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Lo dijo Malena Villarino, autora de “Nuestra venganza es ser felices”, un documental sobre la explotación sexual. La protagonista es Sonia Sánchez, sobreviviente de trata de personas y prostitución. Villarino pasó por el programa radial “Estás Muteadx” y habló acerca del documental y del cine como herramienta política. Actualmente se puede ver en el BAFICI el 26 y 28 de abril.  Entrevista: Pedro Ramírez Otero/Julián BouvierRedacción: Gabriela Suárez LópezEdición: Pedro Ramírez Otero El documental “Nuestra venganza es ser felices”, de Malena Villarino, tiene como protagonista a Sonia Sánchez, sobreviviente de trata con fines de explotación sexual. La directora contó cómo nació su interés por la temática: “Arranqué hace 7 años. Tuve una caída fuerte, me rompí un pie. Vivo en el Delta y estuve obligada a estar en la Ciudad por la rehabilitación. Estaba haciendo la rehabilitación a la vuelta de Plaza Once y ahí empecé todos los días a contactarme con esta situación. Veía a las chicas y empecé a darme cuenta, a tomar dimensión de esto”, dijo. A partir de ese momento, comenzó a investigar sobre la historia de la prostitución: “Se decía esa frase popular que, después de conocer a Sonia y al abolicionismo me parece siniestra: ‘la prostitución es el trabajo más antiguo del mundo’”, planteó. El camino para llevar a cabo el documental empezó cuando Villarino leyó el libro Ninguna mujer nace para puta, de Sonia Sánchez: “Sonia lo que en realidad hace es desenmascarar el sistema prostituyente, la cultura prostituyente, que va más allá de las chicas explotadas, de la trata de personas. Tiene que ver con una manera de entender el mundo y a las personas como objetos”, dijo. La documentalista buscó a Sonia e investigaron juntas muchos años hasta que llegó la pandemia por Covid-19. “Fue un laburo muy profundo para las dos y así llegó ‘Nuestra venganza es ser felices’ que inicialmente se llamaba ‘La batalla del fin del mundo’, recordó. “Ninguna mujer nace para puta habla de la situación de la esposa que está casada y que no tiene ganas y al final se entrega, y muestra los distintos niveles de sutilezas que tiene la prostitución, la explotación y la dominación de unos por sobre otros. Generalmente otras. Y es muy interesante más allá de su historia de vida. A mí me parece muy interesante lo que hizo con eso”, contó la cineasta acerca del libro. Villarino reconoce que eso fue lo que le atrajo de Sonia como persona y como personaje: su transformación, su metamorfosis real, que pasó por un montón de momentos. “Y la película intenta mostrar eso, la metamorfosis de ella”, agregó. El cine como herramienta de lucha Al pensar el arte y la militancia, el documental y la denuncia, la cineasta expresó: “Creo que toda herramienta es política. Cualquier situación artística es política, conlleva una postura política que no tiene que ver con lo partidario. La cámara por ejemplo, no da lo mismo ponerla mirando para arriba, que para abajo. Vos filmás una represión y no es lo mismo filmarla desde los que golpean o filmarla desde los que están siendo golpeados. Se va construyendo esa mirada y esa postura en cada decisión que se toma que por supuesto después desencadena en una película que es como muchas decisiones políticas sumadas que van hacia un mismo lado. Sí, es mi herramienta, no solo de denuncia”. Villarino explicó además que el documental no es una biografía de Sonia: ”Es mucho más. Porque intenta ser una especie de ensayo, es una situación reflexiva. Es un documental que realmente interpela y eso es lo que a mí me parece interesante. No queda en algo cerrado y por eso siempre lo acompañamos siempre con charlas-debate, cada vez que podemos. No es una obra de arte por sí sola y ya está cerrada. Y además las interpretaciones porque yo tengo mi postura, soy abolicionista. Pero a veces uno hace una cosa y la gente interpreta otra, y también está bien. No hay una sola lectura. Por supuesto que el documental es abolicionista y es claro, pero después hay gente que les pega más una parte, a otros les pega más de denuncia, a otras más un costado poético”.  Acerca del título del documental y la búsqueda artística y discursiva de la autora, Malena expresó: “Mi documental anterior es sobre la locura. La locura, la prostitución, la explotación sexual, la trata, son temas que tienen una oscuridad y una densidad muy grande pero sí siento que van hacia la luz. No es el típico final feliz, en el sentido que te vas a quedar pensando, te vas a quedar movilizada, no te vas a ir tranquila o tranquilo a tu casa. Creo que eso también tiene que ver con la felicidad. No como algo que te transmite paz nada más, sino que te lleva a moverte y a querer modificar las cosas. Han pasado cosas desde que la película ha circulado clandestinamente por las amistades y demás muy fuerte. Una realmente no sabe hasta dónde puede llegar a hacer efecto”. La autora remarcó que el documental es abolicionista y que cuando el espectador o la espectadora vaya a verla “se va a encontrar con Sonia que eso es un montón, porque Sonia es una gran caja de pandora, llena de enseñanzas pero potentes”. Villarino también es música y también aportó a la película desde ese lugar: “Se van a encontrar con un documental que está muy diseñado desde lo sonoro, desde lo musical. El documental arranca de situaciones disonantes, oscuras, todas las primeras partes hay sombras, hay performances con sombras, hay maneras de contar diferentes. Hay material de archivo también con respecto a la cultura prostituyente. Por eso digo, es la vida de Sonia pero es más que eso. Si yo tuviera que definir y decir que Sonia es la protagonista, diría que el antagonista es el sistema. El sistema que toma diversas formas y sí hay material de archivo de distintas épocas de nuestra querida televisión argentina que dan cuenta de

Por primera vez en la historia de los Juicios de Lesa Humanidad, en el Juicio Brigadas, pudimos escuchar a cinco travestis sobrevivientes que estuvieron secuestradas en el Pozo de Banfield y, además, a Marlene Wayar, que dio una clase magistral de Memorias Travesti. Sus testimonios se suman al de Valeria del Mar Ramírez, quien había declarado el año pasado y fue la primera querellante travesti trans es declarar en un juicio de Lesa Humanidad. Redacción: Julia Varela (Pulso Noticias)Edición: Pedro Ramírez Otero (La Retaguardia) Podemos decir que la historia empieza así: el Juicio Brigadas, como decidimos llamarlo, es un juicio unificado por los crímenes cometidos en tres Brigadas de Investigaciones de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, en el conurbano sur, durante la última dictadura cívico militar: el Infierno, en Avellaneda, el Pozo de Quilmes y el Pozo de Banfield. El juicio empezó el 27 de octubre de 2020 y tiene audiencias todas las semanas; desde las 8:30 hasta pasado el mediodía. Cuando empezó, Brigadas tenía 442 víctimas, 468 personas citadas para declarar y 18 genocidas imputados. Pero se murieron cuatro imputados (Miguel Ángel Ferreyro, Miguel Osvaldo Etchecolatz, Carlos del Señor Hidalgo Garzón y Emilio Herrero Anzorena) y este año, se sumó un imputado nuevo: Horacio Luis Castillo. ¿Por qué? Porque el año pasado, antes de que muriera Etchecolatz, el juez federal Ernesto Kreplak y a raíz de la investigación de la Fiscalía, procesó al genocida y a Jaime Lamont Smart, Jorge Antonio Bergés, Roberto Balmaceda, Alberto Candioti, Carlos María Romero Pavón, Juan Miguel Wolk, Héctor Di Pasquale y Luis Horacio Castillo por perseguir, detener y torturar a ocho personas travestis trans en el Pozo de Banfield entre 1976 y 1983. Y ahí empezó otro capítulo en el Juicio Brigadas. Primero, en noviembre del año pasado, durante la audiencia 88, declaró Valeria del Mar Ramírez. Fue la primera. La que le puso voz y cuerpo al procesamiento de Kreplak y que, además, es querellante en la causa. Fue la primera vez que la Justicia escuchaba a una travesti declarar como víctima de violaciones, torturas, trabajo esclavo y secuestros. “Tenía miedo de que no me creyeran, tenía miedo, tenía vergüenza. Es muy fuerte todo lo que me hicieron”. Valeria contó cómo la secuestraron dos veces. Una a finales de 1976 y otra a principios de 1977. Ayer, después de un mes de declaraciones de testigos de contexto que aportaron marco teórico y fundamentos al testimonio de Valeria del Mar, escuchamos las voces de sus compañeras, con las que trabajaba ejerciendo el trabajo sexual en La Tablada, en Camino de Cintura: Carla Fabiana Gutiérrez, Paola Leonor Alagastino, Julieta Alejandra González, Analía Velázquez y Marcela Viegas Pedro y que también estuvieron detenidas desaparecidas en el Pozo de Banfield. Carla y Paola declararon desde el exilio, en Italia, donde todavía viven. Las dos cruzaron el océano ni bien empezó la Democracia. “Cuando llegué a España fui la personas mas feliz del mundo porque sabia que no iba a sufrir más”, dijo Paola. “De la Argentina tengo lo peores recuerdos de mi vida por las injusticias que sufrí. Para ellos nosotras éramos monstruos. No se puede entender cómo nos trataban”, agregó Carla.  Y es que durante la Dictadura hubo una persecución específica y particular. La dictadura quería construir un modelo de país, económico, cultural, social, religioso y, fundamentalmente, sexogenérico. Eso es lo que está queriendo demostrar la Fiscalía en este juicio: “Hubo un ensañamiento particular hacia las personas travestis y trans”, dijo la fiscal Ana Oberlin y agregó: “Creo que ha quedado claro, muy claro, cómo ha sido la persecución y el ensañamiento sobre esos cuerpos en particular”. El trabajo de la Fiscalía, el de Ana Oberlin, tiene su raíz: hay muchas personas y organizaciones que trabajan hace tiempo en la investigación, sistematización y difusión de archivos y en demostrar que la dictadura fue profundamente hetero-cis-patriarcal y buscaba eliminar todo aquello que reconocía por fuera de la norma que buscaba imponer. “Si no nos enmarcamos en esto, no vamos a poder analizar cuál es la pertinencia, la particularidad y la especificidad de este llamado proceso de reorganización nacional. Esta fuerza opresora busca sobre todo un hombre familiero, que vaya de casa al trabajo, que no haga juntas masivas. Se entiende a disidencias sexuales en ejercicio de prostitución como una amenaza al sistema familiar cristiano. Y el sistema sexo-género es lo que las personas travestis, trans, intersex amenazan”, dijo Marlene Wayar, activista travesti, ceramista y psicóloga social, con la voz quebrada por la angustia cuando le tocó declarar como testiga de contexto. “Es importante que una travesti salga de un campo de concentración donde ha visto atrocidades y las cuente. Porque puede provocar un efecto. Después del proceso militar hemos tenido que escuchar miles de relatos. Pero una no ve que nuestros relatos interesen. Por eso la importancia trascendental histórica porque es este juicio es de los primeros donde podemos escuchar estas voces. Nunca hemos tenido derecho a la Verdad, a la Justicia ni a la Memoria, ni a sentir el respaldo de que nuestros cuerpos importan”. “Todo este desastre ha sido construido por hombres y mujeres. La responsabilidad política, económica, ética, cultural, social es de hombres y mujeres. Nosotras, las disidencias, hemos estado sometidas a vivir a su arbitrio. Incluso en momentos en los que nos pueden reconocer la Ley de Identidad de Género, nos dan la limosna. ¿Cuándo vamos a alcanzar a la heterosexualidad y su acumulación de poder económico nosotras que hemos sido condenadas permanentemente a la pobreza estructural?”, le preguntó Wayar al TOF 1. Brigadas, como decidimos nombrarlo, es un megajuicio: hay 442 víctimas, 468 testigos, tres centros clandestinos de detención, tortura y exterminio y una clara articulación con Uruguay y el resto del país. Recién el año pasado, el 3 de mayo de 2022, pudimos volver a la sala de audiencias de manera presencial, en el TOF 1  de La Plata, en 8 y 50. Ahora, las audiencias alternan entre presencialidad y virtualidad, dependiendo del pedido de quienes dan testimonio, la disponibilidad del tribunal y las subrogancias. 

Si bien se conocía una denuncia de Delfina Zarranz, madre de Arcoiris, ante la Oficina de Violencia Doméstica (OVD), ahora se conoció el motivo. Según comentó la abogada Aldana Ros a La Retaguardia, la niña le dijo a su mamá que el progenitor le había dicho que iba a matar a Delfina. Entrevista: Fernando Tebele/Pedro Ramírez OteroRedacción: Gabriela Suárez LópezEdición: Pedro Ramírez Otero La Justicia riojana quiere revincular a la niña Arcoiris con la parte denunciada que vive en esa provincia. El 22 de febrero de 2023 hubo un allanamiento en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en la casa en la que ambas, madre e hija, estaban protegidas por algunas amigas y compañeras.  Luego de ese allanamiento, muchísimas personas se acercaron y se formó una muralla humana que evitó que se llevaran a la niña.  En la vida cotidiana de un niño, niña o adolescente las consecuencias del abuso sexual  son devastadoras, su subjetividad y su configuración familiar resultan destruidas. En este caso puntual, el de la niña Arcoiris, el abuelo paterno fue quien abusó de la niña desde sus dos años. La Ley Nacional de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes fue sancionada en 2005 y otorga el marco legal para que se cumpla la Convención sobre los Derechos del Niño de jerarquía constitucional y ratificada en 1990. Esta Convención logró grandes avances en la protección de los derechos de las niñeces y adolescencias. En el caso de la niña Arcoiris, hablamos de un caso de abuso sexual gravemente ultrajante porque se reiteró en el tiempo, por lo cual se produjo un grave daño a su salud física y mental. Los abusos fueron perpetrados aprovechando la situación de conviviente, y porque el agresor es funcionario del Poder Judicial de La Rioja.  Acerca de los derechos de la niña que se ven profundamente vulnerados frente al accionar de la Justicia, Aldana Ros, abogada de la mamá de Arcoiris, Delfina Zarranz, explico: “Esto es una violación sistemática a los derechos humanos a una niña que hoy tiene siete años y que desde los dos está siendo constantemente revictimizada y violentada. No solo en forma reiterada por las presentaciones judiciales y demás que hace su progenitor, que hace también por parte de su abuelo paterno señalado como principal abusador por la niña. También atacadas, revictimizadas y violentadas ambas, Arcoiris y su mamá, Delfina Zarranz durante todos estos años. Y violentadas institucionalmente, puntualmente por el actuar ilegal e ilegítimo, fuera de todo lo que es la normativa en violación de todo lo que podemos decir de normativa en derechos humanos por parte del Poder Judicial de La Rioja”. Desde el 22 de febrero hasta hoy pasaron muchas cosas. Principalmente, el recordado allanamiento a la madre y a su hija y la muralla humana que evitó el avance policial y judicial sobre ellas. La abogada se refirió a ese allanamiento: “Fue ordenado por una jueza, la doctora Gisela  Flamini por parte de La Rioja, instrumentado a través de un juzgado de Rogatorias de la Justicia Criminal y Correccional a nivel nacional que actúa en Capital Federal. Fue una orden de allanamiento dictada y llevada a cabo con muchísimas irregularidades. Un proceso en el cual se presentó la Policía de la Ciudad, sin ningún tipo de autoridad ni defensor de menores. Ellas desde el mes de junio de 2022 y actualmente ratificadas por la Sala A de la Cámara de Apelaciones en lo Civil de Capital Federal cuentan con medidas de protección”. A partir de estas medidas, el progenitor no podía acercarse o tener contacto ni con Arcoiris ni con su madre Delfina. “Posteriormente a estas medidas, la jueza Ana Carla Menem, titular en la Cámara Cuarta Civil, Comercial y de Minas de La Rioja dicta una resolución en la cual ordena la restitución de manera forzada con su progenitor. Progenitor denunciado en junio de 2022, por hechos gravísimos de violencia, del tipo de una tentativa directa de femicidio hacia la mamá de Arcoiris”, agregó Ros. En este caso, como en otros similares, el Estado tiene su parte. La Justicia, con sus mecanismos y organismos asociados actúa sobre el pasado, presente y futuro de Arcoiris que espera que su voz sea escuchada. Porque cuando le fue posible, habló y contó lo que vivió. Ante estas denuncias, la Justicia de La Rioja parece dar rienda suelta al discurso sobre el falso Síndrome de Alienación Parental (SAP) y busca revincular a la niña con su progenitor, quien fuera denunciado por tentativa de femicidio contra Delfina, la mamá de Arcoiris. La abogada de la madre detalló: “La niña le expresó que su papá  le dijo que iba a matar a su mamá. La niña se lo cuenta mientras estaban en un viaje que era temporario en la Ciudad de Buenos Aires. Obviamente que Delfina utilizó los mecanismos procesales que corresponden. Entonces radica la denuncia en la Oficina de Violencia Doméstica  (OVD) que pertenece a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. A partir de ahí, empezó a intervenir el Juzgado en lo Civil N°106 de la Capital Federal, que es el que en junio 2022 dicta las medidas de protección a favor de Arcoiris y de su mamá y contra el progenitor”. Pero esas medidas fueron apeladas y se elevó a una instancia superior: “La Cámara de Apelación Nacional en lo Civil no solo ratificó el riesgo que hay contra la vida y contra la seguridad e integridad de ambas, sino que ratificó expresamente que las medidas de protección dictadas el 6 de junio de 2022 continúan plenamente vigentes y que en tanto estén vigentes y en tanto esté la situación de riesgo extremo sobre la integridad de esta niña, no puede haber ninguna orden judicial y ningún tipo de restitución ni revinculación al progenitor”, agregó. Ana Carla Menem a finales de 2022 dictó una resolución donde ordenaba directamente la restitución de la niña al progenitor que estaba ya denunciado. Acerca de esto Aldana Ros dijo: “Fueron medidas contrarias al

La activista travesti Florencia Guimaraes García pasó por el programa radial Estás Muteadx. Habló acerca de la importancia de la fecha y los problemas estructurales aún no resueltos para la población travesti y trans: el acceso a la educación, a la salud y al empleo. También se refirió a las jubilaciones, teniendo en cuenta que la esperanza de vida es de 35 años. Entrevista: Pedro Ramírez Otero/Luciano MamoneFoto: Archivo Natalia Bernades/La Retaguardia

La apropiación de bebés y niñxs por el Terrorismo de Estado fue de las más perversas violaciones a los derechos humanos. Es de las que mayores secuelas psicosociales ha generado en nuestro país y en el mundo. Las mujeres secuestradas que estaban embarazadas fueron sometidas a formas diferenciales de vigilancia, control y violencia sobre sus cuerpos. Cuerpos que estaban atravesando uno de los mayores desafíos de la naturaleza humana. Quizás por la crudeza, tal vez por la escasez de testimonios, poco se habla de las maternidades en cautiverio, pero lo que no se puede esconder es lo que les negaron a esas mujeres y a sus hijxs. Una gestación cuidada, un parto respetado. Cobertura colaborativa con FeminacidaRedacción: Soledad Gori (Feminacida) Una de las más perversas violaciones a los derechos humanos en nuestro país fue la apropiación de niñxs durante la última brutal y genocida dictadura militar. Muchxs de ellxs comenzaron con su martirio meses antes de ser robados, cuando absorbían los restos de esa picana en los pezones de sus madres. Esa tortura que muchas veces antecedía a los partos, los cuales se daban en condiciones infrahumanas. En los Centros Clandestinos de Detención, Tortura y Exterminio (CCDTyE) muchas mujeres embarazadas se vieron sometidas a un repertorio diverso y específico de violencia por su condición de género y por ser consideradas “malas madres”. Las “delincuentes subversivas”, señaladas como “madres abandónicas”, suponían para los militares el punto cúlmine de la degeneración de la institución familiar, según el análisis que hacen lxs historiadores Victoria Álvarez y Fabricio Sanchis.Aunque se estima que faltan aún más de 300 nietxs por encontrar, no existe un registro completo de detenidas gestantes en cautiverio. La razón es lógica y por demás esperable. Por la clandestinidad de la militancia, muchas pueden haber estado embarazadas y que éste fuera un hecho desconocido por sus familiares. Otras pueden haber perdido sus embarazos, deseados o no, en manos de sus represores y sus técnicas de tortura. Muchas pueden haber parido atadas de pies y manos, con vendas en los ojos. Lo cierto es que no han sobrevivido para contarlo.Mucho se desconoce, pero lo que es razonable pensar y lo que se ha podido probar gracias al relato de sobrevivientes, es que esos embarazos y esos partos estuvieron lejos, muy lejos, de ser naturales, respetados. Y de eso, mucho no se habla y, menos aún, se pena.El embarazo es un proceso sumamente complejo; un real desafío de la naturaleza. Tal es así que solo 3 de cada 10 concepciones llegan a ser bebés. La reproducción humana es por demás imperfecta, pero a su vez presenta numerosos y complejos mecanismos que permiten que, una vez atravesados los primeros desafíos, las probabilidades de llegar a un embarazo a término sean muy altas. El camino es arduo; todos estos mecanismos deben estar estrictamente regulados.Diversos estudios han demostrado que el estrés y la depresión crónica materna, antes y durante el embarazo, afectan no solo a la salud de la madre sino también a la del feto y aumentan el riesgo de complicaciones gestacionales como, por ejemplo, el parto pre-término.Estas evidencias seguramente eran desconocidas para Estela de Carlotto cuando buscaba a su hija Laura, aunque estaba en lo cierto al tener miedo. El primer pensamiento que la azotó a Estela cuando se enteró que su hija Laura estaba embarazada de seis meses fue imaginar el destino de ese embarazo en condiciones tan terribles. Probablemente pocos lo sepan, pero Laura había perdido dos embarazos antes. Uno de ellos a los seis meses de gestación. ¿Qué podría esperar? Pensaba en la suerte de ese bebé, Guido, gestándose en un campo de concentración.Sin embargo, cuando décadas después encontró a su nieto, puso punto final a sus elucubraciones. No necesitó de evidencias científicas para convencerse del poder de la naturaleza o, en otras palabras, de la fuerza que debió tener su hija para llevar adelante esa gestación hasta el final. Una gestación rodeada de horror. Rosa Roisinblit, además de madre de Patricia, desaparecida embarazada en la última dictadura y abuela de Guillermo, su nieto restituido, era partera. Probablemente por eso fue por lo que le dio a Mariana Eva, también hija de Paty, el mejor regalo: un parto soberano, como el que su hija no pudo tener. Libre, sin cadenas. Sin más soberanía sobre su cuerpo que la suya propia.Un parto soberano, para Carolina Carrillo, científica del CONICET y doula, es un parto respetado, un derecho. En sus propias palabras: “Es un parto en libertad. En la libertad salvaje de parir, sin interrupciones ni interferencias, donde debe apagarse la zona racional del cerebro, el neocórtex. Parir soberanamente es poder elegir, en cada instante, respondiendo al deseo abismal. Ese deseo desconocido desde la propia conciencia pero que arrastra, desde la sabiduría ancestral del cuerpo que solo necesita llegar al borde de la vida (siendo una) para volver siendo dos”. Mariana Eva lo cuenta en su libro Diario de una Princesa Montonera: 110% verdad. “El primer impulso fue retener, hasta que lo dije en voz alta, siento que estoy reteniendo el pujo, ¿puede ser?, y Vendi me sugirió que me dejara atravesar por el dolor, que lo recorriera. El dolor me hacía pensar en Paty y lo dije, dije que no podía dejar de pensar en mi mamá. No aclaré que, en su parto, en su segundo parto, en la ESMA, pero no hizo falta”.De acuerdo con Vendi, la partera, y desde la contracara de lo que vivieron esas mujeres en cautiverio, Carolina dice: “Parir soberanamente es poder llegar hasta ese punto único, pudiendo fluir sin miedo a través de la dimensión del dolor físico que despierta a todas las señales en cascada, todos los neurotransmisores, las hormonas, para atravesar ese proceso y los que siguen. Un proceso mejorado por millones de años de evolución, intenso como ninguna otra experiencia”. Su aporte termina inmejorable: “Un parto soberano es un camino al límite de la propia vida, donde se puede re-vivir la experiencia vital del nacer, donde se puede reparar”. Quizás eso es lo

El club de Floresta, a través del departamento de Equidad y Género, lanzó la campaña “Nosotras somos All Boys”, para fomentar la participación de las mujeres. Luciana Caffarone, parte del espacio y de la actual Comisión Directiva, pasó por el programa radial Hora Libre y habló acerca de esta propuesta.  Entrevista: Rodrigo Ferreiro/Matías BreganteRedacción: Gabriela Suárez LópezEdición: Pedro Ramírez Otero A finales de 2022 se produjo el debut de dos mujeres en la transmisión de un mundial de fútbol en nuestro país. Momento histórico para el periodismo deportivo, para el mundo del fútbol y para las mujeres. Además, este año se disputará el mundial femenino de este deporte y Argentina está clasificada. Si bien los avances en la paridad de género van emergiendo paulatinamente, aún falta mucho para que los resultados sean equitativos.  En este sentido, el Club Atlético All Boys, de la Ciudad de Buenos Aires, lanzó la campaña “Nosotras somos All Boys” con el fin de fomentar la participación de las mujeres y generar un espacio de equidad de género en el club. Al respecto, Luciana Caffarone, referencia del Departamento de Equidad y Género de club y parte de la Comisión Directiva actual gestión, comentó: “Esta iniciativa surge porque el Departamento de Equidad y Género tiene casi tres años en el club y los dos años anteriores nos habíamos encargado de hacer festivales o espacios con talleres y reflexiones y tener más visibilidad en lo que es el barrio, tratando de nuclear y generar redes con distintas organizaciones que también abordan las temáticas de violencia de género y diversidades. Pero en este caso lo que decidimos por primera vez es tratar de ver cómo poder aumentar la participación de las mujeres en el club”. Los clubes son espacios donde se hace necesario trabajar para lograr situaciones y espacios propicios para la equidad: “El objetivo del departamento, en parte es promover la participación de las mujeres, que cada vez podamos tener un poco más de espacio, que cada vez podamos tener una participación un poco más activa, no solo desde el lugar de la gestión, sino también como deportistas”, agregó. Esta iniciativa nació en el marco del 8M y vienen trabajando desde el Departamento de Equidad y Género del club All Boys desde las últimas elecciones: “Somos cinco compañeras que estamos actualmente en la Comisión Directiva, es un camino lento pero que abre puertas. Hoy también podemos decir que una de las compañeras que milita con nosotras también es la voz del estadio e interactúa con un varón, entonces tenemos una voz femenina y es como una especie de apertura, una puerta de ingreso para que también las mujeres empiecen a formar parte”, explicó Luciana. También planteó que la relación entre género y deporte es un debate que se está dando desde hace poco tiempo. “La Ley del Deporte para que haya cupos se modificó solo en Capital Federal para que haya mujeres en las comisiones directivas. Me parece que es importante empezar a reflexionar y pensar cómo queremos gestionar el club y qué participación queremos,”, agregó.  Desde la comisión empezaron a indagar en la cantidad de socias que tiene el club, si hacen algún deporte, si van a la cancha o si solamente son socias por amor a la camiseta: “Dentro de  esta reflexión, tratamos de profundizar y complejizar un poco más la temática y se nos ocurrió lanzar esta campaña de socias. Venimos pensando mucho cómo podemos hacer para sacar una campaña y realmente lo que nos encontramos del otro lado es que los varones nos piden una igualación de cuota. Y nos preguntan ‘¿por qué le dan beneficios a las mujeres?’ Eso no pasa a nivel social, las mujeres no tenemos el mismo sueldo que los varones. Pero también hay que empezar a promover este cambio de alguna manera. Y encontramos en el 8M la excusa propicia para poder lanzar esta campaña y dentro de esta campaña, otro de los ejes que promovemos es empezar a indagar por qué no somos socias o qué nos falta”. Dando pequeños pasos que abren un camino para que las mujeres y diversidades puedan participar de la vida institucional, social y deportiva del club, este grupo de mujeres piensa, debate y trabaja para lograr sus objetivos: “Estamos haciendo encuestas con nuestras compañeras del Departamento de Equidad y Género para poder también entender qué es lo que pasa. Y estamos contentas porque el primer día que se abrió, se asociaron cinco mujeres. También creemos que es un logro que el presidente del club nos brinde la posibilidad de bonificar la cuota de marzo. Cuando lo llevamos a Comisión Directiva planteamos que les queríamos dar un beneficio  para que se puedan asociar y nos permitieron poder bonificar el 100% de la cuota, que se la regale el club, cosa que eso también habla de pequeños pasos que se van dando”, agregó Caffarone.  Los clubes de fútbol son espacios que todavía se encuentran muy masculinizados, algo que están intentando revertir en All Boys: “Hay muchos varones en las reuniones de comisión directiva que son espacios reducidos. Somos 34 personas, de las cuales 29 son varones y cinco somos mujeres. En la última asamblea que hubo en el club fuimos solamente tres mujeres y es necesario que podamos empezar a tener voz y participación. Y nos estamos preguntando a nosotras mismas por qué nos está costando tanto atraer a las mujeres. Me parece que es interesante para poder pensarlo y debatirlo”, dijo. Justamente pensando en la voz y la participación es que del análisis del padrón se desprende que “de la totalidad de socios activos y activas en All Boys, casi el 24% son mujeres y solamente el 13% puede votar”. Por estatuto en el club las personas aptas para votar tienen que tener tres años de antigüedad. “El 86% de los varones está apto para votar. Es necesario reforzar esa participación de las mujeres. Y con respecto al deporte, este dato es un poco más alentador, la verdad es que no hay

El Postítulo de ESI del Joaquín V. González, la Asociación Metropolitana de Equipos de Salud (AMES) y La Retaguardia, lanzaron la Campaña por la Anticoncepción Hormonal de Emergencia (AHE) accesible. Impulsan acciones para que la pastilla de emergencia esté al alcance de la mano de quien necesite utilizarla. Redacción: Eugenia OteroEdición: Fernando TebeleFotos y video: Bárbara Barros Con coloridos stickers, folletos y muchas ganas de transmitir información confiable, se reunieron el 8 de marzo en el punto de encuentro de la marcha para la primera acción en la calle de esta campaña que habían comenzado a concretar unos meses antes.Abordaron a personas adultas, adolescentes y jóvenes en la tarde calurosa de marzo y lo primero que le transmitieron a cada una fue: “No le digas pastilla del día después, porque el día después puede ser tarde”.Lo que las une es la terca insistencia por conseguir que la Pastilla de Emergencia se encuentre disponible, lo más pronto posible, para quien la necesite.“Es importante que la tengas a mano y que la tomes cuanto antes”, repiten con la misma obstinación con la que lo vienen diciendo, desde diferentes roles, cada una en sus ámbitos de trabajo como integrantes de equipos de salud, docentes de instituciones educativas o desde el micrófono de la comunicación comunitaria. Convencidas de que tiene que estar en la mochila, la cartera o el botiquín de cada casa antes de que sea necesaria, se juntaron para impulsar la campaña que se propone que la AHE esté a mano de quien la necesita. “Para eso es indispensable profundizar la articulación entre el sistema de salud y las escuelas y desterrar mitos e ideas erróneas sobre la AHE difundiendo información confiable”, afirma Chechu Rodriguez, integrante de La Retaguardia, docente y especialista en ESI.Si bien la pastilla debe entregarse gratuitamente en hospitales y Centros de Salud, obras sociales y prepagas, las experiencias de muchas personas confirman que este, que es el último recurso para evitar un embarazo no intencional después de una relación sexual sin protección, demasiadas veces llega tarde o no llega.La Campaña por la Anticoncepción Hormonal de Emergencia (AHE) accesible es parte del proyecto Incubadora ESI Igualdad, impulsado por Amnistía Internacional. Se propone facilitar el acceso a la Anticoncepción Hormonal de Emergencia (AHE), desterrar mitos e ideas erróneas que resultan barreras para el acceso y que se encuentre disponible en todos los lugares donde circulan adolescentes, jóvenes y todas las personas que decidan usarla.“No tiene contraindicaciones, por eso se puede tomar todas las veces que sea necesario y no se necesita una consulta médica antes de utilizarla. Lo importante es tomarla cuanto antes”, asegura Lara Weitz. La médica, integrante del equipo docente del Postítulo de ESI del Joaquín V. González, y también especialista en ESI, también explica cuándo puede utilizarse: “Si tuviste una relación sin protección, si se rompió o salió el preservativo, el método anticonceptivo falló, si sufriste violencia sexual. No previene VIH ni otras ITS. Siempre recomendamos usar preservativo”.Confirmando lo que difunde la Campaña, el Ministerio de Salud de la Nación y el Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires afirman en sus documentos técnicos y difunden en sus comunicaciones que todas las personas con capacidad de gestar, independientemente de su edad, pueden usar AHE de forma segura y efectiva.“Durante las primeras 12 horas luego de la relación sexual sin protección tiene un 95% de efectividad. Se puede tomar hasta el quinto día, pero cada vez es menos efectiva”, transmite con pasión Mariela Sarlinga, profesora de historia y también del Postítulo, e insiste: “En tu obra social o tu prepaga te la tienen que dar. Y en hospitales y Centros de Salud, no importa tu edad, tu identidad de género, si tenés una discapacidad, si no tenés DNI, y aunque no te acompañe una persona adulta”. La acción tuvo muy buena repercusión nacional e internacional en las primeras semanas. El Consorcio Europeo para la Anticoncepción de Emergencia (ECEC), un colectivo de expertos y organizaciones que trabajan para favorecer el acceso a la AHE en toda la región europea, se hizo eco de la iniciativa difundiendo en su página el formulario para adherir a la solicitud a Carla Vizzotti, Ministra de Salud de la Nación, para que se lleven adelante acciones para garantizar el acceso a AHE. Si querés sumar tu adhesión podés leer y firmar acá: https://forms.gle/cZKEHJYu4Sb8bmae6 Si tenés dudas sobre la AHE podés llamar a la Línea Salud Sexual 0800-222-3444, escribir a ahe.accesible@gmail.com y podés seguir a la Campaña en sus redes: https://www.instagram.com/ahe.accesible/https://www.facebook.com/AHEaccesiblehttps://twitter.com/aheaccesible https://www.youtube.com/@aheaccesiblehttps://www.tiktok.com/@aheaccesiblehttps://www.twitch.tv/aheaccesible

Este 11 de Marzo se cumplieron 2 años desde la desaparición de Tehuel. 2 años en los que el Estado no dio respuestas; tampoco parece haberlo buscado. El colectivo Autoconvocadxs por Tehuel se hizo presente en Congreso para reclamar por su aparición. Fotos: Natalia Bernades / La Retaguardia

En el segundo aniversario de la desparición del joven trans que vivía en Alejandro Korn y desapareció al salir a buscar trabajo, compartimos un estencil para que lleves a la marcha y una reflexión. Diseño: Chechu Rodríguez / La Retaguardia Mientras los principales diarios argentinos publican entrevistas al Papa Francisco opinando que “La ideología de género, en este momento, es de las colonizaciones ideológicas más peligrosas”, nos sigue faltando Tehuel de la Torre.A lo largo de nuestra historia, siempre el “peligro” estuvo de nuestro lado. Pero también están de nuestro lado las ausencias, las desapariciones forzadas. Hace 2 años que nos falta Tehuel, un joven trans que salió a buscar trabajo y no volvió nunca más. Con vida lo llevaron, con vida lo queremos. Primero se construyen los estigmas y se le coloca nombre al enemigo posible. Luego viene el odio, que no surge con una semilla en la tierra, sino con personas poderosas utilizando los medios de comunicación tradicionales para potenciar el miedo a lo diferente. Mientra la Justicia dice que continúa la búsqueda, pero no aporta novedades a la familia, desde La Retaguardia seguimos exigiendo su aparición con vida.

El psiquiatra Enrique Stola pasó por el programa radial La Retaguardia. El médico que se define feminista aportó su análisis sobre el machismo en los medios de comunicación. También reflexionó acerca del crecimiento de los ataques hacia los feminismos a nivel global y sobre la Justicia patriarcal. Entrevista: Fernando Tebele/Pedro Ramírez OteroRedacción: Nicolás RosalesEdición: Pedro Ramírez OteroIlustración: Chechu Rodríguez/La Retaguardia El médico psiquiatra Enrique Stola analizó el caso de Lucio Dupuy, el niño de cinco años que fue asesinado por su madre, Magdalena Espósito Valenti, y su pareja, Abigail Páez. “El caso Lucio, creo que lo que tenía por detrás apareció rápidamente. Un abogado amigo experto en esta temática me dijo hace unos muy pocos días que este es un caso donde no hay héroes. Porque todas las personas adultas fallaron en cualquiera de sus estamentos, de sus ámbitos familiares. Pero aparecieron quienes tratan de utilizar estos casos, donde aparecen mujeres asesinas, en contra de todas las conquistas que las mujeres feministas y personas del movimiento LGTBIQ+ han logrado”, dijo. El psiquiatra, quien se define feminista, se refirió al rol de los medios tradicionales de comunicación que reprodujeron discursos que buscaban transformar el caso “en un crimen de género, de odio de género, de odio a los varones”. En este sentido, planteó: “Ahí están metidos todos los grupos y grupúsculos machistas, masculinistas que hay en Argentina que dicen que están llenos de denuncias falsas. Sabemos que de cien casos de abusos a niños, sexuales, de incesto paterno filial, solamente tres o cuatros casos llegan a juicio, y de esos uno o dos son condenados”. Por otro lado, Stola opinó sobre el crecimiento de los ataques hacia los feminismos a escala mundial. “Hay un ataque fuerte a la lucha feminista, y no solo en el caso de Lucio, porque esto se está dando en todo el mundo, en todo lo que es occidente y el área de dominio sobre los países del norte y los del sur, sobre África o los países del este. Están avanzando los sectores más retrógrados y reaccionarios en contra de la comunidad homosexual, trans travesti, de las feministas, del derecho a la interrupción voluntaria del embarazo. Además, esto se expresa en los partidos de derecha y ultraderecha que tiene consignas claramente antifeministas, en contra de las mujeres”, dijo. Mujeres, machismos, y medios El psiquiatra habló acerca del espacio de las mujeres en los medios y la perspectiva de género: “En los medios de comunicación en general hay poquísimos varones que tienen perspectiva de género y formación, y muy pocos que se identifican con el feminismo. Y también hay muy pocas mujeres feministas. Los grandes periódicos han puesto editoras de género pero me da la impresión de que es pura gallery, es porque es políticamente correcto. Pero el poder que les dan es muy poco, y lo que pasa es que en muchas notas pasan a ser altamente cuestionadas. Además las feministas, ya sean locutoras, economistas, analistas políticas, son calificadas como las quilomberas, las que pueden romper en cualquier momento con la dinámica masculina que se impone en los debates. Hasta podemos ver en los canales más progres que en las mesas de debate no invitan a ninguna mujer. Salvo que haya el asesinato de una mujer, ahí las llaman, porque es necesario traerlas”. La Justicia patriarcal y el falso SAP Stola planteó que en todo el mundo las mujeres sufren castigo por parte del poder judicial. “La mujer que se atreve a denunciar incesto paterno filial escandaliza. No queriendo aceptar que la mayor cantidad de agresiones sexuales a niños y a niñas se da por personas conocidas. Y dentro de las estadísticas, el incesto paterno filial representa casi un cien por ciento. Es decir, el padre biológico o el padrastro son los agresores sexuales. A estas mujeres también se las ataca con el falso fenómeno del SAP (Síndrome de Alienación Parental), y está el grupo denominado ‘Infancia compartida’ y otros chantas masculinistas que hay por ahí que intentan no hablar de síndrome sino de alienación parental donde las mujeres madres le lavan la cabeza a los chicos y les inventan una realidad que no existe y que los pibes están psicóticos, alienados. En la mayoría de los casos, los hijos o hijas son entregados a las familias de los tipos violentos, a los agresores sexuales”, explicó. El poder judicial, dijo el psiquiatra, en cada una de las estructuras “es el más conservador que hay, porque tiene que garantizar la dominación de clases, la racial blanca, y el sexismo, la dominación masculina”. Y agregó que en el último tiempo se están volviendo a instalar viejos discursos machistas: “Y cómo la derecha ha perdido la vergüenza dice claramente lo que piensa. A veces vemos profesionales mujeres machistas que son las portadoras de ese discurso, defendiendo a los varones y colocando a los varones como víctimas. Y esto también atraviesa el poder judicial. También sucede en gente que trabaja en la salud mental”.