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Nora Cortiñas, Elia Espen y Elsa Pavón recorren el archivo de Norita en este programa especial dirigido por Jayson Mc Namara. A 45 años del golpe de Estado, las tres madres de desaparecidos durante el último genocidio en Argentina dialogan con Fernando Tebele y Eugenia Otero mientras nos muestran volantes y afiches de la época y nos cuentan la historia de lucha de las Madres de Plaza de Mayo. El hallazgo de estas cajas que contienen parte de nuestra historia sucedió durante el rodaje de la película Norita, que también bajo la dirección de Mc Namara se está estrenando a nivel mundial.  Entrevista: Fernando Tebele / Eugenia OteroDirección: Jayson Mc Namara https://www.youtube.com/watch?v=z_iySpdYWEA

Compartimos las imágenes de una jornada estremecedora. Había tanto por mostrar: abrazos, angustias, sonrisas, charlas, grupos, mates, banderas, pañuelos. Amor, hubo tanto amor demostrado de todas las maneras posibles en la despedida a Norita, que este montón de fotos tal vez reflejen algo de eso.  Fotos de Natalia Bernades / La Retaguardia Fotos de Bárbara Barros / La Retaguardia Fotos de Antú Divito Trejo / La Retaguardia

Fue difícil decidir si hacer una transmisión desde el velatorio o no. Se nos cruzaban nuestras propias sensaciones ineludibles de tristeza y angustia, con la necesidad de participar de alguna manera que tenía mucha gente que no podría acercarse antes del horario de cierre. Nos quedamos con esta última opción, sobre todo cuando nos enteramos de que Mirta Baravalle, la integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora que caminó junto a Norita buena parte de su vida, estaba en su casa, con sus 99 años en las espaldas. . y el control remoto de la TV en la mano buscando dónde ver la masiva despedida a su querida amiga, por la que pasó una cantidad incontable de personas, que seguro no fueron nada más que “cientos”, como expresaron algunos medios incorrectamente. Compartimos las voces de Ana María Careaga, Myriam Bregman, Guadalupe Godoy, Agustín Lecchi, María del Carmen Verdú, Elia Espen, Mónica Alegre, Iris Pereyra de Avellaneda, Marga Pinto y Patricia Rinderknetch. Cobertura en vivo: Fernando Tebele / Eugenia Otero / Pedro Ramírez Otero / Natalia Bernades / Camila Cataneo / Jimena Iparraguirre / Luis Angió  https://youtu.be/8Vhea3FV6GEhttps://youtu.be/x2ChsQi2Umghttps://youtu.be/Bc6yuh5Mynohttps://youtu.be/UXX682ajFBohttps://youtu.be/bbOdfpB8e_khttps://youtu.be/DkUNG6lan1Qhttps://youtu.be/Nrxd_DF_W-chttps://youtu.be/sN0yBQKm_MUhttps://youtu.be/IG92yAOl-rwhttps://youtu.be/0X4Hsc4-hO0

Es el primer domingo sin Nora Cortiñas. Se nos vino al corazón un domingo que pasamos con ella para terminar de elaborar una nota que salió publicada en la edición número 3 de nuestra revista de papel, publicada en 2018. Su vorágine militante no paraba ni siquiera en el día de descanso de la mayoría de la población. Entre anécdotas de su militancia y reflexiones acerca de su vida, probablemente sea la mejor entrevista que le hicimos.  Fotos de portada: Natalia Bernades / La Retaguardia CLICK ACÁ PARA LEER O DESCARGAR LA NOTA ENTERA DE LR PAPEL N°3

https://www.youtube.com/watch?v=Her6JolZw9o Desde el Microestadio dentro del Espacio para la Memoria del predio donde funcionó el Centro Clandestino de Detención Tortura y Exterminio Mansión Seré, la despedida a Nora Morales de Cortiñas. 0:00 Comienzo de la transmisión.3:00 Leonardo Petris, de Radio Casona.7:00 Ingreso al Microestadio Diego Maradona dónde se realizó el velatorio.10:17 Guadalupe Godoy, abogada querellante en juicios por crímenes de lesa humanidad, integrante de la Liga Argentina por los Derechos Humanos (LADH) y Unión por los Derechos Humanos.16:50 Agustín Lecchi, Secretario General del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA).19:23 Iris Pereyra de Avellaneda, sobreviviente del último genocidio, Presidenta de la LADH y madre del Negrito Floreal Avellaneda, joven de 16 años desaparecido.24:25 Patricia Rinderknecht, Asociación Seré por la Memoria y la Vida.30:55 María del Carmen Verdú de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI).37:00 Mónica Alegre, mamá de Luciano Arruga, joven de 16 años desparecido en 2009 en democracia.40:58 La llegada de Elia Espen, integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora.51:38 Las palabras escritas por Elia para despedirla.54:55 La multitud canta La Cigarra por pedido de Elia.1:11:05 Entrevista con Elia Espen.1:22:45 Myriam Bregman, diputada nacional por el Frente de Izquierda y de los Trabajadores – Unidad (FIT-U). 1:26:38 Martín Scharples, atleta militante.1:29:30 Margarita Pinto, integrante de Herman@s. 1:38:45 Las ofrendas que la gente le dejó a Norita en su despedida.1:43:00 Norita Fútbol Club.1:59:28 Ana María Careaga, hija de Esther Ballestrino, una de las 3 Madres de Plaza de Mayo víctimas de Vuelos de la Muerte.2:20:49 Nuestro último adiós.

Lo dijo Lito Borello, secretario de Derechos Humanos de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP). En diálogo con el programa radial Estás muteadx, el dirigente social habló acerca del impacto de la crisis económica y social en los sectores populares. Además, criticó al Gobierno nacional y planteó que “hay una clase política que no toma el toro por las astas y que debería tener posiciones más firmes, con más valentía”.  Entrevista: Pedro Ramírez Otero/Julián BouvierRedacción: Nicolás RosalesEdición: Pedro Ramírez OteroFoto: Antú Divito Trejo / La Retaguardia El dirigente social Lito Borello, secretario de Derechos Humanos de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), se refirió al contexto actual en medio de la persecución a los movimientos sociales: “Estamos en medio de una crisis civilizatoria a nivel mundial. Un cambio de paradigma que por lo tanto (Javier) Milei, si bien tiene algún hilo conductor con lo que fue el menemismo y el macrismo, hay claramente un objetivo de venir a instalar un nuevo modelo de dominación, una cultura civilizatoria distinta”.  El dirigente de la UTEP continuó con su análisis y planteó el rol de los medios tradicionales de comunicación: “Está claro también que hay una guerra cognitiva y comunicacional, la guerra de la cuarta generación. Son uno de los instrumentos de esta tiranía de Milei y (Patricia) Bullrich, que muy lejos de analizarse por los personajes, estos muñecos de torta que son los que aparecen, hay que ver claramente los intereses globales que están detrás. Así que, sin ninguna duda estamos viviendo un momento muy fuerte. Una asimetría muy grande con los sectores populares y un ataque a los movimientos populares y a los movimientos del sindicalismo combativo. Porque tienen claro que para aplicar esto en medio de una situación donde ya está roto el contrato social y no hay Estado de derecho, no va a haber ni paz ni democracia”. Borello planteó que “este nivel de hostigamiento, criminalización, y estigmatización”, tanto de dirigentes como de las organizaciones, no tiene antecedentes. “Tenen muy decidido que va a ser una Argentina con una macroeconomía perfecta, impecable y hasta saludable. Pero con una economía local nacional con el 60% de pobreza. Podemos tener como modelo a Perú también con una reluciente economía, pero con el 70% de su población bajo la línea de la pobreza. Acá hay un diseño calculado y previsto. Una decisión de ir al galope hacia una Argentina miserabilizada para poder facilitar el saqueo”, dijo.  En los barrios “Nos están enviando a la desesperación. En los barrios ya no existe posibilidad de hacer reparto autogestivo de alimentos. No se están pudiendo sostener ollas populares que hace un par de meses atrás habían sido una alternativa. Están cortando los alimentos en las escuelas, en aquellas que tienen doble turno”, sostuvo Borello. Además, explicó que hay una situación difícil muy lejos de lo que se ve en la superficie, en el barrio o territorio profundo. “Están habiendo niveles realmente de angustia y desesperación. La verdad que uno no aspira a que explote porque siempre pagamos los platos rotos los sectores populares, pero se está haciendo muy difícil la subsistencia diaria. Y no es que no lo ven. Están dispuestos a seguir profundizando esa situación. A seguir llevando a la miseria a los territorios y a que vaya elevándose el nivel de la violencia social porque está claro que se rompe el tejido social. Realmente ya no sabemos cómo expresarnos. Y hay una sordera, una hipoacusia del gobierno, donde ha cortado todos los canales de comunicación”, agregó.  Acerca de la falta de trabajo, expresó: “Es absoluta la decisión de enviarte a una marginalidad. A una política de descarte en la que no hay ninguna posibilidad de querer trabajar, de querer inventarnos el trabajo, como tantas veces el Papa Francisco nos decía. Te dejan afuera. No hay manera de tratar de encontrar algún espacio en donde llevar adelante un trabajo”. También se refirió puntualmente al caso de las cooperativas de trabajo: “Están en un momento acuciante, porque muchas con el aumento de los servicios también se ven impedidas de sostener los gastos fijos, los gastos habituales de cualquier desenvolvimiento prácticamente la totalidad de las cooperativas. Sin ninguna duda no les interesa generar alguna forma alternativa al capitalismo salvaje que te deja afuera. No dejan ningún resquicio para que el que intente trabajar pueda hacerlo. Por lo tanto, es una decisión marginalizante tener políticas de descarte como estas”.  La política El secretario de Derechos Humanos de la UTEP contó que están haciendo reuniones de intercambio con otros sectores de la sociedad: “No solamente con los partidarios en lo político, sino también algunos sectores de la Iglesia y de algunas religiones que están en los barrios. Se vienen teniendo reuniones con sectores de pymes también. Pero está claro que también hay una clase política que no toma el toro por las astas y que debería tener posiciones más firmes, más tajantes, con más valentía. Sin embargo se ve un coqueteo permanente para seguir en una lógica donde por ahí no se va a conseguir nada”. También planteó que no ven una forma de mejorar o de ponerle algún arreglo a leyes y decisiones de políticas públicas que son “claramente antinacionales y absolutamente antipopulares” en contra de una nación. “Nos están exponiendo al saqueo permanente. Tenemos tropas extranjeras y naves extranjeras en nuestro país como si nada fuera. En los 40 años de democracia jamás se ha tenido el nivel de injerencia extranjera en nuestro territorio donde sabemos que en el marco de una guerra mundial que se está desarrollando en partes vienen al saqueo de nuestros recursos naturales”, agregó. La mirada en la Ciudad de Buenos Aires Borello analizó cómo impacta la crisis en la Ciudad: “Avanza el plan de gentrificación en toda la Ciudad, ya no hacia los sectores populares sino también para expulsar a la clase media de esta ciudad. Aun aquellos que teniendo departamento o casa en algunos barrios típicos de clase media, no están pudiendo sostener

Cuando Néstor Del Vigo tenía 18 años, durante la dictadura, hizo el Servicio Militar Obligatorio en el Regimiento 7 de Infantería de La Plata, en 19 y 51, lo que ahora es la Plaza Islas Malvinas. En la última audiencia del Juicio 1 y 60-Comisaría Octava, narró todo lo que vivió allí dentro. Contó que, cuando era soldado, lo bautizó Monseñor Plaza, le entregó la nómina de integrantes del Regimiento 7 a la Justicia y fue contundente: “Los soldados éramos poco menos que esclavos”. Cobertura en juicio: Fernando Tebele (LR) / Ramiro Laterza (Pulso Noticias) Durante el Servicio Militar Obligatorio, Del Vigo fue fusilero, estafeta y radio operador en el Regimiento 7 de Infantería. Con el tiempo, ascendió: pasó a ser asistente del suboficial sargento 1° Jorge Lázaro Moreno: comenzó a trabajar con él, a hacerle el mate, a lustrarle los zapatos. Lázaro Moreno tenía un cargo alto: estaba a cargo del Casino de Oficiales junto con Raimondi. El jueves, Del Vigo fue a declarar a la audiencia 33 del Juicio que está investigando lo que sucedió durante la dictadura cívico militar en el Regimiento 7, lo que ahora es el Centro Cultural Islas Malvinas, la comisaría 8va y el edificio de 1 y 60, en La Plata. En su declaración Néstor contó cómo era ser soldado, el último escalafón de la cadena de mandos durante la dictadura. Contó que se sorprendía cuando veía a los militares sin los uniformes: “A veces llegaban de noche y venían de civil. Cosa que yo nunca los veía de civil. Yo siempre los veía uniformados. Y a mí me llamaba la atención. Pero bueno, me decían ‘Retírese’, y me tenía que retirar”. Era práctica habitual en algunos regimientos que las patotas realizaran los operativos sin sus uniformes. Néstor contó que en 4 y 55, en el edificio de los oficiales, vivían Roque Carlos Alberto Presti (padre del actual jefe del Ejército), coronel del 7º de Infantería, y el teniente coronel Pablo Biloni. “Yo tenía un compañero en la Compañía B que estaba en el Centro de Operaciones y Tareas y sabían los futuros movimientos que se iban a hacer. Mi compañero me cuenta que iba a haber requisas en las pensiones donde vivían estudiantes. Yo tenía una amiga en una pensión y le avisé”. Néstor no volvió a ver a su amiga hasta tiempo después. Ella le contó que avisó a sus compañeros y compañeras, pero muchos no le creyeron que iba a haber un operativo. “No sé dónde están ahora”, le dijo su amiga. ―Yo sí sé dónde están, porque sé lo que les pasó. Se los llevaron ―señaló Néstor durante su testimonio. Secuestrar música, libros y allanar hoteles alojamiento Del Vigo detalló cómo eran los operativos que realizaban en disquerías y librerías para secuestrar material prohibido. “Para que vean lo desequilibrada que estaba esta gente, buscaban libros que hablaran de alguna revolución o sobre lo que ellos denominaban subversivos. Teníamos que ir a las disquerías a incautar los discos de María Elena Walsh, desde Manuelita la tortuga hasta lo que se le ocurra. No podíamos dejar pasar los libros de Rodolfo Walsh u otros autores que para nosotros era cualquier hombre de letras. Nosotros leíamos Selecciones del Reader porque no podíamos tener libros. Se perseguían las librerías, las disquerías. Había operativos nocturnos”. En su testimonio, el excolimba relató las incursiones genocidas en habitaciones de hoteles: “Hasta incluía la aberración de ir a hoteles alojamiento. Y eso me tocó vivirlo, porque yo salí en un operativo y tuve que participar. No se pedían las llaves de la conserjería y se ingresaba por la fuerza buscando que no se encontrara personas en esa situación… Era muy incómodo para nosotros. Éramos pibes de 18 años, era una cosa de otro planeta. Ellos sabían, tenían sus motivos. Un día lo escuché al sargento primero Moreno: ‘Lo que pasa es que los zurdos se están juntando en los hoteles’. Cuando desaparecía la patrulla con la Ford doble cabina, los colimbas sabían que no iban al cuartel. “Iban al Pozo de Arana, a la comisaría 8va, a 1 y 60, a Melchor Romero, donde tenían alguna cosa que ver”. El chofer de la Ford era un soldado como Néstor. “El Negro Tula me lo dijo: ‘Estos tipos están matando gente; ¿ustedes no se dan cuenta?’’. Al Negro Tula lo estaqueaban, lo maltrataban. El cuartel La gente llegaba a la entrada de 19 y 51 para averiguar por el paradero de sus familiares, de sus hijos e hijas. “En la guardia lo que nosotros decíamos era que no atendíamos a nadie. Si alguien hacía una consulta, el oficial de servicio se encargaba de atenderlo. Nosotros estábamos ahí a cinco metros. Los derivaban a otro lado, a La Tablada, a Mercedes. Un día llegó una señora y me abrazó: ‘Quiero saber dónde están’, me decía, y lloraba. Eso me costó una semana de calabozo. Esa era la forma en que ellos, digámoslo de alguna manera, le hacían ver a uno lo que nos podría pasar si no hacíamos las cosas como correspondía, y yo no hice absolutamente nada, porque ni la toqué a la pobre mujer. Pero bueno, son cosas que he vivido”, señaló algo conmocionado. Durante la audiencia Néstor mostró un afiche que debía pegar en la salida de los colegios, en las paradas de los colectivos y en la terminal. Era un comunicado que le hablaba a “los subversivos”: les decía que si se presentaban en el Regimiento iban a tener un juicio justo. “Lo traje porque me parece importante dejarlo en el expediente. También le pegábamos en los autos que requisábamos una calcomanía que decía ‘Los argentinos somos derechos y humanos’”, declaró. La curia Néstor entregó a la Justicia un documento con todos los integrantes del Regimiento. “Nosotros éramos poco menos que esclavos. Lo entrego porque sé que a mucha gente le puede servir para esclarecer lo que le pasó. El Coronel era Presti”, y volvió a señalar al padre de Carlos Presti, actual jefe del

Una semana después del acto reivindicatorio de la Armada realizado por un grupo de personas en plena plaza central de la ESMA, el ministro de Defensa, Luis Petri, se pronunció sobre el tema avalando la acción. Redacción: Fernando TebeleEdición: Pedro Ramírez Otero  Son argentinos que cantaron la marcha de la Armada Argentina en el día de la Armada, rodeando un mástil con la bandera Argentina! 🇦🇷La Armada que hizo tanto por la independencia y la libertad de nuestra Patria con el Almirante Brown a la cabeza! Mis felicitaciones a la Armada… https://t.co/jB5KtkMYHR — Luis Petri (@luispetri) May 24, 2024 En su tuit en respuesta a la preocupación que había señalado el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), el ministro de Defensa, Luis Petri, redobló la apuesta del gobierno minimizando el último genocidio o reivindicándolo, según la ocasión. “Son argentinos que cantaron la marcha de la Armada Argentina en el día de la Armada, rodeando un mástil con la bandera Argentina!”, indicó el ministro, sin reparar en al menos un par de cuestiones importantes: la primera y fundamental es que ese predio no pertenece más a la Armada argentina. Desde 2004, cuando el gobierno de Néstor Kirchner decidió mudar la escuela y darle otro uso al lugar, en su gran extensión hay edificios de organismos de derechos humanos, el Museo de Malvinas, por supuesto el Museo de la ESMA que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y hasta la propia Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. Pero nada de la Armada. Hay muchos lugares donde homenajear a la Armada. Elegir hacerlo donde funcionó un campo de concentración y luego reivindicarlo se agrega a la lista de decisiones que están destruyendo las políticas públicas de memoria. El Ministerio de Defensa está al frente de esta decisión,… https://t.co/ieWwVz7MMI — CELS (@CELS_Argentina) May 24, 2024 La segunda razón es más que obvia: funcionó en ese lugar el Centro Clandestino de Detención Tortura y Exterminio más emblemático del último genocidio. Realizar un acto reivindicatorio de la fuerza perpetradora, parece más una provocación, una demostración de una posible nueva correlación de fuerzas, que un simple acto en el Día de la Armada. El ministro lo sabe. Y con esta declaración, aporta otra marca a la posición cada vez más inocultable del gobierno: la dictadura les incomoda, pero cada vez que pueden la reivindican con mayor o menor sutileza.El respaldo de Petri se suma a su decisión de desarticular el área del ministerio que se ocupaba de cruzar datos de documentos para aportar información fundamental como pruebas en los juicios. Esta misma semana, en el alegato de la querella unificada, el abogado Adrián Krmpotik señaló que parte importante de su acusación estaba basada en documentación aportada por ese área que ya no funciona.

“El lavado de dinero es un delito permanente”, dijo el juez de Mar del Plata al momento de dar a conocer el veredicto del primer juicio realizado por lavado de dinero de propiedades y dinero robado a personas secuestradas durante el último genocidio. Fueron juzgados 3 hijas y 1 hijo de Leonardo Miguel Save, quien era parte de la patota de la SIDE que comandaba Aníbal Gordon. La pena fue de multa, pero se ordenó el decomiso de la propiedad para emplazar un Espacio para la Memoria. Redacción: Camila Cataneo / Fernando TebeleGráfica: Eugenia Otero Este miercoles finalizó el primer juicio realizado por lavado de dinero de propiedades y dinero robado a personas secuestradas durante el último genocidio. Allí se juzgó a 4 hijas e hijo de Leonardo Miguel Save, quien era parte de la patota de la SIDE que comandaba Aníbal Gordon. Save murió impune, sin llegar al juicio que se hizo por los crímenes ocurridos en Automotores Orletti en el marco de la Operación Cóndor.  En este juicio se investigó la compra de una propiedad en la que la patota se había apropiado del operativo de secuestro de Alberto Cecilio Mechoso Méndez, militante uruguayo del Partido por la Victoria de Pueblo (PVP). Marcelo Leonardo, María Natalia, María Eugenia y Ana María Save quisieron “legalizar” la compra del terreno con el dinero que también había sido robado en ese momento, y que pertenecían al PVP. La última audiencia comenzó a las 10 de la mañana. Se escucharon las últimas palabras de las 4 personas acusadas, que no hicieron más que declararse inocentes. En el caso de María Eugenia, la que más se explayó, dijo también que era una prueba de inocencia “estar acá”, como si atenerse a derecho fuera de por sí un motivo a considerar en favor de las personas imputadase. Luego, el juez de Mar del Plata llamó a un cuarto intermedio y unos minutos después de las 12 dio a conocer el veredicto.  El juez Roberto Falcone se tomó un tiempo para comentar los argumentos del veredicto, tal cual lo estipula el nuevo Código Procesal Penal; lo que sería un adelanto de la sentencia. Por un lado, planteó que es “imposible atender la tesis de la defensa” y que los imputados “compraron terrenos de manera irregular”. También manifestó que “se sublevaron ante el derecho” y que “no pueden alegar desconocimiento” y que “debían desistir (de la operación de lavado de dinero), pero siguieron adelante”. Por otro lado, aseguró que “la SIDE tenía bolsos de dinero y armas” cuando realizaron la compra, según testigos del hecho, con lo que desbarató la estrategia de la defensa, que decía que los terrenos se habían comprado con dinero de la venta de un parador del que Save era socio y que tenía un nombre por lo menos llamativo para un integrante de una patota de características nazis: El Águila Negra. El juez agregó que “el lavado de dinero es delito permanente”. Al finalizar, aclaró que “deberán abonar 43 millones de pesos” y que los inmuebles deben ser decomisados para convertirse en sitio de la memoria. Por lo tanto, Marcelo Leonardo, María Natalia, María Eugenia y Ana María Save, fueron condenados a pagar una multa de 10.832.981,25 pesos y se quedaron sin el predio de Chascomús, que deberá convertirse ahora en un Espacio para la Memoria administrado por la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires.

Lo dijo Laura Coronel, a cuatro años del asesinato de Mauro Coronel. El joven fue detenido a golpes y llevado a la seccional décima del barrio Autonomía, de Santiago del Estero, conocida en la zona como “la comisaría de la muerte”. Su familia todavía reclama justicia mientras los policías siguen en libertad.  Entrevista: Luis AngióRedacción: Carlos RodríguezEdición: Pedro Ramírez Otero Es desgarrador el relato de Laura Coronel.  A cuatro años del homicidio de su hijo, Mauro Coronel, de 22 años, sigue reclamando justicia, mientras los policías involucrados en el crimen se pasean impunemente por las calles de su barrio. Mientras tanto, el Poder Judicial local juega al sordomudo-ciego.  El 30 de abril de 2020, luego de una discusión con su esposa por la tenencia de sus cuatro hijos, Mauro fue detenido a los golpes en la casa de su madre y llevado a la seccional décima, conocida en la zona como “la comisaría de la muerte”, por tener gravísimos antecedentes de violencia institucional.  “Vino la policía, lo agarran a mi hijo, le pegan muy mal, lo golpean, lo patean, uno de los policías le puso la rodilla en la espalda, sobre el cuerpito de mi hijo”, relató Laura. A Mauro lo cargaron en una camioneta “como si fuera una bolsa de papas”. También hicieron tres disparos, para amedrentar a los vecinos del barrio Santa Rosa de Lima que presenciaron el procedimiento policial.  El 1 de mayo, en la comisaría, Mauro fue sacado al patio, semidesnudo, descalzo y lo dejaron atado a un poste, luego de mojarlo con agua fría. Una fotografía y hasta un video, son prueba fehaciente de la forma en la que fue torturado en esa comisaría.  “Cada media hora lo sacaban de la celda y lo llevaban al patio. No dejaban que ninguno de los otros detenidos le prestaran una colcha, o que le dieran un colchón, a mi hijo lo tenían mojado, tirado sobre el piso frío”, contó la madre. Laura se quiebra cuando habla del dolor que siente al ver hasta donde han llegado, porque su hijo “era una persona sana”. Mauro estuvo desaparecido dos días, hasta que Laura lo escuchó gritar dentro de la comisaría décima. Luego le dijeron que había muerto de una neumonía. “Pero yo sé que estuvo vomitando sangre por los golpes que había recibido”, dijo. Walter, el papá de Mauro, lo encontró cuando estaba internado en el Hospital Interzonal Ramón Carrillo.  “Nadie nos dijo nada sobre dónde estaba Mauro, nos enteramos por una vecina que vio cómo lo llevaban unos policías. Mi hijo casi no podía caminar” por las torturas sufridas durante su permanencia en la seccional. “Hasta hay un video, que una persona subió al Facebook, donde se ve cómo la policía tortura a mi hijo”, relató Laura.  A pesar de los testimonios y de las pruebas existentes, “desde hace cuatro años vengo recorriendo las fiscalías, pero nadie hace nada porque en Santiago del Estero no hay justicia”. Laura denuncia que los fiscales “nunca” la pueden atender. El primer abogado que tuvo la familia fue Emiliano Aguirre, pero él y su hijo dejaron de ayudar a la familia de Mauro “porque dicen que tenían miedo que les pasara algo” por investigar a la policía santiagueña.  Laura señaló que solo es “una madre que pide justicia para un hijo, pero ha pasado demasiado tiempo y nadie hace nada” para castigar a los responsables. Además, contó que llegó a escuchar los gritos de su hijo mientras era torturado en la comisaría, pero sus autoridades le decían que él no se encontraba en ese lugar. “Mi hijo gritaba ‘sáquenme de acá que me están matando’”, recordó. La voz de Laura se quiebra entre sollozos.  Por la información de una vecina, supieron después que Mauro estaba en el Hospital Carrillo, pero al principio las autoridades también negaron su presencia en el lugar. Walter, el padre, finalmente lo pudo encontrar, vestido con un buzo de Boca Juniors que le había prestado uno de los detenidos en la comisaría décima.  El joven tenía la cara desfigurada por los golpes, tenía quemaduras en el cuello y “vomitaba sangre porque le habían reventado los pulmones, las costillas, el hígado y tenía una pierna quebrada”.  Mauro falleció en el Hospital Carrillo el 5 de mayo de 2020. Los policías que serían los responsables de las torturas seguidas de muerte son Pablo Enrique del Valle Palacios Giménez, Matías Nahuel Paz, Marcelo Sebastián Giménez, Carlos Eduardo Salvatierra, Manuel Rafael Brandán Serrano y Marcelo Soria.  Una causa fantasma “Hay una certeza absoluta de que Mauro fue torturado hasta la muerte durante su detención, pero la Unidad de Coordinación en Violencia Institucional no imputó a ninguno de los efectivos policiales”, dijo Ignacio Fernández Camillo, el abogado de la familia Coronel, en declaraciones a la prensa de Santiago del Estero.  En 2021 Amnistía Internacional tomó el caso y denunció las irregularidades en la causa judicial, y desde entonces acompaña el reclamo de Laura Coronel. El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) afirmó en un informe que las comisarías de la capital de Santiago del Estero “suman desde hace años reiteradas denuncias de violencia institucional”. Sin embargo, “a pesar de las arbitrariedades cotidianas, la investigación judicial es ineficaz y lenta” porque “los poderes Ejecutivo y Legislativo no avanzan en mecanismos de prevención de la tortura ni en el control de las fuerzas de seguridad”. En ese marco “la comisaría décima del barrio Autonomía cuenta al menos con dos casos de suma gravedad, anteriores al asesinato de Mauro Coronel”.  Esos casos fueron por las torturas sufridas por Ramón Vázquez y Darío Ricardo Pérez. El CELS sostuvo que “a esos casos se agregan presuntos suicidios, muertes dudosas y denuncias por violencia institucional cuya investigación suele recaer, cuando se realizan, en las mismas policías”.  En noviembre de 2018, en los barrios Belén y Bosco II, se produjeron arbitrariedades como consecuencia de la intervención policial por una pelea entre vecinos en la que fue agredido un uniformado.  Esto derivó en la intervención de la Dirección de Investigaciones de