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EL PAPEL DE LA CIA, ANTES Y DESPUÉS DEL ASESINATO DE ROQUE DALTON

Por LR oficial en Arte y Cultura, cuba, Internacionales - publicado el 14 octubre 2026

“Creo que el mundo es bello, que la poesía es como el pan de todos y que mis venas no terminan en mí, sino en la sangre unánime de los que luchan por la vida”. Los versos de Roque Dalton, en la voz de Liliana Daunes, iluminaron la presentación de un libro sobre la vida y la obra del poeta y revolucionario salvadoreño, asesinado en 1975 en controvertidas circunstancias. 

El libro “La verdad en la garganta. La sombra de la CIA tras el asesinato del poeta Roque Dalton”, escrito por el periodista e investigador argentino Pablo Solana, fue presentado en el cálido ámbito de Esquina América (Chacabuco 110, CABA) por la editorial Batalla de Ideas. El autor fue entrevistado por la periodista Telma Luzzani y se escucharon poemas de Dalton en la voz de Liliana Daunes. El periodista Leandro Albani participó como moderador. 

En la apertura se dijo que el libro “es un monumento a la verdad y a la dignificación de Roque Dalton. Su enfrentamiento con la CIA lo hace ser no solo un gran revolucionario, pensador y creador literario, sino también un inmenso patriota”. La frase textual, citada en el libro, le pertenece a Juan José Dalton, hijo del poeta. De esa forma rechaza versiones infundadas que intentaron lesionar la figura de Dalton. 

El autor de la obra, Pablo Solana, aporta información inédita, obtenida de documentación desclasificada de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA). En el libro se sigue paso a paso la persecución sufrida por Dalton, incluyendo su secuestro, la forma en que logró escapar de sus captores, su paso a la clandestinidad y las controvertidas circunstancias en la que se produjo su ejecución a manos de quienes habían sido sus compañeros de lucha. 

En el libro se suma información sobre el rol de la CIA tendiente a agudizar las disidencias en los grupos guerrilleros con tareas de infiltración ―directa o solapada― en las organizaciones armadas revolucionarias en los años sesenta y setenta. 

Pablo Solana citó sus fuentes de información, reunidas en dos años de trabajo. A los documentos desclasificados de la CIA sumó entrevistas a familiares, amigos y compañeros de militancia del poeta salvadoreño. El relato hace mención a la dura infancia de Roque, quien fue reconocido por su padre biológico tiempo después de su nacimiento.  

Dalton murió días antes de cumplir los 40, luego de una vida muy activa. Siendo estudiante participó en la fundación del Círculo Literario de la Universidad del Salvador. Estuvo afiliado al Partido Comunista de su país y fue varias veces expulsado por su actividad política, que incluyó su incorporación a la lucha armada como integrante del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). 

Estuvo exiliado en Cuba y en México, vivió en Chile, en 1957 viajó a la Unión Soviética, donde conoció a poetas de la talla de Juan Gelman y Miguel Ángel Asturias. En el mismo viaje conoció a Carlos Fonseca Amador, fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional en Nicaragua. 

En 1964 pudo regresar a El Salvador, pero volvió a ser detenido y sometido a interrogatorios por un agente de la CIA. Se exilió otra vez en México y luego en Checoslovaquia entre 1966 y 1968. En 1969, regresó a Cuba y ganó el Premio de Poesía Casa de las Américas por el libro Taberna y otros lugares.

Desde 1970, Dalton decidió involucrarse en la lucha armada en El Salvador, por lo que salió en forma clandestina de Cuba y se integró al Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) en 1973. En esa organización tuvo una controversia interna con Alejandro Rivas Mira, uno de los líderes del grupo. Fue falsamente acusado de ser agente de la CIA y la dirigencia del ERP decidió su ejecución junto con José Armando Arteaga.

Poesía y revolución

 “Luchamos para que un amor como el nuestro, amor entre compañeros de combate, debe ser en El Salvador el amor más común y corriente”. 

“Las leyes son para que las cumplan los pobres. Las leyes son hechas por los ricos para poner un poco de orden a la explotación. Los pobres son los únicos cumplidores de leyes de la historia. Cuando los pobres hagan las leyes ya no habrá ricos”. 

“Yo, como tú, amo el amor, la vida, el dulce encanto de las cosas, el paisaje celeste de los días de enero. También mi sangre bulle por los ojos que han conocido el brote de las lágrimas”. 

Estos fueron algunos de los versos que se escucharon durante la presentación del libro en Argentina. A principios de año, ya había sido presentado en Cuba. 

En la presentación se recordó que cuando Roque Dalton vivía “la juventud soñaba con cambiar el mundo, con un mundo más justo, más humanitario. En aquel momento se estaba en el punto más alto de los ideales de un mundo mejor, en contrapartida de lo que ocurre hoy, en el punto más alto del individualismo, en el punto más bajo de la solidaridad. No es en general, pero es mayoritario y nos hace vivir un mundo bastante feo”. 

Pablo Solana señaló que Dalton fue “un poeta brillante, talentoso, autor de una poesía tan conmovedora, fruto de un momento, de una época, de un concepto, de una experiencia vital, de un conjunto social”. 

Solana sostuvo que investigó la vida y las circunstancias de su controvertida muerte porque le pareció “importante su historia y me motivaba dar cuenta de todo lo que hizo”. 

Recordó que Dalton afirmó que ser comunista, como él lo fue, “puede dar dolores de cabeza que no ceden con analgésicos sino solo ante la realización del paraíso en la tierra”. El poeta afirmó que “el capitalismo nos duele y nos arranca la cabeza, la cabeza en la revolución es una bomba de retardo. El dolor de cabeza podrá continuar, pero el comunismo será una aspirina del tamaño del sol”. 

Solana destacó que antes de cumplir los 30 años, Dalton era un referente dentro de una serie de cuadros de la izquierda centroamericana. 

Por esa razón “la CIA decide que la figura de Dalton era un objetivo” a perseguir. Y lo hizo, tal como lo demuestra la información reunida a partir de los documentos desclasificados citados en el libro. 

Otro aspecto del pensamiento de Dalton tuvo que ver con el sexo, a quien el poeta le adjudicaba “una categoría dentro del mundo de la pareja”. Dalton afirmaba que “cuando una mujer dice que el sexo es una categoría política, puede dejar de ser mujer en sí, para convertirse en mujer para sí, constituir a la mujer en mujer a partir de su humanidad y no del sexo”. 

A partir de allí, la mujer “sabe que el desodorante mágico con olor a limón y el jabón que acaricia voluptuosamente tu piel son fabricados por la misma empresa que fabrica el napalm, saber que las labores propias del hogar son las labores propias de la clase social a la que pertenece ese hogar”. 

El crecimiento de la pareja permite comprender que “la diferencia de sexo brilla mucho mejor en la profunda noche amorosa cuando se conocen todos esos secretos que los mantenían enmascarados”. 

Desde muy joven, “la militancia de Dalton fue política y literaria porque entendía que la poesía formaba parte de esa militancia”. 

En ese contexto, Dalton sostenía que “el marxismo leninismo es la idea que mueve el brazo que a su vez acciona la goma elástica de la honda que arroja la piedra. Es la espada para cortar las manos del imperialismo, es la teoría de hacerle la manicura al imperialismo mientras se busca la oportunidad de amarrarle las manos”.

Dalton escribía “para los que se pudrieron en las cárceles de Guatemala, México, Honduras, Nicaragua, por ladrones, contrabandistas, por estafadores, por hambrientos, los siempre sospechosos de todo”. El mismo se autodeclaraba “sospechoso, con el agravante de ser salvadoreño”. 

Sus compañeros de ruta eran “los que nunca sabe nadie de donde son, los mejores artesanos del mundo, los que fueron cosidos a balazos al cruzar la frontera, los que murieron de paludismo (…) los que lloraron borrachos por el himno nacional, los mendigos, los marihuaneros, los guanacos hijos de la gran puta, los eternos indocumentados, los hecelotodo, los vendelotodo, los comelotodo, los primeros en sacar el cuchillo, los tristes más tristes del mundo, mis compatriotas, mis hermanos”. 

La lectura del libro arroja luz sobre las circunstancias en las que se produjo la ejecución de Dalton por parte de sus propios compañeros de lucha. Los críticos han señalado que Pablo Solana analiza el rol que jugaron las redes de inteligencia y contrainteligencia de la CIA. El autor del libro “resuelve con éxito los escollos, desentraña criptografías y con  hilachas reconstruye una trama” llena de complicaciones. 

Para lograrlo aporta documentación original, cables secretos desclasificados, archivos de organismos como la CIA y testimonios obtenidos a partir del contacto con familiares,  compañeras  y compañeros de Dalton. Todo eso acompañado por la riqueza analítica del autor, que incluye tanto los rincones más oscuros del poder hegemónico del imperialismo, como las condiciones en las que tuvieron que desarrollar su lucha las organizaciones revolucionarias.