Claudia Sheinbaum asumió en México y heredó la gran deuda con las familias de los desaparecidos por Verdad y Justicia
Por LaRetaguardia en Derechos Humanos, Justicia - publicado el 4 octubre 2024
El pasado 26 de septiembre se cumplieron 10 años de la trágica noche de Iguala, en la que policías de la provincia de Guerrero y el crimen organizado atacaron a un grupo de estudiantes, asesinando a 6 personas y desapareciendo a 43 normalistas de la escuela rural de Ayotzinapa. Todo bajo la mirada y silencio cómplice del Ejército mexicano. La asunción de la nueva presidenta de México sin menciones a la masacre.
Redacción: Mónica Mexicano
Edición: Fernando Tebele / Valentina Maccarone
Fotos: Mónica Mexicano / Gaby D. Guevara
La mañana del 26 de septiembre, seis pequeños sismos sacudieron el Valle de México. La ciudad se preparaba para ver marchar a las familias de los 43 estudiantes desaparecidos. La cita se dio en el Ángel de la Independencia, donde numerosas columnas de organizaciones y estudiantes buscaron tomar su lugar en el contingente. Delante, madres y padres encabezaron la marcha con los rostros de los 43 en el pecho.




Una lluvia continua y un cielo cerrado fueron el escenario de ese caminar. Un mar de paraguas e impermeables de colores avanzaron hacia el centro de la ciudad. Al llegar al Zócalo, el contingente se topó con una barricada: una gran valla de bloques de concreto impedía el paso de la marcha. Por un costado, por un espacio muy estrecho, tuvieron que pasar los familiares, uno por uno, mientras que los estudiantes saltaban la valla. La entrada al Zócalo se demoró por este intento de boicot por parte del gobierno. De a poco, fueron llegando las columnas al templete.
Durante el acto político, tomó la palabra Don Mario, quien también fue parte de la Caravana 43 que visitó el Cono sur en 2015. Al respecto de las vallas, declaró: “Pareciera que estamos en una dictadura donde no podemos desplazarnos libremente, ¿Dónde está la democracia que pregona este gobierno? La democracia la utilizan cuando quieren algo a su favor, pero para nosotros no existe. Señor presidente, usted sabe muy bien quién fue el que participó masivamente en el ataque hacia nuestros hijos en 2014. ¡Fue el ejército! Usted lo sabe y se puso del lado de la traición. No sólo traicionó a las familias de los 43, traicionó a todo el pueblo mexicano sediento de justicia que quiere saber la verdad.”
Después, Doña Hilda, quien también visitó Buenos Aires en 2015, señaló: “Agradecemos a las organizaciones y los colectivos, por todo el acompañamiento durante estos 10 años. Son 10 años que hemos caminado, a pesar del dolor, de las enfermedades, de los climas. Y aquí seguimos los necios de siempre, porque nos asiste la razón, 10 años que han estado llenos de mentiras por parte de dos gobiernos, el de Enrique Peña Nieto, responsable de la desaparición de nuestros hijos, quienes fabricaron su “verdad histórica” que tanto daño hizo. Y el actual presidente, López Obrador, quien se comprometió a esclarecer el caso, pero que prefirió darle la razón al ejército, dándoles la espalda a los 43. Él traicionó la confianza por proteger al ejército. Pasará a la historia como cómplice de aquellas personas que desaparecieron a nuestros hijos. Hay pruebas, hay informes que demuestran la participación de los militares. Nosotros exigimos que se abran los archivos del ejército, el regreso del Grupo de Expertos (GIEI) para que continúen las investigaciones, porque ellos han sido los únicos que nos han llevado hacia la verdad”
Han pasado más de 3650 días, 120 meses, 2 presidentes y aún no se sabe la verdad. ¿Dónde están los 43? Si bien al inicio del mandato del presidente Andrés Manuel López Obrador hubo un atisbo de luz para el esclarecimiento, se apagó cuando el ejército se negó a entregar los informes del caso y Obrador acabó por doblegarse.
Recordemos que, una de las hipótesis del ataque es que uno de los autobuses donde iban los estudiantes era usado en una ruta hacía Chicago para el tráfico de drogas, negocio millonario que de haber sido descubierto hubiera puesto en evidencia la complicidad de las autoridades incluyendo a altos rangos del Ejército.
El abogado de los familiares, Vidulfo Rosales, destacó: “Decir, también, al gobierno entrante de Claudia Sheinbaum, que si piensa seguir bloqueando, las calles y la investigación, nosotros vamos a seguir luchando. Y no le vamos a dar tanto tiempo como le dimos a Obrador, que traicionó su palabra,, que decía que limpiando las Instituciones se fortalecían, que todos aquellos que tenían que pagar lo harían. Aún con desprestigios y descalificaciones, aún cuando nos pongan barreras, las saltaremos. Continuaremos adelante exigiendo la presentación con vida de nuestros 43, porque no podemos permitir que en México siga habiendo tragedias, que siga habiendo violaciones a los derechos humanos,. A esta generación nos toca luchar por Verdad y Justicia y así lo haremos, sin dar un paso atrás, hasta lograr la presentación con vida de los 43 compañeros, y no nos importan gobiernos, del partido que sea. La lucha por la verdad es inclaudicable, continuaremos adelante, hasta lograr la presentación con vida de nuestros 43, porque vivos se los llevaron, vivos los queremos.”
El acto terminó con el coro de cientos de estudiantes de las Normales Rurales cantando el himno popular Venceremos.
Este 1 de octubre tomó posesión del cargo la primera mujer presidenta en la historia de México, Claudia Sheinbaum. Por lo pronto, en el documento de los 100 compromisos que conformarán su programa de gobierno, no hay una sola mención al caso Ayotzinapa.
La presidenta tiene por delante la tarea urgente de resolver la deuda heredada por el gobierno de Obrador, dar respuesta a la crisis humanitaria que ha dejado en México más de 115000 personas desaparecidas y una crisis forense con más de 72000 cuerpos sin identificar.


