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Horacio Ávila, de la organización social Proyecto 7, dialogó con La Retaguardia a partir de los listados a los que este medio accedió, en los que puede verse que por los menos 80 mil frazadas estaban en galpones a cargo de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, cuando asumió el gobierno de Javier Milei. “Exagerando, pueden haber entregado 15 mil, o sea que todavía les quedan 65 mil”, agregó Ávila, quien el domingo pasado recibió amenazas de muerte en su casa. Redacción: Fernando TebeleEdición: Pedro Ramírez Otero Horacio Ávila, de Proyecto 7, denunció que al menos 65 mil frazadas se encuentran arrumbadas en galpones de acopio de mercadería perteneciente al Ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello. La Retaguardia accedió a los listados con las mercaderías que el gobierno anterior inventarió antes del traspaso de mando. De hecho, las hojas de cálculo aclaran que el stock se realizó el 6 de diciembre de 2023. Consultado acerca de cómo es posible saber que efectivamente no fueron entregadas en estos 6 meses, el referente de la organización social que asiste a persona en situación de calle, fue contundente: “Hubo una entrega de frazadas, según tenemos entendido, de calzados y alguna cosa más. Creo que una semana atrás, cuando empezaron las nevadas más fuertes de la zona del sur. Pero con toda la furia te puedo decir, y exagerando, que se pueden haber entregado 15 mil frazadas, no más que eso. O sea que están quedando en los galpones alrededor de 65 mil”. Ávila señaló que la situación es grave, sobre todo teniendo en cuenta las muertes por frío en la última semana en todo el país. “3 muertos en Corrientes, una en Mar del Plata, 2 en Rosario, 2 en Mendoza. Y esas son de las que nos enteramos, porque hay un montón en el sur que seguramente no nos están llegando, pero que en algún momento van a llegar, y a eso las 6 muertes que hubo en Ciudad. Una persona muerta en la calle ya es grave, pero hablamos de un número grande”, dijo. En ese contexto, opinó que “no es que hay algún problema para repartirlas: no las quieren repartir”. En los listados que presentamos en esta nota se ven los stocks de los galpones nombrados como Villa Martelli, Salguero, Tucumán y Palomar. Las amenazas El domingo pasado, Ávila denunció a través de sus redes sociales que recibió amenazas de muerte en su casa. Puntualmente, le dejaron por debajo de la puerta un cartel con la leyenda: Hay una bala con tu nombre, dejate de joder. El mensaje lo recibió su hija adolescente. El referente social analizó la situación: “No es algo que me haga sentir bien, pero no es la primera vez. Seguramente no va a ser la última, pero no me provoca ningún tipo de miedo. Me provoca mucha bronca, mucha indignación por un montón de motivos. Primero porque es mi casa, es mi lugar privado, el lugar donde yo me resguardo de todo, como la mayoría de las personas. Por otro lado, que tengan esa impunidad. Segundo, que sepan donde yo vivo, donde vive mi familia, esto a mi hija le causó mucha angustia, y no está bueno que eso pase”. También dijo que esa misma noche recibieron otra amenaza, que prefirieron no denunciar: “Nosotros en Barracas tenemos un mercado, una panadería, la fábrica de alfajores. Ahí funciona toda la cuestión de productividad nuestra en cooperativa. Y esa noche, los compañeros panaderos me mandaron otra nota escrita a mano que tenía la dirección de galpón y que decía: Sabemos dónde parás, sabemos cómo te movés“. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por La Retaguardia (@laretaguardia)

Personas detenidas en el ámbito de la Ciudad son trasladadas al Hospital Interdisciplinario Psicoasistencial José Tiburcio Borda, lo que pone en riesgo el funcionamiento de la institución y el tratamiento e integridad de las y los pacientes. Daniel Calvo, integrante del Frente de Artistas del Borda dialogó con el programa radial Estás muteadx acerca de esta problemática y explicó cuáles son sus consecuencias. Entrevista: Pedro Ramírez Otero / Julián BouvierRedacción: Agustina Sandoval LernerEdición: Valentina MaccaroneFoto: Emiliano Rojas Salinas De a poco, el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires fue trasladando personas privadas de su libertad al Hospital Interdisciplinario Psicoasistencial José Tiburcio Borda, debido a la problemática carcelaria, que se traduce en un aumento de personas detenidas sin inicio de un proceso judicial, es decir, de manera “preventiva”, para lo cual no alcanzan las instituciones penales. Daniel Calvo, integrante del Frente de Artistas del Borda, explicó que “es una clase de limpieza que está haciendo la Ciudad de Buenos Aires, dentro del marco de una campaña llevada adelante por Jorge Macri, donde todo responde a un plan de tener una ciudad blanca y limpia”. Sin ningún tipo de permiso oficial, disposición o resolución, el hospital se fue convirtiéndo en una cárcel. “El Hospital Borda tiene una guardia en la cual al entrar vas a ver tres o cuatro patrulleros de la Policía de la Ciudad, los cuales ingresan a personas que han levantado de las calles”, dijo Calvo. ¿Derecho a la Protección de la Salud Mental? Más allá del análisis del problema carcelario, con sus múltiples violaciones a los derechos humanos, ¿qué sucede con las personas que se encuentran habitando el establecimiento por algún tipo de padecimiento mental? La Ley Nacional de Salud Pública fija su objetivo en “asegurar el derecho a la protección de la salud mental de todas las personas, y el pleno goce de los derechos humanos de aquellas con padecimiento mental”. Esta norma, que rige también para el ámbito de la Ciudad y las provincias, es fundamental para el abordaje integral del tratamiento de salud mental, además de establecer la aplicación de políticas públicas y, no menos importante, parte de la presunción de la capacidad de todas las personas. En relación con las internaciones, el principio fundamental es el carácter restrictivo y la brevedad de las mismas. En el marco de la regulación, Calvo dijo: “La Ley de Salud Mental, marca en su artículo 14 que para un ingreso no voluntario a la institución, debe existir la argumentación del peligro, para sí o para terceros. Para sí misma, sería en caso de un intento de suicidio”. Con la decisión institucional de ingresar a personas privadas de su libertad, estas se encuentran fuera de la órbita de la ley, porque no corresponde asignarles un tratamiento como pacientes del hospital. Existe una laguna en lo legal, que da lugar a pujas y presiones por parte del Poder Judicial hacia trabajadores y trabajadoras del Borda. A su vez, con el ingreso de estas personas con procesos penales, surgen problemas en la convivencia con los y las pacientes, conflictos y violencia, que ponen en riesgo la integridad de quienes habitan el lugar. “Lo que están haciendo es chantajear a los médicos de la guardia del Hospital Borda, diciéndoles que si ellos no cumplen con las órdenes de los fiscales, están en situación de ser juzgados por no atender a las personas. Y en caso de que lo hagan, están infringiendo la ley nacional, que dice que, sin tener una evaluación previa, no se puede ingresar a las personas”, contó el integrante del Frente de Artistas. Además de todas las consecuencias que trae la incorporación de presos comunes al hospital, Calvo explicó cómo se manejan estas personas una vez que ingresan: “Tienen el acompañamiento de un efectivo de la Policía de la Ciudad dentro de los servicios, y ese personal de la policía está armado. En los hechos es muy grave, porque ya ha pasado en el hospital que una persona armada alegara que un paciente lo había atacado con un tramontina, cosa que no es así, porque las personas que están alojadas comen con cubiertos de plástico, y soltó un disparo intimidatorio hacia el techo dentro del servicio”. Calvo, por último, remarcó que esto no solamente afecta a las personas que tienen padecimientos mentales, “sino también a los trabajadores, porque les resulta imposible trabajar con estos efectivos que disparan al aire por un ‘ataque”.

Ayer por la tarde, el Movimiento Cromañón y la organización 30 de Diciembre armaron una jornada en el Santuario, en las afueras del boliche República de Cromañón. En octubre de 2022, el Senado aprobó la expropiación del lugar y, un año después, salió la reglamentación. Pero aún no hubo avances y ni siquiera tasaron el lugar, el primer paso para llevar adelante la expropiación efectiva y convertir Cromañón en un Espacio para la Memoria.En la jornada, además de música en vivo, realizaron una rueda de prensa para exigir la expropiación definitiva que, de no realizarse antes octubre se caería. Foto: Jorgelina Méndez

Desde Proyecto 7, organización que trabaja con personas en situación de calle, informaron “con muchísimo dolor, bronca e indignación queremos comunicar el fallecimiento de tres compañeros en situación de calle entre el 29 y 30 de junio de 2024”. Redacción: Eva AmorínFoto: Archivo Natalia Bernades / La Retaguardia Las descripciones de cada situación que difundió Proyecto 7 se detallan a continuación de manera textual: Palermo: Cerviño 3126. Masculino, aproximadamente 1,60 metros de altura, tez blanca, barba candado, cabello negro, sin documentación.Relato: sus compañeros de ranchada avisan al personal de seguridad del edificio que está persona no respondía, este avisa a personal policial que da intervención al SAME. No se encuentran signos de violencia en su cuerpo, causa probable de muerte hipotermia, se constata su fallecimiento el día 30 a las 2:45 am y se dispone su traslado a la Morgue Judicial.  Retiro: Padre Mujica y Av. Ramos Mejía, costado línea Tren San Martin. Masculino entre 30 y 45 años, dan aviso transeúntes que pasaban por la zona de una persona desvanecida en la vía pública, a las 4:50 am, en situación de calle. Interviene el SAME, no se encuentran signos de violencia o heridas en su cuerpo, se constata fallecimiento 5 y 05 am, causa probable de muerte hipotermia. Se ordena su traslado a la morgue judicial. Once: Av. Pueyrredón 85, vía pública. Varón mayor de edad, sin documentación y en situación de calle. Relato: un señor que se identifica como cafetero del lugar dice que al ofrecerle un café a la persona mencionada no responde y da aviso a personal policial esto es 8:15 am del día 29/06, el personal policial da intervención al SAME del Hospital Ramos Mejía. Se constata fallecimiento 8:30., su cuerpo no presenta signos de violencia ni heridas, causa probable de muerte: hipotermia. Se ordena su traslado a la Morgue Judicial. Proyecto 7 informó que aún no se han realizado autopsias ni identificación de las personas fallecidas: “La gente, los pobres no son de nadie, las muertes son del Gobierno, esto no se pelea ni reclama ni con posteos ni con registros o estadísticas, esto se reclama con lucha y en las calles”, señala el comunicado. La organización plantea que el ingreso a los dispositivos debe ser por demanda espontánea, sin derivación de la línea 108. Además, reclama que se garanticen una cantidad de dispositivos acorde al número real de personas en situación de calle. Y concluye: “Basta de muertes de personas en situación de calle en la Ciudad de Buenos Aires y en la Argentina. La calle no es un lugar para vivir y menos para morir”.

Lo dijo Nicolás Caropresi, referente nacional del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y parte del Consejo Directivo de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP). En diálogo con el programa radial “Las Vaquitas son Ajenas”, habló acerca de su historia como militante y analizó las consecuencias de las políticas del Gobierno de Javier Milei. Entrevista: Sergio Zalba / Ari LorenzoRedacción: Nicolás RosalesEdición: Pedro Ramírez OteroFoto: Antú Divito Trejo / La Retaguardia Nicolás Caropresi nació en Salta, se crió en Misiones con padres entrerrianos y finalmente se instaló en Buenos Aires en 2003. Hijo de profesionales, vino a estudiar antropología a Buenos Aires. Comenzó a vivir su despertar militante con formación ideológica, y se acercó a algunos espacios universitarios. Comenzó a dar clases en el Centro Universitario de la Unidad Penitenciaria de Devoto, intentó formar una cooperativa con un bachillerato popular, y después fue docente de otro en la Villa 1-11-14. “En la organización en la que estaba en un momento confluimos en el barrio de Once por unos casos de gatillo fácil con Juan Grabois y otros compañeros que forman parte del movimiento. Ahí empecé a militar. Me cambió la cabeza. Comenzamos a construir algunas definiciones de lo que es hoy la economía popular y lo que después serían los gérmenes de algunas políticas nacionales”, contó Caropresi, ahora referente nacional del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y parte del Consejo Directivo de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP). “Ya llevo 13 años militando desde un sector de los denominados excluidos o descartados del sistema. Si bien la exclusión bajo este sistema existe en cualquier parte del mundo, Argentina es ejemplo en la capacidad de organización de estos sectores”, continuó. El gobierno de Javier Milei“Hoy siento que el gobierno está atacando la capacidad de organización”, analizó el militante del MTE. Además, explicó que la economía popular necesita de un Estado que garantice ciertos derechos: “La derecha ha hecho que nos avergoncemos de subsidiar a esta economía, cuando en realidad en el mundo todos los sectores del mercado privado están subsidiados. Desde el gobierno han instalado la idea de que el Estado deje de existir”, dijo. El hambre y los comedoresCaropresi planteó que durante el macrismo aumentó la cantidad de personas que asisten a comedores comunitarios porque no les alcanza para comer y creció también durante la pandemia. “En Constitución, en estos últimos días, servimos 8 mil raciones de comida de la olla popular. En la pandemia el número más alto había sido 6.500 raciones, esto da una dimensión del problema que estamos teniendo. La gente viene desde La Plata en el tren hasta acá para comer, lo que da cuenta del cierre de muchos comedores”, contó el referente del MTE. “Lo que más duele es ver a las jubiladas y jubilados. Para muchos es un ahorro acercarse y después poder pagar un alquiler o los medicamentos”, cerró.

Lo dijo Vanina Biasi, diputada nacional por el FIT – Unidad, en diálogo con el programa radial La Retaguardia, durante la votación en el Senado de la Nación de la Ley de Bases. La diputada, que rota en la banca con Myriam Bregman, reflexionó sobre la situación crítica de la política, lo que implica la aprobación de esta ley y el rol de la izquierda como movimiento de lucha. Redacción: Agustina Sandoval LernerEdición: Fernando TebeleFotos: Antú Divito Trejo / La Retaguardia Después de una larga sesión de debate en el Senado de la Nación, junto con una feroz represión por parte de las fuerzas de seguridad a manifestantes en las inmediaciones del Congreso, el Gobierno nacional se llevó su primera victoria legislativa. En un empate de 36 a 36, la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, le dio la aprobación a la “Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos”. Villarruel, disfrutando de la situación y justificando su voto, algo prohibido por reglamento interno, dijo: “Por esos argentinos que sufren, que esperan, que no quieren ver a sus hijos irse del país, para esos argentinos que quieren recuperar el orgullo de ser argentinos, mi voto es afirmativo”. A seis meses de la asunción de Javier Milei, el gobierno llega a aprobar apenas una ley, que pasó de “ómnibus”, un proyecto de, aproximadamente, 600 artículos, a otra reducida finalmente en 238. No les fue sencillo. Tuvieron que negociar y renegociar, varias veces. Aun así, la aprobación de esta ley de desguace, es clave para las reformas económicas y estatales. Un gobierno “absolutamente antipopular” Vanina Biasi, diputada nacional por el FIT Unidad, en diálogo con el programa radial La Retaguardia, durante la movilización y represión en las afueras del Congreso, decía que “el Gobierno nacional tiene siete senadores, y ganan gracias a la actuación de radicales, gracias a la actuación de la CGT, que no convocó, la de (Martín) Lousteau, dándoles el quórum, y compañía”. A inicios del miércoles, la Plaza del Congreso iba llenándose de gente que se manifestaba de forma pacífica. Estudiantes, laburantes, jubilados y jubiladas, sindicatos, gremios, partidos políticos, organizaciones de derechos humanos, movimientos feministas, asambleas barriales, y muchos más, todos y todas con una misma causa y objetivo: que no saliera la Ley Bases. Sobre esta gran movilización y convocatoria, Biasi dijo: “Tiene que reafirmarse para el pueblo argentino que no hay que delegar la defensa propia, no hay que delegar las acciones de lucha contra un gobierno, que el pueblo sabe que es un gobierno absolutamente antipopular. Tenemos que tomar en nuestras manos la organización y la lucha como lo hicieron hoy. Con infinidad de gremios, compañeros de asambleas, vecinos, jubilados que venían sueltos, porque hubo una manifestación muy grande, a pesar de los esfuerzos que hicieron para que no se convirtiera en esto”. Las modificaciones que la Cámara de Diputados/as deberá aprobar o rechazar En medio de la sesión y de la masiva movilización en las afueras del Congreso, nos enterábamos de que se había quitado el título previsional, y la ley quedaba sin la derogación de la moratoria previsional y la creación de la Prestación de Retiro Proporcional para aquellas personas que cumplieron 65 y que no completaron los 30 años de aportes necesarios para jubilarse. También hicieron cambios sobre el RIGI (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones) y sacaron de la lista de privatizaciones a Aerolíneas Argentinas, el Correo Argentino y Radio y Televisión Argentina (RTA), entre otras modificaciones. En ese momento, esos cambios se sintieron como una pequeña victoria. Sin embargo, al momento de la votación particular, todo se desmoronó, en principio, con la delegación de facultades por el término de un año al presidente de la Nación. Los demás títulos, entre ellos la reforma laboral y la reforma del Estado, consiguieron voto afirmativo. Ahora esta ley queda en manos de diputados y diputadas, nuevamente. Deberán aprobar o rechazar las modificaciones; también podrían insistir aprobando nuevamente el proyecto original. La Unesco por un voto El caso más llamativo fue el de la senadora Lucila Crexell, del bloque “Cambio Federal”, a quien le propusieron, sin muchas vueltas, ser embajadora en la Unesco, a cambio de un voto positivo. Suena a delito, ¿no? Específicamente, a la figura de presentación u ofrecimiento de dádivas. El Código Penal de la Nación lo deja claro en su árticulo 259: “Será reprimido con prisión de un mes a dos años e inhabilitación absoluta de uno a seis años, el funcionario público que admitiere dádivas, que fueran entregadas en consideración a su oficio, mientras permanezca en el ejercicio del cargo. El que presentare u ofreciere la dádiva será reprimido con prisión de un mes a un año”. Al parecer esta negociación venía desde hace un tiempo, en las sombras, hasta que finalmente se dio a conocer antes de la votación, lo que generó una fuerte polémica, pero no afectó la votación final, ya que la senadora Crexell votó de manera afirmativa. “¿Y la degradación social que han impuesto? Porque hoy tendríamos que haber sido el doble de gente diciendo: ‘¿Cómo una ley sale porque a una senadora opositora se le ofreció un cargo en la Embajada de la Unesco en París?’ Evidentemente, en el pasado ya se la habían prometido y no cumplieron. Infiero yo que ella dijo que solamente iba a votar a favor, si aparece el papel que diga que la van a designar embajadora. Y así fue. Estamos frente a un escenario en el cual esto es muy grave”, planteó la diputada del FIT – Unidad. Biasi asume como diputada por el sistema de rotación en las bancas que tienen los diferentes partidos que conforman el Frente de Izquierda. Consultada acerca de por qué el gesto de Javier Milei donando su sueldo de diputado, en 2023, tuvo tanto impacto social positivo y en cambio la rotación de bancas en la izquierda no, Biasi respondió: “Tiene que ver, sin lugar a dudas, con un aspecto comunicacional que Milei ha utilizado de

Alfredo Grande se tomó la costumbre de festejar sus cumpleaños en público y celebrando la militancia. En apenas tres semanas, pasamos de Norita como invitada central a Norita como símbolo de tantas cosas, así que su figura también estuvo presente en esta jornada que se realizó en el Teatro Tercer Acto. Compartimos la transmisión en vivo de la actividad. https://www.youtube.com/watch?v=msQIahuOSNI 0:08 Presentación de Alfredo Grande.12:32 Julio Gambina.23:25 Mario Mazzitelli.34:45 Miguel Ponce.42:25 Eduardo Soares.54:00 Guillermo Cieza.1:00:00 Laura García Tuñón.1:09:13 Ángel Fernández Schejtman.1:10:55 Luis Hessel.1:15:48 Sergio Zeta.1:23:30 Irene Antinori.1:26:15 Cierre de Alfredo Grande.

Hay mujeres que luchan un día y son buenas. Otras luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenas. Pero las que luchan toda la vida son las imprescindibles. La versión, en femenino, de la cita de Bertolt Brecht, podría haber estado inspirada en la vida y la lucha de Nora Cortiñas. Sería un acto de plena justicia. Este jueves 6 de junio, en la Plaza de Mayo, Norita, como era de esperar, recibió el abrazo del adiós y el hasta siempre que merecen las personas imprescindibles.  Redacción: Carlos RodríguezEdición: Fernando TebeleFotos: Bárbara Barros / La Retaguardia De Norita se dijo, se dice, porque seguirá presente en nosotros, que es la Madre de todas las batallas, pero también es la Madre de todas las ternuras. Los jueves en la plaza por los 30 mil, cualquier día, cualquier mes, cualquier año, en las marchas por el Ni una menos, por Palestina, por la Educación Pública, por los trabajadores/as, por las víctimas del Gatillo Fácil.  “Norita, si vos no estás se suspenden las marchas, los actos, las protestas, los testejos”, solía decirle cada que ve nos encontrábamos en algún lugar donde se necesitara su presencia, su compromiso, su solidaridad, su palabra y su sonrisa. Porque Norita era presencia, reclamo, optimismo y esperanza.  Eso la convirtió en un emblema de amor y de lucha. Esto, dicho en presente, porque las personas como ella viven para siempre y seguirán presentes en la eterna ronda de la Plaza de Mayo.  Fue la primera Madre de la plaza que conocí. Fue en 1980, cuando empecé a trabajar en la agencia Noticias Argentinas (N.A.). Ella era la que llevaba los comunicados reclamando la aparición con vida de los desaparecidos. N.A. era uno de los pocos medios que publicaba información sobre secuestros y desapariciones. Los cables salían por la teletipo, pero algunos pocos medios abonados –y dueños de la agencia– publicaban las notas. Solo, a veces, La Arena de La Pampa o el diario Río Negro. A pesar del silencio y la complicidad de muchos medios, Norita hacía la recorrida buscando alguna mano amiga.  https://www.youtube.com/watch?v=c_YFAR4Fxjw Del brazo de Norita llegué por primera vez a la casa de las Madres, en Uruguay casi esquina Viamonte, y luego en Hipólito Yrigoyen al 1400. Las Madres estaban todavía juntas, a pesar de las diferencias. De la mano de Norita conocí a Hebe, María del Rosario, María Adela, Renée, Tota, Cota, Juanita, Elvira, Taty, Porota, todas.  Ser amigo de Norita fue tarea fácil y muy grata. En diciembre de 1981 se hizo la primera Marcha de la Resistencia, de 24 horas, que comenzó a oscuras en la Plaza de Mayo porque el gobierno militar ordenó un estratégico corte de luz en un par de manzanas aledañas a la Casa de Gobierno. Igual, estábamos bajo el manto de amparo de las Madres. Se reunían militantes políticos, familiares de presos y desaparecidos, trabajadores, gremialistas de base, miembros de las primeras organizaciones sociales que luchaban por la igualdad de género y por el respeto a la diversidad sexual. La Plaza de Mayo era un refugio para quienes padecían el exilio dentro de la Argentina.  En una de las tantas marchas que realizaron las Madres y los organismos de DDHH en los últimos años de la dictadura, caminamos con Nora y miles de personas hasta la plaza del Congreso. En esos días se había conocido el caso de Cecilia Viñas, quien había dado a luz durante su cautiverio en la ESMA. Se dijo entonces que Cecilia estaba viva y que se había comunicado ocho veces con su familia desde el lugar donde estaba secuestrada. La nota publicada en una revista de entonces decía que ella pedía que buscaran a su hijo, quien recuperó su identidad muchos años después, gracias a la lucha de las Abuelas de Plaza de Mayo.  En esos días, Norita estaba muy ilusionada, confiaba en la posibilidad de que su hijo estuviese vivo. Estaba próxima la asunción de Raúl Alfonsín y se reavivaba la esperanza de la aparición con vida. Carlos Gustavo Cortiñas había sido secuestrado el 15 de abril de 1977. Era militante de la J.P. en la Villa 31, acompañando a Carlos Mugica. En esa marcha, al llegar al Congreso, con Norita nos abrazamos, lloramos y ella repetía: “Tiene que estar vivo Carlitos, tiene que aparecer, tienen que aparecer”. A los 94 años, Norita se nos fue sin saber nada sobre el destino final de su hijo mayor. Nunca dejó de buscarlo, nunca dejó de luchar, siempre acompañó otros dolores, siempre acompañó el reclamo por otras desapariciones, por otras luchas contra otras injusticias.  Durante todos estos años, desde aquella lejana década de los 80, con Norita nos vimos centenares, tal vez miles de veces, sobre todo en la calle, acompañando las luchas, como hizo siempre. Sin banderas partidarias, sin alinearse detrás de ningún gobierno, acompañando siempre los reclamos populares. Acompañar la lucha del pueblo era su bandera, su ideología, su política, su compromiso inalienable.  De todo eso se habló este jueves en la plaza. Todos dejaron caer una lágrima por Norita, pero hubo más sonrisas que lágrimas porque, como se dijo también: “Ella era pícara, risueña, comprometida, amorosa, solidaria, luchadora, fiel a sus principios, independiente del poder, lúcida en su pensamiento, en su palabra y en cada una de sus acciones”. Nunca pegada a ningún gobierno, siempre dispuesta a poner el cuerpo por el otro, siempre sonriente, caminando o en silla de ruedas. Por eso forma parte de las imprescindibles, de las que nunca mueren. En todas las marchas, en todas las luchas, vamos a sentir su presencia y vamos a poder verla, siempre, con los ojos del alma. 

El caso de la desaparición de Ricardo Cittadini tiene varias particularidades. La primera, quizás anecdótica, es que fue el primer caso de crímenes de lesa humanidad que tomó Pablo Llonto para representar a las familias. La segunda es un dato de la propia historia de Ricardo dentro del sistema concentracionario, y es que fue visto en cautiverio dentro de la comisaría 28° de la Policía Federal en Barracas, en la Avenida Vélez Sarsfield 170, edificio que ahora está en manos de la Policía de la Ciudad. Entrevistamos a Mercedes Nieto, una de las sobrinas de Ricardo Cittadini. Nos compartió su historia familiar y cómo el legado de memoria fue traspasando generaciones.   https://www.youtube.com/watch?v=-g0vxuK8fJk Foto: Pablo Solana / Sur Capitalino

https://www.youtube.com/watch?v=TbBNCHcnNL8 La Sala I de la Cámara Criminal y Correccional Federal ordenó, por pedido del fiscal Gerardo Pollicita, 27 allanamientos a comedores populares y domicilios de 28 referentes del Frente de Organizaciones en Lucha (FOL), Polo Obrero (PO) y Barrios de Pie. Los operativos estarían basados en supuestas llamadas realizadas a la línea que el Gobierno nacional instaló para denunciar situaciones irregulares en el acceso a los planes sociales. La causa se inició el 20 de diciembre, el mismo día de la primera marcha que realizó la izquierda contra el gobierno. El juez Sebastián Casanello había rechazado el pedido del fiscal, quien además solicitaba la detención de las 28 personas. Ahora, la Sala de la Cámara intervino tomando parcialmente el pedido del fiscal. Es difícil pensar que no se tomará algún caso irregular excepcional para ser presentado ante la sociedad como una generalidad, apuntalando el estigma contra las organizaciones sociales y permitiendo el consenso social necesario para avalar prácticas que remiten a otras épocas, en las que el solo hecho de pertenecer a una organización popular, encarne un delito de por sí.