UN GOBIERNO DE «CHORROS», CONTACTADO CON NARCOS Y SUBORDINADO AL PODER IMPERIAL
Por LaRetaguardia en Nacionales - publicado el 30 enero 2026
El narco Federico “Fred” Machado es un personaje vinculado a varios líderes de La Libertad Avanza. Está probada su relación con José Luis Espert, pero en el mismo Cambalache Siglo 21, están bajo sospecha Javier Milei, Patricia Bullrich, Lorena Villaverde, Lilia Lemoine y siguen las firmas. El único que no tomó nota es Donald Trump.
Redacción: Carlos Rodríguez
Hacia fines de 2023, Patricia Bullrich disparó un misil sobre su entonces rival Javier Milei: “Tenés a todos los ‘chorros’ en tu lista y crees que vas a cambiar algo”. Al poco tiempo, para escalar al poder, Bullrich se unió a los “chorros”. A partir del escándalo por el vínculo entre José Luis Espert y Federico “Fred” Machado, se supo que algunos “chorros” recibieron donativos de campaña girados por el narcotráfico.
El cuadro es mucho más complejo, porque el presidente Javier Milei comparte abogado con el mismo “Fred” Machado, mientras que Patricia Bullrich —la que denunció a los “chorros” de Milei— recibió aportes de campaña de la firma “Lácteos Vidal”.

La empresa tiene vínculos estrechos con negocios del ya mítico y omnipresente Fred Machado.
Bullrich, que se autoproclama líder de la lucha contra los narcos en Argentina, también recibió aportes de Gustavo Alejandro Bruzzone, considerado por la propia Bullrich como uno de “los diez narcos más buscados del país”.
Ella lo dijo cuando Bruzzone fue detenido, el año pasado, pero omitió mencionar que el narco top diez fue un activo militante del PRO y de la campaña de la propia Bullrich en 2023.
En las redes sociales, Bruzzone, embelesado por el carisma de Bullrich, escribió: “Te volvería a votar una y mil veces Patricia”.
La ex ministra de Seguridad admitió que Bruzzone fue militante del PRO, pero afirmó que no lo recuerda porque los militantes de su campaña “eran muchos”.
Otro caso coincidente es el de María Lorena Villaverde, la legisladora de la Libertad Avanza que fue condenada en Estados Unidos por tráfico de cocaína. Eso ocurrió en 2002, cuando estuvo presa, hasta que su defensa logró la anulación de ese primer juicio. Mientras esperaba el segundo proceso oral, Villaverde incumplió los términos de la libertad vigilada que le habían concedido.
En circunstancias nunca aclaradas, ella salió de Estados Unidos sin permiso de la Justicia y retornó a la Argentina. Como nunca más la encontraron —algo que tampoco tiene una explicación lógica—, siguió libre y la Justicia yankee, 17 años después, dio por cerrado el caso, sin nuevo juicio ni condena.
La impunidad permitió que Villaverde fuera elegida diputada nacional y luego senadora por La Libertad Avanza. El escándalo hizo que Villaverde no asuma como senadora, pero sigue siendo diputada.
Son muchas las sospechas, algunas totalmente confirmadas, que unen al gobierno actual con jefes del narcotráfico. Se presentaron denuncias contra Bullrich y también contra la diputada Lilia Lemoine, quien fue asistente de Espert durante su campaña como candidato a presidente en 2019. Allí fue cuando Espert recibió los 200 mil dólares que aportó su sponsor Fred Machado.
En declaraciones públicas, Lemoine admitió que participó en reuniones con Espert y Machado, pero aseguró: “Estuve ahí porque era influencer, ni recuerdo la cara de Machado”.
En este marco de corrupción flagrante, Donald Trump, autoproclamado líder de la lucha contra el narcotráfico a nivel interplanetario, sólo acusa, con falsedades, a los gobiernos que no aplauden al imperio.
¿Hasta cuándo y a qué costo, la Argentina tendrá que pagar el silencio cómplice del jefe del imperio?
Patricia y los “chorros”
En la política argentina, la sensatez y la verdad, golpeadas desde hace tiempo, quieren ser sepultadas en forma definitiva por el gobierno de Javier Milei y sus cómplices políticos, empresariales y mediáticos.
Como consecuencia de una memoria frágil generalizada, pocos recuerdan hoy que una vez Patricia Bullrich dijo una verdad. Cuando era candidata a presidenta y debatía con el líder de La Libertad Avanza, la ex ministra de Seguridad dijo una verdad rotunda: “Javier, tenés a todos los chorros en la lista. Lo tenés a (Hugo) Barrionuevo, que te banca la campaña. Vos crees que vas a cambiar algo con todos esos chorros en tu lista”.
Como para algunos políticos todo es relativo y provisional, Bullrich se amigó con Milei y se unió a la banda de chorros que ella había denunciado.
Lo grave es que Bullrich, aunque parezca mentira, había dicho una verdad irrefutable, eran y son “chorros”.
Uno de esos “chorros” denunciados por Bullrich, resultó ser un personaje oscuro y poco conocido en esos momentos, llamado José Luis Espert, que también quiso ser presidente de la Nación. A él no lo bancaba el corrupto Hugo Barrionuevo, lo bancaba un “narco-empresario”, Federico “Fred” Machado, con una causa pendiente por narcotráfico y lavado de activos en los Estados Unidos.
El contacto entre Espert y Fred Machado era de vieja data, de 2019. En ese entonces, Espert había recibido 200 mil dólares, como “adelanto” de un aporte total de un millón. En 2019, Espert fue candidato a presidente por un engendro de pomposo nombre: Unite por la Libertad y La Dignidad.
En un reportaje desde el lugar donde cumplía prisión domiciliaria, Fred Machado dijo que apoyó a Espert “por sus ideas y su discurso”.
Resulta extraño que un acusado por narcotráfico avale a un candidato que antes del ocaso de su carrera política proclamaba “cárcel o bala” para los delincuentes en general y “bala o bala” para los narcos.
Cuando estalló el escándalo por el vínculo con Fred Machado, a Bullrich le preguntaron si Espert tenía que bajar su candidatura. Ella se limitó a repetir una y otra vez: “Es muy importante que (Espert) dé una explicación ya, hay que aclararlo ya”.
La entonces ministra de Seguridad, durante largos días, dejó la decisión en manos de Espert: “Lo que a cada uno le toca es hablar para salvar al Presidente, para salvar el proyecto, no puede ser que el Presidente salga a hablar” sobre el tema.
Javier Milei sólo había dicho algo grotesco respecto de la grave imputación a su candidato narco: “Son chimentos de peluquería”.
El escándalo fue creciendo, porque ya no era Juan Grabois el solitario denunciante. Los 200 mil dólares que recibió Espert de su amigo Fred estaban acreditados en una causa judicial en Texas, Estados Unidos.
Cuando el tema era una bomba, Bullrich siguió jugando al oficio mudo e insistió en pedirle un gesto de grandeza a un hombre pequeño como Espert: “Hace falta una explicación, es algo del 2019, y hay que ver qué explicación dio él en ese momento y qué presentó. Es lo que necesitamos saber porque él puede haber presentado en la Justicia Electoral una explicación. Y esa explicación puede ser válida o no. Es importante conocerla”.
Bullrich siguió tirando la pelota afuera: “Parece ser una persona que en una elección se le metió alguien que estaba metido en el narco. Imagínense que nosotros, que combatimos el narco con todo, no podemos aceptar conductas de personas que estén aliadas al narco. No aliadas —rectificó—, que hayan recibido plata”.
Espert fue candidato a presidente en las elecciones de 2019. Los comicios se realizaron en octubre de 2019. ¿Quién era la ministra de Seguridad en ese momento? Sí, era Patricia Bullrich, la que dice comerse crudos a los narcos. Ella que todo lo sabe y todo lo ve, simuló no haberse enterado de nada, cuando lo sabía todo. Cuando el escándalo le estalló en la cara, Bullrich confesó todo: el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos había enviado un informe que precisaba que se tenía conocimiento, en la justicia estadounidense, del vínculo existente entre Fred Machado y José Luis Espert.
Bullrich, en lugar de pedirle una explicación, tendría que haber denunciado a Espert. Lo mismo le correspondía al presidente Javier Milei, pero ninguno lo hizo.
Los dos sabían la existencia del documento reservado, enviado por la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal en 2021. Bullrich lo admitió en una entrevista con Jonatan Viale. Dijo incluso que en ese año se abrió una causa judicial en Argentina, con intervención del juez Marcelo Martínez de Giorgi.
“Cuando nosotros llegamos al Gobierno en 2023 esto ya estaba procesado, estaba en la Justicia, era parte de un expediente judicial con una causa en marcha”, en la que estaba mencionado Espert.
La actitud de Bullrich roza el encubrimiento o cuando menos el incumplimiento de los deberes de funcionario público. Hay una causa en el mismo juzgado de Martínez de Giorgi para que se la investigue a Bullrich por haberse hecho la distraída, entre otras cosas.
El periodista de TN Diego Sehinkman le señaló a Bullrich la evidencia: “Lo que vos estás diciendo es que ya sabían, por ese informe, que Espert estaba siendo investigado”. La exministra dio una respuesta ridícula:
“Nosotros no miramos los informes del 2021. Sabemos que hay una causa abierta, y en esa causa ya está nombrado Espert. Es decir que esto era público, ya había pasado del ámbito de Inteligencia al ámbito público”.
Sí Bullrich, usted sabía todo y tendría que haberlo denunciado, en 2021 o tal vez en 2019 cuando era ministra de Seguridad de Mauricio Macri.
Ella sabía que Machado era dueño de una flota de aviones privados que transportaron toneladas de cocaína en complicidad con el cártel de Sinaloa, uno de los más activos de México.
Los aviones volaron desde provincias argentinas hacia Perú, Guatemala, Colombia y Panamá, pero Bullrich mintió, dijo que no sabía nada.
La Biblia y el Calefón
Está claro, a esta altura, que todos en el gobierno de La Libertad Avanza sabían del vínculo entre Machado y Espert. Varios medios periodísticos, citando fuentes del entorno presidencial, consignaron que hubo reuniones entre Milei, Espert y Machado en la financiera de Ramiro Marra. Además, vaya coincidencia, está probado que Fred Machado y Javier Milei comparten abogado: el mediático Francisco Oneto.
Como el presente de la Argentina es un cambalache mucho más turbio que el que definió Enrique Santos Discépolo, el 11 de octubre de 2023, Oneto fue el abogado defensor de Javier Milei en la denuncia por “calumnias e injurias, intimidación pública e incitación al odio” que al hoy Presidente le había iniciado su entonces rival Patricia Bullrich.
Cuando Bullrich le dijo a Milei que estaba rodeado de “chorros”, el libertario la acusó a ella de haber colocado “bombas en jardines de infantes” en los años setenta. La causa fue una ensalada con todos los ingredientes: Bullrich, Milei y Oneto como condimentos.
El mismo Oneto también defiende a Milei en la causa por la criptoestafa $LIBRA y en las demandas que lleva el Presidente contra Julia Mengolini, Carlos Pagni y Ariel Lijalad, entre otras causas. Es curioso que Milei, abanderado junto con Bullrich de la épica lucha contra el narcotráfico, tenga el mismo abogado que un narcotraficante de alta gama.
El vínculo ideológico Milei-Oneto tiene su historia porque en 2023, el abogado que defiende narcos fue candidato por la Libertad Avanza para el cargo de vicegobernador de la Provincia de Buenos Aires. La candidata a gobernadora fue Carolina Píparo. El multiabogado Oneto fue defensor de Píparo en la causa en la que ella y su exmarido, Juan Ignacio Buzali, fueron imputados en 2023 por atropellar con su auto, en forma intencional, a un grupo de jóvenes a los que acusaban, por error, de ser “motochorros”.
La causa irá a juicio oral este año. Es de esperar que allí también diga presente Francisco Oneto, a quien cualquier avión lo deja bien.
Para Patricia nada de alcohol, sólo lácteos
Alejandra Bada Vázquez, propietaria de la empresa Lácteos Vidal, ante los rumores sobre sus vínculos con el narcotráfico, aseguró: “No conozco a Fred Machado”. Además, negó que su empresa haya aportado fondos a la campaña presidencial de Patricia Bullrich.
“Lácteos Vidal jamás aportó a la campaña ni de la doctora Bullrich ni la de ningún otro candidato. Somos una empresa familiar que no hacemos política. Nos quieren ensuciar”.
Sin embargo, a pesar de sus afirmaciones, la Justicia Electoral registró un documento en el que figura una transferencia de 400 mil pesos para la campaña presidencial de la doctora Patricia Bullrich. Se trata de una transferencia del Banco Supervielle a la cuenta Juntos por el Cambio. Por si fuese poco, el inefable Fred Machado sostuvo que Vidal Bada Vázquez, dueño de la empresa junto con Alejandra, “es un amigo”.
Está probado y ha sido publicado por varios medios de difusión masiva que Alejandra y Vidal Bada Vázquez, empresarios argentinos del rubro lácteo y titulares de Lácteos Vidal S.A., figuran como managers de dos sociedades radicadas en Florida (Quinta Criolla LLC y Cueto Miami LLC) que comparten características estructurales y agentes con compañías asociadas al empresario Fred Machado. Esto consta en registros públicos del Departamento de Estado de Florida.
Las dos firmas son de los Bada Vázquez. El gestor que intervino en el registro de las dos compañías es Oscar Gastaudo, el mismo que figura en las empresas cuyo dueño es Fred Machado.
Además, Alejandra Bada Vázquez es socia de la empresa Eco Friendly de Gustavo Ciccarelli, primo y supuesto testaferro de Fred Machado.
La cercanía de Lácteos Vidal con Bullrich fue confirmada con las fotos de la ex ministra de Seguridad luciendo un gorrito con el nombre de la empresa de productos lácteos.
El narco militante del PRO
Hay más sobre Bullrich. El 1 de julio de 2025, ella anunció como un gran éxito la captura de un narco prófugo desde hacía más de dos años.
Lo que no dijo es que el prófugo era un activo militante del PRO que también había aportado a la campaña presidencial de Bullrich en 2023.
El narco prófugo era Gustavo Alejandro Bruzzone, imputado en una causa por contrabando de cocaína.
Bullrich elogió el operativo realizado por la Policía Federal y definió a Bruzzone como “pieza clave” en una maniobra destinada a enviar 1.600 kilos de cocaína a Europa.
En las redes sociales, le recordaron a Bullrich la militancia de Bruzzone en la campaña para apoyar su candidatura presidencial en 2023. En enero de 2024, cuando Bullrich ya era ministra de Seguridad, Bruzzone le agradeció públicamente por haber intervenido a su favor en un caso que involucraba a su madre.
Como la detención de Bruzzone fue en la Provincia de Buenos Aires, Bullrich chicaneó a las autoridades bonaerenses: “Los delincuentes encuentran impunidad y refugio en PBA. Mientras unos miran para otro lado, nosotros los buscamos, los encontramos y los hacemos pagar”.

Eludió hablar de la militancia de Bruzzone en el PRO y en su campaña, pero consideró a Bruzzone “uno de los 10 narcos más buscados del país”. Aseguró que estaba prófugo desde hacía dos años, es decir cuando Bruzzone la apoyaba en su campaña presidencial.
De la cárcel al Congreso, sin escalas
María Lorena Villaverde, la legisladora narco, fue detenida y juzgada en 2002 en Florida, Estados Unidos. La condenaron, pero su defensa logró que se anulara ese primer juicio. Luego de la condena la enviaron a una prisión federal.
La habían detenido el 15 de julio de 2002, acusada de traficar más de 400 gramos de cocaína junto al colombiano Fabio Restrepo y al cubano Jesús Ferrer. Villaverde tenía 28 años y vivía en Miami desde 1999. La acusaron de venta, distribución o expendio de drogas ilícitas, y por conspiración de dos o más personas para distribuir narcóticos. En Estados Unidos, la pena máxima para esos delitos es de 20 años de cárcel.
En septiembre de ese año, Restrepo y Ferrer se declararon culpables en un juicio abreviado y se ofrecieron como “colaboradores” de la Justicia para obtener condenas menores. Las sospechas indicaban que los tres trabajaban para el Cártel de Cali.
El 18 de octubre, Villaverde fue hallada culpable. La defensa de la hoy legisladora logró que ese primer fallo fuera anulado por problemas procesales y que se hiciera un nuevo juicio. Sin embargo, rechazaron su pedido de libertad bajo fianza y siguió presa. El nuevo juicio se iba a realizar el 5 de noviembre de 2002, pero eso no ocurrió.
A partir de enero de 2003, la defensa de Villaverde logró que la excarcelaran en razón de la postergación del proceso oral. La imputada incumplió las órdenes dictadas por la Justicia para el cumplimiento de ese beneficio y en circunstancias que se desconocen, logró salir de Estados Unidos sin permiso judicial y regresó a la Argentina. Todo indica que la buscaron porque la Justicia ordenó que la volvieran a detener y que cesara el régimen de libertad vigilada. Nunca más la encontraron y, en agosto de 2017, por el tiempo transcurrido, la Fiscalía retiró los cargos y la jueza, de apellido Scriven, archivó la causa.
Villaverde nació en San Antonio Oeste el 18 de febrero de 1974. El juzgado Civil y Comercial 9 de su ciudad natal le abrió una causa y dispuso un embargo sobre sus bienes por la venta irregular de terrenos en Las Grutas.

Es pareja de Claudio Ciccarelli, primo y supuesto testaferro de Federico Andrés «Fred» Machado. En 2027, se abrió un expediente judicial en el que se investiga a Villaverde por supuestos delitos económicos. Los cargos fueron por evasión tributaria y por el posible blanqueo de fondos provenientes del comercio de estupefacientes. Se dice que en un solo día habría retirado 1.5 millones de dólares en cheques y cobrado en ventanilla otros 5 millones de dólares.
Lemoine, la desmemoriada
La diputada nacional Lilia Lemoine tiene también una causa por supuesto lavado de dinero y omisión de los deberes de funcionaria pública. En la campaña presidencial de 2019, Lemoine formó parte del equipo que apoyó la candidatura de José Luis Espert. La defensa de la legisladora afirma que ella “sólo se limitó a realizar tareas de apoyo político”. La denuncia penal contra Lilia Adela Bolukalo Lemoine fue presentada por Marcela Viviana Aguirre. Lo que se investiga es la relación que tuvo con Fred Machado, el sponsor de Espert. La denunciante sostiene que Lemoine pudo haber tenido conocimiento pleno del aporte del narcotráfico recibido por su jefe político de entonces. Lo que se cree es que pudo haber colaborado para dar apariencia legal a fondos procedentes de negocios ilícitos que están siendo juzgados en Estados Unidos.
La presentación incluye publicaciones periodísticas, registros en redes sociales y videos que acreditarían que Lemoine participó en reuniones con Espert, con Fred Machado y con otras figuras políticas que hoy militan en La Libertad Avanza.
En la denuncia, se solicitó a la Justicia que analice a fondo el patrimonio de Lemoine, accediendo a reportes financieros, declaraciones juradas y que se solicite información a las autoridades judiciales de Estados Unidos que tienen a su cargo la causa contra Fred Machado y Espert.

Consultada por la prensa, Lemoine reconoció que estuvo en reuniones en las que estuvo presente Fred Machado, pero aseguró que ella solo era “una influencer, ni siquiera recuerdo la cara de Fred Machado”. Nadie vio nada, nadie sabe nada, pero todos sabían de la existencia de un Papá Noel que hacía regalos caros con plata del narcotráfico.


