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El médico infectólogo Ricardo Teijerio respondió las dudas acerca de cómo transitar de la mejor manera la tercera ola de Covid-19 en Argentina. En diálogo con el programa radial Oíd Mortales, repasó las diferencias entre la portación del virus y la enfermedad, y destacó la importancia de la vacuna que ha aminorado la cantidad de personas fallecidas. “Tenemos un montón de positivos, pero no tenemos enfermos”, planteó. (Por La Retaguardia) 🎤 Entrevista: Cristina Varela/Luis Angió ✍️ Redacción: Nicolás Rosales 💻 Edición: Pedro Ramírez Otero/Agustina Sandoval Lerner 🖍️ Ilustración: Antonella Sportelli —¿Qué hacemos si estuvimos con alguien que dio positivo? —Es muy común en estos momentos ese tipo de consulta sobre contactos estrechos. Debemos tener claro que el contacto estrecho es el que estuvo con alguien que después resulta ser positivo y uno estuvo 48, 72 horas antes, sin distancia debida,  a menos de dos metros sin barbijo y más de 15 minutos. Ese tipo de contactos son muy frecuentes, sobre todo cuando uno va a eventos, a reuniones o bailes. Si aparece una persona positiva, todos aquellos que estuvieron en contacto se tienen que aislar. Si no tienen síntomas por cinco días. Luego debe permanecer cinco días más sin aislamiento estricto, pero sin ir a eventos y usando barbijo cuando sale a la calle. Esos son los cuidados actuales. Y una de las consultas más frecuentes en este momento es qué pasa si me toca el momento de vacunarme y estuve con un contacto estrecho. Lo que decimos es que no pasa nada, se deben vacunar igual, no deben esperar ni el aislamiento ni tener síntomas, porque no hay ningún tipo de riesgo. La vacuna no va a alterar ningún tipo de evolución.  —¿El barbijo y la vacuna son los elementos que nos salvan cuando somos contacto estrecho? —Sí, seguro. Como mecanismo de barrera es lo mejor. Si estoy al aire libre puedo estar sin barbijo. Y lo otro que tenemos que interpretar en este momento es que nosotros estamos viendo muchísimos positivos, pero por presencia de virus. No estamos viendo enfermos, no estamos viendo enfermedad, solo estamos viendo pacientes con presencia de virus, que es importante. Igual, aunque no tenemos un consumo de camas alto, tenemos un promedio de 20 y un poco más de muertos por día. Tenemos que protegerlos a ellos, por eso las medidas de prevención no hay que abandonarlas. La realidad es que estamos viviendo otro episodio de esta pandemia, donde antes cuando teníamos esta cantidad de contagiados teníamos dos hospitales completos, en cambio en este momento no está pasando lo mismo. Porque tenemos un nivel de protección en nuestra sociedad bastante alto por aquellos que tuvieron contacto con el virus y porque fueron vacunados.  —Las personas que han fallecido en estos días, ¿ya venían con antecedentes de otras enfermedades y se les complicó con el Covid-19? ¿Son personas mayores o es gente joven también? —Hay de todo, pero en general son personas que vienen con otras enfermedades y se positivizan con Covid, pero no mueren por enfermedades respiratorias. Mueren por la enfermedad de base. Como un paciente oncológico que está en tratamiento  profundo. Puede tener Covid pero no muere por Covid, sino por su enfermedad oncológica de base. Lo mismo un cardiológico. No estamos teniendo pacientes de terapia intensiva por Covid y eso es muy importante. Y los que hemos tenido estaban con vacunación incompleta.  —Esto último no se aclara debidamente en los medios. Dicen “se murieron tantas personas por Covid”. —No mueren por Covid, mueren con Covid. Creo que hay una alarma, y se está siguiendo muy de cerca a la cantidad de positivos. La vacuna ha demostrado lo que está pasando ahora, que tenemos muchos positivos pero no tenemos enfermos. Eso es pura y exclusivamente por la vacuna, por el nivel de protección que tenemos, no hay duda. En países como Alemania, Rumania, Austria, que no tienen una buena cobertura de vacunación, tienen una internación muy alta y mucha más mortalidad. En cambio, Israel, que también tiene brotes importantes, no tiene  muertos porque está bien vacunado. —¿Los síntomas son  los mismos o se modificaron con las variantes?   —Las variantes que prevalecen son la Delta y la Ómicron. No estamos viendo los mismos síntomas de antes. Pero también esto está muy modificado por la vacunación, entonces casi no tiene síntomas la gente. Está evolucionando en forma muy leve, pero no estamos viendo ya pérdida de olfato, gusto, trastorno respiratorio, no estamos viendo neumonía. La verdad es esa, vemos quizás un paciente con un poco de malestar, dolor de cabeza, inclusive con diarrea, sobre todo en los chicos,  dolor de garganta. No pasa más de eso.  —No está autorizada la vacuna para menores de tres años, ¿qué pasa con eso?  —Tenemos que tener claro que pueden ser transmisores, pero no estamos viviendo realmente riesgos de salud de esos chicos, sobre todo con esta variante (por la Ómicron). Creo que la gente está confundiendo la enfermedad con la portación. Hay chicos que se hacen el hisopado porque son contactos estrechos y tienen presencia de virus, pero no es que estén enfermos con Covid.  —¿Qué diferencias existen entre los tipos de tests? —Más que nada hay diferentes tipos para no juntar a la gente en las UFU (Unidades Febriles de Urgencia) que tienen síntomas y pueden estar contagiando, con gente que es contacto estrecho. Uno puede hacer un antígeno rápido o PCR. En todos lados se están haciendo los dos. De todas maneras, yo creo que la gente tiene que interpretar que aquel que es contacto estrecho debe respetar los días para hacerse el estudio. Porque hay mucha gente que está viniendo a los hospitales a hacerse un estudio, tanto un antígeno o un PCR a los dos días de haber tenido contacto. ¿Y por qué lo hace? Porque al otro día tiene una reunión y quiere ir tranquilo, pero no sirve eso. Realmente, si se tiene que hacer un estudio por contacto estrecho, tiene que dejar pasar como mínimo cinco o siete días.  —Puede darle negativo teniendo

El dirigente social jujeño, uno de los referentes más prestigiosos de aquella época habló sobre las luchas en el norte argentino en la crisis de 2001. En diálogo con Hasta que vuelvan los abrazos, en la mañana radial de La Retaguardia y Radio Sur, también aportó su mirada sobre las luchas en la actualidad. (Por La Retaguardia) 🎤 Entrevista: Pedro Ramírez Otero/Julián Bouvier ✍️ Redacción: Julián Bouvier 💻 Edición: Pedro Ramírez Otero 📷 Foto de portada: Germán García Adrasti El Perro Santillán, dirigente social de Jujuy y secretario general del Sindicato de Empleados y Obreros Municipales, recordó dónde se encontraba el 19 y 20 de diciembre de 2001, cuando esa gran revuelta popular obligaba a renunciar al entonces presidente Fernando de la Rúa: “El 2001 ha marcado a fuego la vida de muchos. Yo venía de estar en prisión y formaba parte de la Comisión de Derechos Humanos y en el Movimiento Tupaj Katari. Cuando salí de la cárcel me sorprendió el 2001 en la calle. Estaba con libertad condicional. Un compañero me llevó a las movilizaciones sociales acá en Jujuy. Esa jornada tuve que escapar porque llegaba la policía y al estar con la condicional no podía estar con más de diez personas”. Además, explicó cómo repercutió ese momento para él:  “El 2001 me marcó. Significó la lucha de pueblos como el jujeño. Y fue un hecho más grande que los antecedentes que tenía la provincia con las puebladas, los gobernadores caídos. Lo malo fue que el pueblo no coronó, dejando una política o políticos que sirvan al pueblo, que piensen en dar soluciones a las clases más postergadas. Siguieron ellos: primero los cinco presidentes y luego Néstor Kirchner. Lamentablemente, el pueblo dejó su sangre en la calle sin coronar políticamente”. —¿Cómo se vivían esos años en el norte argentino? —Las provincias del norte estaban castigadas por las políticas neoliberales que se habían instalado a sangre y fuego por las represiones que vivimos en el interior del país. En 1990, Jujuy tuvo la virtud de empezar a denunciar lo que se venía con las políticas de (Carlos) Menem y el modelo neoliberal. Porque ya lo empezábamos a sufrir. Veíamos como se desguazaba Zapla (fábrica de producción de aceros en Palpalá, Jujuy), comenzaban a recortar los salarios de los trabajadores estatales. Y así, en el 90 cayó el primer gobernador. Desde la puna aparecían los signos más brutales, con el cierre de Mina Aguilar (yacimiento minero), que el dueño era el presidente de Bolivia (Gonzalo Sánchez de Lozada), y dejaron desocupadas a miles de familias, desde antes del cierre de la mina. La provincia vivía con dramatismo las privatizaciones. El ministro de economía, Domingo Cavallo, llamó a Jujuy una provincia inviable. Los jujeños no teníamos salida. Por eso los gobernantes se fueron incinerando en toda la década del ‘90 hasta el 98, que cayó el último. Ese era el pueblo reclamando los cambios que nos merecíamos. Tampoco estas luchas se llegaron a coronar políticamente, sino hoy no estaríamos gobernados por Gerardo Morales. Nos dejó un sabor amargo toda esa época de privatizaciones, desocupación. Intentamos hacernos ver, reclamar que no nos abandonen, por eso hacíamos esos cortes de ruta grandísimos. Nosotros los dirigentes, vivíamos presos. Entrábamos y salíamos. Nos perseguían a nosotros y a nuestras familias, a nuestros hijos. No fue fácil. Todavía esperamos respuestas, que se observe la deuda interna que tiene el país, además de la externa. Santillán habló de la importancia organizativa que dejó el estallido social, pero remarcó que los sectores populares continúan postergados y criticó a la organización que integraba en aquel momento. “Lo principal que dejó el 2001 es la organización. Los grandes movimientos que se formaron, como la CCC (Corriente Clasista y Combativa) u otros, han ido recalando dentro del sistema, se han establecido en lo electoral, metiendo diputados, teniendo funcionarios, y el pueblo todavía está esperando trabajo genuino. Poder construir esa Argentina donde un joven pueda tener la esperanza de recibirse de una carrera y trabajar para una calidad de vida mejor. Todo eso está postergado. Los trabajadores desocupados hoy, lamentablemente, tienen un plan social, tienen comedores, tienen un bolsón de mercadería, y alguna cosita más, pero no han solucionado la falta de trabajo, la identidad y la potencia que da el trabajo. Nosotros esperamos que las luchas se encaminen para que realmente volvamos a recuperar nuestra libertad, creando trabajo”, dijo. El dirigente social se refirió también a la famosa consigna Que se vayan todos: “No se fue nadie. El 2001, con nuestras movilizaciones, con nuestros muertos en las calles, prefiguraban otra salida para la Argentina. El mundo había visto cómo nuestro país se rebelaba ante las imposiciones de los grandes países. Creíamos que esos miles y miles de trabajadores que habían visto cómo les cerraban las puertas de las fábricas en las caras, recuperarían sus puestos. La ‘deuda interna’ se mantiene todavía en el país. No solo con Jujuy, sino con todas las provincias alejadas de los grandes centros. Inclusive en el mismo Buenos Aires, las grandes concentraciones de desocupación en el Conurbano necesitan tener una salida digna. Que dejen de versear a la gente. Por eso creo que el 2001 fue un revulsivo muy grande, que ha dejado grandes enseñanzas en lo que ha sido la organización de las juventudes. Pero, lamentablemente, el sistema con las trampas de los poderosos va nuevamente encaminando el destino de nuestro país a ser una patria al servicio de las potencias”. —¿Cómo está hoy la situación en Jujuy? —Hay grandes organizaciones sociales con miles y miles de desocupados que reciben su plan, su bolsón de comida. Miles de desocupados que están en estructuras clientelares, que tenemos que romper. Si bien se habla de la lucha por trabajo genuino, yo creo que los principales dirigentes no quieren eso para la gente. Porque perderían esas grandes masas que tienen para movilizar, para direccionar políticas electorales, de acuerdo a su propia necesidad. Por eso digo que el 2001 había abierto esas esperanzas de todo el mundo de tener políticas diferentes, y las

Una brutal represión se desató esta mañana en el desalojo de la Cooperativa textil Nueva Generación, en Wilde. Fue lanzada por Policía de la Provincia de Buenos Aires y cayó indiscriminadamente contra mujeres embarazadas, trabajadoras e integrantes de medios populares y comerciales. (Por La Retaguardia) ✍️ Redacción: Fernando Tebele/Eugenia Otero 📷 Foto de portada: FM Riachuelo Antonella Giuso es parte de la Revista Resistencias. Fue detenida con otras dos integrantes del medio popular. Apenas recuperó su libertad, dijo a FM Riachuelo: “La represión fue feroz. Fue bastante duro, sobre todo pensando que el lugar en el que reprimieron y desalojaron es una cooperativa textil 80 familias donde hay un jardín maternal. Había niñes y mujeres embarazadas”. Giuso comentó que aún quedan detenidas: “Todavía falta que larguen gente. Nos vamos a quedar acá en la comisaría hasta que salgan todos para denunciar este hecho”. Implicada con la noticia que fue a cubrir, se indignó: “Estan dejando a gente sin laburo, se están dejando familias en la calle y se está atacando a la gente que lucha. Y si la persecución no cesa, va a haber que hacer una denuncia más grave porque de esto se tienen que hacer eco todos los gobiernos. No puede seguir pasando esto. Estamos en democracia, estamos supuestamente amparados por un montón de derechos que hoy no sé respetaron. Niñes, mujeres embarazadas, trabajadores y trabajadoras textiles y de prensa fuimos atacados por la policía hoy. Eso tiene que llegar bien claro”.  En la mañana también había sido detenido y rápidamente liberado el trabajador de la AM750 Mauricio Polchi.

Josué Lucero es el coordinador de la Cooperativa Fray Luis Beltrán, que funciona hace un año en el barrio porteño de La Boca. Surgió por decisión política del Movimiento Popular Los Pibes. Su misión es acercar equipos informáticos y conocimientos tecnológicos a vecinos y vecinas de los barrios populares a través de una lógica colectiva. Lucero pasó por el programa radial La Retaguardia y habló de las situaciones que aparecen al fomentar el acceso a tecnologías y saberes. (Por La Retaguardia) 🎤 Entrevista: Fernando Tebele/Pedro Ramírez Otero ✍️ Redacción: Gabriela Suárez López 💻 Edición: Pedro Ramírez Otero 📷 Foto de portada: La Fray Luis Beltrán La economía del conocimiento, vinculada a un nuevo régimen de saber y a sus medios técnicos, es hoy la vía para alcanzar competitividad a distintas escalas. Al estar la información y la comunicación en el núcleo de esta dinámica socio-cultural, las preguntas sobre las relaciones que se crean entre la innovación técnica y la social emergen de modo inmediato. ¿Cómo afecta este régimen a las transformaciones sociales en los planos económico, social y cultural? ¿Cómo y quienes producen conocimiento? ¿Cómo se desarrolla la interacción social y cómo afecta al ejercicio del poder? ¿A qué nos referimos hoy cuando hablamos de alfabetización? Cuando pensamos en la experiencia del día a día en los barrios populares nos preguntamos qué sucede con el acceso a equipos y tecnologías, por un lado, y también qué pasa con la apropiación de su uso y el acceso al conocimiento. Al referirse a estas situaciones en los barrios populares, Josué Lucero, coordinador de la Cooperativa Fray Luis Beltrán, contó: “Estas nuevas tecnologías que están siendo tan transversales hoy en día, como bien sabemos, en nuestros barrios populares no se accede a ellas. Hablamos siempre de que es una brecha digital. En nuestros barrios populares vivimos una gran brecha digital que no permite el acceso a tecnologías, o se permite el acceso de los equipos tecnológicos pero no a la conectividad y los saberes necesarios para poder utilizarlos”. La Cooperativa Fray Luis Beltrán surgió por decisión política del Movimiento Popular Los Pibes, y una de las problemáticas que el coordinador resaltó es la que se da cuando las personas acceden a los equipos y luego no saben utilizarlo: “Hace un año armamos la cooperativa en medio de la pandemia. Trajimos herramientas y empezamos a pedirles a los compas que traigan los equipos. Lo que nos pasó es que al poco tiempo nos vimos desbordados, éramos pocos y nos traían para reparar y al mes estaba para reparar otra vez. Entonces hicimos un balance de la situación y dijimos: ´tenemos que ver una forma alternativa a esto´. Porque nos dimos cuenta de que los compañeros, en vez de aprender, estaban viniendo hacia nosotros para que les solucionemos el problema, pero que el día de mañana se les volvía a romper y tenían el mismo problema”. La aparición de “nuevos” artefactos viene acompañada de imaginarios sobre las tecnologías que influyen en la emergencia de patrones de usos, prácticas y modos de apropiación. Estos últimos, no están separados de la cultura y se relacionan directamente con los contextos geográficos y los distintos grupos sociales: “Y ahí creamos una lógica diferente, en la cual todos podemos ir aprendiendo de estos conocimientos que ya están en nuestros barrios. Y empezamos a laburar sobre sobre esa cuestión y a hacer los talleres de lo que llamamos los referentes tecnológicos. Para nosotros en cada espacio tendría que haber alguien que sepa un poco de tecnologías y que las maneje. Tampoco con una lógica de que el que sepa sea el que sepa, sino que eso lo pueda compartir dentro de su espacio. Con espacios me refiero a ollas populares, merenderos, cooperativas, centros comunitarios o diferentes lugares orgánicos. Y así fue que de a poquito fuimos haciendo estos talleres de referentes tecnológicos y la gente se fue sumando muy rápidamente”, explicó Lucero.  La brecha digital y la necesidad de transformación social Josué continuó hablando acerca de la brecha digital, sobre todo pensando qué sucede en los barrios populares, qué hace la tecnología en las personas y qué hacen las personas con las tecnologías: “En el barrio muchas veces nos cuesta hablar de tecnología, no por una cuestión propia de que yo no puedo hablar de tecnología sino porque hay una lógica que nos hace que no hablemos de la tecnología. Porque ya sabemos que en los barrios nos quieren tener marginados, nos quieren desechar de nuestros territorios, entonces no nos permiten apropiarnos de esas tecnologías que después de cierta forma nos facilitan el acceso a la educación, a la salud, al trabajo. Entonces, como nos quieren marginados, no es que me cuesta a mí porque tengo algún problema o porque no sé lo suficiente, sino que hay una lógica de un sistema que quiere que sea así. Entonces la brecha digital es una consecuencia de esa lógica, esa lógica de marginalización que tienen en nuestros barrios”, afirmó. Sobre cómo creció la cooperativa y se expandió la labor que desarrollan, detalló: “Arrancamos primero en La Boca, pero después fuimos yendo a Lomas de Zamora, a Avellaneda, a varios barrios más del Gran Buenos Aires. Pero después también a Entre Ríos, allí con unos compañeros en un pueblo que se llama La Paz y también en Concordia, al margen del Río Uruguay. Ahí también fuimos haciendo estos talleres y un poquito metiendo en el debate el tema de la tecnología”. El potencial de las tecnologías para la creación colectiva de conocimiento Para romper los cercos de información y comunicación impuestos, crear redes de interacción y fortalecer espacios de inteligencia colectiva, son necesarios la adquisición y mantenimiento de equipos y, sobre todo, la apropiación de las tecnologías. Por eso, la cooperativa tiene una visión clara sobre los usos: “Una tecnología que nos permita acceder, comunicarnos. Que esa lógica sea una herramienta, como tantas otras que tenemos los movimientos. Google es una herramienta más para nuestra lucha, para el día a día. La tecnología es transversal para la vida

Mientras el jefe de Gabinete, Juan Manzur, y la ministra de Salud, Carla Vizzotti, anunciaban las medidas de flexibilización de los protocolos contra la pandemia ante la baja en los contagios, trabajadoras y trabajadores de la salud se movilizaron por el centro porteño. Desde el obelisco hasta Plaza de Mayo, hicieron notar sus reclamos: apertura de paritarias, contra la precarización y el pluriempleo. La FeSProSa (Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina) convocó a la jornada con delegaciones de varias provincias. Compartimos un fotoinforme. (Por La Retaguardia) 📷 Fotoinforme:Virginia Chaile/La Retaguardia

Lo dijo Tamara Rossi, abogada e integrante de la Defensoría de Laburantes (La Defe), en diálogo con el programa Otras voces, otras propuestas. Allí explicó cómo el Gobierno de la Ciudad usa los datos personales en forma indebida para favorecer a María Eugenia Vidal, candidata de Juntos por el Cambio en Ciudad y a Diego Santilli, de la Provincia de Buenos Aires. Trabajadoras del call center GIV S.R.L. denunciaron ante La Defe que han sido obligadas a llamar por teléfono a personas para invitarlas a reuniones con Vidal y Santilli, proponiéndoles “tomar un café” con los candidatos. Además, Rossi comentó que los y las trabajadores del centro de llamado “no debían decir donde conseguían los datos, sino que debían fingir que eran militantes voluntarios”. Por otro lado, denunció que toda la información recolectada en esta “campaña” fue provista por organismos estatales mediante la línea 147, línea telefónica usualmente utilizada para hacer reclamos por servicios, consultas, y para anotarse a la campaña de vacunación, entre otros. (Por La Retaguardia) 🎤 Entrevista: Luis Angió ✍️ Redacción: Nicolás Rosales 💻 Edición: Diego Adur 🖍️ Ilustración: María Eugenia Otero/La Retaguardia El servicio de atención telefónica que ofrece la Línea 147 en la Ciudad de Buenos Aires lo maneja una empresa privada, GIV SRL. Trabajadoras de ese call center denunciaron ante la Defensoría de Laburantes (La Defe) que fueron obligadas a realizar llamados para invitar a las personas a encuentros con la precandidata a diputada nacional de Juntos por el Cambio por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, y con el precandidato a diputado nacional por la Provincia de Buenos Aires, Diego Santilli, del mismo partido político. La abogada Tamara Rossi, que forma parte de La Defe, dio información sobre el call center denunciado y alertó sobre la gravedad del asunto, ya que se están utilizando datos privados de las personas que fueron proporcionados por otros motivos para favorecer la campaña política de Vidal y Santilli.“Es una empresa privada contratada a concesión por el Gobierno de la Ciudad. La contratación se hizo de manera correcta para que la empresa cubra el servicio de todo lo que es el 147. Así funcionó durante varios años, sin embargo en marzo del 2021 esa concesión se amplió en un 2400%. Esto nosotros lo denunciamos en su momento. Meses después, empezamos a recibir denuncias y empezamos a acompañar a trabajadoras de este call center. Estas trabajadoras fueron de alguna manera coaccionadas para pasar a trabajar del servicio 147 a la campaña política directa y llana de María Eugenia Vidal en la Ciudad y Diego Santilli en la Provincia de Buenos Aires”, dijo.  La abogada remarcó la importancia del asunto: “Esto es grave por el uso de la información sensible de los y las ciudadanas que hace el Gobierno, ya que ha tenido el acceso en algún momento a la información que ha dejado toda aquella persona que se haya comunicado con el 147 por algún reclamo, por algún centro de vacunación o testeo, etc. Con esta información lo que hacen es llamar e invitar a alguna charla, discusión o juntarse a tomar un café con los candidatos, según el barrio”. Además, se refirió a las condiciones laborales de las empleadas del call center y especificó en qué consiste el engaño que son sometidas a realizar: “Las trabajadoras están en una extrema situación de precarización laboral. Tienen jornadas laborales extenuantes de 12 horas y prácticamente no tienen tiempo para descansar o para ir al baño. Las obligan a mentir y a decir que están militando, que están en la casa de un compañero de militancia haciendo llamados para parecer que nos son trabajadoras de un call center; Que llamaron de manera aleatoria o que lo sacaron de la guía de teléfono. La empresa se llama GIV SRL, su planta de trabajadores es muy grande. En la oficina desde donde nos llegaron las denuncias trabajan unas 70 personas, y por sus dimensiones es imposible mantener el distanciamiento social. Tampoco cumplen con las condiciones de aseo correspondientes”, relató.  Otras irregularidades “Primero que el servicio del 147 debería ser público, y no tendría que estar privatizado. Ahí ya tenemos un primer incumplimiento. Por otro lado, sus trabajadores y trabajadoras están precarizados, cobrando un sueldo por debajo del mínimo vital y móvil, con jornadas extenuantes de trabajo. Además, no están cumpliendo las tareas afines al 147. También, por las tareas que llevan a cabo, deberían tener jornadas laborales de no más de 6 horas. No es sano para nadie estar en constante comunicación telefónica”, manifestó la abogada.  “Tenemos la expectativa, desde lo judicial, de poder frenar de alguna manera esta forma de manejarse del Gobierno de la Ciudad” cerró Tamara Rossi. 

Cynthia Ottaviano, una de las directoras de Radio y Televisión Argentina S.E. (RTA) dialogó con el programa radial La Retaguardia. La doctora en Comunicación aportó una mirada sobre los medios públicos y se refirió a la construcción del código de ética para la TV Pública, a las distintas normativas que crearon el actual escenario mediático y al trabajo colectivo como guía para alcanzar una comunicación democrática que surja desde las bases. La dicotomía entre medios públicos y medios del gobierno de turno. (Por La Retaguardia) 🎤 Entrevista: Fernando Tebele/Pedro Ramírez Otero ✍️ Redacción: Gabriela Suárez López 💻 Edición: Diego Adur Pensar los medios públicos en cuanto al sentido de “lo público” y su relación con la organización del mundo simbólico, implica abordar una tarea de priorización y creación de nuevas metodologías para diseñar políticas viables y efectivas en el campo de la comunicación. El actual contexto comunicacional es resultado de un largo proceso normativo que luego de muchos años de paralización, se vio modificado por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, Ley 26.522 (LSCA), sancionada en 2009. Posteriormente, los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU 267 y 268, entre otras normativas) sancionados en 2015, provocaron un nuevo movimiento en sentido contrario a la LSCA; aunque solo la derogaron parcialmente, apuntaron a los aspectos más desmonopolizadores de la ley. Estos últimos, sumados a la Resolución 5644/2017, entre otras, concretaron un gran retroceso de los derechos conquistados a partir de la Ley de Medios y potenciaron la concentración. Frente a este escenario, una de las integrantes del Directorio de Radio y Televisión Argentina S.E. (RTA), Cynthia Ottaviano, junto a trabajadores y trabajadoras de la televisión pública, representantes de los medios comunitarios, alternativos y populares, sindicatos, el sector académico y otros actores especializados, avanzan en la construcción de un Código de ética para los medios públicos: “¿Cómo es posible que a 70 años de creación de la televisión en la Argentina, —que además tenemos que subrayar que el nacimiento de la televisión en la Argentina es el nacimiento y la creación de la televisión pública ha sido un hecho de vanguardia por parte de una decisión política de Juan Domingo Perón—, no hay un código de ética? Podemos encontrar muchas respuestas de por qué quienes trabajamos en los medios de comunicación, específicamente quienes trabajan en los medios públicos, no han hecho un acuerdo con las audiencias. Hay una marcada mercantilización en la Argentina, una profunda conceptualización capitalista en cuanto al reconocimiento de que la comunicación es un negocio cuando en realidad es un derecho humano. Además, hace que el avance que han tenido quienes gestionan desde el ámbito privado con fines de lucro la comunicación no se hayan dado la autorregulación, que en otras partes del mundo sí. Ni siquiera para quedar bien, que es lo que pasó en la Argentina. Ni siquiera por un factor de prestigio lo han hecho”, señaló la periodista. Ottaviano habla respecto al modo de construcción del Código de ética que intentarán presentar para el 17 de octubre de este año (cuando se cumplan los 70 años de la televisión pública), y que se propone ser abordada de modo colectivo y asegura: “La propuesta siempre estuvo enfocada a incluir distintas voces desde las bases empoderadas, con la premisa central de que la ética no se construye desde el poder, sino desde las bases. La misión es enorme porque el código apunta a ser una herramienta que debe recopilar principios fundamentales para las actividades relacionadas y el tratamiento responsable de temas múltiples teniendo como eje a la comunicación como derecho humano. Y no solo hay que construir un Código de ética sino que luego hay que ponerlo en marcha y tener acciones que estén acorde a ese código. Así que, cuando fui Defensora (del Público) lo intenté, hicimos una sistematización de los códigos de ética de buena parte del mundo occidental y una publicación que son ideas y orientaciones hacia un código de ética, pero fracasó. Estamos hablando de un código de ética, de cuál es la ética, en base a qué principios nos vamos a regir en diálogo con nuestras audiencias, cuál es nuestro pacto comunicacional, cuál es nuestra identidad”, remarcó. Con los sindicatos Sobre la inclusión de distintas voces, que implica una manera de abordar la construcción de modo dinámico y flexible desde los trabajadores y trabajadoras de la televisión pública, “la idea es generar mesas de debate con especialistas, referentes, expertos y expertas de los distintos ámbitos de la vida social, cultural, de los derechos humanos, con los sindicatos y la apertura a quien no esté encuadrado sindicalmente también, pero la idea es que además sea un proceso. Vamos a darnos seis meses para construir colectivamente este código de ética. En una primera parte escuchar distintas miradas sobre la comunicación, las problemáticas, las ausencias, las necesidades. Y después de reflexionar, poder definir cómo tiene que ser ese primer código de ética, qué contenido tener y luego en distintos encuentros generar un espacio de reacción colectiva. Además, están participando los sindicatos: SIPREBA, APJ, el SATSAID, el ISAL, entre otros. Además participan los medios comunitarios, populares y alternativos, como el aporte de ustedes, de La Retaguardia, que ha sido sustancial con respecto a la cobertura de los juicios por delitos de lesa humanidad y justamente tenemos que debatir el párrafo que hace referencia a la necesidad de cobertura y de priorizar y jerarquizar las voces de las víctimas, de los familiares, de testigos. También se han sumado a la iniciativa especialistas de Argentina, de organismos internacionales, y de otros países, como Brasil, Colombia, México, Uruguay. Y ahora estamos en el proceso de escritura”.  Como “obrera de la palabra” y trabajadora de los medios, la especialista en comunicación, se refirió a los aportes que han realizado varias redes de medios alternativos, teniendo en cuenta que en este hecho inédito de redacción colectiva de un código de ética se debate sobre la necesidad de adoptar nuevas reglas de juego en los planos laboral y simbólico de la actividad: “La verdad es

Lo dijo Rocío Rodríguez, kinesióloga residente del hospital Ferrer. En diálogo con el programa radial La Retaguardia, contó cómo es la situación actual de los y las residentes y concurrentes de la Ciudad Autónoma de Buenos aires. Habló acerca de los reclamos históricos que vienen llevando a cabo como profesionales de la salud, de la precarización laboral en contexto de pandemia por Covid-19, y también se refirió a la distribución de las vacunas para los trabajadores y trabajadoras. (Por La Retaguardia) 🎤 Entrevista: Fernando Tebele/Pedro Ramírez Otero ✍️ Redacción: Agustina Sandoval Lerner 💻 Edición: Pedro Ramírez Otero 📷 Foto de portada: Asamblea de Residentes y Concurrentes (CABA) —La Retaguardia: ¿Cómo van llevando esta instancia de la pandemia? Porque ya van varias veces que decimos: “Estamos en el momento más duro”. —Rocío Rodríguez: La verdad que parece que estamos como siempre en el mismo lugar, pero no, siempre se puede estar un poquito más agotados, más al límite y acá tratando de sobrellevarla de la mejor manera. El problema que tenemos ahora es que ya tenemos un año y pico de pandemia encima. Entonces el agotamiento se siente, sumado a la cantidad de trabajo, a la situación que vivimos todos como población de numerosos contagios y demás. Entonces, esto es ya como un factor de gravedad si se quiere.  —LR: En cuanto a lo sindical, venían de conflicto en conflicto incluso antes de la pandemia, ¿cómo están? —RR: Nosotros habíamos desarrollado un conflicto muy importante con la Asamblea (de Trabajadorxs Residentes y Concurrentes) que tenía que ver con una ley que venía, de alguna manera, a formalizar nuestra situación de trabajo, de precarización laboral. Después de toda la lucha que dimos vino la pandemia y quedó nuestro diálogo con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para poder entablar una ley que realmente empadre nuestros derechos, la cual hoy en día no existe. Nosotros nos regimos a través de una normativa del año 85 y eso sigue en stand by. Si bien sabemos que la Legislatura porteña no es que está cerrada y cancelada, pero bueno, sí se han puesto en un impasse estas condiciones y nosotros hemos tenido algunas reuniones con el Gobierno, que tenían que ver con la preparación de la situación de la pandemia a principios del 2020, pero todo eso quedó también en otro lugar. Para nosotros siguen vigentes más que nunca nuestros reclamos. Y en todo ese contexto, el año pasado hemos puesto sobre la mesa la situación laboral en la cual nos encontrábamos. La pandemia vino a exacerbar una situación de precarización laboral que sufrimos los trabajadores de la salud y, en particular, los residentes y concurrentes.  —LR: Empeoró todo. —RR: Sí, de alguna manera en nombre de la pandemia se ha forzado a situaciones de pluriempleos, a situaciones de mayor sobrecarga laboral. Y en ese contexto, con la situación salarial, nosotros hemos tenido una fuerte lucha a fines del año pasado por la situación de salario que vivimos y como siempre, también los residentes viviendo esta cuestión de la sobrecarga laboral, de las guardias no remuneradas. Ahora estamos con toda una situación de exigencia por parte de las autoridades de los hospitales de que los residentes y concurrentes tapemos baches de la falta de personal que se exacerba por la pandemia y en todo este contexto para nosotros es importantísimo mantenernos en asambleas y organizándonos.  —LR: Hablábamos puntualmente de estas situaciones que suceden con la pandemia y ahora se suma el conflicto del acceso a las vacunas contra la Covid-19 para todo el personal de salud, ¿cómo está esa situación para concurrentes y residentes? —RR: Esa situación fue muy dispar, yo podría usar la palabra desprolija, a nivel hospitalario. Algunos estamos vacunados desde el primer momento, en diciembre cuando empezaron a llevar las vacunas y el personal de salud fue la prioridad. Pero después hubo ciertas situaciones que tienen que ver con esto también, con la precarización que se vive. Sobre todo los sectores de la salud mental, esos hospitales que el Gobierno entiende que están alejados de áreas Covid y esto es un arma de doble filo. Porque yo, por ejemplo, me dedico a la terapia intensiva y tengo un conocimiento de la patología que tiene el paciente que voy a atender y cuento con todos los elementos de protección personal para atenderlo, pero muchas veces pasa que en un consultorio externo el paciente viene con determinadas características, y uno desconoce si es asintomático o está cursando una enfermedad y todavía no la manifestó. Entonces, en ese contexto, cuidar a todo el personal de salud no fue una tarea homogénea. Hubo sectores, como los de salud mental u hospitales que tuvieron que salir a pedir que los vacunen. Y ni hablar de los concurrentes, que muchos compañeros que al no tener ART (Aseguradoras de Riesgos del Trabajo) no pudieron reincorporarse a las tareas presenciales, pero así y todo se les negó su derecho a la vacunación y muchos fueron vacunados por fuera de los hospitales a los cuales pertenecían. Esa es una situación que agrava a los concurrentes.  —LR: Quieren cerrar los cupos de concurrencia para el ingreso del 2021 que es en los próximos meses, ¿cómo es ese conflicto?  —RR: Todos los años tenemos un ingreso y egreso anual de residencias y concurrencias. Para el que no sabe, somos todos egresados, ya recibidos, que entramos en una formación de posgrado que desarrollamos un trabajo asistencial y aparte nos formamos. Todos los años se abren alrededor de 1.200 cargos de residentes, que son cargos de habilitación exclusiva con un salario, y cargos de concurrentes que son en aquellos lugares donde no se cuenta con una remuneración, que la carga horaria debería ser menor aunque a veces no lo es, y se desarrolla también la misma formación de posgrado pero sin recibir remuneración. Ese es un reclamo histórico que tenemos los residentes y concurrentes en el cual esto es una irregularidad. Lo que el Gobierno está haciendo es desarrollar una tarea de asistencia a través de mano

Lo dijo Fidel Ruiz, uno de los referentes de La Poderosa en la villa 21-24 de la Ciudad de Buenos Aires. En diálogo con el programa radial La Retaguardia, Ruiz habló acerca de la situación de los barrios populares en contexto de pandemia por Covid-19, la ausencia del Estado y la invisibilización de las trabajadoras de comedores populares. También recordó y reivindicó la lucha que llevó a cabo Ramona Medina, quien murió el 17 de mayo de 2020, tras haberse contagiado con Covid-19. (Por La Retaguardia) 🎤 Entrevista: Fernando Tebele/Pedro Ramírez Otero ✍️ Redacción: Agustina Sandoval Lerner 💻 Edición: Pedro Ramírez Otero 📷 Foto de portada: La Garganta Poderosa “Ya va un año y casi dos meses que venimos resistiendo bastante, no solamente en Zavaleta, sino en todos los barrios de la Ciudad de Buenos Aires, de todo el país. La verdad que este último año ha sido muy duro psicológicamente, emocionalmente, laboralmente, económicamente. Todos los problemas estructurales que ya existían en los barrios populares se visibilizaron pero también se agravaron. La Poderosa nació en el 2004 por consecuencias duras y drásticas que trajeron las crisis de los 90, que fue el desenlace del 2001, y la verdad que en este último año todo eso que muchos que arrancamos en La Poderosa a los nueve años, que ya sabíamos lo que era tener nuestras casas inundadas, ya sabíamos lo que era estar haciendo la fila en una olla popular, ya sabíamos lo que era dejar el desayuno para la cena, hoy nuevamente lo estamos viviendo en carne propia”, comenzó relatando Fidel Ruiz, referente de La Poderosa en la villa 21-24. Un golpe bajo Fidel manifestó cómo es la realidad que se vive en los barrios populares: “Hoy, justamente, estaba tomando mate a la mañana en mi casa y pasaron unas vecinas haciendo colectas por un vecino que falleció por Covid y esta es una de las realidades que vivimos. Como los comedores estallados de gente, viviendo en hacinamiento sin agua, en viviendas precarias”, dijo. Y continuó: “La verdad es que es muy triste, es un golpe bajo ver al barrio triste, desesperado, ver al barrio viviendo en el día a día como puede, pero también ver al barrio luchando comunitariamente, colectivamente”. Consultado acerca de las severas consecuencias económicas que trae una muerte por Covid-19 dentro de una familia, expresó: “En este último año nos tuvimos que organizar el doble para hacer colectas, para ayudar a las familias, a familias aisladas pero también a las familias que perdieron a un ser querido. Siempre nos mal acostumbraron a convivir con la muerte, a tenerla cerca. Para nosotros no es una dinámica nueva, es una dinámica cotidiana. Lo que pasa es que ahora en el medio de toda la incertidumbre por esta pandemia, por todo lo que sabemos que conlleva este virus, lo que alimenta más la desesperación y el miedo es no saber si mañana le puede tocar a un familiar, a tu mejor amigo, a tu vecina, a esa referenta que no se tomó ni dos minutos de vacaciones y que está todos los días en ese comedor, en ese merendero dándole de comer a todas las familias del barrio entendiendo que hoy la comunidad se tiene que organizar más que nunca”. Ruiz planteó también que las “condiciones indignas” de vida se agravaron en contexto de pandemia.  “Entendemos que cuando salimos de nuestras casas tenemos que seguir luchando por los derechos, por nuestros vecinos y vecinas, y que tenemos que seguir luchando por un futuro mejor y es eso a lo que nos aferramos, eso es lo que agarramos en el día a día para fortalecernos de nuestras convicciones, para fortalecernos de nuestra lucha y de ese codo a codo filosófico que en el barrio termina siendo una realidad”, agregó. Lo que hace el Estado no alcanza “Nosotros nos juntamos varias veces con el Estado. Ha habido respuestas pero todavía falta, falta un montón. Sin ir más lejos, hoy en la Ciudad de Buenos Aires tenemos 27 espacios alimentarios, donde damos 6.900 raciones diarias y que de todo eso el Gobierno de la Ciudad solamente garantiza el 30 por ciento. Todo lo demás lo obtenemos a través de donaciones de la gente, de la autogestión de las asambleas y también de Unicef que nos viene dando una mano enorme con esto que decía antes”, contó. La pandemia por Covid-19 evidenció todas las problemáticas estructurales que se vienen gestando hace décadas en los barrios populares: “Zavaleta tiene 50 años. Un barrio creado por el Estado, y hace 50 años que no tiene agua, que no tiene luz, ni gas y que todo esto claramente se profundiza”, remarcó. “Todavía no podemos entender cómo muchos enfermeros y enfermeras no tienen reconocimiento salarial y ese reconocimiento como profesionales, y esto tampoco es alejado de los barrios, porque todo eso también desencanta en las problemáticas sanitarias en los barrios y la verdad que muchas veces es indignante, muchas veces causa mucho dolor”, indicó Ruiz en referencia al Día Internacional de la Enfermería, que se celebró el 12 de mayo. “También vemos que muchas veces no hay humanización por parte de los que, en teoría, tendrían que escuchar los reclamos. No hay oído ni unos ojos por parte de los que tendrían que acatar las problemáticas y nosotros nos organizamos, básicamente, porque queremos que nuestros barrios salgan adelante, y por eso venimos discutiendo y visibilizando a través de las asambleas, de nuestro medio de comunicación, que verdaderamente reconozcan a las cocineras de los comedores, a las que laburan en los merenderos comunitarios como trabajadoras”, denunció el referente de La Poderosa. Ramona Medina y el nacimiento de la campaña “Somos Esenciales” La campaña surgió a raíz de la muerte de Ramona Medina, una de las integrantes de las asambleas de La Poderosa, y exige al Estado que se les otorguen vacunas a las mujeres que están día a día en los comedores y merenderos de los barrios. “Hoy estamos peleando y venimos reclamando para que esas vecinas, que son esenciales, sean vacunadas

Lo dijo Nadia Polanco, delegada general de la Junta Interna de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en Promoción Social del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En diálogo con el programa radial Otras voces, otras propuestas, Polanco denunció despidos y brindó detalles sobre las precarias condiciones de trabajo del sector y las acciones de lucha para hacer más visible el conflicto. (Por La Retaguardia) 🎤 Entrevista: Luis Angió ✍️ Redacción: Nicolás Rosales 💻 Edición: Pedro Ramírez Otero 📷 Foto de portada: La Izquierda Diario “El Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat encabezado por María Migliore, que es una de las figuras que viene resaltando el Pro en la Ciudad de Buenos Aires, nuevamente arremete con políticas vinculadas a ajuste, desfinanciamiento, a recrudecer las condiciones de empleo, y que también se ligan intrínsecamente con las posibilidades de alcance de políticas públicas en las cuales nosotres trabajamos. Que son aquellas vinculadas a las problemáticas de mayor sensibilidad en la Ciudad. Durante todo el año pasado, en distintas oportunidades en varios meses hemos tenido que sufrir un recorte del 5% del Ministerio, que ya es bastante. El Ministerio de Hacienda, de quien dependemos, considera que es excesivo el gasto, por ende el recorte”, comenzó explicando Nadia Polanco, delegada general de la Junta Interna de ATE en Promoción Social del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Esenciales, y no tanto “Recordemos que este es un Ministerio (el de Desarrollo Humano) que fue declarado esencial por el propio Gobierno. Porque acompañamos situaciones de vulnerabilidad extrema y  justamente en el contexto de pandemia es donde más ha quedado a las claras los fundamentales que son nuestras tareas de cuidado. Es decir, lo que realizamos día a día por ejemplo en hogares donde viven niños y niñas que están privados de sus cuidados parentales, todas las situaciones de ambivalencia machista que acompañamos. Además niños y niñas son víctimas de situaciones de abuso o de explotación sexual”, remarcó Polanco.  “En este caso arremetieron contra una dirección que tiene un enorme trabajo territorial y que detecta directamente en campo cuales son las problemáticas más angustiantes que se viven en los barrios. Irónicamente se llama de ‘Inclusión Social’ la Gerencia, y deja sin trabajo desde el recorte de este 5% a una compañera que nos parece un caso emblemático. Porque padece de una enfermedad respiratoria con lo cual no tiene posibilidades de salir a buscar un trabajo en el recrudecimiento de los contagios, y es único sostén  de su hija de dos años”, agregó.  Precarizades Nadia Polanco dio a conocer una preocupante cifra de trabajadores y trabajadoras precarizadas:  “Hay alrededor de 18 mil compañeros y compañeras en todo el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires contratados bajo lo que denominamos modalidades fraudulentas. Porque no tienen ningún tipo de acceso a derechos fundamentales establecidos por ley: obra social, aguinaldo, o ART (Aseguradora de Riesgos de Trabajo). Cobran sueldos que hoy se encuentran por la mitad de lo que establece en la canasta básica. Por sus características de fragilidad, es hacia el sector donde se apunta cada vez que hay que realizar los despidos. Entonces, esto no solo deja sin empleo a los compañeros y compañeras reduciendo las posibilidades de atender de una mejor manera desde las políticas públicas, sino que además generan mecanismos de disciplinamiento y de control muchos mayores”, explicó. “De esta forma se está trabajando en una relación desigual de poder, la que se tiene con quienes ocupan cargos jerárquicos diferenciados. Tenemos contratos tercerizados con convenios por ejemplo con la UBA (Universidad de Buenos Aires) por lo tanto el Gobierno se desliga de toda responsabilidad. A otros y otras se les paga por horas a través de una ONG, sin derechos y garantías. Tienen que hacer turnos de 12 horas consecutivas 4 veces  a la semana para lograr un sueldo”, continuó describiendo.   Hacer más con menos “Nosotres trabajamos en lugares que tienen denuncias de posibles derrumbes. Donde hubo que salir a inventar espacios de transición, de aislamiento y condiciones mínimas acordes para hacer frente a la pandemia. Esto se expuso contundentemente desde el año pasado. A pesar de haberse tratado una ley de emergencia en la legislatura supuestamente para fortalecer este tipo de ministerios, lo cierto es que nosotres no solo no vimos ningún tipo de inyección presupuestaria o mayores contrataciones, sino todo lo contrario. Vemos despidos, ajustes y desfinanciamiento. Cada vez más pedidos de hacer más con menos”, aseguró Polanco. Acciones de lucha La delegada general de la Junta Interna de ATE en Promoción Social contó también con qué herramientas trabajan frente a esta situación. “Venimos elaborando desde la junta interna un conjunto de acciones que tienen que ver con una variedad de instrumentos a los que podemos acudir, no solo digamos a nuestra capacidad de fuerzas, de lucha y acciones en las calles, sino también que lo que tiene que ver con los distintos organismos de control que deberían monitorear el desarrollo de las políticas públicas entre ellas la Legislatura. También articulando con todos los bloques que no son del Pro. Pudimos sacar pedidos de informes, pero en estos términos el alcance de la Legislatura es limitado”, dijo. “Si bien desde lo judicial se pueden acompañar algunas acciones, creo que el mayor peso está en la lucha política, en función de cómo se puede generar una interpelación social del drama que estamos viviendo. Hay también un blindaje mediático tremendo como para poder hacer oír algo de estas voces. Hay que dar una discusión importante de ‘para quién es esta Ciudad’. Porque en definitiva termina siendo accesible para unas pocas personas que tienen determinadas condiciones y las poblaciones vulnerables siguen siendo sepultadas bajo alfombras”, destacó.