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La Sala IV de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correcional, rechazó por segunda vez el sobreseimiento de Bonetto, quien asesinó a Natalia Grenbenshicova y Nuria Couto en una plaza de La Boca. La jueza Wilma López ya lo había declarado inimputable en otra ocasión y también revocaron ese fallo. Liliana Borysiuk, abogada de la madre de Natalia, habló con el programa A Mi No Me Importa por Radio La Retaguardia y contó acerca de la causa. El proceso queda por tercera vez en manos de una jueza a la que parece quemarle. (Por La Retaguardia)Foto: Anna, la mamá de Natalia, en la presentación de la apelación, con su abogada Liliana (con la carpeta en la mano). “Hoy es un día muy fuerte y emocionante para nosotros. Gracias por acompañarnos cuando estábamos apelando en la Cámara. Pasaron dos días. La Cámara resolvió revocar el segundo sobreseimiento de (Mariano) Boneto”, comenzó Liliana, anoche, agradeciendo por el compromiso de los integrantes del programa de La Retaguardia que acompañaron la presentación ante la Cámara.La abogada explicó de qué manera se produjeron los sobreseimientos sobre el doble homicida y cómo lograron que sean revocados: “El hecho se produjo el 11 de octubre. A dos meses y tres días, principios de diciembre, la jueza de primera instancia, Wilma López, había resuelto sobreseer a Boneto, el doble femicida, por inimputable. No imputable quiere decir que él no sabía ni entendía que estaba realizando actos delictivos. Mató a las chicas. Estaba sobreseído por no imputable. Nosotros apelamos a este fallo y la Cámara nos dio lugar. Nos dijo que teníamos razón y revocó el fallo de la primera nstancia y le ordenó a la jueza seguir investigando y aportando testimonios para estar seguro de en qué condición se encuentra él (Boneto). El 30 de junio salió el segundo sobreseimiento. La jueza hizo una investigación en la que aportó testimoniales. Probablemente hizo caso omiso a las testimoniales y, nuevamente, se apoyó en la Junta Médica Forense en su dictamen. Ese dictamen dejó muchas irregularidades no ampliadas por los mismos médicos. No se aportaron ningún tipo más de peritos adicionales. Con el mismo dictamen, él es inimputable. Otra vez salió un nuevo sobreseimiento. Nosotros apelamos y la Cámara otra vez nos dio lugar. Dijo que no está la certeza de que es inimputable. Son dos fallos de sobreseimiento y dos fallos que está revocando la Cámara”, apuntó Borysiuk. En la presentación de la apelación, el miércoles. Dos días después la Cámaravolvió a fallar en contra del sobreseimiento de Bonetto. La alegría de la madre de Natalia, que aún espera justicia, también fue expresada por su abogada: “Anna (Rodionova) se enteró hoy a la tarde. La emoción le quebró la voz y casi se me desmaya. Ella no tenía confianza en que iban a revocar ese fallo. Estaba muy triste. Hoy la esperanza que se haga justicia nació de nuevo”, manifestó.Borysiuk argumentó que estos fallos que buscaron exonerar al doble femicida de manera rápida y exprés encuentran explicación en la poca seriedad con que la justicia se toma los femicidios en general y también a una cuestión de discriminación en particular: “Nosotros y la querella sentimos que la justicia parece una  topadora, nos está aplastando. (Poniéndome) en el lugar de la víctima y la querella, sentimos que los que hicimos algo mal fuimos nosotros. Cuando se habla de género, la mujer es un objeto que no se le tiene demasiada importancia. En este caso, yo remarco una cierta xenofobia también. La mamá es de otro lugar y hablamos con acento. Nosotros somos de otra colectividad. No se nos brindó el respeto merecido por una muerte de una chica de 15 años”, expresó la abogada en el programa A Mi No Me Importa por Radio La Retaguardia. ¿Cómo continúa la causa? Borysiuk es consciente que la postura de la jueza no puede ser tomada como objetiva y buscó prevenir sobre ello. Además, aseguró que seguirán utilizando todas las herramientas que estén a su alcance para lograr hacer justicia por Natalia y Nuria: “Vuelven otra vez todos los expedientes al mismo juzgado. Nosotros planteamos en la Cámara temor a la parcialidad. Somos temerosos de la parcialidad de la misma jueza que dos veces sobreseyó al doble asesino. El proceso va a seguir. Se le ordenó por la Cámara hacer algún tipo de investigaciones, de biólogos, otro tipo de perito, otro tipo de testigos, llamaron de Córdoba para confirmar cómo fue su vida… Todo esto es un desgaste. Veremos cómo hacemos porque todos los peritos no aportan gratuitamente el trabajo. Vamos a seguir peleándola hasta las últimas consecuencias. Nosotros sí presenciamos a los testigos, hablamos con ellos y los vimos cuando ellos declaraban. Es como si uno estuviera en la plaza. Claramente, todos aportaron su granito de arena. Nosotros vimos que esta persona, a sabiendas, cometía ese delito”, y sostienen que ese delito fue el de doble femicidio.Por tercera vez la jueza Wilma López deberá decidir qué hacer con esta causa, con Bonetto, y con la angustia de las familias y amigas de las chicas.

Otra vez fue librado de culpa y cargo Mariano Bonetto, homicida de las jóvenes Nuria Couto y Natalia Grebenshikova, apuñaladas en una plaza del barrio de La Boca en octubre pasado. Tomó la decisión la jueza Wilma López basándose en su inimputabilidad. La familia de Grebenshikova apelará el miércoles 19 de julio a las 10 de la mañana en la Cámara del Crimen y pide acompañamiento para realizar una manifestación de rechazo. (Por Rosaura Barletta para La Retaguardia)Foto: Natalia Grebenshikova La investigación duró seis meses y no se han tomado en cuenta testimonios, tampoco pudo hacerse una nueva pericia médica o psiquiátrica además de la realizada por la junta médica forense.El primer sobreseimiento, también pedido por Wilma López, fue revocado por los jueces subrogantes Carlos Alberto González Cicciaro y Juan Esteban en enero de este año.“La muerte de dos jóvenes no tiene que quedar impune como tantas otras, imploro a la gente del país que nos albergó reclamar justicia”, expresó Ana Rodionova, mamá de Natalia. Además, calificó al fallo de “indignante y repudiable”.Natalia tenía 15 años y continuaba estudiando en la Escuela Superior de Arte “Manuel Belgrano”, mientras que Nuria, de 18, ya había egresado pero trabajaba en la librería del colegio. Ambas fueron atacadas y acuchilladas por el veterinario Mariano Alejandro Benetto a plena luz del día. Por las heridas, Nuria falleció el 5 de noviembre y Natalia el 24.

Una joven que denunció abusos sexuales reiterados de parte de su ex pareja, contó en el Enredando las Mañanas cómo la justicia sobreseyó al acusado en 15 días y cómo están siendo judicializados por daños y perjuicios tanto ella como quienes la defendieron públicamente. (Por RNMA) “Denuncié reiteradas violaciones por parte de mi ex pareja por unos dos años”, comenzó narrando Valentina. “Fui a denunciar a la Comisaría 43 de Floresta el 24 de marzo, me atendió en el mostrador el subcomisario Jonathan Cabral; esta persona que me atendió no podía entender cómo es que yo podía denunciar a mi ex pareja, cómo es que mi ex pareja pudiera cometer un hecho de violación y antes de tomarme la denuncia me repreguntaba todo el tiempo; fueron unos 10 minutos en los que yo le decía que no me importaba su opinión, que solamente quería hacer la denuncia”, explicó. “Por fin logro hacer la denuncia, que es mal tomada, se negó a tomarme todos los hechos que venía  a denunciar, solamente me aceptó los que sucedieron cuando ya no éramos pareja”, dijo la denunciante. “Después me retuvieron unos 40 minutos en una habitación con una policía de guardia en la puerta; intenté salir varias veces pero pude salir recién cuando la policía se distrajo, ahí logramos irnos con la amiga que me había acompañado; ellos decían que me retenían porque iba a llegar una brigada”. En esa ocasión, Valentina denunció a su ex pareja Joaquín Tenenbaum.La joven remarcó que “es muy difícil ir a denunciar por violencia de género porque te someten a una constante revictimización, no te creen y ponen en duda tu relato”.“A la semana siguiente empiezo a averiguar si realmente la denuncia se había elevado o no. Después de recorrer un montón de fiscalías la encontramos calificada como ´abuso deshonesto´, una figura que no existe más hace más o menos 22 años; pedimos una copia de la denuncia, me dijeron que pase después de 5 días, volví y no me quisieron dar la copia, solo una constancia de que había hecho la denuncia”, describió. “Me llamaron a declarar el 11 de abril (Jueza Graciela Sarada Ángulo de Quin, del Juzgado en lo Correccional N°51) y después de eso no supe más nada, llamé varias veces para preguntar, pero nadie me quiere decir nada”. Para su sorpresa “el 28 de abril me encuentro con una carta documento del denunciado diciendo que yo había hecho una falsa denuncia, que él había sido sobreseído y que yo le debía $100.000 por daños y perjuicios y por haber faltado a clases un mes y medio”.La joven averiguó y se enteró que el sobreseimiento había quedado firme el 19 de abril: “a mí nunca me llamaron a hacer ninguna pericia y por lo que este chico anduvo diciendo en la escuela a él tampoco lo llamaron a hacer declaraciones ni nada” y reflexionó: “no entiendo cómo no encontraron elementos si no empezaron ni siquiera a investigar la causa”. Como nunca fue notificada, se pasaron los tres días que otorga la justicia para apelar el sobreseimiento.“Como a mí nadie me notificó se me pasó el plazo para apelar, que son tres días”. El violador “pedía plata y retractarse de lo que dijeron”, tanto a Valentina como a quienes la acompañaron en su proceso de denuncia, personas que tenían vínculos con ambos por compartir el mismo lugar de estudios.“Lo que me sorprendió y sorprendió a todos los abogados que consulté es que todo haya sido tan rápido. Una de las abogadas me dijo que la opción más probable es que el fiscal haya tenido demasiadas causas y la haya cerrado para no perder tiempo”. También les llamó la atención “que le permitan avanzar tanto en lo legal, cuando al yo querer avanzar encontré permanentes obstáculos”.En la escuela a la que concurren, el padre de él es docente: “era bastante obvio que el padre iba a recurrir a todos las elementos que tuviera para que el chico quede impune al menos en la escuela”.Las violaciones se ejercieron cuando ella tenía 17 y él 18 años, entre el 2015 y el 2017. Hoy, a la distancia, la joven reflexiona: “es una cagada toda la construcción social que tenemos, ahora se está hablando un poco más, pero siempre parece que estamos obligadas a hacer lo que quiere la otra persona y en realidad es una violación” y desea que su testimonio sirva para que otras chicas se animen a denunciar. ESCUCHAR O DESCARGAR AUDIO

Marcela Ramirez, “Mamucha”, recibió una condena hasta 2020 pero ya está libre. Es una causa por el delito de trata contra chicas trans en Río Negro, Cipolletti. Luego de salir de la cárcel otra vez las amenazó y la policía les sugirió que convivieran en paradas contiguas en la calle. Por la falta de asistencia del Estado, las víctimas se siguen prostituyendo. Alejandra y Romina, dos de ellas, participaron el martes en Ni Putas Ni Sumisas, el programa de radio de Alika Kinan. (Por La Retaguardia)Foto: La casa de la proxeneta, imagen difundida por el medio local rionegro.com.ar “Estoy con Clara, Karina y Romina, compañeras y amigas víctimas de trata. Estamos todas por lo mismo y ayudándonos entre nosotras y subsistiendo. No tenemos asistencia, así que nos rebuscamos”, comenzó Alejandra. -Alika Kinan: Quisiera que me cuentes cuándo empezó todo esto -Alejandra: Yo a Marcela, ‘La Mamucha’, la conocí en el 2007. En su momento mostraba ser una persona, decía que éramos familia, que ella iba a ser como mi mamá. No estaba casada pero convivía con Leandro Gómez, su pareja, que decía que era como mi papá. Me daban consejos, decían que yo tenía que ser alguien y cambiar de vida. Al principio me la creía. Lo que tenía era que nos insultaba, nos denigraba y nos trataba mal. Una como trabajaba y veía la plata, lo dejaba pasar. A medida que iba pasando el tiempo me convenció de que me quede en Cipolletti, yo soy de San Juan.Me vine en 2008, me quedé con ella y desde ahí fue una tortura. Éramos varias chicas que teníamos que hacer lo que ella decía. No nos podíamos ir porque decía que nos bajaba del colectivo con la policía, aparte decía que tenía contacto con los choferes y las empresas. En su momento la policía venía, la visitaba, ella les ofrecía las chicas nuevas y no nos molestaban. Tampoco pagaban el servicio, eran arreglos que hacían con ella. Cuando cayó detenida si nos molestaban, y ahora otra vez no.La mayoría de las chicas que traía eran de la provincia de San Juan. La mayoría teníamos 18, 19 años. Contactaba por ‘Face’. Ella les pagaba el pasaje si no tenían. Las recibía en su casa o les conseguía lugar para irse. Los primeros días era amor, amor, amor. Después te hacía pagar todos los días una cantidad de dinero para trabajar por noche. Si se enojaba con cualquiera de nosotras, nos cobraba multa a todas. Por una o dos semanas. A las chicas nuevas que eran las que más plata agarraban les cobraba hasta un mes de multa y no se podían ir. Nosotras las podíamos ayudar a eso, le decían que estaban trabajando y se iban con lo puesto en micro. -AK: ¿Cómo empezaron ustedes a transformarse? -A: Empecé a transformarme el cuerpo cuando la conocí. A los dos meses tenía plata y me dijo que me iba a dejar un cuerpo como María Eugenia Ritó. ‘Vas a quedar divina, vas a ser mi modelo’, a todas les decía lo mismo, después me di cuenta. Me puso silicona inyectable, aceite de avión, en los pechos, en la cola y en las piernas. Ella misma iba, compraba en la farmacia y me la inyectaba. Por mala higiene, tuve la mala suerte de que me ingresó una bacteria, un virus, no sé, y uno de los pechos se me infectó. Tuve complicaciones, quería ir al hospital, ella no me dejó, me medicó con antibióticos. No fui, en ese momento tenía 18 años, después, a los dos meses se me pasó para el otro pecho. Se me infectaron los dos, y una vez por año se me hace un grano y me supura pus con silicona. -Rosaura Barletta: ¿Mientras pasabas esta situación de salud vos eras prostituida? -A: Sí, totalmente. Sin ningún cuidado especial. Si estabas enferma, con fiebre, con gripe, tenías que salir a trabajar igual, lloviera, hiciera temperatura bajo cero. Tenías que trabajar y cumplir los horarios. Te levantabas al horario que ella decía, había que limpiar la caca de sus perros. Alejandra contó, además, que Marcela tenía alrededor de cincuenta perros dentro y fuera de la casa a los que las chicas debían comprarles alimento y regalos. -AK: ¿Tienen alguna infección de transmisión sexual? -A: Sí, varias de las chicas, HIV. Recibimos asistencia de la salud pública. Ella siempre recalcó ‘la que me las hace, me las paga’. Ella tiene HIV y hepatitis, por eso se inyectaba la aguja y después a otra chica a la que le ponía la silicona. El relato de Alejandra enumera, tortura tras tortura, el sadismo de una de las proxenetas más conocidas de Río Negro. En un juicio abreviado, sin embargo, se selló una condena de cinco años y medio. -RB: ¿Cómo tomaron la decisión de librarse de esta persona? -A: Yo venía con problemas porque nos venía insultando, maltratando. A algunas chicas les levantaba la mano. Se le estaba yendo la mano con el tema de la plata. Una vez o dos por semana tenía que llevarle bolsa de alimento para los perros, hacerles regalitos, comprarle zapatos de 2000 para ella. Me venía desgastando esa situación. Me hizo meter en las drogas, me obligó a consumir cocaina, a todas nos obligaba a consumir cocaina y fumar faso. Si no lo hacías te cobraba multa y te aislaba a la parte más oscura que te podían robar y matar. En ese momento éramos ocho, pero llegamos a ser 15 chicas.Yo le mentí para irme, le dije que me iba a Las Grutas pero en realidad me fui a Buenos Aires. Volví a la semana y me enteré que a nuestra compañera Clara la había mandado a que le robaran y le pegaban y se le fracturó un pie. Es porque llegó a los oídos de ella un comentario de que Clara se quería retirar. Marce dijo ‘se va a retirar muerta’. Entonces Martina, la otra compañera que denunció, también le dijo que se quería ir de

El lunes pasado Higui fue liberada de la prisión preventiva a través de una excarcelación extraordinaria conseguida por su abogada Raquel Hermida Leyenda, que dejó la frase del título, en referencia al audio que se viralizó con su alegría tras haber conseguido la libertad. Higui fue acusada por homicidio cuando en realidad se defendió de una patota que abusó de ella. La abogada Hermida Leyenda explicó cómo se desarrolló el proceso legal que permitió su liberación. Fue en el programa Otras Voces Otras Propuestas, que conducen Luis Angió y Rosaura Barletta. (Por La Retaguardia) “Yo asumí la defensa el 7 de febrero. Después de haberme entrevistado y estudiado la causa, vi que había un montón de pruebas que no estaban y que todo lo que había declarado Higui a través de la indagatoria era cierto. Todo lo que ella decía se estaba comprobando con las pruebas que iban apareciendo en la causa. A raíz de eso, en primer término me ocupé de tener una pericial psicológica porque sin eso no te pueden dar jamás una excarcelación extraordinaria y también una pericial psiquiátrica. Paralelamente, fui a testimoniales y empecé con todo lo que es el trabajo de una defensa. Yo pedí la excarcelación extraordinaria y la atenuación de la coerción, que significa que Higui se vaya a su casa hasta el juicio y que tenga una detención domiciliaria”, comenzó su relato Hermida Leyenda.La abogada de Higui, a pesar de lo que le aconsejaban sus colegas y de una estadística en contra, siguió insistiendo en su pedido de excarcelación y llevó la apelación a otra instancia: “El juez de primera instancia me negó la excarcelación extraordinaria -la jueza estaba de vacaciones, me lo negó un juez suplente-. Las chicas me decían que seguramente no me iban a dar la domiciliaria, que no insista. Yo les respondí que no, que había que insistir. Si nosotros googleamos lo que es una excarcelación extraordinaria vamos a encontrar un montón de hombres a los que se las otorgaron. A hombres como el carnicero, como el cirujano (ambos casos con muertes tras intentos de robo), como (José) Arce, un montón de gente que la tiene otorgada y no tiene nombre de mujer. Yo digo, ¿por qué siempre a las mujeres nos mandan a casa? ¿Somos más peligrosas hasta el debate oral? Además, tenés que ser madre de un menor de 5 años, si no tenés que pasar en prisión todo el tiempo. Entonces yo dije que iba a seguir insistiendo. Apelé. Así llegamos a la Cámara I de Apelaciones de San Martín, que de algún modo es el Tribunal Superior de estos que me decían que no. Apelé y pedí por favor una entrevista para hablar directamente con ellos y para fundamentar en la jurisprudencia argentina y extranjera toda la temática de la excarcelación hasta el debate oral. Me sorprendieron. El presidente de la Sala I me sorprendió. Me dijo, ‘Mire doctora, yo ya sé que usted sabe toda la temática técnica, cuénteme cómo es Higui, cuénteme como usted conoció a Higui y por qué se ofreció como garante de un cliente’. Me preguntó cuántas veces me había ofrecido y le dije que nunca. Me recibí a los 23 años, soy demasiado vieja y es la primera vez que tengo plena confianza en que Higui no se va a fugar. Además, una persona que solo cuenta con el título primario tampoco puede entorpecer un proceso que manejan grandes sabios que nosotros abonamos todos los meses, que es el Poder Judicial”, ironizó la doctora en dialogo con Rosaura Barletta en Otras Voces, Otras Propuestas por Radio La Retaguardia.Finalmente, Higui fue citada por la Cámara de Apelaciones y, al constatar su relato, se le concedió la excarcelación extraordinaria. Hermida Leyenda agregó que Higui desconocía que una violacion colectiva le daba lugar a argumentar una defensa propia, por lo que no pudo haber inventado el hecho: “Este lunes, la citó a Higui y le hizo las mismas preguntas que a mí, para ver si alguna de las dos mentía. Lo que encontró fueron dos personas que se basaban en la realidad de la causa y certificó que no mentíamos y decíamos la verdad. Higui no miente, no tiene un capital ideativo tan grande como para inventar una defensa de una violación colectiva. De hecho, Higui no sabía lo que era la violación colectiva. No tenía idea de lo que significaba. Sin embargo, repitió las palabras que le dijo el abusador: ‘Te voy a hacer sentir mujer, forra lesbiana’. Ese famoso ‘Te’, que históricamente identifica, que le atribuye ese macho a su falo el poder de corregir la identidad sexual de una lesbiana. Además, le atribuye una especie de poder curativo donde, con el acto sexual, él va a hacer que ella deje de ser lesbiana, que se convierta en una mujer y por lo tanto, para lo que él piensa, deje de ser una enferma y vaya por el buen camino” explicó la abogada, remarcando el nivel de violencia con el que Higui fue atacada. “Evidentemente y gracias a este Tribunal compuesto por tres jueces, dos hombres y una mujer, certificaron que Higui no puede entorpecer la justicia, que no va a fugarse y que no está en su ánimo hacerlo” expresó.La abogada remarcó lo importante que fue esta decisión que puso en libertad a Higui, más aun en el contexto de lo que fue su vida en general y este proceso en particular: “Yo la fui a ver días anteriores y le dije prepárate porque me parece que salís. Todo el proceso lo fuimos llevando juntas. Yo iba a verla dos veces por semana. Nos conocimos mucho, generamos mucha empatía. Cuando ella gritó de emoción, fue propio de alguien que se encuentra oprimido con un estado de estrés postraumático como el que padece, compatible con el abuso sexual. Es propio que tenga una especie de saltar de alegría, como que algo le sale bien en la vida. Queda claro que Higui tuvo una vida muy dura y que el

En la ronda de la Línea Fundadora de la semana pasada se rindió homenaje a las niñas guatemaltecas que murieron el 8 de marzo pasado cuando realizaban un reclamo por las condiciones en las que vivían en un refugio de menores. Denunciaban abusos sexuales y físicos. En total murieron 41 niñas. El pedido de justicia se fortaleció en la histórica Plaza con la fuerza, la energía y la presencia feminista de todo el mundo. (Por La Retaguardia)Foto: telesurtv.net Al finalizar la ronda de los jueves, Nora Cortiñas de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora dijo que “hoy es este acto por las niñas que fueron quemadas en Guatemala con la responsabilidad del Estado y todavía está la impunidad rondando sin que haya un atisbo de justicia” y señaló los pañuelos que habían bordado las mujeres de Guatemala junto a la Asamblea de Mujeres de la Federación de Organizaciones de Base en distintas jornadas, resaltando la unión: “mientras hablábamos y cambiábamos nuestras ideas, ellas fueron bordando estos pañuelos que los terminaron de bordar las mujeres de la FOB. Así que es todo solidaridad, todo unión. Los pañuelos nos unen, las pancartas nos unen y desgraciadamente el dolor nos une, pero igual entre todas podemos remontar la historia, el amor entre los pueblos y seguir andando”.Lorena Cabnal, de la Red de Sanadoras Ancestrales del Feminismo Comunitario en Guatemala, tomó entonces el micrófono y comenzó la ceremonia explicando que “este día se cumplen tres meses de estar pidiendo justicia porque las niñas que se juntaron, se amotinaron, para denunciar la violencia sexual, la violencia sistemática, para denunciar que eran niñas que tenían una grave situación dentro del hogar, Virgen de Nuestra Señora de la Asunción, en Guatemala. Eran niñas que estaban viviendo violencia sexual y víctimas de trata ahí adentro.  Más de veinte niñas en estado de gestación por violencia sexual, niñas que estaban en trámite para adopciones, pero también había niñas inmigrantes que iban hacia Estados Unidos, el caso de dos niñas de Nicaragua y dos niñas de Honduras. También niñas que vivían en situación de violencia sexual en sus casas o por estar viviendo amenazas de las maras, de las pandillas del crimen organizado, porque se las estaba obligando a reclutarse para cobrar extorsiones, eran niñas que estaban en proceso de resguardo del estado de Guatemala porque estaban viviendo amenazas de muerte por parte del crimen organizado. A estas niñas nos vamos a unir hoy con este fuego ceremonial, con el fuego también que está en la plaza central en Guatemala esta noche, para seguir acuerpando el duelo político”.Cabnal explicó por qué lo considera un duelo político: “Lo que estamos viviendo en Guatemala por las familias es también un duelo político para el mundo. Y por eso saludamos la lucha de miles de mujeres en el mundo que se unieron desde el día 9 de marzo” y consideró una importante acción que miles de mujeres se unieron frente a las distintas embajadas de Guatemala denunciando a ese Estado como un Estado femicida. Luego dijo que empezó el juicio en su etapa testimonial, que de las 16 sobrevivientes, 9 son testigas protegidas clave, y denunció que el Estado de Guatemala sigue incumpliendo la protección de las niñas: “Una de las niñas que sale como sobreviviente de este incendio llega a su casa, porque es entregada a su familia y es ejecutada. Como un femicidio grave ya en su casa porque no contó con el resguardo de ser un sobreviviente, no contó con el resguardo específico ni como testigo protegida y fue abatida a balazos en la casa de su familia. Y entonces sigue poniendo en gravedad la situación en Guatemala y el mundo”.Lorena Cabnal también señaló la responsabilidad de la sociedad: “Porque las mujeres seguimos siendo vistas como productos o como propiedad del sistema patriarcal y se nos sigue viendo como cuerpos basureados, con una significación menos que los hombres. Se nos sigue viendo como cuerpos capaces de ser matados y ya está naturalizada la violencia y las formas de machismo. Es un llamado a traer la conciencia por la vida y la conciencia por la indignación de los cuerpos, porque somos cuerpos infelices cuando las formas de machismo y de patriarcado se siguen manifestando en la casa,  en la comunidad, en la organización, en las instituciones, en la calle. Esa es la cotidianidad de violencia que vivimos las mujeres, por eso decimos que no fue el fuego el que quemó a las niñas en Guatemala. Fue un femicidio estatal pero también es una sociedad que olvida la situación y la condición de las mujeres en el mundo respecto de los hombres y en esa estructura del patriarcado que mata los cuerpos de las niñas y de las mujeres”. Al finalizar, Cabnal pidió seguir demandando: “Por la historia, la memoria, el vientre y la sangre de las niñas, porque a las niñas las conmemoramos y las traemos en dignidad hasta esta Plaza. A la plaza histórica de la Plaza de Mayo. Las Madres que han luchado contra la impunidad y el genocidio, contra la dictadura, para que su fuerza, su energía y su vitalidad siga acompañando la lucha y la resistencia que en Guatemala se ha estado gestando, se ha estado levantando, por la memoria pero también por la denuncia, por la opción política y por la demanda de justicia”.Mujeres de toda Latinoamérica que participaron de la ronda expresaron su sentir y pidieron justicia por las niñas de Guatemala, haciendo responsable al Estado. Nora Cortiñas gritó el presente y se sumó al pedido de justicia: “Justicia, justicia y hasta vencer. Venceremos. No nos abatirán. Vamos a seguir sin bajar los brazos. Seguimos andando”. Las mujeres de la FOB entregaron a Mirta Baravalle y a Nora Cortiñas los pañuelos bordados que venían desde Guatemala, con la aclaración de que algunos están inconclusos, pero que esa era la idea, para que siguieran girando y se continúen. DESCARGAR

Lo afirmó Alika Kinan en su primer programa de radio emitido el martes en Radio La Retaguardia. La sobreviviente de trata y explotación sexual, referente y militante del movimiento abolicionista en el país, desarrolló su historia y su acercamiento a la comunicación para la primera emisión de Ni Putas, Ni Sumisas. (Por La Retaguardia) -Eugenia Otero: ¿Por qué un programa de radio? -Alika Kinan: Hace unos días me invitaron al Festival Internacional de Cine que hicieron en la UBA. Hablé de trata de personas con fines de explotación sexual. Eso me hizo pensar en nuestro programa de radio. De nosotras tres y de las compañeras de Puerto Madryn, de Salta, de Neuquén, de Mar del Plata, de San Luis, es de todas. Es para que lo disfrutemos y lo armemos juntas. Los medios de comunicación, alternativos y no alternativos, la radio, los audiovisuales, el cine y la televisión, son vehículos comunicadores de historias, de voces. Un programa de radio para las abolicionistas es fundamental. Lo voy a defender como la diez del abolicionismo, hace rato que tengo la camiseta. Es un vehículo para conocer historias. Hoy utilizamos mi vida, mi historia para conocer cómo se configura el delito de trata, para conocer el funcionamiento de las redes, pero no es más que la historia de tantas miles de mujeres en Tierra del Fuego, en la Patagonia, en todo el país, en América Latina y el mundo. Mujeres que fueron captadas por redes de trata en situaciones muy vulnerables, convirtiéndose en mujeres con una violación en sus derechos como sujetas. Queremos llevar a conocer estas historias, las noticias del abolicionismo, sobre los allanamientos, sobre los proyectos de ley que hay, sobre actividades que se realicen en Buenos Aires y el resto del país. No solamente hay que hablar de Buenos Aires sino visibilizar a cada una de las provincias con las problemáticas que atraviesan. Con este vehículo tan potente que han puesto en mis manos, que es como darle una navaja a un mono, quiero que se visibilicen mis compañeras. Con las que articulamos y con las que no hemos llegado a articular. Quiero que escuchemos las voces de ellas y generar este movimiento colectivo apuntando a cambiar la visión social. -EO: ¿Cómo llega Alika a la trata de personas?-AK: Llegué a la trata de personas en 1996, siendo una adolescente. Mi madre se había ido a Buenos Aires, hacía años que estaba separada de mi papá pero en ese momento no se hablaba de pensión alimentaria, de los derechos de las mujeres, no había una conciencia como la que tenemos hoy. Por la falta de recursos, de posibilidades reales de trabajo, de proyectos, mi mamá viajó y no tuvimos noticias de ella durante bastante tiempo, habrán sido algunos meses, y nosotras no teníamos ni para comer. No teníamos agua potable, ni para comprar una garrafa de gas, ni luz. Yo tenía 18 años y mi hermanita tenía 12. La dejé en la casa de una compañerita de colegio para que coma, mientras yo deambulaba por casas de amigos, rotando.Me puse a buscar trabajo y lo primero que conseguí fue levantar suscripciones de abogados en un boletín. Conozco un par de chicas que me hacen diferentes propuestas y finalmente llegué a una piba que me ofrece viajar al sur a la inauguración de un boliche y que iba a ganar mucha plata. -EO: ¿A qué ibas?-AK: No sabía, no tenía datos. Pero si hubiera sabido, igual hubiera ido. Porque no tenía ninguna otra posibilidad. Necesitaba traer a mi hermana a vivir conmigo, tenerla cuidada, asegurarle su educación, vestimenta, techo, alimentación. No tenía opciones más que esta que había surgido. Cuando me dijeron que era mucha plata pensé: ‘Lo voy a hacer por un tiempo determinado hasta que pueda hacer otra cosa’. Esto es lo que piensan muchísimas mujeres que están hoy en situación de prostitución.Me encontré con estar 90 días siendo explotada de una de las peores maneras que un ser humano se puede imaginar. Me encontré con una falsa promesa de familia en el aeropuerto. Me estaban esperando y me dijeron ‘yo soy tu papá-san, ella es tu mamá-san. Acá vas a estar muy bien y te vamos a cuidar’. En ese momento, yo me enamoré de ambos por la falta de contención, afecto y estabilidad no sólo en el plano social y económico. Ellos vinieron a ocupar un lugar en mi psiquis que para mí era fundamental en mi desarrollo como adolescente. Vinieron a empoderarme desde un lugar que ni siquiera sabía que existía ni que una mujer podía empoderarse desde ahí. Hoy lo entiendo como un falso empoderamiento, una forma terrible de manipular a través de la explotación sexual.Nos fuimos a la policía provincial, que me hizo una apertura de legajo y me tomó las huellas dactilares, de ahí a la municipalidad de Ushuaia donde me registraron como ‘alternadora’, me gestionaron una libreta sanitaria debido a las habilitaciones comerciales que ellos tenían en los prostíbulos. Esto se pudo desarrollar en un falso marco de legalidad, de violación de derechos humanos de las mujeres. No solamente éramos explotadas sexualmente sino que ellos obtenían un rédito económico a costa de esa explotación.Yo entendía que, si estaba la policía, la municipalidad, y los tipos me decían ‘yo esta noche te voy a ir a visitar’, había un marco de legalidad. Pedro Montoya, el proxeneta, me decía que tenía que estar orgullosa: ‘Las mujeres que vienen al sur vienen a construir esta ciudad’. Era como cuando agitan a los milicos para que cometan una violación de derechos humanos, los incitan, los azuzan. A las putas nos pasaba lo mismo, nos azuzaban, nos decían que nos teníamos que sentir orgullosas de ser putas porque ayudábamos a la construcción de una sociedad. Era el discurso de todos los proxenetas de los boliches, que las mujeres de la noche éramos cuidadas y respetadas. Yo pensaba que, a pesar de mi explotación, me iban a cuidar y querer. Hace veintipico de años que tuve ese primer contacto con

El movimiento de mujeres, lesbianas, trans, travestis, se expresó nuevamente en las calles el sábado 3 de junio. Algunas reflexiones sobre el efecto, los debates dentro del propio colectivo y el rol social. (Por Rosaura Barletta La Retaguardia) El feminismo es un movimiento que ni por las tapas alcanzó un techo. Sin embargo, es indispensable que, para no hacerlo, siga profundizando la introducción de debates no saldados en cada oportunidad.Sin dudas, el más candente hoy es uno que va ganando terreno en medios de comunicación como nunca antes, aquel que tiene de un lado a quienes buscan reglamentar la prostitución como trabajo sexual y quienes quieren profundizar con políticas públicas inclusivas el perfil abolicionista de nuestro país. Esta discusión está inmersa dentro de una más profunda y abarcativa, que está ligada al poder de decisión que tenemos las mujeres sobre nuestros cuerpos en términos políticos, más allá de nuestras percepciones individuales. Es un planteo que busca escapar a la idea liberal que contempla las iniciativas particulares como despojadas de mandatos sociales condicionantes. La disyuntiva se suscitó, por ejemplo, cuando el municipio de Mar del Plata decidió, por los reiterados cuestionamientos, suspender el concurso Cola Reef. En términos éticos, lo dijo Alika Kinan en la primera emisión de Ni Putas Ni sumisas por Radio La Retaguardia: “Las abolicionistas abrazamos a las putas, pero nunca a las fiolas, a los proxenetas, a las que quieren sindicalizar a nuestras hijas”.La clase también constituye un debate insoslayable dentro del movimiento feminista de Argentina. Un día antes del último Paro Internacional de Mujeres realizado el 8 de marzo, en el programa Otras Voces, Otras Propuestas, también en La Retaguardia, fue entrevistada una integrante del Colectivo Ni Una Menos con motivo de las detenciones arbitrarias del día previo a la jornada. En esa oportunidad, afirmó que para su organización ‘todas las mujeres son trabajadoras’. Este es un aspecto en el que no todas están de acuerdo, y hay un equilibrio que falta encontrar para todas entre la cuestión de clase y de género. De acuerdo a mis propias construcciones, son dos factores indivisibles, imposibles de medir o comparar, dos caras de una misma moneda, dos elementos que no podrían existir separados, son un fenómeno social único. Es absurdo pensar que, por ejemplo, Juliana Awada o la Reina Máxima son trabajadoras por el hecho único de ser mujeres. Vale resaltar lo sucedido en el juicio contra Fernando Farré, donde las fiscales pidieron la pena máxima. Carolina Carballido Calatayud, sin embargo, actuó de forma contraria con dos mujeres pobres a las que sus parejas violentas les asesinaron a sus hijos. Son Celina Benítez y Yanina González, a quienes encarceló y acusó. La fiscal, sin dudas, pero también todo el sistema, se comportan de acuerdo a la clase social de las víctimas.Luego del femicidio de Micaela García, la militante del Movimiento Evita, puede considerarse el movimiento feminista selló un acuerdo inapelable: no es punitivo y no es represivo. Los medios de comunicación reiteraron como eje del problema que el asesino había obtenido el beneficio de la libertad condicional a pesar de que el informe del Servicio Penitenciario fuera negativo. Este aspecto representa sin dudas un problema grueso del sistema judicial patriarcal en nuestro país, pero bajo ningún punto de vista permitiría nuestro movimiento que sea utilizado para una salida policial que, por otro lado, no serviría para absolutamente nada. El movimiento feminista, en definitiva, no duda que no puede tratarse al problema de la violencia contra las mujeres, trans, lesbianas, bisexuales, travestis y todas las identidades oprimidas posibles, como un problema de inseguridad, como ataques a la propiedad privada.Con estas y muchísimas otras diferencias, y unos cuantos pisos de acuerdo, es que se colma el escenario de lucha de cada manifestación del movimiento feminista de nuestro país. Una síntesis indudable fue la lectura del documento en boca de Liliana Daunes y Nora Cortiñas, la Madre de Plaza de Mayo que se subió decidida, orgullosa y sin vuelta atrás al tren de la causa. En esta oportunidad, las organizaciones acordaron cada punto del comunicado, como hicieron ya en la preparación del Paro Internacional de Mujeres. Nueve páginas de contenido que abarcó las aristas de la opresión de género: económica, laboral, sindical, doméstica, internacional, política, territorial, representativa, identitaria. Se reivindicó el logro de haber obtenido la libertad de Belén y se exigió libertad para Higui y Milagro Sala. Se acusó de femicidas a los Estados de América Latina que sostienen la prohibición absoluta del aborto y se exigió la legalización en Argentina. Se interponen en la lectura de cada parte los debates que el movimiento no saldó, y eso no se puede soslayar, pero el carácter emocional de la convocatoria tiene una razón de ser arraigada en la identificación de cada una con todas las demás, por eso lo resume la expresión: “Se lo debemos a todas las pibas que nunca volvieron”

Luego de la tercera e histórica marcha Ni Una Menos que se desarrolló el 3 de junio pasado, y como pasa hace varios años en las actividades que convoca el movimiento de mujeres, lesbianas, travestis, trans y bisexuales, se produjo una violenta embestida policial contra quienes se desconcentraban e la Plaza de Mayo. Una de las violentadas, Alelí Acuña Barrenechea, es fotógrafa de la agencia Télam y dialogó con Luis Angió y Rosaura Barletta en el programa Otras Voces, Otras Propuestas. (Por La Retaguardia)Foto: La Retaguardia El ataque “Nos quedamos con esta tercera experiencia de movilización muy gratificante, pacífica. Fue la marcha. Desde las cuatro de la tarde estuve retratando lo que sucedía desde Congreso hacia Plaza de Mayo pero no podemos dejar de denunciar lo que pasó en la desconcentración, alrededor de las 20:15. Tenía que pasar por la plaza porque ya había terminado con mi trabajo, me dirigí hacia el subte y cuando llegué a la mitad de la Plaza me encontré con una nube pesada y asfixiante de gases que no sabía bien de dónde provenían. Veía el vallado policial, habría unos cincuenta efectivos protegiendo la Catedral que es como su tótem. Había pocos manifestantes, la desconcentración ya había empezado antes de las 20. Había algunas compañeras con el torso desnudo, con los cánticos clásicos: ‘Yuta proxeneta’, ‘devuelvan a las pibas’, ‘rati macho’, pero más que eso yo no vi”, aseguró Acuña. La periodista detalló: “Cuando vi estos gases y escuché gritar a algunas compañeras, me acerqué a un grupo de fotógrafos que estaba cerca de la boca del subte de Catedral, me sumé y saqué la cámara de la mochila para retratar los rostros del operativo, las caras que ya estaban tirando agua. Cuando me acerqué a las vallas de contención y disparé las primeras dos fotografías sentí una mano que me roció con gas pimienta en la boca. Hay una foto de la segunda vez que lo hicieron, todo en el rango de diez minutos”.Además, la periodista de Télam expresó: “Hoy conversé con algunas de las chicas que recibieron impactos de proyectiles. Encontramos en el piso una especie de cartucho circular pequeñito que no sabemos si disparan gas pimienta o algo similar. En la tercera foto también empecé a escuchar los disparos. Había agua, disparos y gas. Me quedé atónita, no lo esperaba. Mi instinto me llevó a seguir al policía y retratarlo, son las fotos que se ven, que no querían que tomemos porque estaban directamente disparando gas hacia los fotógrafos y trabajadores de prensa que estábamos en ese costado”, señaló acerca del direccionamiento de la represión.“Todos coinciden con que no hubo grandes disturbios y el agua y los gases se empezaron a tirar casi desde un inicio. Había una presentación de un hábeas corpus que hizo un colectivo, entre las firmantes están Claudia Acuña de MU y Liliana Furio. No sólo incumplieron el habeas que decía que no debían estar armados, que debían estar identificados porque salvo el que me roció el gas, que sí estaba identificado, la mayoría estaban sin identificación”, denunció. “También había equipos de video de la Policía Federal y además de estar sin identificación, portaban armas, porque el que me roció llevaba una escopeta. Lo que hicieron es incumplir el protocolo de seguridad y avasallar los principios básicos de libertad de prensa porque nos atacaron directamente a los trabajadores de prensa”, sostuvo Acuña.La marcha Con respecto al balance de la última actividad, Acuña consideró: “Como militante del movimiento de mujeres, como sobreviviente de abuso intrafamiliar y como periodista con perspectiva de género, me emociona la unidad. Lo que se logró, el movimiento Ni Una Menos es heterogéneo, pero estamos todas bajo ese grito que es ‘Basta’, hasta acá llegamos. Lo encuentro positivo. También, así como estamos unidas, tenemos que estarlo frente a estos ataques. Ese es el patriarcado que combatimos”, aseguró. Para Acuña, “esto es patriarcado: yo soy una trabajadora de prensa mujer con su cámara y vino un hombre armado y me hizo lo que me hizo. La acción es repudiable pero también repudio la contención del ministerio de Seguridad y el guiño del gobierno de Mauricio Macri porque él hizo todo esto totalmente tranquilo. En una mano llevaba el aerosol, bajo el brazo la escopeta y en la otra mano un cigarrillo que siguió fumando tranquilamente”, graficó para cerrar.

Con fecha instalada en el calendario de marchas inamovibles, el movimiento feminista, con toda su diversidad, demostró una vez más que la conmoción social es suficiente como para sostener marchas masivas con una frecuencia que ningún otro movimiento social puede presentar en la actualidad. Aquí un foto-informe con imágenes registradas por Agustina Salinas de la marcha en CABA. (Por La Retaguardia)