidad. Antiguamente tenían este territorio sin límites definidos donde interactuaban con los tehuelches. Hay comunidades mixtas. Lo aclaro porque ahora salen a decir como si los mapuches y los tehuelches fueran enemigos. Hasta se ha dicho que los mapuches tienen la culpa de la extinción de los tehuelches. Tenemos todos los documentos indudables sobre lo que hizo el ejército para extinguir a los tehuelches. -NE: ¿Cómo es la convivencia entre los mapuches y la población en general de la Patagonia? -DL: En La Patagonia tenemos esta cuestión de mucho racismo. Hay una permanente separación que está siempre a flor de piel. Hay un conflicto y salta lo mapuche por un lado y lo no mapuche por el otro. Esto tiene que ver con esa identidad de ciertas provincias que se constituyeron como territorios nacionales después de la Campaña del Desierto. Hay una identidad provincial que tiene que ver con la lucha contra el indio. En Patagonia, además, tienen el mito del pionero blanco: la importancia y el orgullo de estar entre los nacidos y criados. Entre los pioneros no consideran a los mapuches. Eso de ir a poblar el desierto, pero sin los habitantes de ese desierto. En Neuquén, por ejemplo, dicen tener el orgullo de ser la capital de los derechos humanos. Tuvieron una historia muy positiva durante la lucha contra la dictadura. Tienen ese capítulo de lucha muy importante y son sociedades progresistas en muchos aspectos, pero en algún momento brota la cuestión del racismo antimapuche. Apoyan los derechos humanos, pero tildan a los mapuches como chilenos que vienen a sacarnos el territorio.-NE: ¿Y la situación en Formosa? -DL: Formosa fue la primera provincia que tuvo una ley indígena. Tienen las herramientas legales para tener otro tratamiento respecto a la población indígena. El tema es la alianza del Estado con los sectores poderosos y los terratenientes. Es una frontera caliente en donde convive el narcotráfico y la trata de blancas. Es una frontera muy permeable a toda clase de negocios. Si molesta la presencia de los indígenas, es muy fácil de barrerlos.-NE: ¿En qué influyen los medios tradicionales o hegemónicos de comunicación en el conflicto indígena? ¿Por qué se los sigue desplazando de un lugar a otro? -DL: El discurso siempre está ligado a una práctica. Tuvieron que construir el desierto como desierto y construir al indio como enemigo para poder conquistar ese territorio y combatir a los que lo poblaban. Ahora nos encontramos con una situación que tiene puntos en común. Las comunidades están asentadas en los lugares donde el Estado los dejó estar. No son los lugares que ellos

El referente wichí que perdió su libertad hace más de cuatro meses fue trasladado a la Alcaidía de Las Lomitas, donde continúa detenido de forma ilegal. Santillán debería estar en libertad después de que la Cámara declarara nulo el procesamiento de su última prisión preventiva vigente, pero el juez López Picabea denegó el pedido de excarcelación. Gabriela Torres, esposa de Agustín, fue entrevistada en el programa Enredando Las Mañanas donde contó acerca de este traslado y pidió que termine con la huelga de hambre que ya lleva 24 días. (Por RNMA) Gabriela se mostró preocupada por la salud de Agustín, a quién desde su traslado a Formosa veía solo los domingos tras recorrer 400 kms. y dijo que espera que haya levantado la huelga de hambre. Una de las exigencias de Santillán era ser trasladado a Las Lomitas para estar más cerca de su familia. Notificiación del rechazo de laexcarcelación. “Estamos muy mal con la noticia que nos llegó ayer, que le negaron la libertad a Agustín. El domingo estuve con él. Todavía sigue con la huelga de hambre. Hoy me mandó mensaje el abogado, que ya lo trajeron acá, a Las Lomitas. Ahora voy a intentar verlo para saber si va a levantar la huelga de hambre. Todos queremos que él levante la huelga de hambre. Cuando fui no pude convencerlo. Hoy voy a intentar de ir para que levante la huelga. Me había dicho que si lo trasladaban a Las Lomitas lo iba a hacer. Por eso quiero ir y hablar con él para que me confirme si va a levantar la huelga o ya la levantó. Lo que más me preocupa es la salud de Agustín”, remarcó Torres, angustiada. El rechazo del pedido de excarcelación también alcanzó a Víctor Hugo Delgado, otro de los detenidos además de Roberto Frías. Ahora los tres están en la Alcaidía de Las Lomitas, aunque Santillán permanece aislado en una celda individual.Más allá que Agustín ya debería estar en libertad, el traslado a la Alcaidía de Las Lomitas puede considerarse una buena noticia, y quizá signifique un paso previo a su excarcelación; si no fuera así al menos implica la cercanía con su familia que, ahora, solo debera recorrer casi 200 kms. para visitarlo. Sin embargo, la situación de los wichí en la provincia parece empeorar cada vez más: “Estoy esperando que me llame al abogado. Me va a informar cómo está él. Estaba muy preocupado porque dicen que acá la Policía está juntando dirigentes de cada comunidad. Quieren que los referentes firmen como un permiso para que la policía entre a las comunidades y hagan un allanamiento casa por casa. El abogado está averiguando y me va a avisar ahora cómo es el tema. Recién vino gente y preguntaron preocupados. Todavía no sé nada, no está confirmado. El abogado está averiguando por qué la Policía quiere hacer eso”, relató preocupada.Gabriela Torres no solo debe enfrentar la ausencia de su esposo, preso injusta e ilegalmente, y hacerse cargo de su familia por su cuenta, sino que también debe soportar día tras día la persecución de los servicios de inteligencia que operan en la zona, controlándola impunemente y haciéndole sentir su presencia: “Es muy doloroso. Acá no tengo libertad. Salgo a buscar alimento y me siguen los de inteligencia. Entro a un kiosco o un almacén y entran también para ver qué compro. Voy a la terminal y me sigue una moto. Llego a la terminal y me sacan fotos, sin disimular. Subo al colectivo y me sacan fotos. No sé por qué hacen eso”, lamentó Torres, reflejando una verdad incuestionable: en Formosa, toda persona que no reporte a Gildo Insfrán, es vigilada de manera constante y bien visible; y si pertenece a alguna comunidad originaria, todo puede ser peor. ESCUCHAR O DESCARGAR AUDIO

El referente wichí escribió una nueva carta desde la Alcaidía de Formosa, donde permanece detenido desde hace más de cuatro meses. Aunque ya no le quedan causas con prisión preventiva, ya que todas fueron cayendo, la justicia formoseña lo mantiene preso y alejado de su familia. La salud de Santillán desmejora a cada día ya que continúa con su huelga de hambre esperando, al menos, que lo trasladen nuevamente a Las Lomitas. (Por La Retaguardia)20 días de huelgaDomingo 20 de agosto de 2017 Desde la cárcel de Formosa escribo esta carta. Hace como 20 días que decidí hacer huelga, mandé un escrito al juez López Picabea pidiendo que me trasladen de nuevo a Lomitas y por mi libertad. Hasta ahora no tengo ninguna novedad. Voy a seguir con mi huelga de hambre pase lo que pase con mi vida, porque me acusan de cosas que no hice. Si me pasa algo, ya todos saben quiénes son los responsables. Lejos de mi pueblo, lejos de mi familia, pido acercamiento familiar y no me responde. Yo sé que todos tenemos derecho. Siento un dolor, y por ser “indio” me discriminan. El juez no importa mi condición económica. Seguiré con mi huelga hasta donde dé mi cuerpo. Si debo morir, moriré luchando por mi derecho.Atte. Agustín Santillán29.041.687

A pesar de haberse caído todas las prisiones preventivas que tenía en su contra, el referente wichí de Ingeniero Juárez continúa detenido en la Alcaidía de Las Lomitas. Este lunes se reintegró a su trabajo el juez López Picabea, quién tiene en su escritorio un pronto despacho presentado por el abogado de Santillán hace 10 días, y que todavía no ha sido respondido. La frase del título es de Pablo Pimentel, presidente de la APDH de La Matanza, que estuvo en La Retaguardia días después de la visita a Santillán, realizada junto a la infatigable Nora Cortiñas e integrantes del Encuentro Memoria Verdad y Justicia, que está exigiendo ser recibido por Claudio Avruj o Germán Garavano, secretario y ministro de derechos humanos, respectivamente. (Por La Retaguardia) Pablo Pimentel y Nora Cortiñas tenían un viaje planificado hacía meses. Querían estar en Formosa por  el 70° aniversario de la masacre de Rincón Bomba. Aquel viaje se postergó y finalmente se realizó junto a una delegación de organismos de derechos humanos que integran el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia. Una vez allí, aprovecharon para visitar a Agustín Santillán, conocer su situación legal y entrevistarse con diferentes autoridades de la provincia.El día de la visita a La Retaguardia era especial para Pablo Pimentel. Se cumplían 33 años de la muerte de su padre, don Eduardo Pimentel, que “a los 60 años se iba temprano y sin avisar”.  El 6 de agosto de 1984, Pimentel padre presentaba junto al FOSMO -Frente Opositor al Servicio Militar Obligatorio- el primer proyecto de abolición al servicio militar obligatorio y “un día como hoy se despedía del mundo dejándonos un legado que hoy homenajeamos”. Un legado que Pimentel hijo llevó con dignidad y orgullo, avocándose de lleno a cualquier situación de injusticia o violación de los derechos humanos. Por eso su viaje a Formosa y por eso su presencia en La Retaguardia pocas horas después de haber regresado: “Fueron cuatro días muy completos de tareas interesantes. Llegamos el viernes a Formosa con Paulita Alvarado y Norita Cortiñas (además de los integrantes del EMVyJ). Logramos meter una amicus curiae en el marco del genocidio por Rincón Bomba. Ahora se cumplen 70 años de algo que quedó impune y que murieron dos mil hermanos y hermanas pilagá. Habíamos ido por esto. Nos dieron el teléfono de alguien del juzgado, nos abrieron y nos recibieron el amicus curiae. Le hemos pedido que lleven adelante el juicio por la verdad”, comenzó relatando Pimentel.La visita a Agustín Santillán Nora Cortiñas firmando su ingreso a la Alcaidía de Formosa para visitar a Agustín Santillán (Captura de pantalla de video de Ernesto Gut ) Así como La Retaguardia tuvo inconvenientes en lograr una autorización para visitar al referente wichí preso en la Alcaidía de Formosa, uno de los integrantes de la delegación que viajó con Pimentel no pudo ingresar a la visita: “Hubo una lista que autorizó el juez y pudimos entrar. Hubo un problema que se exteriorizó no autorizando la entrada a Paula Alvarado. Hay un problema interno. A ella se le prohibió entrar. Estaba firmado por Agustín Santillán. Paula se bajoneó mucho y se volvió a Buenos Aires. Después Agustín me dijo que a él lo obligaron. Es un problema de interna de abogados. Esa soberbia que caracteriza a algunos compañeros y compañeras abogados que no socializan toda la información o se ponen celosos hay que desterrarla de la militancia. Me quedé con mucha angustia. Estaba Norita, Nilda Eloy, Miguel (Rainieri) de Liberpueblo y Margarita Pinto del Colectivo Memoria Militante. Evidentemente (el responsable) fue Daniel Cabrera”, explicó; de la delegación también participaron Alejandrina Barry del CeproDH, Claudia Ferrero de APEL, Silvana Di Lorenzo de Resistencia Qom y Gabriela Vargas de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos. El presidente de la APDH de La Matanza contó cómo vio a Agustín Santillán y las sensaciones que le dejó su encuentro: “Agustín estaba muy angustiado. Estaba en el quinto día de una huelga de hambre (que continúa al cierre de esta nota). Está pidiendo la libertad. No sabe por qué está preso. Está preso porque es un luchador social que ha tenido el tupé de pararse ante el sistema feudal de esta provincia y haber dicho que respeten su territorio y su cultura. Es lo que están haciendo los hermanos mapuches en el Lof Cushamen, lo que han hecho muchos militantes originarios de distintos puntos del país que están sufriendo causas o cárceles”, evaluó. Pidió por la liberación de Agustín, Víctor Hugo Delgado y Roberto Frías, y tildó como causa política el proceso judicial que aun los retiene en prisión: “Le solicitamos al juez que Agustín regrese a Las Lomitas hasta tanto recupere su libertad de acuerdo al dictamen de la Cámara que fue contundente. Decretó nulo el proceso de detención de Agustín. La figura es anulando el auto de procesamiento en la causa que le quedaba a Agustín. Pero no es una causa judicial. Es una causa política. Está clarísimo. Se lo dije a (Francisco) Orella, que es el juez que está subrogando a (Marcelo) López Picabea. No hay sustento, no es una causa judicial”, protestó Pimentel. Este lunes, López Picabea retomó sus tareas, pero aún no respondió el pronto despacho con el pedido de excarcelación inmediata de Santillán que solicitó su abogado Daniel Cabrera.De todos modos, los tres wichí continúan presos y eso despierta la preocupación de sus familiares.  Los organismos de derechos humanos que visitaron la prisión hicieron todos los esfuerzos posibles para lograr su liberación, que si siempre fue ilegítima ahora además es ilegal: “Agustín y la familia están con una angustia muy grande. Por lo menos se quedó con la tranquilidad que lo planteamos y le llevamos al juez lo que recibió el jefe del penal, de ser trasladado. Agustín sigue ahí. Hay que chequear, pero parece que no se sentía muy bien. Le hemos planteado al juez que Agustín, Delgado y el otro compañero Frías no podían estar ni un día más. Si seguían presos estaban en forma ilegal. Me dijo

Lo dijo Gastón Gelblung, psicólogo y miembro de la Fundación Petisos. Años atrás, Gelblung vivió en Bariloche y allí trató con frecuencia a los Jones Huala cuando eran adolescentes. Además relató su experiencia con los mapuches y opinó sobre la situación actual de Facundo Jones Huala, a quién los medios tradicionales y el gobierno acusan de ser un terrorista de cuidado. Fue durante una emisión del programa radial La Retaguardia, donde dialogó con Fernando Tebele. (Por La Retaguardia) Gelblung reflexionó sobre el tratamiento que le dan los medios masivos de comunicación al conflicto mapuche y la manera en que tratan de etiquetarlos: “Estoy impactado con las noticias. Lo que más me sorprende es la cuestión de la cadena nacional sobre un grupo de chicos como si fueran terroristas. Es una cuestión de Estado que me llama mucho la atención. Además con un mensaje bastante escandaloso. Representa una cuestión ideológica de fondo”, expresó.Gelblung, que regresó hace algunos años a su barrio, Villa Crespo -y a su club, Atlanta-, se estableció en Bariloche poco antes de que explotara la crisis de los ’90. Allí se acercó a unos jóvenes que comenzaban a luchar por recuperar su identidad mapuche. El psicólogo contó cómo se fue gestando esa experiencia: “Cuando me fui a Bariloche a comienzos del 2000, empecé a trabajar en diferentes lugares y terminé concursando para un proyecto de jóvenes que dependían de Desarrollo Social. Eso fue en 2003. Bariloche estaba muy mal. La crisis del 2001 fue devastadora para todo el país y para Bariloche en particular porque es una ciudad que vive del turismo. Es una confluencia de un montón de personas, de colectividades y de costumbres que van a la ciudad a buscar trabajo. Cuando empecé a trabajar en Desarrollo Social había desde Nación una línea para trabajar con la juventud. Este programa lo acordamos tres personas y se subdividió por sectores en los Altos de Bariloche (donde viven los sectores más postergados social y económicamente). Es la postal que no se ve. Siempre sufriendo mucho por el clima y con un montón de barreras culturales, socioeconómicas y geográficas. En uno de esos diez sectores en los que está dividido el proyecto de juventud, apareció este grupo de chicos que se autoproclamaban anarquistas y querían recuperar su identidad mapuche perdida. En ese momento la gran mayoría tenían apellidos españoles e italianos. Querían reivindicar su identidad. Gestionaban talleres para recuperar su idioma y sus tierras como territorio mapuche. Esto tiene historia anterior al Estado argentino y fue regado de sangre a partir de la Campaña del Desierto”, rememoró.Gelblung también recordó los inicios del conflicto de tierras en el Sur y dejó su sensación sobre el Facundo Jones Huala de aquella época: “Un pequeño grupo se quedó en Bariloche y en Esquel otro grupo había empezado a conformarse. Benetton había adquirido tierras. Lewis había adquirido tierras. Hace pocos años se tomó estado nacional de que no se puede acceder al lago. Pequeños grupos comenzaban a organizarse, el principal en la estancia de Benetton, muchísimos kilómetros al sur de Esquel. Todavía faltaba mucho. Años después, empezaron a organizarse con la gente de Chile. Eran más organizados y con intenciones más ‘agresivas’ en su lucha. El año pasado cuando fui a Bariloche empecé a ver fotos de Facundo en la pared. Que estaba preso. Son varias las personas que se la tienen jurada porque lo vienen persiguiendo hace mucho tiempo. Desconozco cuánto pudo haber transgredido la ley para que esté pasando lo que está pasando. En ese momento era un adolescente con muchas ganas y mucha vejiga. Siempre me pareció una persona dentro de los parámetros normales de la edad, reivindicando una lucha ancestral que tiene todo el derecho de hacerlo”, aseguró el psicólogo. La ideología de los otros Además, opinó sobre la relación interna que existe dentro de la región. Resaltó que si bien la campaña en contra de los pueblos originarios tiene fines económicos de obtención de tierras y recursos, existe también una demonización ideológica contra los mapuches que supera el aspecto político: “Siempre lo que más me ha sorprendido son las otras facciones. Cuando ellos han reclamado que se saque la estatua de (Julio Argentino) Roca, los hacen echar de la ciudad. Mucha gente reacciona diciendo que es parte de la historia y que eso no se puede tocar. Hay mucha gente reivindicando la lucha de Roca o diciendo que los mapuches son chilenos. Además de que evidentemente hay alguna intención política y de agenda por parte del Gobierno actual, también hay una cuestión ideológica muy marcada que excede a la agenda política de turno. Lo que está en juego es la disputa de la tierra y la disputa del agua. En esa zona hay toda una cuestión con represas y con minería. Además de una agenda política con cuestiones claras que responden a lo que es el capitalismo y sus negocios, hay una cuestión ideológica. Hay un montón de gente que no es beneficiada en esos negocios ni en esas tierras. Carga con una cuestión ideológica. Si a todos los que hoy se les dice mapuches se le pondría judíos sería un escándalo. El discurso es muy parecido”, dijo el psicólogo acudiendo a una comparación que vio en una red social.Por último, consultado acerca de si Facundo Jones Huala le parecía una persona peligrosa, Gelblung respondió con una comparación que dejó en claro su pensamiento y, en cambio, celebró la lucha que da por la reivindicación del pueblo mapuche: “Hoy cualquier barrabrava de un club de la segunda o tercera línea del conurbano bonaerense o de Capital Federal está mucho más organizado y es mucho más peligroso que lo que pueda hacer Facundo. Es una persona que lucha por su dignidad y quiere reivindicar la cuestión ancestral. Tiene que ver con una forma de vida, con una historia de un pueblo. Es una barbaridad, más teniendo en cuenta los problemas que tiene la Argentina con las mafias y con el trabajo esclavo. Ni hablar con lo que viene pasando,

Lo dijo Andrea Antico, la cuñada de Santiago Maldonado. Fue entrevistada en el programa Desde Afuera, de Familiares y amigos de Luciano Arruga, junto a Sergio, su compañero y hermano de Santiago. El joven que acompañó a la comunidad mapuche y fue llevado por Gendarmería luego de una represión hace diez días, continúa desaparecido. En la entrevista participó Vanesa Orieta, que tuvo un intercambio con Sandra en relación a las lógicas de comportamiento del Estado incluso después de perpetrarse las desapariciones forzadas y las acciones que debe impulsar la familia para la búsqueda y la Justicia. @(Por La Retaguardia) Todo comenzó como una entrevista con Sergio Maldonado, hermano de Santiago. “Gracias por estar conteniéndonos. Si no fuera por ustedes estaríamos terriblemente mal. Hay que defender la democracia y los derechos que tenemos. No puede ser que nos pasen por arriba así con tanta impunidad. Esto tiene que saltar de una vez por todas. A mucha gente con sus ideales le costó la vida y está en una lista. Pensamos que no iba a pasar más eso pero sigue pasando. Es un dolor… es una tortura infinita. Mi familia está sufriendo, es constante. Van varios días sin Santiago, el tiempo se nos pasa rapidísimo. Todo es una burla. Yo no entiendo… es inexplicable. Voy a esperar un tiempo, dar un plazo para que se resuelva todo. Hay que empezar a levantar un poco más de presión porque siendo diplomático no funciona acá ¿Tan difícil es pedir a mi hermano con vida? ¿Que me digan dónde está?”, interrogó Sergio Maldonado. “Están todas las pruebas de que se lo lleva Gendarmería y no se sabe nada. Se burlan ¿Tanta plata hay en juego? Vale más que las personas, es increíble. 2017 y estamos padeciendo un acoso todo el día. Hoy fue eterno. En cualquier momento me pega un bobazo, tengo el pecho que se me desgarra. Decí que por ahí viene Norita, te da un abrazo, te levanta. La ves con 87 años metiéndole la garra. Recién estaba hecho pelota y me escribieron los chicos de HIJOS”, contó. En este punto, Sergio no pudo continuar con la charla. Estaba invadido por una profunda emoción y dolor.La empatía en el dolor La entrevista fue continuada por Andrea, su esposa y cuñada de Santiago, que expresó: “Es terrible lo que estamos padeciendo. Esta carga que tenemos de tener que dar explicaciones cuando nosotros somos las víctimas”. Andrea y Vanesa comenzaron un diálogo en el que intercambiaron sobre sus vivencias y los pasos a seguir: -Andrea Antico: Te agradezco mucho, quería comunicarme con vos desde que nos dejaste el mensaje. Es terrible. A veces uno toma conciencia de que siempre hay que ponerse en el lugar del otro. Como Santiago siempre decía, hay que ser solidarios. El mensaje de Santiago que se solidarizó con la comunidad mapuche. Eso es lo que queremos también que se vea. -Vanesa Orieta: Es importante que ustedes puedan exigir la aparición con vida y el juicio y castigo a los responsables políticos y materiales de esta desaparición forzada. Ustedes ya se van enterando que esto es algo bastante común y muy naturalizado en nuestro país desde la apertura de la democracia hasta hoy. Luciano es un ejemplo de esto, pero también Julio López, Facundo Rivera Alegre y tantos otros jóvenes. Recién escuchaba a Sergio, a él le mando un fuerte abrazo. Quizás no puedan verlo pero hay muchísima gente acompañándolos, difundiendo, presentando habeas corpus, exigiéndole a este Estado que dé información certera y que aparezca de una buena vez por todas Santiago. Tienen que tener en cuenta que acá se están jugando poderes muy importantes, se están tratando de mantener en ese lugar, de no perder nada de lo que han conquistado. Ese pueblo al que Santiago estaba acompañando es un pueblo que viene siendo reprimido hace muchísimo tiempo. Precisamente, lo que estaba haciendo Santiago allí era pedir la libertad de Facundo Jones Huala, detenido hace mucho tiempo. La justicia ya ha dictaminado que se lo tiene que liberar y no extraditar pero continúa en su rol impune de mantenerlo apresado. Evidentemente estamos jodiendo a personas que tienen mucho poder y que tienen tanto poder que son capaces hasta de desaparecer a una persona. Acá se reaccionó muy rápido, Andrea, te lo digo desde la experiencia de que se tardó mucho en reaccionar en el caso de mi hermano. Ojalá que esta reacción nos permita encontrarlo rápido. El dolor que ustedes cargan en este momento no se acerca al que podamos tener nosotros pero estamos con la misma rabia, tratando de hacer lo mejor posible este acompañamiento y respetando los pasos que ustedes den. Ustedes nos van guiando y la intención no es cansarlos, agotarlos, sino poder bancarlos de la mejor manera y que ustedes nos digan cuál es. -AA: Estamos infinitamente agradecidos por todo el apoyo que recibimos de ustedes. Es increíble. Por un lado, rescatamos la reacción que tuvieron todos que es la misma que tuvo que haber tenido la investigación. Cuando vimos el informe que se dio desde el poder judicial quedamos devastados porque, sabiendo que las pruebas que se presentaron eran totalmente diferentes al informe. Por un lado eso y por otro todo el apoyo. Todo el mundo por suerte reaccionó. Espero que sea la última vez, que se castigue a los culpables, que se revierta todo esto que está pasando. Que Santiago esté con nosotros, con sus amigos, que se pueda solidarizar con otras causas. Siempre quería estar ayudando al otro. Hay cosas que se escapan de nuestras manos porque estamos pasando por un momento terrible. Queremos que Santiago aparezca, va a aparecer y todos los culpables van a pagar por lo que están haciendo. Nos están generando mucho dolor, sobre todo a los padres de Santiago. Nosotros como familia queremos ir todos con Santiago a ver a sus padres, estar todos juntos, compartir una mesa. Lo que quiere toda familia. Estar bien, salir adelante, tener proyectos, tener más amigos. Compartir la alegría de que

Fernando Machado es el Defensor General Oficial de Esquel, y es el único funcionario público que señala la responsabilidad Fuerza de Seguridad como principal hipótesis en la desaparición de Santiago Maldonado, luego de la represión en el Lof Cushamen. Los discursos oficiales van hacia un mismo lugar: está perdido y no hay razones para creer que fue la Gendarmería. En la misma línea acompañan al poder ejecutivo y la Justicia los medios tradicionales de comunicación.  En el programa Otras Voces, Otras Propuestas, Machado dialogó con Luis Angió y Rosaura Barletta, detalló los indicios que considera en la investigación y derribó los mitos de la versión oficial. (Por La Retaguardia) “Hoy pude acceder al expediente. Hubo muchas diligencias previas y quedan muchísimas por producir. Me acabo de enterar, viendo el expediente, que las pericias de rastro de olor habían dado negativas. Mañana (por hoy) seguramente se acompañará a algunos testigos y otras medidas también que aún no puedo revelar. Siempre manejando la hipótesis de trabajo porque todos los indicios resultan ser a mí entender bastante persuasivos en el sentido de la presencia de Santiago en el lugar, de la Gendarmería, del hecho violento y una desaparición forzada como anuncian los integrantes de la comunidad”, analizó Machado.Todos los datos conducen a Desaparición Forzada “El rastreo de perros utilizados en la gorra de Santiago en el Lof verificó lo que sostenían los integrantes de la comunidad respecto del recorrido que tuvo él cuando se estaba queriendo dar a la fuga y terminó a la orilla del río que no se animó a cruzar. Hay huellas de vehículos de Gendarmería dentro del Pu Lof, también el informe de Prefectura Naval Argentina señala que es poco probable que se haya ahogado por las características que presenta el río en ese lugar”, aseguró Machado. Según el defensor oficial, “el rastrillaje dio negativo en ambas márgenes, el río tiene un máximo de profundidad de 1,5 mts y está plagado de ramas y palos. De haberse ahogado, presuponiendo esa hipótesis, hubiese quedado sobre la orilla, muy cerquita, atrapado. Todas estas circunstancias revelan de alguna manera en términos indiciarios la presencia de él en el lugar. Los hechos violentos también están acreditados. Todo se desarrolla en un marco de violencia en el que también hubo dos gendarmes heridos. Están todas las circunstancias más los relatos que vamos a ir acompañando de los testigos de que a él se lo llevaron del lugar, que lo cargó Gendarmería en una camioneta”.La comunidad y los peritajes  “Hay aspectos parcialmente ciertos en el discurso del gobierno de que la comunidad no colabora con la realización de peritajes. Lo de los drones es cierto. La comunidad tiene pautas culturales muy específicas y a su vez en la región las Fuerzas tienen una relación de tensión (Policías locales y Gendarmería)”, aclaró. “Cuando la comunidad ve una Fuerza, actúa reactivamente porque son muy frecuentes los episodios de violencia. Interpretaron que los drones no eran necesarios y le explicaron al juez que ellos estaban convencidos de que se lo había llevado Gendarmería y que un trabajo con drones implicaría una suerte de inteligencia, que la finalidad estaba desvirtuada”, explicó Machado.“El peritaje con perros y la intervención de Prefectura Naval Argentina para hacer el rastrillaje sobre el río materializaron. No del modo que el juez hubiese querido originariamente. Llevó unas horas combinar los aspectos interculturales con las normas procesales y entendiendo al Código como una herramienta de trabajo en pos de un objetivo, que en este caso es la búsqueda de Santiago y su aparición con vida, el Código permite la flexibilidad”, aseveró. “Si bien no se realizó como el juez lo había ordenado, lo cierto es que se realizó. Que luzca como que hay un entorpecimiento o decisiones caprichosas de la comunidad, no lo veo así. Yo no intervengo como abogado de la comunidad, en todo caso fui testigo de esas circunstancias y valoro y trato de matizar aspectos culturales que también debo respetar en la medida en que pueda lograr el objetivo. El objetivo se logró, así que no creo que sea la calificación correcta la de entorpecer, obstaculizar o no dejar hacer”, consideró el defensor oficial.La Gendarmería y los peritajes “Al momento de la inspección, los móviles tenían una clara apariencia de higiene. A su vez, uno de los micros tiene una faja rota en la puerta izquierda en los peritajes de Esquel. En Bolsón, que había peritajes de dos camionetas más y un Iveco, directamente no estaban fajados. Estaban bajo resguardo de Gendarmería sin ninguna medida preventiva para resguardar a los vehículos de que todo factor externo los pueda modificar. También estaban en excelente estado de higiene”, detalló Machado. Es llamativo que la ministra de Seguridad se haya expedido acerca de las limitaciones que interpuso la comunidad del Pu Lof, acerca de la falta de testigos, haya hecho valoraciones sobre el comportamiento de la familia de Maldonado, haya señalado supuestos grupos armados que buscan imponer un Estado paralelo, etcétera, pero no haya dimensionado públicamente el entorpecimiento que representa para la investigación que los móviles de Gendarmería hayan sido lavados y adulterados antes de los peritajes.La maquinaria oficial y la construcción de una verdad paralela “La interpretación que hace la Ministra Bullrich respecto al concepto de desaparición forzada cuando dice que no se puede considerar así al caso de Santiago, no la comparto. La carátula de la investigación es un hábeas corpus por desaparición forzada. Las Fuerzas están bajo su mando, los inidicios revelan lamentablemente lo que acabamos de decir: la participación de una fuerza federal, la presencia de Santiago en el lugar, los testimonios. La hipótesis más razonable es la de la desaparición forzada”, indicó.“Los testigos tienen temores, no sé si son ciertos o no, pero lo que es cierto es el temor que expresan”, explicó Machado sobre la falta de declaraciones formales. “También sostienen que hay una estructura, una pauta cultural, que la comunidad tiene su propio vocero, todo se resuelve en asamblea, tienen sus propias pautas de manejo y representación. Eso los

Santiago Torres despertó y le costó saber si todavía estaba en un sueño. Tardó unos segundos en darse cuenta que no dormía en su cama, sino en un hotel del barrio porteño de Once y recordó que la ciudad lo abruma y le provoca dolor de cabeza. 1500 kilómetros lo separan de su casa en el Barrio 50 Viviendas en Ingeniero Juárez, Formosa. Hasta aquí llegó junto a su papá. Ambos recibirán la atención médica a la que no pudieron acceder en su ciudad. Los dos perdieron uno de sus ojos en diferentes hechos pero por el mismo motivo: disparos de bala de goma de la Policía, que practica tiro al pichón con los hermanos wichí. (Por La Retaguardia) Así como a quienes lo entrevistamos nos impactó verlo tirado en su cama, desahuciado, muchas personas se sensibilizaron con las notas en la que contamos su historia y la de su padre. Una de ellas fue Félix Díaz, referente qom y presidente del Consejo Consultivo y Participativo Indígena. Díaz conoce la realidad de su provincia, obviamente no necesita de estas crónicas para enterarse de nada nuevo; pero, a veces, la visibilización sirve para mover algunas piezas. Unas semanas después de nuestro paso por la zona, el Consejo debía realizar una Asamblea en Ramón Lista, una localidad cercana a Ingeniero Juárez. De paso, una delegación de médicos de ese organismo visitó la casa de los Torres y constató la gravedad del asunto. Por eso decidieron garantizar su traslado y atención en Buenos Aires. El viaje que debieron emprender Santiago y el papá desnuda su realidad cotidiana: no pueden accceder a la salud en su propio territorio. El porqué es terrible.  Los wichí casi no van a los hospitales zonales porque los maltratan. No van allí ni a curarse ni a morirse.Nuestra primera charla sobre la salud fue en una ronda de mujeres. Ellas fueron llegando, para contarnos, a pesar de lo intimidante de la cámara y el micrófono, las situaciones cotidianas en relación a la salud. Una madre nos habló de su hija que dio a luz en su casa y falleció después de haber ido varias veces al hospital, “como no la atendieron tuvo a su bebé en su casa”; otra muerte de una hija muy jovencita que tenía “parásitos y problemas de corazón”. Nos relataron intercambios con la policía camino al hospital. Aseguraron que conseguir turnos en el hospital es muy difícil, y el hospital resulta la única posibilidad poque en el barrio no hay una salita de atención primaria.“Iba, iba, iba, no podía conseguir turno. Hay chicos que a veces están muy enfermos y no lo atienden bien en la guardia. Le ponen un calmante, saca turno, te dicen y turno es muy difícil, entonces el chico no llega y se deshidrata y muere”.* * * “Un chico tenía mucho dolor de estómago, no se podía parar ni sentarse. Lo llevamos al hospital, le pusieron calmantes, y lo trajeron de vuelta. Como no se podía parar lo dejaron tirado en la ruta”. Nos muestran su foto, en el celular. Parece que tuvieran que demostrar que lo que dicen es cierto, y muchas veces lo hacen, porque tienen “pruebas” de las situaciones que cuentan, como esta vez.“Cuando uno está enfermo ya nadie va a llamar una ambulancia, no te atienden como corresponde y no dan remedios. Si te dan la receta, ¿dónde vamos a conseguir plata para comprar?”* * * Luego de visitar la casa de la familia de Agustín Santillán, nos acompañaron hasta otra vivienda del mismo Barrio Viejo. Allí nos están esperando, en la casa de Manuel, como en todos los lugares adonde fuimos. Matilde es una de las personas que están allí. No es wichí. La de Matilde y Manuel fue la primera interacción cariñosa que vimos entre wichí y personas criollas en nuestra estadía en Juárez; por cierto no hubo muchas más. “Soy mucama en el Hospital. Yo siempre dije y lo conversamos con los directivos y  mis compañeros, estamos mal en la salud. La salud está mal. Acá nos falta mucho. Ahora, por ejemplo, no estamos teniendo cirujanos, nos faltan médicos. Se están pidiendo a gritos, esa es la realidad. Eso tiene que entender el Gobierno provincial, nacional y todos. Lo primordial es la salud, la educación, la parte social y la vivienda. Es lo primordial”, aseguró tirándonos un primer pantallazo general. Además Matilde nos contó que, aun cuando el hospital de Juárez tiene tantas necesidades, reciben gente de otros pueblos donde la cosa está peor: “Hay una demanda grande. Es el hospital cabecera el que tenemos. Es una demanda grandísima. El gobierno provincial niega la entrada a un camión sanitariodispuesto por el gobierno nacional. Viene gente del hospital (de El) Potrillo y me comenta, porque yo converso mucho con la gente aborigen; charlo en los pasillos o dónde ellos están lavando y me comentan que allá no hay nada y que les dicen que no hay medicamentos. Por eso los traen para acá. Acá tienen que ser derivados a Formosa (capital).Hay salitas. Hay agentes sanitarios, pero no tienen la sala de primeros auxilios. No tienen sala”, sostuvo con tranquilidad y tristeza.Contrariando lo que sostiene Matilde, el discurso oficial afirma que todo funciona bien con la atención de la salud en este lugar de Formosa. De hecho, en julio de este año rechazaron el envío de un camión sanitario que el gobierno nacional dispuso enviar a El Potrillo porque “resultaba innecesario” ya que, según ellos, tal como se puede leer en la nota cuya imagen reproducimos, esa localidad de 6000 habitantes “cuenta con un Hospital de Primer nivel de atención, 3 médicos, 2 odontólogos, 1 técnico radiólogo, 1 licenciada en obstetricia, 1 partera, 7 enfermeros universitarios y 7 con la beca de médicos comunitarios, 19 agentes sanitarios, y 2 ambulancias atendiendo las demandas de la población”.Cada lector sabrá a quién creerle. * * * Manuel es wichí. Quiere ser médico, nos dirá varias veces en la charla. Quiere poder estudiar. No es un pibe. Tendrá unos 40 años o