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Ni Una Menos

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Otra jornada histórica. Otro hito en la Revolución Feminista. Se pierde la cuenta de cuántas jornadas ya se suman a una movida que fue reacción, fue marea y ahora es revolución. Compartimos las imágenes de nuestras fotógrafas Agustina Byrne, Natalia Bernades y Valentina Maccarone. Las tres, juntas, son una manera de representar, desde los colectivo, lo que está sucediendo en las calles. (Por La Retaguardia)

Así se vio la expresión más compacta del 21 Encuentro Regional de Mujeres Lesbianas Travestis y Trans del oeste, realizado el sábado 8, esta vez en San Justo, epicentro del partido de La Matanza. Una vez más, quedó claro que la zona oeste no sólo es representativa de un agite ‘rocanrolero’ sino, y sobre todo, político y social, con un espíritu de participación que el feminismo supo capitalizar y que desarrolla cada año con mayor potencial transformador. (Texto de Rosaura Barletta y Fotos de Agustina Salinas para La Retaguardia) “Milito en X, que se declara antipatriarcal, pero es una falacia”, repitieron, con esa u otras palabras, las presentaciones en el taller de Violencia patriarcal en las organizaciones. La X, en realidad, la elegimos para no repetir lo que las personas contaron en un espacio de intimidad. Lo que sí podemos decir es que fueron muchas las organizaciones nombradas. “A tal punto no nos escuchan que hoy mismo nos pusieron una reunión”, aseguró una participante después de haber tirado a la cancha el nombre de su agrupación. El Encuentro Regional de Mujeres, Lesbianas, Travestis y Trans se hizo por vez número 21 y esa trayectoria empujó la confianza profunda de los íntimos espacios de debate que se abrieron en escuelas y profesorados del barrio de San Justo. Las organizaciones de la izquierda en general tienen una fuerte llamada de atención para atender en esta jornada y es imperioso que se den por aludidas: las mujeres no son escuchadas, las mujeres no deciden, las mujeres no son dirigentes, las mujeres no encuentran espacios para sus reivindicaciones en sus propias instancias orgánicas. La feria de organizaciones y autogestivas fue desde Arieta y Almafuerte, en la puerta del colegio Normal, hasta dos cuadras más abajo en la calle Villegas, y también se extendió una cuadra más por la calle Salta hasta Entre Ríos. Los puestos eran variados: indumentaria, copitas menstruales, comidas de todo tipo, libros, bijou, macramé, parches. Los pocos varones que se plantearon asistir para sostener alguna changa de subsistencia, como puestos de choripán, pudieron ponerse pegados a los límites del Encuentro para vender lo suyo sin impedimentos. A las 15, los puestos se levantaron para garantizar que no hubiera obstáculos en la formación de las columnas de la movilización que saldría unas horas más tarde para recorrer las arterias principales de la localidad de San Justo. Desde el colegio Normal hasta la Ruta 3 y desde la Ruta 3 hasta la Catedral. Los talleres concluyeron a las 16, minutos más minutos menos, horario en que se había acordado limpiar y cerrar las escuelas que cedieron su espacio. “No necesitamos invitación de nadie porque las Putas vamos e irrumpimos”, declaró Georgina Orellano (secretaria general de AMMAr – Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina), en el posteo que denuncia que el Encuentro no había preparado un taller de Trabajo Sexual. Ciertamente, las organizaciones de La Matanza que organizan el ERMLTT son mayoritariamente abolicionistas. Es decir, no consideran a la prostitución un trabajo como cualquiera, sino una forma de sometimiento a las mujeres. AMMAr, por otra parte, no formó parte de las reuniones organizativas ni planteó la posición en los espacios orgánicos de preparación del Encuentro. Aún así, y con justa razón, las integrantes de AMMAr no fueron excluidas del Encuentro ni tuvieron obstáculos para desarrollar el taller de Trabajo Sexual, que fue incluso garantizado logísticamente por las organizadoras. Evidentemente, por el perfil político del partido de La Matanza, hubo numerosas asistentes al taller con perspectiva abolicionista que dieron la discusión, y el cruce de ambos lados fue respetuoso. “Viví en la zona roja de Mar del Plata, todas sabemos el frío que hace en invierno en Mar del Plata. A partir de las 23, mi casa se abría para darles un café, un mate o un baño a las compañeras congeladas. Por eso soy abolicionista”, se escuchó entre las voces de mayor contundencia. Mujeres que promedian los 50 años se ubicaron en la cabecera reunidas en el grupo de percusión ‘Tumbanda’, que no sólo no se detiene sino que arenga el cántico de las demás, en una especie de competencia amistosa por el ruido más fuerte. Las que portan los bombos miran a su alrededor alucinadas, sonríen y lloran. Les sigue una murga, pero la postal se repite en todas las columnas. Murgas, bailarinas y percusión como núcleo duro de las militantes que fluyen a un costado y otro de los instrumentos. La movilización abarca unas cuatro cuadras, y en las periferias del cienpiés, policías mujeres controlan los cortes de calles y más tarde protegerán la Catedral. Hasta ahí llegó el progresismo de la intendenta Verónica Magario: a que las policías que “custodiaron” el Encuentro fueran mujeres.

Dos integrantes de La Retaguardia fueron al Encuentro. Una de ellas asistió al taller de mujeres trabajadoras sexuales. Desde nuestra posición abolicionista, su idea fue escuchar argumentos de quienes creen que la prostitución debe ser reglamentada. También advirtió sobre algunas cuestiones logísticas que podrían ser constructivas hacia el próximo encuentro que se realizara en 2018 en Puerto Madryn, Chubut. (Texto de Rosaura Barletta y fotografías de Agustina Salinas para La Retaguardia) “¡Hijas de puta! ¡Si quieren aborto legal, cuidensé!”, nos gritó un pibe desde una moto mientras se desarrollaba un taller en la vereda. En Bariloche, recuerdo, nos escandalizamos con justa razón porque un ultracatólico le pegó una piña en la cara a una compañera durante la marcha. Hoy por la tarde, cuando todo había terminado y sólo quedaban unas cuantas haciendo tiempo para sus vueltas, un grupo de motos rodearon la plaza 25 de Mayo para tirarles piedrazos. “Yeguas”, nos dijo uno el domingo, también en moto, mientras cruzábamos la calle. Me hacen reír los insultos tan absurdos como yegua. Esos ataques tendrían otra identidad si la logística fuera diferente, pero son fugaces, rápidos, cobardes, y bajo ningún punto de vista son la expresión de un repudio generalizado de los habitantes de Resistencia. También eso es parte de lo que pasa en el Encuentro Nacional de Mujeres. Las y los chaqueños, como en su momento fueron las y los misioneros, transitaron este fin de semana con asombro y emoción. “¿Qué es el pañuelo verde? ¿Son de Moyano?”, preguntó un kioskero confundido. El Encuentro tiene la riqueza, y el privilegio, de ese contacto cuerpo a cuerpo con quienes sólo reciben nuestro mensaje distorsionado a través de los medios hegemónicos, y la valiosa posibilidad de explicar nuestras razones sin intermediarios. Desde el balcón, una señora levantaba el puño y aplaudía al ritmo de la marcha que la interpeló: “Mujer, escucha: ¡Únete a la lucha!”. La movilización llega después de dos días de discusiones acaloradas y emocionantes, es decir que para ese momento se concentra toda nuestra pasión. Por eso las postales del Encuentro no se borran más. Por más dificultades que haya que sortear –innumerable cantidad-, las primerizas no salen de su conmoción y son fácilmente reconocibles. Se les nota en las lágrimas o en el parpadeo compulsivo que las detiene. En esa expresión obnubilada, de niñas, que no puede dejar de absorber escenas, fotos, instantes. Por qué Resistencia es un sí Resistencia es una ciudad verde y hermosa. Las arboledas, para quienes pasamos horas y horas en plazas o veredas, son fundamentales. La plaza 25 de Mayo, además de muchos, tiene esos árboles entrados en años que, por el tamaño del tronco y la copa, dan sombra y también brisas de aire fresco. Nuestra suerte es indescriptible, porque durante el sábado y el domingo la temperatura no superó los 25º, mientras que el lunes rondó los 30º y, el martes, cuando ya se fue la enorme mayoría, la máxima fue de 36º. No hubiéramos podido, sin dudas, sostener el ritmo de nuestras actividades con un clima tan hostil. Resistencia es, también, una ciudad relativamente grande. Hay una enorme cantidad de colectivos que recorren el interior de la Capital y que tienen, aparentemente, buena frecuencia y accesibilidad. Se viaja con la SUBE, como en gran parte del país. Lo que falló Aún con todas las comodidades de que dispone, la gran cantidad de escuelas y sedes de la universidad, el verde y las plazas, Resistencia colapsó, al menos en unos cuantos aspectos. El primero y más frecuente tiene que ver con los baños, que no es menor, mucho menos si vas con niñas o niños que enfrentan varias urgencias a diario. La decena, o más, de baños químicos que estuvieron todo el fin de semana en la plaza 25 de Mayo, a las 24 horas del comienzo del Encuentro no sólo no podían usarse, sino que acercarse a unos cuantos metros era nauseabundo. Claro que el “no podían” era relativo si eran lo único que había. Lo mismo pasó en las escuelas en las que estuve. No es un problema menor. En otro sentido, la ciudad se vio desbordada en materia de alojamientos, y por eso una gran cantidad de mujeres paró en Corrientes, del otro lado del puente que separa las provincias, a unos 15 kilómetros de Resistencia. Recorrer ese tramo breve (no más de 30 minutos) y en buen estado fue caótico en exceso. Chaqueños y chaqueñas viajan a diario a Corrientes y viceversa, a ver parientes, trabajar, pasear, etcétera. Hay varias empresas de colectivos que hacen el recorrido Chaco-Corrientes pero, como hay un problema económico y de monopolios de transporte, para viajar en el Chaco-Corrientes –así se llama-, no se puede usar SUBE. Las empresas de tienen para sí una hora de cada día en la que el recorrido es suyo, y cada una tiene una tarjeta diferente. Fue difícil entender este sistema pero, cuando le encontramos el sentido, nos dimos cuenta de que no podíamos comprar una tarjeta por cada línea y tener cada una cargada con los cinco boletos que necesitábamos: sólo íbamos a hacer dos veces ese viaje y perderíamos el resto del dinero. El primer día, además, las calles cortadas desviaban el recorrido del colectivo sin criterio unificado y eso nos llevó a esperarlo, por indicación de agentes de tránsito que parecían estar seguros, dos horas en una esquina por la que nunca pasó. La opción B era tomar un cochecito, así se llama en Laferrere el remís con recorrido específico que lleva a varios pasajeros con una tarifa única por cada uno y más barata que la de un remís tradicional. Salía de Resistencia y cobraba a cada pasajero 35 pesos para cruzar el puente que iba hacia Corrientes. Este servicio tenía una demora de más de dos horas y ofrecía una trampa: a quienes estaban dispuestas a pagar 100 pesos cada una o un precio similar, se les daba cierta prioridad y no superaban la hora de espera. Nosotras, luego de hacer

Lo planteó una de las denunciantes de Cristian Aldana, procesado por abuso sexual y corrupción de menores y actualmente con prisión preventiva. Luján recibió, luego de participar en el programa A Mí No Me Importa de Radio La Retaguardia, una carta documento de parte del actual presidente del Instituto Nacional de la Música, Diego Boris. La intimación buscaba obligar a la víctima a retractarse por haber relatado en aquella entrevista una escena donde Boris fue a llevársela de la casa a pedido de Aldana; la objeción de Boris es porque luego del relato Ariell dijo que era cómplice de Aldana. Para dar una respuesta pública ratificando sus dichos, Luján volvió a visitar La Retaguardia y aclaró punto por punto cada suceso. También la acompañó su abogada Nvard Nazaryán. (Por La Retaguardia) “Soy una de las diez denunciantes de Cristian Aldana, ex cantante de El Otro Yo, ex presidente de la Unión de Músicos Independientes (UMI). Esta carta documento me llegó a partir de que conté un hecho en el programa A Mí No Me Importa, al que vine con chicas y chicos de la toma del Yrurtia. Al final de la entrevista se dio el espacio como para contar las situaciones que yo había sufrido con la Unión de Músicos Independientes. Es un espacio que hasta hoy sigue vigente y está funcionando. A Cristian Aldana no lo echaron, solamente no lo votaron”, señaló Luján. “Ahora está preso con preventiva, todavía no hay una sentencia. En esa oportunidad acá conté una situación porque lo que estábamos hablando con Valentina era la violencia institucional y la violencia en las organizaciones referido al tema de Tenembaum en el Yrurtia. Eso me dio pie para contar la revictimización grande que recibimos de la Unión de Músicos Independientes. Denuncio a Cristian Aldana desde los 17 años en el ámbito privado, desde los 21 en el ámbito judicial, el año pasado hice mi cuarta denuncia. Recién ahora tiene consecuencias para él y para muchos otros gracias a que Mailén Frías, que denunció a Miguel del Pópolo, todavía libre, hizo un video que se viralizó”, destacó. Para Luján, “gracias a ese video, también se viralizaron la pancarta que yo había hecho en el sur y un blog que otra chica después de ver esa pancarta hizo. Está preso recién ahora por presión. El sistema judicial se dedica a revictimizar y hacer todo para que no denuncies. Entonces, obviamente, nos vemos obligadas a tomar otros resquicios de salidas como la visibilización, los debates, el mal llamado escrache”, aseguró.“Cuando supe lo del video de Mailén fui a hacer otra vez la denuncia sin saber que después habría otras. Lo hice pensando que ese era mi momento, que al fin se iba a saber, a tomar otra instancia. En aquel momento, una periodista de Télam, Alelí Acuña Barrenechea, llamó a la UMI para preguntar si sabían algo del tema. No sé quién le respondió, pero fue una de las secretarias, y le dijo que eran problemas de cama, que eran inventos de la ex de Cristian, o sea míos”, denunció Luján sobre la respuesta del Instituto. “Esa fue la contestación de la institución a una periodista que preguntó qué postura tenían al respecto. Yo había hablado en varias oportunidades sobre la situación de la UMI, pero nunca había relatado este hecho que me compete a mí con Diego Boris, actual presidente del Instituto Nacional de la Música”. El hecho en cuestión “Fue una situación en la cual Cristian me violó, me golpeó. Yo estaba muy mal. Por la desesperación me había querido tirar de un balcón, me agarró de los pelos. Una violencia muy extrema, porque yo era su esclava. Estoy denunciando a mi ex dueño. En ese momento, vi que llamó a alguien y le dijo ‘vení a hacerte cargo de la situación’. Cuando llegó ese alguien era Diego Boris. Entró al departamento, Cristian Aldana le dejó las llaves y le dijo ‘hacete cargo’ y se fue. Yo estaba colorada, con los pelos revueltos, me acaba de suceder una de las violencias más grandes que viví en mi vida. Así, en esa situación, empecé a decirle ‘Cristian me pega, Cristian me pega’ llorando. Él me dijo ‘bueno, tranquila, agarrá tus cositas’. Agarré dos o tres cosas y me empezó a decir ‘vamos a ir a la estación de Once’. Yo le respondía ‘me quiero quedar’. ‘Vamos a la estación de Once, tranquila, tranquila, tenés que ir a lo de tu mamá’. Estábamos en Mitre entre Uriburu y Pasteur. Son seis o siete cuadras hasta la estación de Once que hice llorando mientras él me decía todo lo bueno que hizo Cristian, todo lo que lo ayudó, lo que trabajaban, que estaba estresado. En la estación me compró un boleto, un agua, me miró a los ojos y me dijo ‘Cristian Aldana me ayudó mucho, me ayudó a encontrar el amor’. Me dio el agua, el boleto y me dejó así, en esa situación en la estación. En ese momento yo estaba tan en shock, tan mal, que no lo podía ni ver, ni vislumbrar. Pero cuando empecé a resignificar toda mi historia, empecé a ver a todas las personas que silenciaron, que no hicieron nada, que actuaron a su favor, para hacerle las cosas fácil a él conmigo y un montón de otras pibas”, detalló Luján. La intimación  El texto de la carta documento que Diego Boris le envió a Ariel Luján es el siguiente: “En virtud de las manifestaciones vertidas por usted en un programa radial de la emisora La Retaguardia, que fueron posteriormente transcriptas en la página web de Ya No Nos Callamos Más, sobre las diferentes comisiones que tuvo la UMI y el actual presidente del INAMU, Diego Boris, ‘quien además de silenciar fue y es cómplice de Aldana en su acción violenta coactuando con el victimario en varias oportunidades’, además del video que extracta el reportaje realizado por la radio aludido a usted que fuera oportunamente subido a la página Ya No Nos Callamos Más.

Los medios tradicionales de comunicación apenas la recuerdan. Su familia y la comunidad educativa, exigen justicia una vez más. Por eso, el lunes la movilización fue desde el ENSAM de Banfield hasta los Tribunales de Lomas de Zamora. Anahí estuvo desaparecida durante cinco días, hasta que su cuerpo apareció en un descampado de la zona. Allí también había otros cadáveres, pero tampoco la prensa se preguntó qué pasó con ellos, quiénes son, por qué. El discurso de sus compañeros es claro: ni perejiles, ni impunidad. Al tiempo que se desarrollaba la marcha, las dos fiscales de la causa pidieron el procesamiento y la prisión preventiva para los dos detenidos, Marcos Bazán y Marcelo Villalba. Es información elocuente para demostrar que no hay otro camino que la movilización popular para obtener justicia. La Retaguardia estuvo en la convocatoria. A continuación, el registro fotográfico de Agustina Salinas. (Por La Retaguardia)   

En el marco de uno de los debates políticos más trascendentales y profundos dentro del feminismo, el programa radial abolicionista de Alika Kinan, Ni Putas Ni Sumisas, entrevistó a Diana Maffía. La directora del Observatorio de Género en la Justicia del Consejo de la Magistratura de la Ciudad Autómoma de Buenos Aires atravesó todas las aristas ligadas al tema: la normativa vigente, el análisis del discurso reglamentarista, la necesidad de unificar tareas y la responsabilidad del Estado. (Por La Retaguardia) Abolicionismo, reglamentarismo o prohibicionismo “Tiene que haber voluntad para comprender los argumentos y para diferenciar una postura abolicionista de una postura prohibicionista. En general se distinguen tres posiciones en relación con la prostitución. Son posiciones que tienen que ver con cuál es la reacción, la política que debe haber en un país en relación con la prostitución. Una de esas posiciones es el prohibicionismo, es decir, prohibir la prostitución. Eso implica que hay que perseguir a las personas que ejercen la prostitución. Aquí nunca ha habido una postura prohibicionista, sino posturas alternativamente reglamentaristas y abolicionistas. De acuerdo al reglamentarismo, la prostitución debe ser reglamentada por el Estado que tiene que decir cómo se ejerce, en qué condiciones, establecer inspecciones en los lugares donde se ejerce la prostitución, cartillas de salud para las personas que la ejercen, cargas económicas a los locales, a las personas, a quienes los manejan. Una serie de regulaciones que el Estado va a tener”, explicó Maffía. “El abolicionismo, en cambio, considera que no hay un delito en el ejercicio de la prostitución. Eso es muy importante, porque no se va a perseguir a quienes ejercen la prostitución pero sí se considera que no es un ideal de vida que las personas elijan libremente. Muchas veces, es el efecto de situaciones de pobreza o marginación o el resultado de procesos donde determinado tipo de sujetos ejercen una violencia contra las mujeres, que son las principales afectadas por esta situación pero también las travestis u otros sujetos que pueden estar en esta situación de verse forzados y explotados en el ejercicio de la prostitución. El abolicionismo considera que las personas en situación de prostitución son víctimas de un sistema prostituyente. Trata de definir a ese sistema prostituyente con una serie de condiciones. Condiciones sociales, de marginación, de explotación donde ciertos sujetos obtienen ventaja económica del ejercicio de la prostitución de otros sujetos. No es un delito ejercer la prostitución pero sí lo es la explotación de la prostitución ajena, someter a alguien a una situación de explotación, forzar a alguien a ejercer la prostitución, obtener beneficio económico instalando un prostíbulo o un bar en que se cobra por que las mujeres o travestis estén sentadas esperando a sus clientes o cobrar por los pases, quedarse con un porcentaje u obtener lucro de muchísimas otras maneras: con avisos en los diarios, pegando cartelitos en la calle, toda la enorme lista de personas. Quienes cobran las coimas, los policías, los que someten a los lugares o las mujeres a entregas mensuales de dinero, del poder político, judicial, para la protección impune de esos lugares. Todas esas formas que tienen que ver con lucrar con la prostitución ajena son delictivas y deben ser perseguidas por el Estado”, explicó la referente acerca del marco jurídico de nuestro país. “Muchas veces el propio Estado está en situación de explotación y explota la prostitución de otras personas y por lo tanto está cometiendo un delito y, a la vez, dejándolo impune”, advirtió.“Normativamente, nuestro país es abolicionista. Incluso antes de la ley de trata, porque la trata es un delito federal y es otra historia. Estamos hablando simplemente de la situación de prostitución. Los gobiernos locales deben ocuparse de evaluar si hay sujetos que lucran con la prostitución ajena, deben sancionarlo y, a aquellas personas que no quieren estar en situación de prostitución, tienen que darles alternativas sociales para salir de ese modo de vida. En esto hay testimonios disímiles entre las personas en situación de prostitución porque hay muchos modos, maneras, niveles de ejercer la prostitución, pero en todos los casos lo que se ve es una situación de violencia y explotación. Legalmente, nadie que lucre con la prostitución ajena puede estar impune. El Estado debería intervenir y evitar esto”, aseguró.La mercantilización de los cuerpos “Pero también desde un punto de vista feminista, crítico de las relaciones sociales donde las mujeres tenemos generalmente lugares de subordinación, tenemos que pensar en el Estado capitalista donde todas las cosas y sujetos nos transformamos en mercancías, las mujeres somos una especie de moneda de cambio. Tenemos roles vinculados con la maternidad y la sexualidad que son en beneficio de otros sujetos. La maternidad es muchas veces forzada para mantener niveles determinados de población y la legitimidad de los hijos. Esto implica el control sobre la vida sexual de las mujeres. También es explotada la sexualidad de las mujeres a través de considerar que los hombres son los que poseen la mayor cantidad de dinero y de recursos -cualquiera que analice las cifras de Naciones Unidas ve que el 98 % de los medios de producción, incluyendo la tierra, están en manos de varones- y las mujeres ponen los cuerpos, claramente eso implica un sesgo de género. Nadie que sea feminista puede ignorar la diferencia de género que hay entre quien consume prostitución y quien pone el cuerpo en ese consumo. Pone el cuerpo como una mercancía que circula y este es el motivo político por el cual muchas mujeres que somos feministas nos oponemos a que se regule la prostitución como si fuera un trabajo. Claramente no lo es porque la distribución de mercancías y de producción no implica ceder el propio cuerpo. Es más parecido a una situación de esclavitud, en la que la persona que es esclava anula su voluntad, su libre albedrío, su autonomía y realiza aquello que el amo le dice que realice. En esto consiste la esclavitud. Se considera que el esclavo es una especie de extensión del cuerpo del amo como

El sábado pasado se realizó una marcha más que movilizó a decenas de miles de mujeres tristes e indignadas. Esta vez el eje fue el hallazgo del cuerpo de Anahí Benítez, pero podría ser el de cualquiera. Esa sensación que solo pueden entender las mujeres y que se generaliza: pensar que todas podemos ser la próxima. Compartimos un fotoinforme de Agustina Salinas. (Por La Retaguardia)   

La niña de 14 años estuvo 33 días desaparecida. La encontraron el 12 de julio y desde entonces estaba bajo la tutela del Estado en un hogar. Hacía pocos días, Nadia había empezado a relatar su calvario en manos de una red de trata y el juez Canicoba Corral decidió trasladarla a un refugio del que desapareció a los tres días. (Por Rosaura Barletta para La Retaguardia) Nadia Rojas le importa a su mamá.  En la audiencia pública contra la trata convocada la semana pasada por los legisladores del Partido Obrero en el Frente de Izquierda y en la que se anunció la segunda desaparición de la niña, Elena fue categórica: “Cueste lo que cueste, voy a encontrar a mi hija. Ahora mismo salgo de acá a buscarla”. Y, por si fuera poco, terminó esas palabras y se levantó para hacerlo.Nadia Rojas le importa a la comunidad educativa de Lugano y a sus profesores de la Media 1 que salieron a la calle de inmediato y han llegado a organizar movilizaciones durante tres días consecutivos. Cortaron Acoyte y Rivadavia, Corrientes y Callao y otras arterias de la Ciudad. Tanto en el barrio de Lugano como en la zona del Bajo Flores, toda la comunidad denuncia que opera una red de trata y abuso sexual por la cantidad de secuestros y captaciones de niñas de entre 11 y 16 años. Nadia Rojas también le importa a la Red de Docentes, Familias y Organizaciones de Lugano, que nació para combatir a esas mafias, ayer fue a Comodoro Py a responsabilizar a la justicia de esta aberración, y hoy se sumará a las 15 horas a la movilización que irá desde Av. de Mayo y 9 de Julio hasta el Congreso, y que convoca la familia de Anahí Benítez. Nadia Rojas le importa a los centros de estudiantes de los colegios de la Ciudad de Buenos Aires que convocan a un corte por su aparición con vida el lunes a las 12.30 en Acoyte y Rivadavia.Nadia Rojas le importa a su abogado, que había pedido una declaración en Cámara Gesell desde el momento en que la niña comenzó a relatar los abusos y violaciones sufridos durante el cautiverio y no dudó en aseverar luego de la segunda desaparición que hay que desmantelar a la red de trata que opera detrás de la desaparición y que los organismos estatales intervinientes deben rendir cuentas sobre lo sucedido.    Nadia Rojas nos importa a las cientos de miles de mujeres que, perplejas y vacías, vacías por dentro, nos tragamos ayer su segunda desaparición como un hielo demasiado grande, que no pasa. Y de la misma forma, pero acumulando, nos tragamos el crimen de Anahí. Que con una piedra en la garganta no pudimos creer el estado de excepción en que nuestro género se encuentra. Que empezamos a preguntarnos compulsivamente lo que al mismo ritmo nos respondíamos ¿Dónde están los responsables? En el Estado. ¿Dónde están los responsables? En el Estado. ¿Dónde están los responsables? En el Estado. ¿Dónde están los responsables? En el Estado.  Hace años, la palabra responsable nos parecía osada y, a algunos, exagerada. Hoy queda corto decir que el Estado es responsable: el Estado es partícipe. El Estado es la trata de personas.

La Sala IV de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correcional, rechazó por segunda vez el sobreseimiento de Bonetto, quien asesinó a Natalia Grenbenshicova y Nuria Couto en una plaza de La Boca. La jueza Wilma López ya lo había declarado inimputable en otra ocasión y también revocaron ese fallo. Liliana Borysiuk, abogada de la madre de Natalia, habló con el programa A Mi No Me Importa por Radio La Retaguardia y contó acerca de la causa. El proceso queda por tercera vez en manos de una jueza a la que parece quemarle. (Por La Retaguardia)Foto: Anna, la mamá de Natalia, en la presentación de la apelación, con su abogada Liliana (con la carpeta en la mano). “Hoy es un día muy fuerte y emocionante para nosotros. Gracias por acompañarnos cuando estábamos apelando en la Cámara. Pasaron dos días. La Cámara resolvió revocar el segundo sobreseimiento de (Mariano) Boneto”, comenzó Liliana, anoche, agradeciendo por el compromiso de los integrantes del programa de La Retaguardia que acompañaron la presentación ante la Cámara.La abogada explicó de qué manera se produjeron los sobreseimientos sobre el doble homicida y cómo lograron que sean revocados: “El hecho se produjo el 11 de octubre. A dos meses y tres días, principios de diciembre, la jueza de primera instancia, Wilma López, había resuelto sobreseer a Boneto, el doble femicida, por inimputable. No imputable quiere decir que él no sabía ni entendía que estaba realizando actos delictivos. Mató a las chicas. Estaba sobreseído por no imputable. Nosotros apelamos a este fallo y la Cámara nos dio lugar. Nos dijo que teníamos razón y revocó el fallo de la primera nstancia y le ordenó a la jueza seguir investigando y aportando testimonios para estar seguro de en qué condición se encuentra él (Boneto). El 30 de junio salió el segundo sobreseimiento. La jueza hizo una investigación en la que aportó testimoniales. Probablemente hizo caso omiso a las testimoniales y, nuevamente, se apoyó en la Junta Médica Forense en su dictamen. Ese dictamen dejó muchas irregularidades no ampliadas por los mismos médicos. No se aportaron ningún tipo más de peritos adicionales. Con el mismo dictamen, él es inimputable. Otra vez salió un nuevo sobreseimiento. Nosotros apelamos y la Cámara otra vez nos dio lugar. Dijo que no está la certeza de que es inimputable. Son dos fallos de sobreseimiento y dos fallos que está revocando la Cámara”, apuntó Borysiuk. En la presentación de la apelación, el miércoles. Dos días después la Cámaravolvió a fallar en contra del sobreseimiento de Bonetto. La alegría de la madre de Natalia, que aún espera justicia, también fue expresada por su abogada: “Anna (Rodionova) se enteró hoy a la tarde. La emoción le quebró la voz y casi se me desmaya. Ella no tenía confianza en que iban a revocar ese fallo. Estaba muy triste. Hoy la esperanza que se haga justicia nació de nuevo”, manifestó.Borysiuk argumentó que estos fallos que buscaron exonerar al doble femicida de manera rápida y exprés encuentran explicación en la poca seriedad con que la justicia se toma los femicidios en general y también a una cuestión de discriminación en particular: “Nosotros y la querella sentimos que la justicia parece una  topadora, nos está aplastando. (Poniéndome) en el lugar de la víctima y la querella, sentimos que los que hicimos algo mal fuimos nosotros. Cuando se habla de género, la mujer es un objeto que no se le tiene demasiada importancia. En este caso, yo remarco una cierta xenofobia también. La mamá es de otro lugar y hablamos con acento. Nosotros somos de otra colectividad. No se nos brindó el respeto merecido por una muerte de una chica de 15 años”, expresó la abogada en el programa A Mi No Me Importa por Radio La Retaguardia. ¿Cómo continúa la causa? Borysiuk es consciente que la postura de la jueza no puede ser tomada como objetiva y buscó prevenir sobre ello. Además, aseguró que seguirán utilizando todas las herramientas que estén a su alcance para lograr hacer justicia por Natalia y Nuria: “Vuelven otra vez todos los expedientes al mismo juzgado. Nosotros planteamos en la Cámara temor a la parcialidad. Somos temerosos de la parcialidad de la misma jueza que dos veces sobreseyó al doble asesino. El proceso va a seguir. Se le ordenó por la Cámara hacer algún tipo de investigaciones, de biólogos, otro tipo de perito, otro tipo de testigos, llamaron de Córdoba para confirmar cómo fue su vida… Todo esto es un desgaste. Veremos cómo hacemos porque todos los peritos no aportan gratuitamente el trabajo. Vamos a seguir peleándola hasta las últimas consecuencias. Nosotros sí presenciamos a los testigos, hablamos con ellos y los vimos cuando ellos declaraban. Es como si uno estuviera en la plaza. Claramente, todos aportaron su granito de arena. Nosotros vimos que esta persona, a sabiendas, cometía ese delito”, y sostienen que ese delito fue el de doble femicidio.Por tercera vez la jueza Wilma López deberá decidir qué hacer con esta causa, con Bonetto, y con la angustia de las familias y amigas de las chicas.

Una joven que denunció abusos sexuales reiterados de parte de su ex pareja, contó en el Enredando las Mañanas cómo la justicia sobreseyó al acusado en 15 días y cómo están siendo judicializados por daños y perjuicios tanto ella como quienes la defendieron públicamente. (Por RNMA) “Denuncié reiteradas violaciones por parte de mi ex pareja por unos dos años”, comenzó narrando Valentina. “Fui a denunciar a la Comisaría 43 de Floresta el 24 de marzo, me atendió en el mostrador el subcomisario Jonathan Cabral; esta persona que me atendió no podía entender cómo es que yo podía denunciar a mi ex pareja, cómo es que mi ex pareja pudiera cometer un hecho de violación y antes de tomarme la denuncia me repreguntaba todo el tiempo; fueron unos 10 minutos en los que yo le decía que no me importaba su opinión, que solamente quería hacer la denuncia”, explicó. “Por fin logro hacer la denuncia, que es mal tomada, se negó a tomarme todos los hechos que venía  a denunciar, solamente me aceptó los que sucedieron cuando ya no éramos pareja”, dijo la denunciante. “Después me retuvieron unos 40 minutos en una habitación con una policía de guardia en la puerta; intenté salir varias veces pero pude salir recién cuando la policía se distrajo, ahí logramos irnos con la amiga que me había acompañado; ellos decían que me retenían porque iba a llegar una brigada”. En esa ocasión, Valentina denunció a su ex pareja Joaquín Tenenbaum.La joven remarcó que “es muy difícil ir a denunciar por violencia de género porque te someten a una constante revictimización, no te creen y ponen en duda tu relato”.“A la semana siguiente empiezo a averiguar si realmente la denuncia se había elevado o no. Después de recorrer un montón de fiscalías la encontramos calificada como ´abuso deshonesto´, una figura que no existe más hace más o menos 22 años; pedimos una copia de la denuncia, me dijeron que pase después de 5 días, volví y no me quisieron dar la copia, solo una constancia de que había hecho la denuncia”, describió. “Me llamaron a declarar el 11 de abril (Jueza Graciela Sarada Ángulo de Quin, del Juzgado en lo Correccional N°51) y después de eso no supe más nada, llamé varias veces para preguntar, pero nadie me quiere decir nada”. Para su sorpresa “el 28 de abril me encuentro con una carta documento del denunciado diciendo que yo había hecho una falsa denuncia, que él había sido sobreseído y que yo le debía $100.000 por daños y perjuicios y por haber faltado a clases un mes y medio”.La joven averiguó y se enteró que el sobreseimiento había quedado firme el 19 de abril: “a mí nunca me llamaron a hacer ninguna pericia y por lo que este chico anduvo diciendo en la escuela a él tampoco lo llamaron a hacer declaraciones ni nada” y reflexionó: “no entiendo cómo no encontraron elementos si no empezaron ni siquiera a investigar la causa”. Como nunca fue notificada, se pasaron los tres días que otorga la justicia para apelar el sobreseimiento.“Como a mí nadie me notificó se me pasó el plazo para apelar, que son tres días”. El violador “pedía plata y retractarse de lo que dijeron”, tanto a Valentina como a quienes la acompañaron en su proceso de denuncia, personas que tenían vínculos con ambos por compartir el mismo lugar de estudios.“Lo que me sorprendió y sorprendió a todos los abogados que consulté es que todo haya sido tan rápido. Una de las abogadas me dijo que la opción más probable es que el fiscal haya tenido demasiadas causas y la haya cerrado para no perder tiempo”. También les llamó la atención “que le permitan avanzar tanto en lo legal, cuando al yo querer avanzar encontré permanentes obstáculos”.En la escuela a la que concurren, el padre de él es docente: “era bastante obvio que el padre iba a recurrir a todos las elementos que tuviera para que el chico quede impune al menos en la escuela”.Las violaciones se ejercieron cuando ella tenía 17 y él 18 años, entre el 2015 y el 2017. Hoy, a la distancia, la joven reflexiona: “es una cagada toda la construcción social que tenemos, ahora se está hablando un poco más, pero siempre parece que estamos obligadas a hacer lo que quiere la otra persona y en realidad es una violación” y desea que su testimonio sirva para que otras chicas se animen a denunciar. ESCUCHAR O DESCARGAR AUDIO